El aborto es uno de los temas que en las últimas décadas más ha ocupado las agendas políticas, con varios países que lo han aprobado (total o parcialmente) y, por el contrario, otros que han lo han recortado. El aborto está permitido en alrededor de la mitad de países del mundo, si bien con diversos condicionantes.
Francia fue el primer país en blindar constitucionalmente la interrupción voluntaria del embarazo, tras la aprobación unánime del Senado y la Asamblea Nacional. Esta reforma legislativa representa un paso histórico en la protección de los derechos reproductivos de las mujeres. Esta modificación constitucional refuerza la garantía jurídica del aborto frente a potenciales cambios normativos futuros, situando al país vecino en una posición de vanguardia en el contexto internacional.
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Legislación Global sobre el Aborto
El panorama global del aborto muestra una realidad compleja y diversa. Según el Center for Reproductive Rights, aproximadamente la mitad de los países del mundo permiten la interrupción voluntaria del embarazo, aunque con condiciones muy variadas.
En muchos basta solamente con tomar la decisión dentro de un lapso de tiempo, contabilizado en semanas de gestación y recogido en la ley de cada país. Pasado este período algunos países siguen permitiéndolo, pero con condicionantes; por ejemplo, que exista riesgo para la salud de la madre o que el feto presente ciertas enfermedades congénitas.
También hay países que condicionan el derecho al aborto a determinados factores socioeconómicos; por ejemplo, en casos de que la mujer sea menor de edad o no cuente con recursos económicos para mantener a una criatura: es el caso de Etiopía, la India, Japón, el Reino Unido, Ruanda, Taiwán y Zambia.
Hay numerosos países (también cerca de la mitad a nivel global) que solo permiten el aborto por motivos de salud. Esto incluye generalmente si existe un riesgo para la madre o se detecta una enfermedad congénita en el feto, pero también hay legislaciones que tienen en cuenta el impacto para la salud mental de la mujer. Otros lo permiten solamente en casos de violación u otras formas de violencia sexual, y en algunos también se incluye el incesto.
Unos pocos países prohíben el aborto en todas las circunstancias: Andorra, El Salvador, Filipinas, El Vaticano, Honduras, Madagascar, Nicaragua, República Dominicana y la república de Abjasia (que legalmente forma parte de Georgia pero es independiente de facto).
Finalmente hay países - especialmente en África, Oriente Medio y el sudeste asiático - donde, aunque teóricamente es posible abortar en circunstancias muy concretas (como el riesgo para la salud de la madre), a la práctica resulta complicado ejercer este derecho porque los doctores se pueden negar a realizar la intervención.
Variaciones Regionales y Casos Específicos
Las legislaciones sobre interrupción del embarazo presentan una amplia variedad de enfoques. Algunos países como Etiopía, India, Japón y Reino Unido condicionan el acceso a factores socioeconómicos. Otros únicamente lo permiten por razones de salud física o mental, mientras que algunos lo restringen a casos de violencia sexual.
Un caso especial es el de Estados Unidos, donde el derecho al aborto es regulado por cada estado. De hecho, en Andorra te imponen penas de prisión de hasta 12 años por abortar o ser cómplice de una IVE. El resto de los países permiten el aborto por los factores anteriores, también por motivos socioeconómicos o simplemente a solicitud, porque no se desea el embarazo, y entre ellos se incluye a España.
Por ejemplo, en estados como Mónaco o Chipre la interrupción del embarazo es legal en caso de incesto, violación, malformación del feto o por salud mental de la madre. Por ejemplo, en Francia solo se permite abortar hasta las 12 semanas de gestación, y en Italia y Gracia durante los primeros 90 días. En Austria el período es durante los tres primeros meses de embarazo, con mayor flexibilidad para las menores de 14 años.
En Irlanda, Malta, Irlanda del Norte y Polonia las leyes de aborto son las más restrictivas de la Unión Europea. En Alemania el aborto es sólo legal por indicación médica si se practica durante las 14 primeras semanas. En Dinamarca es posible abortar dentro el segundo trimestre de embarazo si se alegan motivos socioeconómicos. En Suecia el aborto puede ser practicado hasta la semana 18 de embarazo. En Grecia está permitido dentro de las primeras 12 semanas de gestación. En Italia, una mujer puede interrumpir un embarazo hasta los 90 días de gestación.
El aborto está prohibido bajo cualquier circunstancia -incluso si existe riesgo para la vida de la mujer- en 24 países de todo el mundo, entre los que se encuentran Egipto, Irak, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Haití, República Dominicana, Mauritania, Senegal, Sierra Leona, el Congo, Madagascar, Laos y Filipinas, según el mapa del Centro de Derechos Reproductivos. En estos países vive el 6% de las mujeres del mundo en edad reproductiva, según las estimaciones de esta organización de derechos humanos con sede en Estados Unidos, que elabora un mapa en tiempo real sobre las diferentes leyes de cada territorio.
