En Babyradio, la música y los niños se unen, explorando las canciones que a lo largo de la historia han sido compuestas pensando en los hijos. Este artículo desentraña el significado detrás de la letra de "Nene León" y explora el rico universo de las canciones infantiles españolas, su tradición folclórica y su evolución a lo largo del tiempo.
CANCIONES INFANTILES, LO MEJOR DE LO MEJOR - Toy Cantando
Además, nos adentraremos en la simbología del cuco en la tradición folclórica española y paneuropea, un ave asociada al equinoccial y complejo tránsito del invierno a la primavera.
El cuco, un símbolo de la transición entre el invierno y la primavera en la tradición folclórica española.
La Tradición Folclórica y el Cuco
El cuco y su canto han sido, sin duda, uno de los animales y uno de los signos más insistentemente asociados, en la tradición folclórica española y paneuropea, al equinoccial y complejo tránsito del invierno a la primavera. Ahora bien: el cuco tuvo también otras connotaciones menos positivas, que no tendremos espacio para dejar bien desarrolladas en este trabajo.
Baste decir que ha sido un símbolo muy acuñado del fraude y de la rapiña, pues se trata de un ave parásita, que arroja al suelo los huevos de nidos ajenos e introduce los suyos para que sean empollados por otras aves; y que se asocia también, en muchos lugares, al adulterio y al deshonor de él derivado, hasta el extremo de que en diversas lenguas europeas el nombre del cuco (o algún derivado de su nombre) se ha convertido en sinónimo de cornudo.
Refranes y Creencias Populares
Innumerables refranes atestiguan la relación estrecha que el pueblo establece entre el canto del cuco, el final del invierno y los inicios de la primavera. El refranero románico (y el europeo en general) insiste una y otra vez en asociar el cuco con la frontera que separa los últimos días del mes de marzo y los primeros del mes de abril.
- «Cuando el cuervo se baña cerca, viene el agua» (castellano).
- «Junta de cuervos o grajos, animal muerto o señal de agua» (castellano).
- «Si canta o cuervo[,] agua pal cuerpo» (aragonés).
La insistencia con que la tradición popular asocia el canto del cuco al crítico período de transición que queda entre los meses de marzo y abril, es decir, a la frontera entre el invierno y el verano, no tiene parangón en lo que se refiere a otras aves.
El Cuco y el Augurio
Todas las fórmulas sobre cucos que auguran bodas y que predicen entierros que he reproducido en las páginas anteriores no figuraban dentro del extenso artículo que en 2001 dediqué a estudiar el complejo de creencias, paremias, canciones y oraciones que podrían ser etiquetadas como Los augurios del cuco.
En aquel trabajo, al que este nuevo artículo intenta seguir y complementar, di cuenta de la muy extensa geografía española y paneuropea de la fórmula, pues, según argumenté en él, hay documentadas innumerables versiones portuguesas, francesas, británicas, alemanas y de otros países.
Ilustración de un cuco, símbolo de augurio y transición en diversas culturas europeas.
Canciones Infantiles de Antaño
Muchos niños, tendrán sus canciones, muchas de ellas oídas o transmitidas por la tele o en las series infantiles etc, pero en esta entrada del blog voy a intentar recordar algunas de aquellas canciones infantiles de antaño, algunas las cantaban las chicas en sus juegos, otras están incrustados en mi memoria más lejana sin tener vinculado un recuerdo en concreto, algunas proceden de la tradición oral familiar, aunque por lo que he podido ver compartida con mucha gente, hay algunas que incluso se las oí a mis padres que las escucharon o cantaron, a su vez, de niños.
Vinculado, no sé por qué, a la escuela, seguramente esperando algún gran chaparrón, cantábamos aquello de «Que llueva, que llueva, la virgen de la cueva, los pajaritos cantan, las nubes se levantan, que sí, que no, que caigan un chaparrón, con azucar y turrón, (a partir de esta estrofa la canción aceptaba diferentes variantes)». Recuerdo a las chicas cantar «El patio de mi casa es particular, cuando llueve se moja como los demás, agachate y vuélvete a agachar que las agachaditas no saben bailar, h, i, j, k, l, m, n, a», y la estrofa seguía con lo de «que si tu (vd) no me quieres (quiere) otro amante me querrá».
Esta era una canción de corro en la que las chicas giraban agarradas de la mano y se agachaban cuando la canción lo decía. También de corro era «El corroncho de la patata», que terminaba con las niñas sentadas en el suelo. «El cocherito leré» era una canción que yo escuchaba a las chicas de mi barrio cuando saltaban a la comba: «el cocherito leré, me dijo anoche leré que si quería leré montar en coche leré y yo le dije con gran salero leré, no quiero coche leré que me mareo leré».
