Un embarazo a término suele durar entre 37 y 42 semanas de gestación. Sin embargo, un parto prematuro, definido como aquel que ocurre antes de la semana 37 de gestación, presenta desafíos y riesgos particulares tanto para el bebé como para la madre.
¿Qué Ocurre Cuando el Bebé es Prematuro?
Cuando un bebé es prematuro, su organismo no está del todo desarrollado, lo que aumenta el riesgo de problemas de salud graves y secuelas a largo plazo. Estos problemas dependerán del grado de prematuridad. Así, los prematuros extremos, que son los nacidos antes de la semana 32 y que representan el 20% del total de partos prematuros, son los que más trastornos y secuelas graves presentan.
La prematuridad conlleva una inmadurez en los órganos y sistemas vitales, lo que puede comprometer seriamente su desarrollo. Según los criterios médicos, se considera prematuro extremo a un bebé que nace antes de la semana 28 de gestación, y muy prematuro, entre las semanas 29 y 31. “El límite de la viabilidad oscila entre la semana 23 y 24 de gestación”, señala la doctora Ana Herranz, neonatóloga del Hospital Clínic Barcelona.
Algunos de los problemas que tiene los bebés prematuros son bajo peso al nacer, menos grasa corporal y tono muscular; trastornos neurológicos y parálisis cerebral; problemas visuales y auditivos; trastornos respiratorios o gastrointestinales y de deglución, entre otros.
La buena noticia es que los controles ginecológicos durante la gestación ayudan a identificar los factores de riesgo de parto prematuro y a tomar las medidas necesarias para prevenirlo en la medida de lo posible. En el caso de que el parto prematuro no pueda evitarse, el bebé es atendido en la unidad neonatal donde recibe cuidados intensivos, se crean las condiciones adecuadas para favorecer su maduración y disminuir las secuelas.
Riesgos Asociados al Parto Prematuro a las 32 Semanas
Los bebés que nacen antes de la semana 34 suelen ser trasladados a la incubadora de la unidad de cuidados intensivos neonatales, donde se controla su temperatura corporal y se monitorizan sus constantes cardiorrespiratorias. A pesar de recibir estos cuidados, los bebés prematuros se enfrentan a diversos riesgos. Los pulmones aún no están maduros en un feto de 32 semanas de embarazo, debido a que no tienen surfactante pulmonar (una sustancia que hace que los alveolos pulmonares no se colapsen y se mantengan abiertos).
Entre las complicaciones más habituales se encuentran las dificultades en el desarrollo y maduración pulmonar, el retraso en el crecimiento y las alteraciones neurosensoriales, cognitivas o del comportamiento. Otras posibles complicaciones incluyen un mal control de los niveles de glucosa en sangre, anemia, coloración amarilla de la piel por el ascenso de la bilirrubina, insuficiencia respiratoria, hemorragia cerebral o daño en la sustancia blanca cerebral.
Las infecciones más comunes en los bebés prematuros son la sepsis, la neumonía o la meningitis, debido a la inmadurez de sus mecanismos de defensa o al hecho de haber nacido antes de que se complete la transferencia de inmunoglobulinas maternas.
El tratamiento de otras complicaciones puede incluir oxígeno suplementario o asistencia ventilatoria en el caso de dificultad respiratoria, nutrición especializada para favorecer un crecimiento adecuado -siendo la leche materna el alimento más recomendado-, o soporte hemodinámico cuando hay alteraciones de la frecuencia cardíaca o la tensión arterial.
Tratamiento con Corticoides
En las clínicas españolas, el tratamiento es la betametasona en dosis intramuscular de 12mg/24 horas durante dos días. El uso de corticoides para madurar los pulmones fetales, además de evitar el síndrome de membrana hialina y el síndrome de distrés respiratorio, disminuye el riesgo de hemorragia intraventricular y la mortalidad neonatal.
Factores de Riesgo del Parto Prematuro
En muchos casos no se conocen las causas últimas del parto prematuro, pero se han identificado algunos factores que pueden favorecerlo:
- Haber sufrido un parto prematuro con anterioridad.
- Tener ciertas enfermedades, como obesidad, diabetes, infecciones, cardiopatías o enfermedad renal.
- Presentar alteraciones o anomalías en el útero o la placenta.
- Tener el cuello del útero demasiado corto o insuficiencia cervical, que favorece la dilatación temprana.
- Preeclampsia (hipertensión arterial durante la gestación).
- Gestación múltiple.
- Ruptura temprana de membranas.
- Sangrado vaginal durante la gestación.
- Mala alimentación, consumo de tabaco y de otras sustancias tóxicas.
- No seguir un control ginecológico.
- La edad de la gestante: la gestación a edades extremas es un factor de riesgo de parto prematuro.
La doctora Herranz explica que “en los últimos años está aumentando la tendencia a la prematuridad a nivel global”. Este incremento se debe, principalmente, al auge de las técnicas de reproducción asistida, y al aumento de la edad materna. Por otro lado, las mujeres con bajo peso o, por el contrario, con obesidad, también presentan un mayor riesgo de parto prematuro. Además, las mujeres de origen afroamericano o afrocaribeño tienen el doble de probabilidad de dar a luz de forma prematura en comparación a las de origen caucásico.
EL BEBÉ PREMATURO. LA UNIDAD DE CUIDADOS INTENSIVOS NEONATALES
¿Se Puede Prevenir un Parto Prematuro?
