La laringitis aguda, también conocida como crup, es una enfermedad común de origen viral, siendo la causa más frecuente de obstrucción de las vías respiratorias superiores en la infancia. Se caracteriza por la presencia de tos perruna o metálica, disfonía, estridor y dificultad respiratoria en diversos grados.
La incidencia estimada es del 3-6% en niños de entre 3-6 meses y 6 años, con un pico en el segundo año de vida y durante el otoño e invierno. El principal causante es el virus parainfluenza tipo 1. El diagnóstico se basa en los síntomas: tos perruna, ronquera y estridor inspiratorio. No son necesarias otras exploraciones.
Síntomas de la laringitis
El síntoma principal es la tos, que suele ser nocturna. El niño se acuesta tranquilo y, de repente, en mitad de la noche, empieza a toser como si fuera un perro. Es una tos muy característica, que recuerda al ladrido metálico de un perro.
Además, al inflamarse las cuerdas vocales, suele haber afonía. Si la inflamación es importante, al inspirar se escucha un sonido parecido a un silbido, llamado estridor. En los cuadros moderados o graves, se presentan tos ronca y disfonía (siempre presentes), estridor inspiratorio y dificultad respiratoria. En pacientes de menor edad, pueden aparecer fiebre o febrícula y apneas.
Recuerda: si a media noche escuchas un perro ladrar, antes de echar pestes del vecino, en la laringitis has de pensar.
Escala de Tal: Evaluación de la gravedad
La gravedad de la laringitis se establece objetivamente con una escala clínica, como la Escala de Tal:
- Afectación leve: ≤ 5 puntos
- Moderada: 6-10 puntos
- Grave: ≥ 11 puntos
Se recomienda realizar lavado nasal previo a la estimación de la gravedad. La valoración se debe realizar siempre después de aspirar las secreciones nasofaríngeas, porque la obstrucción nasal en los lactantes empeora claramente los signos de dificultad respiratoria y repetirse en cada visita de control.
Tratamiento de la laringitis
El tratamiento farmacológico consiste en corticoides y adrenalina en laringitis moderadas y graves. Los corticosteroides orales son el tratamiento de elección en todos los niños diagnosticados.
El uso de los corticoides está bien establecido como manejo habitual de la laringitis dada su eficacia y seguridad. Reduce la tasa de ingresos, la duración de la estancia hospitalaria, las sucesivas consultas, la intubación y la necesidad de ingreso en UCI pediátrica. La vía oral es la preferida en niños.
La laringitis en los niños ¡síntoma principal y tratamientos!
Corticoides: ¿Qué son y cómo se utilizan?
Los corticoides son una clase de hormonas que todos producimos en nuestras glándulas suprarrenales. También pueden fabricarse artificialmente y, en pediatría, se usan sobre todo como antiinflamatorios. Su acción principal es mejorar los síntomas.
La forma de uso de los corticoides depende de la enfermedad que se va a tratar:
A. Vía oral (comprimidos, gotas o jarabe)
Se usan para tratar enfermedades como laringitis, urticarias, crisis agudas de asma, síndrome nefrótico, artritis, brotes graves de dermatitis atópica. Ejemplos: prednisolona, dexametasona, deflazacort.
La duración de estos tratamientos es variable y depende de cada caso. En general, se usan el menor tiempo posible, pero lo suficiente para producir el efecto deseado. Tardan unas 4 horas en actuar.
No hace falta retirar el corticoide dado por boca en forma gradual cuando éste se da menos de 10 días. Cuando se usan más de 10-15 días, conviene retirarlos poco a poco, pues nuestro organismo disminuye su propia producción de corticoides.
B. Vía respiratoria (aerosol, inhalados o nebulizados)
Se utilizan para tratar las laringitis y para prevenir las crisis de asma. Ejemplos: budesonida, fluticasona, mometasona.
Por vía inhalatoria se emplean sobre todo para evitar que las crisis de asma sean muy repetidas y en estos casos se suelen usar durante tiempos más largos, generalmente meses. Pueden tardar en actuar de 3 a 6 semanas. En ocasiones es necesario aumentar la dosis inicial para conseguir los efectos deseados.
Los corticosteroides usados de esta forma tienen menos efectos secundarios. Es importante enjuagarse la boca con agua o lavarse los dientes tras la inhalación para prevenir la aparición de hongos.