En el extremo contrario, se encuentran los 75 países -entre ellos España- que permiten a la mujer abortar en las primeras semanas de gestación sin tener que alegar ningún motivo y donde vive el 36% de las mujeres. Entre la prohibición total y el aborto libre, están los países que permiten interrumpir el embarazo solo en determinados supuestos: de forma muy restrictiva si solo se tiene en cuenta el riesgo de muerte para la mujer; o algo más amplia si incluyen entre las causas la salud materna, la violación, las malformaciones del feto u otros motivos sociales y económicos, aunque no necesariamente todas a la vez.
En definitiva, cuatro de cada diez mujeres viven en países con leyes restrictivas del aborto, según la clasificación del Centro de Derechos Reproductivos. Son las que residen en países que prohíben el aborto, en estados que solo lo permiten si hay riesgo vital para la gestante o en aquellos que solo contemplan el supuesto de la salud materna.
Avances y Retrocesos en la Legislación
Aunque en las últimas décadas han sido muchos los países que han ido cambiando su legislación para permitir la interrupción del embarazo bajo determinados supuestos -como pueden ser la salud materna, las malformaciones fetales o la violación-; o los más avanzados, para permitir el aborto libre durante las primeras semanas de gestación, como hizo España en 2010 o Argentina a finales de 2020, en los últimos años también ha habido otros que han recortado este derecho.
En Estados Unidos, el aborto ha dejado de estar protegido a nivel federal y hay muchos estados como Texas y Misuri donde ya es ilegal interrumpir el embarazo bajo cualquier supuesto. En Polonia se eliminó la opción que antes existía de abortar en caso de malformación fetal; y en Hungría, aunque se mantiene la posibilidad de poner fin a la gestación en las 12 primeras semanas a petición de la mujer, el gobierno ultraderechista de Viktor Orbán implantó un protocolo hace unos meses para que las gestantes tengan que oír el latido fetal antes de decidir.
En Brasil, solo se puede abortar si la vida de la madre está en peligro, por violación o si el feto presenta anencefalia, ausencia de gran parte del cerebro y del cráneo.
Restricciones Severas: Riesgo Vital para la Madre
Tras los países que prohíben el aborto completamente, hay un segundo grupo con leyes también muy restrictivas, que solo lo permiten en caso de que haya riesgo de que la madre muera si sigue adelante con la gestación. En este grupo están, entre otros, Venezuela, Guatemala y Paraguay, en América Latina; Nigeria, Libia, Sudán del Sur, Uganda, Tanzania y Somalia, en África; y Siria, Afganistán, Omán, Yemen, Myanmar, en Asia.
Violación y Malformaciones Fetales: Supuestos para Abortar
Cerca de medio centenar de países contemplan expresamente la violación como uno de los motivos por los que se puede interrumpir un embarazo. Entre ellos, por ejemplo, está Chile, que desde 2017 permite abortar también por riesgo de muerte de la madre e inviabilidad fetal.
Otra de las causas que suelen contemplar las llamadas leyes de supuestos -aquellas que obligan a la mujer a justificar por qué deciden interrumpir su embarazo-, son las malformaciones fetales. Níger o Irán, por ejemplo, solo permiten el aborto en caso de riesgo de muerte de la mujer y en caso de malformaciones fetales.
El Centro de Derechos Reproductivos hace mención a una decena de países con leyes de supuestos que permiten el aborto en un “amplia gama de circunstancias”, incluidas las socioeconómicas. En este grupo estarían Reino Unido, Finlandia, Japón y países africanos como Etiopía, Ruanda y Zambia.
Aborto Libre o Leyes de Plazos
Hay 75 países que tienen leyes que permiten abortar a la mujer en las primeras semanas de embarazo sin tener que alegar ninguna causa. La mayoría establecen el límite en las 12 semanas. Es el caso, por ejemplo, de Irlanda, que tras un histórico referéndum celebrado en 2018 cambió una reciente ley de supuestos por el aborto libre, pero también de otros países como Noruega, Grecia o Uruguay.
En España se puede abortar libremente hasta la semana 14 de gestación, como también ocurre en Francia, Bélgica, Alemania o la propia Argentina, uno de los últimos países en unirse al grupo de los estados con leyes más avanzadas en esta materia. No significa que a partir de esas semanas no se permita el aborto. En España, por ejemplo se permite hasta la semana 22 si un informe médico certifica que existe “grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada” o “riesgo de graves anomalías en el feto”, y en cualquier momento si se detectan anomalías fetales “incompatibles con la vida” o una enfermedad “extremadamente grave o incurable”.