Las causas del parto prematuro pueden ser muy diversas y no todas se pueden evitar. Pero hay algunos factores de riesgo que sí se pueden modificar siguiendo unas sencillas recomendaciones:
- Control ginecológico estrecho: ayudará a identificar factores de riesgo durante el embarazo y a tomar las medidas necesarias. En algunos casos es posible administrar medicamentos preventivos, como progesterona vaginal, o realizar un cerclaje cervical, que consiste en la creación suturas para estrechar el cuello del útero, cuando existe insuficiencia cervical. En el caso de que se haya tenido un parto prematuro con anterioridad, el control ginecológico será fundamental para mejorar el resultado.
- Evitar el tabaco y el consumo de sustancias tóxicas durante la gestación.
- Seguir una dieta sana y equilibrada para evitar déficits nutricionales, como los bajos niveles de hierro, y reducir el sobrepeso y la obesidad.
- En el caso de sufrir alguna enfermedad, tratarla y mantenerla bien controlada.
- Espaciar los embarazos.
Aunque algunos factores de riesgo no pueden evitarse, existen recomendaciones para reducir las posibilidades de un parto prematuro. Entre ellas, se aconseja dejar al menos 12 meses entre un parto y una nueva gestación, abandonar el consumo de tabaco y otras sustancias nocivas, corregir déficits nutricionales y casos de anemia, y asegurar una ingesta adecuada de ácidos grasos omega-3 y probióticos.
La prematuridad sigue siendo una de las principales causas de mortalidad infantil en el mundo. El pronóstico depende, en gran medida, del grado de prematuridad: cuanto más temprano es el nacimiento y menor el peso del bebé, mayor es el riesgo de complicaciones.
¿Cuándo Debo Acudir al Médico?
Detectar los primeros signos de riesgo de parto prematuro es fundamental para prevenirlo. Acude a tu ginecóloga en cuanto detectes cualquier cambio o anomalía, por pequeña que sea, en tu proceso de gestación.
Durante el embarazo, hay señales que pueden alertar sobre el riesgo del parto prematuro. Entre ellas, el sangrado entre el segundo y el tercer trimestre, la pérdida del líquido amniótico -ambos posibles síntomas de la rotura prematura de membranas-, o la aparición de contracciones uterinas.
Además, recuerda que el control ginecológico debe formar parte de tus cuidados habituales de salud, ya que no solo te ayudará a planificar tu maternidad sino también a prevenir, detectar y tratar de manera precoz cualquier enfermedad ginecológica.
Signos de un Parto Prematuro Inminente
- El signo más claro de un parto prematuro es el inicio precoz del trabajo de parto.
- Presta atención a si las contracciones duran más de una hora, se producen a intervalos de cinco a diez minutos y duran más de 30 segundos.
- Otro signo de parto prematuro es la rotura prematura de la bolsa amniótica.
- El sangrado puede ser un signo de que la placenta se está desprendiendo prematuramente.
Cuidados Especiales para Bebés Prematuros
Después del parto, el recién nacido experimenta de forma espontánea y natural una serie de cambios vitales relacionados con la función pulmonar, la circulación sanguínea y el aparato digestivo, entre otros.
Muchos bebés que nacen prematuramente deben pasar primero algún tiempo en una incubadora. Allí se simulan las condiciones del útero materno y se controlan y apoyan las funciones orgánicas. Muchos bebés prematuros aún no son capaces de regular su temperatura corporal y necesitan ayuda para respirar y alimentarse.
Un parto prematuro es una experiencia traumática tanto para el bebé como para los padres. Para reforzar el vínculo emocional entre padres e hijo y dar al bebé una sensación de seguridad y protección, se coloca a los bebés prematuros sobre el pecho desnudo de la madre o el padre durante varias horas al día, vestidos únicamente con un pañal. De este modo, el bebé puede oír el latido familiar de su corazón y disfrutar del contacto físico.
El método canguro no es sólo una agradable sesión de mimos con efectos psicológicos positivos. La leche materna de las madres que han tenido un parto prematuro contiene una concentración especialmente alta de nutrientes importantes y también proporciona anticuerpos al bebé. Por eso es importante que el bebé reciba leche materna lo antes posible. Sin embargo, los bebés prematuros suelen ser incapaces de alimentarse por sí mismos. Entonces, las madres tienen que extraer la leche y el bebé la recibe a través de una sonda.
Si el bebé aún no puede digerir la leche materna, al principio se le da una mezcla de agua y azúcar.
Un parto prematuro es una incisión que los padres tienen que asumir en primer lugar. Por eso reciben apoyo de especialistas pediátricos, médicos y obstétricos durante su estancia en el hospital y orientación sobre la vida diaria con su bebé prematuro.
| Semana de Gestación | Peso Aproximado | Longitud Aproximada | Cuidados Necesarios |
|---|---|---|---|
| 35-37 | 1.700 - 2.500 g | 43-46 cm | Incubadora 24-48 horas, cuidados similares a bebés a término |
| 30-34 | 1.000 - 2.000 g | 36-46 cm | Oxígeno suplementario, incubadora |
| 26-29 | 750-1.600 g | 30 - 43 cm | Tratamiento con oxígeno, surfactante y asistencia respiratoria mecánica, cuidados intensivos |
| Menos de 26 | Menos de 750 g | Menos de 30 cm | Tratamiento con oxígeno, surfactante y asistencia respiratoria mecánica, alimentación intravenosa, cuidados intensivos |