C. Otras vías
Los corticoides también se usan en forma de cremas, ungüentos y lociones, así como por vía nasal, intramuscular, intravenosa, intraocular, etc.
Riesgos de los corticoides
Los posibles efectos secundarios son la principal preocupación, sobre todo en tratamientos largos. Los corticoides por vía inhalada y durante meses se usan mucho para el control del asma, y se ha discutido mucho sobre su influencia en el crecimiento.
¿Qué puedo hacer ante una laringitis en casa?
- Si se despierta por la noche con tos, abre las ventanas y que respire el aire húmedo.
- También puedes abrir los grifos de agua caliente del baño y respirar el vapor que se genera.
- Ofrécele una dosis de Ibuprofeno según su peso, ya que debido a su efecto antinflamatorio mejorarán los síntomas.
Hay que evitar que el niño llore, corra o se agite, ya que el paso de aire se estrechará aún más y empeorarán los síntomas.
No es útil:
- Dar tratamiento antibiótico, salvo que la laringitis se haya complicado con una bacteria.
- Los jarabes o supositorios para la tos (antitusígenos) tampoco son útiles.
- Tampoco es útil el salbutamol (ventolín) que utilizamos en las bronquitis y crisis de asma ya que lo que está inflamado es la laringe (vía aérea superior) y no los bronquios (Vía aérea inferior).
- La toseína está contraindicada en cualquier circunstancia.
- Cuidado con los vapores de eucalipto, mentol u otros olores fuertes; son irritantes y pueden empeorar los síntomas al producir más inflamación de la vía aérea.
¿Cuándo debo acudir a Urgencias?
- Cuando notes que tu hijo tiene dificultad para respirar, es decir, cuando cada vez que coja aire, tenga estridor.
- Si está somnoliento o muy irritable.
- Si tiene los labios de color azulado.
- Si tiene dificultad para tragar o babea mucho.
- Mal estado general; deshidratación, no come, vomita, letargia, apneas.
- Escala de Tal 6-10 puntos.
- Aquellos pacientes cuya atención no pueda ser garantizada por sus cuidadores.
Nunca administrar adrenalina sin asociar corticoides orales.
En laringitis moderada-grave y en la grave previa administración de dexametasona oral 0,6mg /kgy adrenalina nebulizada a 0.5 mg/kg.
La duración media del cuadro es de 12 días, pero los síntomas pueden persistir hasta 3-4 semanas, con mayor probabilidad de que el curso sea prolongado en aquellos niños con factores de riesgo, cuadros graves y menor edad.
Prednisolona
La prednisolona es un medicamento que pertenece al grupo de los corticoides o corticosteroides. La prednisolona se emplea para tratar los síntomas producidos por un brusco descenso de los niveles de corticoides en el organismo, por ejemplo en la enfermedad de Addison. También presenta un gran poder antiinflamatorio.
En ocasiones, por distintos estímulos, algunas células de nuestro cuerpo liberan unas sustancias que provocan inflamación. Los corticoides al reducir la liberación de estas sustancias ante, por ejemplo, respuestas alérgicas o inmunes, reducen a su vez la inflamación.
La dosis adecuada de prednisolona puede ser diferente para cada paciente. Es importante respetar el horario pautado. Si se le olvida tomar una dosis tómela tan pronto como sea posible y vuelva a la pauta habitual. Evite el contacto cercano (esto es especialmente importante para los niños) con personas que presenten varicela o sarampión.
Mientras reciba corticoides y durante un tiempo después de terminar su tratamiento no se vacune sin el consentimiento de su médico. Si usted es diabético debe conocer que la prednisolona puede alterar los niveles de azúcar en sangre.
Este medicamento puede alterar los resultados de los análisis de colesterol, glucosa, calcio, potasio y hormonas tiroideas en sangre, de glucosa en orina y las pruebas cutáneas de la tuberculina.
Los efectos adversos de este medicamento son, en general, leves y poco frecuentes. El tratamiento con prednisolona puede producir otros efectos adversos.
La información proporcionada en este artículo es solo informativa y no sustituye el consejo médico profesional. Consulte siempre a un profesional de la salud antes de iniciar o modificar cualquier tratamiento.