Tendencias Globales y Estadísticas
Como muestra el siguiente mapa mundial, elaborado con datos del Centro de Derechos Reproductivos, "existe una contundente tendencia hacia la liberalización de las leyes sobre el aborto" en el mundo. De acuerdo con la fuente, durante los últimos 30 años, más de 60 países y territorios han liberalizado sus leyes sobre el aborto, y cuatro países han restringido su marco legal: Estados Unidos, Nicaragua, El Salvador y Polonia.
Según datos de la División de Población de las Naciones Unidas, 662 millones de mujeres en edad reproductiva (el 34%) viven en 77 países que permiten el acceso al aborto bajo petición (con leyes que tienen límites gestacionales de un promedo de tres meses). Por otro lado, 457 millones (23%) viven en doce países que permiten el aborto por razones socioeconómicas amplias. Además, el 12% de las mujeres en edad reproductiva viven en países donde se permite esta práctica cuando el embarazo representa un riesgo para la vida de la mujer. Por último, el 20% vive en países donde el aborto sólo está permitido para salvar la vida de la embarazada, y el 6% donde está prohibido totalmente.
| Motivo | Porcentaje de Países |
|---|---|
| Aborto bajo petición | 34% |
| Razones socioeconómicas | 23% |
| Riesgo para la vida de la mujer | 12% |
| Solo para salvar la vida de la embarazada | 20% |
| Prohibido totalmente | 6% |
El pasado 24 de junio de 2022, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos revocó la sentencia que dictaminaba que un gobierno no puede interferir en decisiones personales de la persona, tales como la procreación o el matrimonio, poniendo así en tela de juicio, por tanto, el derecho al aborto en el país. De esta forma, se reactivaba un antiguo debate a nivel mundial sobre si debe ser o no legal el aborto, ya sea en cualquier supuesto o solamente en determinadas situaciones. De hecho, países como Francia, después del revuelo causado en el país norteamericano, han declarado que integrarán este derecho dentro de su constitución y, por ende, protegerlo por ley.
A nivel nacional, un 70% de la población española respalda que este derecho sea legal en todos los casos o en una mayoría de situaciones, y solo un 16% se decanta por la ilegalización. Por países, aunque Europa es la parte del mundo que más a favor está respecto a la legalización del aborto, encontramos importantes diferencias. En este estudio se han analizado 11 países europeos, siendo Suecia (86%) y Francia (83%) donde mayor apoyo encontramos y Rumanía (64%) y Polonia (60%) donde menos.
Por edad, el análisis desvela que la población comprendida entre 50-74 a nivel mundial es la que se muestra favorable a que tenga un estatus legal. Las leyes de algunos países que permiten el aborto lo hacen solo en ciertos supuestos concretos y situaciones definidas.
En el caso de la premisa de que un embarazo pusiese en riesgo la vida o salud de la mujer, obtiene un apoyo entre la población mundial de un 80%. En cuanto a la premisa de si el embarazo es resultado de una violación, un 76% de la ciudadanía mundial sería favorable a permitir realizar un aborto. Por otra parte, en el caso de que el bebé nazca con discapacidades o problemas de salud grave, un 67% de la población mundial apoya que se realice un aborto en esta situación.
En cuanto al plazo en el que se permite la terminación voluntaria del embarazo de manera legal, el que más consenso mundial aglutina es el de hasta las 6 primeras semanas desde el comienzo de la gestación. Menor apoyo internacional obtiene el realizar un aborto durante las 14 primeras semanas del embarazo. En este caso solo la mitad (45%) de la población mundial comparte esta opinión.
Sin embargo, en los países del entorno europeo consigue un respaldo mayor, aunque es cierto que pocos países consiguen que más de la mitad de su población lo apruebe, entre ellos Suecia (70%), Gran Bretaña (65%) y Holanda y Francia (63%). Por su parte, el plazo de las 20 semanas es el que menos apoyo recaba entre la ciudadanía mundial. Únicamente el 27% de la población cree que debería ser legal terminar con un embarazo en este periodo de tiempo.
El estudio también ha recogido la opinión sobre posibles penalizaciones a aquellas partes implicadas en un aborto, ya sea la propia mujer como la persona que lo realiza o la que lo organiza. En clave española, la aplicación de penalizaciones no es respaldada de manera mayoritaria, puesto que solo un 22% estaría a favor de castigar a la mujer que aborta si fuese ilegal hacerlo en España.