Ejemplos de Canciones Populares
- "Un elefante se balanceaba":
Una canción que acompañaba a los juegos infantiles de antaño, a los que me refiero en otra entrada del blog, era en «el burro» el de «A la una saltaba la mula, a las dos tiró la coz». El «churro, media manga, manga entera» tuvo muchas variantes y/o precedentes como «Cazuelica, cazuelón» donde el juego básicamente era el mismo.
- "Hola Don Pepito":
Había canciones que se cantaban en las excursiones en autobús, como «Un elefante se balanceaba en la tela de una araña» o «Ahora que vamos despacio, vamos a contar mentiras, tralará, vamos a contar mentiras, por el mar corren las liebres, por el monte las sardinas…»; otras que popularizaron los payasos de la tele, en el comienzo de los 70 eran «Hola Don Pepito, hola Don José, pasó usted por mi casa, por su casa yo pasé…» el barquito chiquitito: «Había una vez un barquito chiquitito, que no sabía, que no podía navegar», «En el auto de papa» o la del señor Don Gato «Estaba el señor Don Gato sentadito en su tejado marramiau, miau, miau, sentadito en su tejado», aunque ésta era antigua.
- "Tengo una muñeca vestida de azul":
Las niñas cantaban, (era una canción de corro), también aquello de «Tengo una muñeca vestida de azul», que al igual que «el patio de mi casa» ya se cantaba a finales del XIX, aunque con variaciones en las letras («tengo una muñeca vestida de azul, con zapato blanco forrado de tul»). Por cierto alguna de estas canciones infantiles como la de «la muñeca vestida de azul» y la de «la vaca lechera» iban cambiando su letra o mejor dicho, íbamos cambiándole la letra, a medida que nos hacíamos mayores y entrabamos en la adolescencia, con letras mucho más procaces.
Niños jugando al corro, una actividad tradicional acompañada de canciones y rimas.
La Evolución de las Canciones Infantiles
Bastante más antiguas, pues creo que se las oí recitar a mi madre era la de «Al pasar la barca» (canción para saltar a la comba) y que seguía «me dijo el barquero, las niñas bonitas no pagan dinero» y otra con resonancias de romance como la de la viudita del conde Laurel, también de corro, «Yo soy la viudita del conde Laurel que quiero casarme y no sé con quien..» o «Me casó mi madre chiquita y bonita…» canciones infantiles que hoy, como se puede ver, no saldrían muy bien paradas por el rol que se reservaba en aquel entonces a la mujer y que contraviene todos los principios actuales en pro de la igualdad de género.
Por cierto me contaba mi madre que, en su infancia, en el pueblo, jugando a la comba cantaban una cancioncilla que comenzaba así «Puente de la Taconera, arboles junto al Castillo…», Quien la diría que pasaría más de 50 años, hasta su fallecimiento, hace más de siete años, en esa ciudad de sus juegos infantiles. También y con mucha frecuencia cantaba aquella canción de «Quisiera ser tal alta como la luna, ay, ay, como la luna…y seguía «para ver los soldados de Cataluña» y me cantaba de pequeño sobre todo aquello de «Tengo, tengo, tengo tu no tienes nada, tengo tres ovejas en una cabaña…» así como aquello de «Donde estás, en tabletas, que has comido, castañetas, que has bebido, agua de mayo, tente tu que yo me caigo».
También recuerdo una estrofa de una canción que me llamaba mucho la atención pues nos decía con sorna o ironía, si nos mostrábamos renuentes al baño, de niños, tu tienes que cantar aquello de «ni me lavo, ni me peino, ni me pongo la mantilla hasta que venga mi novio de la guerra de Melilla». También creo recordar aquella cancioncilla que decía «Estaba una pastora, laran, laran, larito, estaba una pastora cuidando el rebañito….».
Aun más antigua era la canción de «Mambrú se fue a la guerra» que se deriva de una canción burlesca francesa del siglo XVIII dedicada a John Churchill (1650-1722), duque de Marlborough (nombre que acabó degenerando, transformándose en Mambrú). Esta canción ya aparece en el librito de 1893 de Robustiano Montalban donde recoge 60 canciones populares infantiles para piano.
En este librito también aparecían «Al pasar la barca», «Quisiera ser tan alta», «Me caso mi madre», «Cu, cu cantaba la rana», «Estaba una pastora». Había una canción que se cantaba para jugar a las prendas que se llamaba «Antón Pirulero» y decía así: «Antón, Antón pirulero, cada cual que atienda su juego y el que no lo atienda pagará una prenda, Antón…», estaba también la de la gallinita ciega.
Rimas y Retahílas
Cuentos, dichos, rimas y retahílas como «Pinto, pinto gorgorito», «Caracol, col, col», «Cinco lobitos tiene la loba», «Cu cu cantaba la rana», «Este puso un huevo, en referencia a los dedos de la mano», «El que se fue a Sevilla, perdió su silla», «La flauta de Bartolo», o una muy larga que comenzaba diciendo «En la ciudad de Pamplona hay una plaza, en la plaza hay una esquina, en la esquina una casa…».
