Dolor de Ovarios en la Menopausia: Causas, Tratamiento y Cuándo Buscar Ayuda

La salud femenina pasa por diferentes etapas y momentos. El desarrollo, el embarazo y los partos pueden resultar momentos vitales. En esta oportunidad queremos profundizar en un tema que puede preocupar a muchas mujeres durante la menopausia: los dolores. Mientras más informada estés al respecto, mejor podrás gestionar los dolores en la menopausia, priorizando siempre tu calidad de vida. Son muchos los consejos para atravesar la menopausia que pueden ayudarnos a sentirnos bien en esta etapa. Hacer ejercicio y comer de manera saludable, son algunos de ellos. Estos dolores en la menopausia pueden variar en intensidad y ubicación. Incluso, en ocasiones pueden ser desconcertantes para muchas mujeres.

El término »dolor de ovario» es una expresión que utilizan las mujeres para referirse y describir molestias y dolor en la parte baja del abdomen, bajo vientre o la pelvis. El dolor de ovario en la menopausia es una de las molestias más comunes y desagradables que puede manifestarse de diferentes maneras, aunque suele describirse como un dolor en la zona baja del abdomen que abarca incluso toda la zona pélvica y lumbar. También puede localizarse en uno de los costados donde se encuentran los ovarios si es que uno de ellos tiene actividad, como cuando se encuentra ovulando. Los síntomas van desde sensaciones punzantes o ardor hasta molestias persistentes en la zona pélvica.

La menopausia pasa por 3 fases o etapas y en cada una de ellas se producen una serie de cambios y alteraciones hormonales que puedes causar sintomatología o molestias como el dolor de ovarios. Puede ser normal tener dolores menstruales o dolor de ovarios sin regla en la menopausia, en etapas previas denominadas premenopausia o perimenopausia donde aún hay cierta actividad ovárica. Es la etapa previa al cese de la menstruación y es la etapa con más alteraciones del ciclo y síntomas diversos. Muchas mujeres siguen sufriendo dolor de ovarios parecido al dolor menstrual incluso sin tener la regla, las pacientes lo refieren como »dolor de regla sin regla en menopausia» y por ello es uno de los síntomas que causa mayor preocupación.

¿Qué Sucede con los Ovarios en la Menopausia?

Durante la menopausia, los ovarios experimentan importantes cambios debido a la disminución de las hormonas sexuales, especialmente los estrógenos y la progesterona. Además de la disminución de la producción hormonal, que conduce al cese de la menstruación y marca el final de la etapa reproductiva de la mujer, los ovarios sufren cambios estructurales. Su tamaño se reduce debido a la reducción de la cantidad de tejido ovárico y a la pérdida de los folículos.

Además del dolor de ovarios en la menopausia, estos cambios también pueden afectar la función ovárica y la salud de los tejidos que los rodean. Como resultado, podrías experimentar dolor pélvico y lumbar en la menopausia, que puede manifestarse como sensaciones punzantes, calambres intermitentes o molestias persistentes.

Causas del Dolor de Ovarios en la Menopausia

En la menopausia podrían doler los ovarios por muchos motivos distintos pero en la mayoría de casos se descarta que el dolor provenga del ovario como algo normal, ya que en esta etapa se declara el cese definitivo de la menstruación, normalmente 12 meses seguidos sin regla y de la actividad ovárica reproductiva. Etapa que se declara después de un año completo sin menstruación y los 10 años siguientes, caracterizada por el cese de la actividad ovárica. A partir de este momento no producen óvulos ni hormonas de forma significativa y el tamaño de los ovarios se reduce, por lo que no es normal seguir teniendo dolores y molestias en la zona ovárica.

Normalmente, aparece debido a los cambios y fluctuaciones hormonales que se producen en la mujer con el fin de la edad reproductiva, por lo que puede ser perfectamente normal tener dolor de ovarios a los 50 años. Lo más habitual es que estos cambios y síntomas desagradables aparezcan en periodos previos a la menopausia. Si te duelen los ovarios en la premenopausia, no te preocupes, seguramente es algo normal. Frecuentemente nos hacéis preguntas como: ¿Por qué me duelen los ovarios si ya no menstruo?, ¿Por qué duelen los ovarios sin menstruación? Lo cierto es que en los años previos o cercanos a la menopausia se producen alteraciones hormonales que provocan ciclos menstruales irregulares e incluso formación de quistes que pueden producir dolor.

Como aún hay actividad hormonal, aunque empiece a ser irregular, todos estos cambios y fluctuaciones provocan molestias en la zona pélvica. Como hemos venido explicando, en las etapas previas a la menopausia, todavía podría relacionarse el dolor con la actividad ovárica residual, pero posteriormente, no es normal que en la menopausia duelen los ovarios. Por lo que lo más probable es que ese dolor en la zona abdominal o lumbar, o en general ese dolor pélvico, provenga de de otras causas.

