La producción de miel por parte de las abejas es un proceso asombroso que combina trabajo en equipo, precisión y conexión con la naturaleza. Este alimento, conocido como el «oro líquido», no solo es delicioso y nutritivo, sino que también es el resultado de un ciclo complejo y eficiente que comienza en las flores y termina en la colmena.
Si te preguntas cuál es el proceso que llevan a cabo las abejas para recolectar y fabricar la miel, a continuación te disipamos todas las dudas acerca de la creación de la miel. La miel proviene del néctar de las flores. Es el producto elaborado por las abejas obreras (“Apis mellifera”) a partir de este néctar y del polen.
Si hablamos de abejas, hablamos de miel. Este proceso de recolección suele durar aproximadamente 45 días.
INCREÍBLE Proceso de la MIEL 🍯 | Así se CREA la MIEL MÁS PURA de Las ABEJAS
Recolección del Néctar y el Polen
Las abejas principalmente se dedican a recolectar dos materias primas que serán fundamentales en su dieta: el néctar y el polen. El proceso de elaboración de la miel, comienza con la recolección del néctar de las flores. En este paso, las abejas obreras adultas, es decir, con al menos 21 días, sobrevuelan las flores para extraer el néctar. No todas las flores son aptas para la elaboración de miel.
El viaje comienza cuando las abejas exploradoras salen en busca de flores ricas en néctar. Las abejas recolectoras se encargan de buscar y recoger el néctar de las flores. Utilizando su larga lengua, absorben el néctar y lo almacenan en su buche melario.
En cada viaje de recolección, una abeja puede llegar a visitar entre 50 y 100 flores diferentes.
Una vez extraído el néctar de las flores, el proceso de elaboración de la miel, continúa cuando las abejas ingieren el néctar y lo almacenan en su abdomen, denominado “buche melario”.
Las abejas encargadas de la recolección son las llamadas pecoreadoras. Estas absorben con sus lenguas el néctar de las flores que encuentran, para luego almacenarlo en su buche y transportarlo a la colmena.
Las abejas llegan a la colmena cargadas de polen, que desprenden y compactan dentro de las celdillas. Superponen una fina capa de miel y vuelven a colocar otra capa de polen, así hasta que van rellenando las celdillas del panal.
Es, durante este proceso, cuando se lleva a cabo la polinización. Las abejas, al posarse sobre las flores para extraer néctar, atrapan los granos de polen que se sitúan en los estambres, los órganos masculinos de las flores.
Al posarse sobre otra flor, los granos se desprenden sobre el estigma, el conducto que conecta los óvulos de la flor con el exterior. Al caer al interior del órgano femenino de la flor, se produce la fecundación y germinación haciendo posible la producción de semillas y frutos.
Transformación del Néctar en Miel
Posteriormente, las abejas vuelven a la colmena, donde el proceso de elaboración de la miel continúa. Ahí, estas les pasan el néctar a otras abejas obreras más jóvenes, que extraen y descomponen el néctar a través de diversas digestiones enzimáticas en compuestos más sencillos, ricos principalmente en fructosa y glucosa. Esto le aporta el sabor dulce a la miel y su gran aporte calórico.
Al regresar a la colmena, las abejas obreras entregan el néctar a otras abejas a través de un proceso llamado trofalaxia.
Allí, las pecoreadoras entregan el néctar a sus compañeras, las abejas obreras, y vuelven a salir en busca de más néctar.
Las abejas obreras, una vez reciben el néctar, comienzan a realizar el procesado natural de la miel. Para ello, se pasan el néctar unas a otras, enriqueciéndolo con encimas que ellas mismas producen, y lo depositan sobre los panales, en el interior de unas celdillas.
En la colmena, las abejas obreras jóvenes esperan para recibir el néctar recolectado. A través de un proceso asombroso, las abejas obreras regurgitan el néctar y lo pasan de abeja en abeja, mezclándolo con enzimas que descomponen los azúcares.
Hay extendido un falso mito que afirma que la miel es vómito de abeja. Esto se debe a que las abejas almacenan el néctar en su buche melario antes de depositarlo en las celdillas de los panales de miel.
Es importante destacar que este proceso de transformación de néctar en miel implica una serie de cambios químicos en el sistema digestivo de las abejas.
Durante varios días, y dependiendo de las condiciones de humedad y temperatura, el néctar ira madurando. Cuando las abejas comprueban que la miel está lista para guardarse, sellan las celdillas con una fina de cera. Este proceso se denomina operculación.
