La diabetes gestacional (DG) es una condición que se presenta durante el embarazo en algunas mujeres. Es importante destacar que padecer diabetes durante la gestación no implica necesariamente que existiera antes del embarazo o que persistirá después del parto.
¿Por qué es importante controlar la glucosa en el embarazo?
Durante la gestación, el organismo experimenta cambios hormonales que pueden dificultar la acción de la insulina, lo que aumenta el riesgo de tener la glucosa alta en el embarazo. Controlar estos valores permite:
- Reducir complicaciones en el parto.
- Evitar problemas de crecimiento fetal excesivo.
- Disminuir el riesgo de hipoglucemias del recién nacido.
- Proteger la salud futura de la madre y del bebé.
Por eso, si estás pensando en quedarte embarazada o ya lo estás, sigue siempre las indicaciones de tu médico, realiza las pruebas necesarias y mantén hábitos saludables.
Cuando la madre presenta hiperglucemia, el exceso de glucosa puede atravesar la placenta y llegar al feto. Este ambiente azucarado proporciona al bebé más energía, lo que puede llevar a un aumento de tamaño a expensas de grasa (macrosomía). Además, el páncreas del bebé se acostumbra a producir más insulina para compensar el exceso de azúcar, lo que puede resultar en hipoglucemia neonatal al nacer.
Factores de Riesgo y Cribado
Existen algunas situaciones que predisponen a padecer Diabetes Gestacional (DG). Es necesario descartar diabetes gestacional en el primer trimestre de embarazo en mujeres con factores de riesgo, como:
- Haber presentado diabetes gestacional en un embarazo anterior.
- Abortos de repetición.
- Antecedentes familiares de diabetes.
- Situaciones que se asocian con resistencia a la insulina (hipertensión, hiperlipemia, obesidad, ovarios polimicroquísticos, acantosis nigricans).
En mujeres con factores de riesgo, lo ideal sería constatar cifras de glucemia correctas antes de la gestación. Cuando existen factores de riesgo se inicia el screening en la primera visita del embarazo, después se siguen controles entre las 24-28 semanas y más tarde, entre las 32-35 semanas.
Para el screening de la diabetes gestacional se utiliza el test de O´Sullivan, que consiste en determinar la cifra de glucosa en sangre venosa 1 hora después de haber tomado 50 gramos de glucosa por vía oral. Cuando el resultado del test de O´Sullivan está alterado se debe completar el estudio con una prueba de sobrecarga de glucosa (curva de glucemia).
Pruebas de Diagnóstico
El test de O’Sullivan es una prueba destinada a valorar los niveles de azúcar en sangre, para diagnosticar los casos de diabetes gestacional. En España se hace rutinariamente a todas las embarazadas entre las semanas 24 y 28 de gestación (y en algunas comunidades autónomas se hace dos veces, una en el primer trimestre).
Se suponía que son necesarias de 8 a 10 horas de ayuno previo, de hecho en muchos centros de salud y hospitales siguen protocolos con esta indicación, pero el test realmente puede realizarse en cualquier momento del día independientemente de la ingesta previa de alimentos. Se realiza una extracción de sangre y se mide la glucosa en sangre; a continuación, la embarazada debe ingerir un líquido que contiene 50 g. de azúcar disueltos en agua y una hora más tarde se vuelve a extraer sangre para medir de nuevo la glucosa en sangre. La glucosa en sangre debe ser menor a 140mg/dl en las dos extracciones.
Si los resultados ofrecieran unas cifras iguales o mayores a 140 mg/dl se puede sospechar una intolerancia a los hidratos de carbono o una diabetes gestacional. Se diagnostica diabetes gestacional cuando los resultados igualan o superan los 200 mg/dl, y en este caso es necesario repetir el test para confirmarlo.
Si los niveles obtenidos no han llegado a 200 mg/dl, pero han igualado o superado los 140 mg/dl, para confirmarlos se realiza la curva de glucemia o test de tolerancia oral a la glucosa (TTOG) (conocida popularmente como ‘curva larga’ o ‘curva de las tres horas’). Tras un test de O ‘Sullivan positivo se deberá realizar otra prueba conocida como test de tolerancia oral a la glucosa (TTOG) en la cual se mide la glucemia 4 veces: antes de la toma de azúcar y después de 1 hora, 2 horas y 3 horas. En esta prueba se monitorizan los valores de glucemia tras una sobrecarga oral de 100 g. de glucosa y se realizan cuatro mediciones en intervalos de una hora.
Criterios diagnósticos de la curva de glucemia
Se considera una curva de glucemia patológica cuando existen dos o más valores por encima de los valores referidos.
