El "Padre Nuestro" es la oración más excelente que ha resonado durante dos milenios en el contexto cristiano. Es una oración sagrada para todos los cristianos, no sólo porque ha salido de los labios mismos de Jesús, sino porque es una síntesis de todo su Evangelio. Es, además, el modelo y el programa de toda oración cristiana.
Durante su vida terrena, Jesús vivió su relación con el Padre por la oración. Su enseñanza fue absolutamente original y única, ya que brotó de su conciencia de Hijo de Dios. Ofreció una fórmula filial, que se dirigía a Dios con toda confianza. Al enseñarles a decir: Padrenuestro, su mirada escatológica se dirigió a todo el universo.
¿Por qué es tan importante el Padre Nuestro?
- Es una formula-mandato: "Habéis de orar así...".
- Es fórmula-programa, según el contexto en el que va: "No hagáis como los fariseos... cerrad la puerta...
- Es lo que han entendido siempre los cristianos de todos los tiempos al recitar el Padrenuestro como mandato del Señor.
Sólo de Jesús, en cuanto Hijo de Dios Padre, podía brotar una maravilla así. Por eso decía Sto. Tomas: "Es la más perfecta de las oraciones. En ella no sólo pedimos todo lo que podemos desear con rectitud, sino que lo hacemos además en el orden que conviene desearlo. Esta oración no sólo nos enseña a pedir, sino que configura todos nuestros sentimientos".
En los tiempos modernos, en el Directorio de Pastoral Catequética, se dice: "El padre nuestro condensa la esencia del evangelio, sintetiza y ordena las inmensas riquezas de oración contenidas en la Escritura y en la vida de la Iglesia. Lo decía S. Juan Crisóstomo: "El Señor nos enseñó a orar en común con todos nuestros hermanos. No dijo, "Padre mío, que estas en el cielo", sino "Padre nuestro". Así nuestra oración es una sola alma para todo el cuerpo que es la Iglesia."
Los cristianos podemos participar ya en esta vida, por medio de la oración del Señor, de la misma comunión que, en su vida terrena, vivió Jesús de Nazarett con el Padre.
El Padrenuestro es la oración que configura nuestra mente y nuestro corazón con Jesús. Es forma de vida: la de los hijos de Dios; es espíritu de la acción y de la proyección del cristiano.
La historia bíblica del Padre Nuestro para niños - Lucas 11 Historia bíblica (Sharefaith Kids)
Análisis del Padrenuestro
Desde esta estructura o configuración del Padrenuestro, hay que hacer la exégesis del texto bíblico, tarea que es importante en la catequesis.
3.1. Invocación a Dios como Padre
Jesús invita a invocar a Dios como “Padre”. Es expresión insistentemente indicada por Jesús, aludiendo a su Padre del cielo. Este reclamo paternal implica sentimientos de confianza, de seguridad de ser escuchado, de cercanía, de familiaridad.
El término nuestro, aparece en Mateo, no en Lucas. Queda claro que es una referencia a Dios, que escucha y acompaña a los hombres. La pluralidad del término nosotros sí puede resaltar el carácter comunitario de esa plegaria en la mente de Jesús que la formula.
Se expresa con la grandeza divina, al reconocer que Dios Padre, es el mismo que “está en el cielo”. No es alusión a la lejanía que genera desconfianza sobre la posibilidad de escucha. Nada menos que 309 veces se habla en el Nuevo Testamento del cielo (ouranos) en sentido de residencia divina; y en otras 85 aparece como contraste a la tierra (cielo y tierra), en un sentido más físico y cosmológico.
3.2. Las Peticiones Iniciales
En Mateo son tres y en Lucas dos.
3.2.1. Santificado sea tu Nombre
En la cultura israelita, en la Biblia, el nombre manifiesta y expresa la identidad de una persona o de un pueblo. El nombre de Dios es el equivalente a su dignidad divina. Se le pide que su divinidad sea reconocida. Pedimos que sea santificado su nombre en todo el mundo; que sea alabado, adorado, reconocido como Ser Supremo y como Padre amoroso. Si el mundo entero reconoce su grandeza sublime, nos damos por satisfechos. El término “santo” indica lo que es propio, típico de Dios: la perfección, la sublimidad, la divinidad.
3.2.2. Venga tu Reino
Pedir el Reino de Dios es recordar el mensaje común de todo los Profetas antiguos: es pedir que el bien triunfe sobre el mal. Que en el mundo reine la justicia y la verdad. La Historia del Pueblo de Dios fue un camino de anuncio. Con Cristo se llegó a un estado de cumplimiento. Al pedir que venga, no sólo al mundo, sino a nosotros mismo, que solicitamos la ayuda divina, renovamos la idea de los Profetas cuando esperaban el Mesías Rey, al Hijo de David. En el fondo de esta petición está el deseo de que Cristo esté cada vez más presente en todos los hombres.
