¿Qué es la Incontinencia Fecal?
La incontinencia fecal es la incapacidad para controlar la expulsión de heces, gases o líquidos rectales. Se denomina incontinencia fecal a la pérdida involuntaria y repetida de heces por el ano. Cuando existe escape de gas, asociado o no al de heces, hablamos de incontinencia anal.
Prevalencia
No se conoce con exactitud su frecuencia real, ya que muchas de las personas que lo sufren suelen ocultarlo por vergüenza; no obstante, es más frecuente de lo que se supone, sobre todo en mujeres mayores de 60-70 años.
Causas de la Incontinencia Fecal
Con la edad, los músculos del suelo pélvico y el esfínter anal pueden debilitarse, dificultando el cierre completo del canal anal. Es frecuente que la causa que produce la incontinencia fecal no sea única sino múltiple.
El control intestinal requiere un sistema nervioso en buen estado, músculos pélvicos funcionales y un colon regulado. En personas mayores, suele estar asociada a un deterioro del control muscular o a problemas neurológicos.
- Diarrea: Cuando las heces son blandas, como ocurre cuando hay diarrea, es fácil que las heces venzan la barrera que representa el ano.
- Estreñimiento: Por el contrario, cuando las heces son duras, como ocurre en el estreñimiento, las heces quedan retenidas en el recto y en este lugar ponen en marcha el reflejo que origina la apertura del ano y la salida de las heces. Esto último se produce sobre todo en ancianos con limitaciones físicas o mentales y en los enfermos con problemas del sistema nervioso.
- Lesiones durante el parto: En las mujeres mayores de 60-70 años este problema es aún más frecuente debido a las lesiones que pueden producirse en el ano durante los partos y a la debilidad muscular que va produciéndose a medida que avanza la edad.
- Enfermedades rectales: Finalmente, hay enfermedades en el recto que reducen su capacidad para retener y almacenar las heces y, en consecuencia, pueden ser también causa de incontinencia fecal.
- Enfermedades como el síndrome del intestino irritable, la colitis o las diarreas frecuentes pueden provocar episodios de flatulencias con líquido.
- También hay casos tras cirugías de colon o recto, donde la sensibilidad rectal se reduce.
Factores de Riesgo
Aunque puede aparecer a cualquier edad, es más frecuente en adultos mayores, especialmente en mujeres que han tenido partos complicados, personas con demencias, enfermedades neurológicas o tras cirugías digestivas.
Síntomas de la Incontinencia Fecal
La sintomatología puede variar según el caso. La salida o escape de heces, de gases o de ambos en momentos inapropiados o inoportunos. Sin duda, estos síntomas originan en las personas que los sufren un deterioro de su calidad de vida tanto desde el punto de vista físico como psicológico y todo ello les puede llevar al aislamiento y a la depresión.
Cuando el escape de las heces es frecuente, estas pueden irritar la piel próxima al ano lo que puede originar escozor, picor y dolor. El grado de deterioro de la calidad de vida que produce la incontinencia fecal depende de la edad del paciente, de su posición social y situación laboral.
Diagnóstico de la Incontinencia Fecal
El diagnóstico se realiza a través de una historia clínica completa, exploración física y pruebas específicas como la manometría anal (para valorar la fuerza del esfínter) o una ecografía endoanal.
El médico, tras una serie de preguntas dirigidas, puede formarse una idea sobre el factor o factores que están alterados en este mecanismo complejo que retiene las heces en el recto. El tacto rectal, que consiste en introducir un dedo enguantado en el ano, puede proporcionar datos sobre la potencia muscular del mismo.
Si los escapes de heces son importantes o limitantes, se deben realizar pruebas especiales para conocer con precisión cuál es la causa de la incontinencia. Estas pruebas son, fundamentalmente, la manometría ano-rectal, que mide las presiones de los músculos de la zona, y la ecografía anal, que puede detectar las lesiones que existen en los músculos anales. Si existen diarrea o estreñimiento, se deben realizar estudios especiales para conocer y en su caso corregir su causa.
Tratamientos para la Incontinencia Fecal
La buena noticia es que existen tratamientos eficaces, y en muchos casos se mejora sin necesidad de cirugía. El médico indica el tratamiento de la incontinencia fecal según los resultados que obtiene de las pruebas que realiza en el enfermo. No es raro que sean varios los factores que causan la incontinencia fecal.
Tratamientos Conservadores
Modificar la alimentación es una medida básica. Se recomienda evitar irritantes como el café, el alcohol o las comidas muy grasas, y aumentar el consumo de fibra para regular el tránsito intestinal. Mantener un horario regular para ir al baño y realizar ejercicios de control del esfínter favorece la mejora.
- Dieta: Si existe diarrea y se conoce su causa, esta debe ser tratada. Si la causa no es conocida, la diarrea se trata con dieta adecuada y, eventualmente, con la adición de preparados de fibra o con medicamentos antidiarreicos. En los casos en que exista estreñimiento, se debe intentar controlarlo normalizando la frecuencia de las evacuaciones con dieta, preparados de fibra y laxantes.
- Ejercicios: La fisioterapia del suelo pélvico puede fortalecer los músculos responsables del control intestinal. El aprendizaje de ejercicios para potenciar la musculatura anal o para mejorar la sensibilidad del recto conocido como "biofeed-back", asociado a las medidas anteriores, produce mejoría en la mayoría de los casos.
- Medicamentos: Existen medicamentos que ayudan a compactar las heces o a regular la motilidad intestinal.