- Valor máx. Si hay un valor que excede los límites, se repite la prueba en tres semanas.
- Si vuelve a exceder el límite se diagnostica intolerancia a la glucosa.
- Si aparecen dos valores que exceden los límites se diagnostica diabetes gestacional.
A día de hoy, existen controversias sobre cómo llevar a cabo el diagnóstico. Se dan 75 gramos de glucosa directamente y se mide a las 0, 1 y 2 horas. Los criterios HAPO son notablemente más rigurosos, se recomendaron por primera vez en 2011 y muchos centros todavía no los aplican. Al aplicarlos se incrementa el número de mujeres afectadas de diabetes gestacional, de manera que el riesgo asciende desde el 5-6 % al 15-20 % con los criterios HAPO.
Valores de Glucosa en el Embarazo
Si te han diagnosticado diabetes gestacional, tu médico te indicará cuál es el rango seguro de glucosa para ti. En cada consulta, conviene preguntar qué niveles de azúcar estás teniendo y cómo evolucionan, porque eso ayudará a ajustar el tratamiento si es necesario.
Consulta siempre a tu especialista cuáles son tus límites recomendados, pero como referencia general, la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia establece los siguientes valores de glucosa embarazo en mujeres con diabetes gestacional:
- Antes del desayuno (en ayunas): hasta 95 mg/dl (5,3 mmol/l)
- 1 hora después de comer: hasta 140 mg/dl (7,8 mmol/l)
- 2 horas después de comer: hasta 120 mg/dl (6,7 mmol/l)
Las mujeres con diabetes gestacional deben monitorizar su glucemia capilar para confirmar que se alcanzan dichos objetivos.
Tratamiento y Control
La gestante con diabetes gestacional deberá visitar al médico (obstetra y/o diabetólogo) para instaurar una dieta adecuada en la que se evitarán los azúcares de absorción rápida (azúcar, chocolate, caramelos, mermeladas...). La dieta tendrá un contenido calórico alrededor de 2000-2500 cal/día (35 Kcal/kg de peso ideal/día). La dieta deberá ser variada, manteniendo las siguientes proporciones: 45-50% de hidratos de carbono (frutas, pan, pasta, arroz verduras), 20% de proteínas y el resto de grasas.
Se controlarán los alimentos que tienen capacidad de elevar el azúcar en sangre (fruta, lácteos, farináceos como el pan, patata, pasta, arroz o legumbres) pero asegurando que la dieta sea suficiente para que la futura madre no pase hambre y el bebé se desarrolle correctamente.
Generalmente se realizan 4 veces al día: en ayunas y tras 1 hora del desayuno, la comida y la cena. Se realizan practicando un pinchazo en el dedo.
El estilo de vida recomendado consiste en practicar ejercicio, aunque siempre dentro de lo que permitan los obstetras, y seguir una dieta en la que va a ser especialmente recomendable el repartir los hidratos de carbono a lo largo del día. Esto es especialmente importante con el desayuno, ya que a primera hora de la mañana existe una tendencia a la subida de la glucosa mientras que en la segunda mitad de la misma la tendencia es la opuesta. Por tanto, un desayuno ligero y un tentempié con hidratos a media mañana es la norma en prácticamente todos los casos con diabetes gestacional.
Complementariamente se han de controlar las glucemias en sangre capilar 1 hora después de las comidas (deben ser inferiores a 140 mg/dl o 7,8 mM).
Andar de forma regular antes o después de las comidas contribuye a un buen control de la diabetes gestacional.
Ejemplo de menú diario:
- Un vaso de leche semidesnatada.
- Pisto (pimiento, calabacín, berenjena y tomate) con un puñado de arroz integral.
- Sardinas a la brasa con guarnición de ensalada de canónigos.
- Infusión de jengibre.
- Ensalada de rúcula, con calabaza asada, tomates cherry, lentejas y tiras de pechuga de pollo a la plancha.
Cuando recurrir a medicamentos
Cuando con el estilo de vida no se logra alcanzar los objetivos de glucemia habrá que recurrir a los medicamentos. Eso sí, aunque algunos expertos defienden la inocuidad de emplear ciertos antidiabéticos orales, Metformina y Glibenclamida concretamente, la inmensa mayoría se inclina por tratar exclusivamente con insulina.
Si las glucemias no se pueden controlar con la alimentación y el ejercicio el único tratamiento farmacológico validado durante la gestación es la insulina.
Desde el punto de vista obstétrico se controlará cada 2-3 semanas hasta la semana 34-35 y luego semanalmente.