3.2.3. Hágase tu Voluntad
La voluntad de Dios es el ideal de Jesús al venir al mundo. Sus seguidores no pueden pedir nada mejor que el objeto de la venida de Jesús al mundo. Con esta petición, expresamos la adhesión a la gran obra de Jesús. Y deseamos que se realice en la tierra y en el cielo. Es decir, anhelamos que sea real en sus formas temporales y en su dimensión escatológica o celeste. La expresión "tierra y cielo", tiene un sentido singularmente profético. Es una expresión de totalidad y plenitud. El símbolo "en la tierra" quiere decir en el mundo de acá.
3.3. Las Peticiones Cotidianas
3.3.1. El Pan Nuestro de Cada Día
Esta petición central del Padrenuestro, parece vulgar. En el ambiente cultural bíblico, el pan es una realidad y un don, una necesidad y una esperanza, un gesto y un símbolo. El Padre Dios, providente y amoroso, cuida el desarrollo concreto del hombre. Al pedirle el alimento para la vida, le solicitamos lo que ello implica: trabajo, seguridad, familia, libertad. Se le ruega salud, hogar y paz. Se le demanda tranquilidad, alegría y todo lo que hace la vida agradable y digna. Pero también se le pide el pan del alma, el que reclama el hijo de Dios y que sólo puede venir del cielo: “el pan de Dios que es el que baja del cielo y da la vida al mundo”. Además es el pan de la comunidad, que reflejamos en el plural de la petición.
3.3.2. Perdona Nuestras Ofensas
Para la verdadera vida, tan esencial como el pan, es la fraternidad. Ella implica la benevolencia, la compasión y la reconciliación. Sin ello no hay comunión, no hay verdadera fraternidad. La petición habla de "deudas" en Mateo y de "pecados" en Luchas. Es evidente la identidad del pensamiento. Y la reconciliación pasa necesariamente por el perdón de las ofensas, el perdón pedido y concedido. Esta petición alude al misterio central de nuestra fe: Dios “nos ha reconciliado consigo mismo por medio de Cristo y nos ha confiado el ministerio de la reconciliación”.
3.3.3. No Nos Dejes Caer en Tentación
La oración pide al Padre que proteja a sus hijos de las tentaciones, termino que alude a las insinuaciones que llevan al mal. En la petición hay un acto de humildad, al reconocer la propia fragilidad y el riesgo de sucumbir ante las asechanzas del mal. Es interesante constatar que no se pide a Dios librarse de las tentaciones, sino de la derrota ante ellas. Subyace la idea de que no podemos librarnos de ser tentados, pues el mismo Jesús lo fue. Es importante educar a los hombres para esta realidad.
3.3.4. Líbranos del Mal
Si ante la tentación nos mostramos resignado al pedir fortaleza, ante el mal en general, o el maligno, si lo personalizamos, que todo depende de la traducción que se prefiera, nos declaramos contundentes. El demonio es una realidad trascendente reconocida en la Escritura, a despecho de las teorías simbólicas de determinados teólogos o exégetas. El Padrenuestro no entra en distinciones sutiles. Esta última petición constituye, en el fondo, una llamada al reconocimiento de la situación dependiente del cristiano en todo lo que se refiere a la salvación. El cristiano se siente amado como hijo de Dios; pero no puede creer que ha alcanzado ya la seguridad de la salvación.
3.4. El Amén Final
La terminación del Padre nuestro "amén" aparece en el texto evangélico de Mateo y no en el de Lucas. Es expresión hebrea arcaica "Amén", que significa afirmación del deseo de que "así sea". Reaparece en expresiones del Nuevo Testamento 135 veces como palabra de asentimiento. Al terminar el Padrenuestro, el amén resalta la fuerza del deseo, la conciencia de la demanda, la confianza en la palabra divina de que se concederá lo que se pide. Es como si quedara la impresión de que, expuestas ante el Padre las peticiones, llega el momento de actuar como creyentes.
S. Cirilo de Alejandría decía: "Terminamos la oración gritando amén, pues deseamos que así sea, que se cumpla lo que contiene la oración que el mismo Dios nos enseñó."
| Petición | Significado para Niños |
|---|---|
| Santificado sea tu Nombre | Que todos reconozcan lo especial y grandioso que es Dios. |
| Venga tu Reino | Que el amor y la paz de Dios estén en todas partes. |
| Hágase tu Voluntad | Que todos hagamos lo que Dios quiere que hagamos. |
| El Pan Nuestro de Cada Día | Que nunca nos falte comida, hogar y amor. |
| Perdona Nuestras Ofensas | Que Dios nos perdone cuando nos equivocamos, así como nosotros perdonamos a los demás. |
| No Nos Dejes Caer en Tentación | Ayúdanos a ser fuertes y a no hacer cosas malas. |
| Líbranos del Mal | Protégenos de todo lo que nos pueda hacer daño. |
Los niños han aprendido a recitarla con ternura desde los primeros años de la vida. Se puede afirmar que desde lo...