Una vez la miel está depositada en la colmena, el proceso de elaboración de la miel continúa con la eliminación del exceso de humedad en la colmena. Para ello, las abejas emplean sus alas para abanicar las celdas y evitar así el exceso de humedad del néctar succionado.
Seguidamente, las abejas vuelven a la colmena y transfieren el néctar a abejas obreras más jóvenes. Descomponen el néctar mediante digestiones enzimáticas.
Después, la miel se deposita en las celdas de los panales. Para seguir eliminando el exceso de humedad, las abejas abanican las celdas con sus alas. De este modo, logran retirar hasta un 80% del agua sobrante.
Pero antes de almacenarla, las abejas deben asegurarse de que la miel tenga la concentración adecuada de agua. Cuando la miel alcanza la consistencia adecuada (con menos del 20% de agua), las abejas sellan las celdas con cera para conservarla y protegerla de la humedad y los microorganismos.
Posteriormente, para garantizar la correcta conservación de la miel, las abejas sellan las celdas con cera.
Las abejas son verdaderas maestras en el arte de producir miel, un proceso fascinante que requiere la colaboración eficiente de todo el enjambre.
Extracción de la Miel y el Pan de Abeja
Cuando la temporada de flores concluye, el apicultor ya puede extraer la miel de la colmena. Este es sin duda, el momento más importante de nuestro trabajo.
En el momento adecuado, los apicultores intervienen para recoger los cuadros llenos de miel de las colmenas. Se realiza un proceso de centrifugación en frío para extraer la miel de los panales y se filtra para eliminar cualquier impureza.
Para eliminar los restos de cera que pueda haber, tras recoger el producto, los apicultores lo dejan en decantación durante unos días.
Por otro lado, en caso de tratarse de miel cruda, tras reposar unos días, la miel es envasada directamente.
Una vez cubierta toda la celda de miel y polen, se dará lugar a una fermentación láctica de la mezcla durante días. Este proceso químico conlleva una serie de cambios en la composición bioquímica del polen, como el incremento de las proteínas solubles y de los aminoácidos libres.
Como fuente de proteína, el polen tiene un gran potencial, pero en su forma natural no es lo suficientemente digerible ni nutritivo para nuestras amigas, las abejas. Y no solo es alimento para abejas, también para consumo humano.
Como es sabido, el pan de abeja se encuentra almacenado en los panales.
El proceso de extracción se puede realizar de diferentes maneras. A la izquierda, extractor profesional de pan de abeja PROFI. El procedimiento es sencillo, rápido y la ventaja es que podemos aprovechar cuadros que han quedado con pan de abeja después de la extracción de miel.
Seleccionaremos los cuadros que contengan pan de abeja y no tengan miel. Una vez congelados se introducen en la máquina extractora que se encargará de extraer el pan de abeja del interior de las celdillas.
Hay dos máquinas en el mercado: la profesional «PROFI» y la de aficionados «MINI». La máquina profesional realiza la extracción mediante filtrado con un sistema de corrientes de aire. Y la «MINI» lo hace triturando la cera y tamizándolo manualmente.
Una vez recolectado, el pan de abeja se deberá secar (igual que el polen) durante 2-3 días a una temperatura inferior a 42 °C. Para ello deberemos contar un secadero de polen.
La realidad es que no hay demasiada oferta en el mercado del pan de abeja. La tendencia apunta a que progresivamente crece y en el futuro puede ser un alimento a tener en cuenta. Los mercados más maduros para este producto son Alemania y Reino Unido.
Pero lo más llamativo es el precio al que se comercializa al público este curioso alimento, entre 80 y 90€/kg.
Composición del Polen de Abeja (BP) y el Pan de Abeja (BB)
A continuación, se muestra una tabla con la composición del polen de abeja (BP) y el pan de abeja (BB):
| Componente | Polen de Abeja (BP) | Pan de Abeja (BB) |
|---|---|---|
| Proteínas | [Valor] | [Valor] |
| Carbohidratos | [Valor] | [Valor] |
| Grasas | [Valor] | [Valor] |
| Vitaminas | [Valor] | [Valor] |
| Minerales | [Valor] | [Valor] |
Los valores específicos de la composición pueden variar según la fuente y el tipo de polen o pan de abeja.
Para finalizar, como curiosidad, este plato de cocina, que demuestra que se pueden preparar también platos elaborados con el pan de abeja. Un fabuloso postre de helado de cera de abeja bañado en salsa miel kombucha y con pan de abeja en plato.