El Parto y el Postparto
Como en la diabetes gestacional casi siempre se alcanzan los objetivos de control, es raro que los bebés sean macrosómicos, lo que hubiera aumentado la posibilidad de cesáreas. De todos modos, el día del parto los neonatólogos ya tienen presente que la madre tiene diabetes gestacional y estarán precavidos ante cualquier contingencia, fundamentalmente hipoglucemias.
En la mayoría de las mujeres con diabetes gestacional el parto comienza espontáneamente a término y tiene lugar por vía vaginal.
Durante el parto sólo hay pequeñas diferencias respecto a una gestante no afecta de diabetes gestacional. Se deben evitar soluciones glucosadas, betamiméticos y corticoides, así como practicar controles de los niveles de glucemia. Si la embarazada es tratada con insulina debe aplicarse un protocolo específico.
Tras dar a luz, casi siempre la diabetes desaparece, aunque los médicos se asegurarán de ello antes de dar el alta. El post-parto y lactancia, por tanto, serán como los de cualquier otra mujer. Está permitida la lactancia materna.
A las 6 a 8 semanas tras el parto o al finalizar la lactancia materna, se realiza una sobrecarga de glucosa con 75 gramos, haciéndose un determinación a las 2 horas.
Riesgos y Complicaciones
Respecto al feto, los riesgos son macrosomía, hiperbilirrubinemia, policetemia, hipocalcemia, hipoglicemia, distress respiratorios (membrana hialina).
Si la diabetes gestacional se asocia a macrosomía fetal, hay un pequeño riesgo de distocia de hombros. Cuando se diagnostique macrosomía, estimar el peso fetal y actuar según protocolo. Favorecer en estos casos de forma especial la movilidad materna en la dilatación y expulsivo, evitando la litotomía.
Además, se sabe que la diabetes gestacional no conlleva peores resultados perinatales que un embarazo sin diabetes gestacional, puesto que la macrosomía (peso excesivo) del recién nacido sólo está causada por la diabetes gestacional de la madre en un 5% de los niños nacidos con un peso superior a los 4,5 kg.
Sin embargo, después del parto la gran mayoría de diabetes gestacional desaparecen, excepto en aquellas diabéticas preexistentes en las que sí va a permanecer. El hecho de que se haya diagnosticado una diabetes gestacional no significa necesariamente que el hijo nazca con diabetes.
Prevención de Alteraciones de Glucosa
¿Qué puedo hacer para prevenir alteraciones de glucosa en el embarazo?
Antes de quedarte embarazada:
- deja de fumar
- lleva una dieta saludable con fibra, frutas, verduras, cereales integrales, proteínas de calidad y lácteos adecuados
- mantén un peso saludable
- lleva un estilo de vida activo
Cuando estés embarazada:
- sigue manteniendo una alimentación equilibrada
- consulta qué pruebas necesitas para controlar la glucosa en sangre durante el embarazo
- si el resultado indica diabetes gestacional, no te preocupes: con seguimiento médico, dieta, ejercicio y en algunos casos medicación, se puede controlar. La mayoría de madres y bebés evolucionan favorablemente cuando estos valores están bien controlados.
Ideas Falsas sobre la Diabetes Gestacional
Sabías que… muchas mujeres embarazadas acuden a la consulta muy preocupadas tras el diagnóstico de diabetes gestacional. Son habituales algunas creencias que no son reales.
- “Tengo DG, he puesto a mi futuro hijo en riesgo por haber comido mal. Me siento muy culpable.”Aunque debes comer bien durante el embarazo (y en cualquier otra etapa de tu vida) la DG no se debe exclusivamente a como ha sido tu ingesta si no a tus antecedentes.
- “Me vas a poner a dieta, voy a pasar hambre y quizás el bebé no tiene todo lo que necesita”.La pauta alimentaria que te propondremos estará ajustada a ti y por lo tanto al embarazo, siendo adecuada para ti y para el desarrollo de tu hijo. Va a ser suficiente en energía y micronutrientes pero controlando el aporte de alimentos que se trasforman en azúcar: los farináceos, las frutas y los lácteos.
- “No quiero insulina porque va a afectar a mi bebé”Si las glucemias no se pueden controlar con la alimentación y el ejercicio el único tratamiento farmacológico validado durante la gestación es la insulina.
La embarazada con diabetes gestacional debe tener una actitud positiva, y mantener una gran comunicación con su médico. Informar adecuadamente a las mujeres para que confíen en su capacidad para dar a luz a un bebé sano/a y sin complicaciones, ya que este tipo de gestaciones finalizan satisfactoriamente en la mayoría de casos con una dieta adecuada, ejercicio y manteniendo un control regular sobre la glucemia; así como ofrecerles apoyo emocional y fácil acceso a la consulta de enfermería. Facilitar información sobre riesgos y posibles contingencias.