- Protectores: Se deben intentar evitar las situaciones cotidianas que pueden originar la incontinencia fecal. La utilización de protectores como protege-ropa interior, compresas o pañales pueden proporcionar seguridad y evitar situaciones vergonzantes. En determinados casos pueden ser útiles los tampones anales.
- Limpieza rectal: Si estas medidas no son suficientes, se debe "limpiar" el recto periódicamente con supositorios o con enemas.
Tratamientos Quirúrgicos
Si los tratamientos conservadores no funcionan y la incontinencia afecta seriamente a la calidad de vida, se valora la opción quirúrgica. Ya sea para reparar los músculos del esfínter, sustituirlo por uno artificial o realizar una colostomía, lo que supone abrir un orificio a través de la pared abdominal de manera que las heces puedan salir por él y ser recogidas en una bolsa que se ubica alrededor de la apertura.
Ejercicios para fortalecer SUELO PÉLVICO. Reduce la *incontinencia urinaria* y previene el prolapso.
Tabla Resumen de Tratamientos
| Tratamiento | Descripción | Indicación |
|---|---|---|
| Modificación de la dieta | Evitar irritantes, aumentar la fibra | Primera línea para todos los pacientes |
| Fisioterapia del suelo pélvico | Ejercicios para fortalecer los músculos | Debilidad muscular del esfínter |
| Medicamentos | Antidiarreicos, laxantes | Diarrea o estreñimiento asociado |
| Cirugía | Reparación del esfínter, colostomía | Casos severos resistentes a otros tratamientos |
Prevención de la Incontinencia Fecal
Se debe intentar normalizar la frecuencia de la evacuación evitando el estreñimiento y la diarrea. Es importante tener el hábito de evacuar todos los días a la misma hora.
- Conviene evitar tratamientos quirúrgicos en el ano o en su proximidad que no sean imprescindibles, sobre todo en mujeres que hayan tenido partos vaginales previamente.
- En mujeres que hayan tenido parto o partos que hayan dejado lesiones en el ano, se debe considerar el hacer una cesárea en caso de nuevos embarazos.
- No se sabe con seguridad si los ejercicios que indican los ginecólogos para potenciar los músculos del suelo pélvico, antes y tras el parto, podrían prevenir el desarrollo de incontinencia años después pero probablemente son beneficiosos.
Incontinencia Fecal en Niños (Encopresis)
¿Qué es la encopresis?
La encopresis o incontinencia fecal es el escape continuo y repetido de heces en un niño mayor de cuatro años en lugares no apropiados para ello. Esto hace que con frecuencia manche la ropa interior. Y puede llegar a causar falta de autoestima y problemas psicológicos. Se cree que su frecuencia es cerca del 4%.
Causas en niños
La causa más frecuente es el estreñimiento de larga duración. Se llama entonces incontinencia fecal retentiva. La causa es una retención de heces al final del intestino con dilatación y disminución de la sensación de ganas de defecar. Se dilata el músculo que controla la defecación (esfínter anal externo) y al final se escapan de forma involuntaria las heces.
Rara vez se produce en ausencia de estreñimiento. Se llama entonces incontinencia fecal no retentiva. Su causa no está clara. Parece ser que podría estar asociada a trastornos psicológicos y de conducta. Aún es más raro que se deba a problemas de debilidad de las paredes del intestino.
Tratamiento en niños
El tratamiento debe ser supervisado en todo momento por un pediatra.
- En primer lugar, como tienen una gran retención de heces, se debe vaciar el intestino con medicinas por vía oral (laxantes). Puede que algunas veces se tengan que recurrir a medicamentos por vía rectal (enemas).
- Después de vaciar el intestino, se debe tomar laxantes durante un tiempo variable hasta que defeque con regularidad y sin manchar la ropa interior.
- Debe ir acompañado de una dieta equilibrada que debe de incluir la toma de forma regular de fruta, verdura y agua.
- A la vez, se deben tomar medidas de educación intestinal. Esto es, sentarse diez minutos en la taza del inodoro después de las comidas.
- Y puede completarse con medidas de refuerzo positivo, es decir, una recompensa si el niño hace bien el acto de defecación.
Pronóstico en niños
Con el tratamiento adecuado, suele ser bueno. La mayoría están curados entre los seis meses a dos años. Aunque está la posibilidad de recaer. En los casos en los que no se resuelvan o si el niño tiene problemas de trastorno de la conducta, lo más probable es que el pediatra aconseje la opinión del psicólogo para evaluar realizar otros tratamientos.
Prevención en niños
Algunos consejos y actuaciones pueden ayudar a prevenir esta situación.
- Evitar realizar el control de la defecación en niños de menos de dos años.
- Armarse de paciencia si el niño no controla la defecación. No tener conductas punitivas o castigos.
- Recomendar al niño la toma de una dieta equilibrada con fruta, verduras y líquidos de forma diaria.
- Favorecer la educación intestinal. Recomendar que todos los días se siente 10 minutos en la taza del inodoro tras la comida del medio día.
- Hacer ejercicio diario.
Afrontar esta situación requiere comprensión, apoyo emocional y una atención adaptada. El uso de productos absorbentes, cremas barrera y una higiene cuidadosa previenen irritaciones y mejoran la comodidad. Los cuidadores deben estar informados y contar con apoyo profesional.
La incontinencia fecal en personas mayores no es un tema menor ni algo con lo que deban resignarse a vivir.