Aunque la menopausia suele ser vista como el fin de los ciclos menstruales, el cuerpo todavía puede experimentar ciertos síntomas relacionados con la actividad ovárica residual, especialmente en la perimenopausia. Los quistes de ovario en mujeres menopáusicas pueden provocar dolor en los ovarios en menopausia y por ello es otra preocupación frecuente que tienen muchas mujeres, no solo en esta etapa de la vida. Muchas se preguntan porque salen quistes en los ovarios o si los quistes dan dolor de ovarios, dado que anteriormente quizá no los tenían y esta etapa la asocian con la inactividad ovárica. Lo cierto es que aunque en parte es así y la actividad disminuye durante el climaterio, en la premenopausia todavía hay cierta actividad y pueden producirse quistes debido a las fluctuaciones hormonales y cambios fisiológicos.

Un quiste de ovario puede provocar dolor lumbar o en la zona pélvica. Aunque los quistes de ovario en premenopausia o menopausia pueden ser asintomáticos pero también pueden causar dolor abdominal persistente o intermitente en la parte inferior del abdomen o la pelvis, dolor localizado en el ovario afectado, hinchazón e incluso sangrado. Los quistes ováricos que aparecen después de la menopausia pueden ser cancerosos.

Se ha descubierto que el intestino también tiene receptores de estrógenos, por lo que la disminución de esta hormona durante la menopausia puede provocar inflamación, gases y malestar abdominal. Es común que el abdomen se hinche más por la tarde, lo que genera mayor malestar. El dolor en la zona pélvica o lumbar puede relacionarse o venir acompañado con muchos otros síntomas o confundirse con otras afecciones que no sean producidas por los cambios fisiológicos propios de estas etapas.

Es posible notar la aparición de dolor de ovarios y flujo en la menopausia, lo cual podría ser indicativo de infecciones o alteraciones hormonales en caso de que se produzcan cambios en la cantidad, color o el olor del flujo. El dolor de riñones y ovarios durante la menopausia, puede estar relacionado con cambios en la estructura pélvica o problemas en los órganos vecinos. En la perimenopausia, es habitual que algunos ciclos no incluyan ovulación. Estos tumores benignos pueden causar sangrados anormales y dolor pélvico. En la postmenopausia, el dolor de ovarios junto con el sangrado no es habitual, por lo que debe ser evaluado por un especialista. Estos síntomas podrían estar relacionados con pólipos en el endometrio, Atrofia vaginal o endometrial o cáncer de endometrio.

La persistencia de síntomas como calambres o inflamación en los ovarios o molestias en la región pélvica es una señal de que el cuerpo aún está ajustándose a los cambios hormonales. Muchas mujeres reportan pinchazos en la zona del ovario izquierdo, aunque los ovarios ya no estén funcionando activamente. Este malestar puede deberse a gases o distensión abdominal, que suelen manifestarse en esa área y pueden confundirse con dolor ovárico. De manera similar, es posible experimentar pinchazos en la zona del ovario derecho.

Además, aunque los quistes ováricos son más comunes en la etapa fértil, algunos pueden persistir en la menopausia. Los cambios en el ciclo menstrual son una de las primeras señales de que el cuerpo está entrando en la transición hacia la menopausia. Muchas mujeres experimentan ciclos irregulares, con intervalos más largos o cortos entre menstruaciones. En esta etapa, es común preguntarse con la premenopausia duelen los ovarios o si es normal sentir molestias pélvicas sin un ciclo regular.

Los sofocos y los sudores nocturnos son dos de los síntomas más reconocidos durante la menopausia. Estos episodios de calor repentino pueden ser intensos y durar varios minutos, a menudo seguidos de sudoración profusa. Los cambios hormonales durante el climaterio también pueden influir en el estado de ánimo de la mujer. Algunas mujeres pueden experimentar una disminución en el deseo sexual y la lubricación vaginal debido a los cambios hormonales durante el climaterio.

Además, algunas mujeres con antecedentes de quistes pueden notar que los síntomas persisten, incluso con la disminución de la actividad ovárica. La presencia de un quiste de ovario puede ser un factor que agrave la incomodidad durante las relaciones sexuales. Durante la menopausia, los ovarios disminuyen su producción de hormonas, especialmente estrógeno. Estas fluctuaciones hormonales pueden afectar la actividad ovárica y provocar cambios en la estructura y función de los ovarios. Con la disminución de la producción hormonal durante la menopausia, los ovarios pueden volverse más pequeños y menos activos.

La menopausia también puede provocar cambios en el tejido vaginal, como la sequedad y la delgadez, debido a la disminución de los niveles de estrógeno. Junto con el dolor de ovarios, muchos otros síntomas asociados con la menopausia, como los sofocos y los sudores nocturnos, pueden contribuir indirectamente a la experiencia de dolor pélvico. La menopausia también puede estar asociada con cambios psicológicos, como el estrés, la ansiedad y la depresión, que pueden influir en la percepción y la gestión del dolor de ovarios.

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Otras Causas de Dolor Pélvico en la Menopausia

Lo que llama mucho la atención en las consultas es que mujeres en menopausia con dolor abdominal bajo lo identifican como dolor de ovarios, cuando las posibilidades de que sea por esto es mínima. Si te animas a seguir leyendo, te explico por qué. La menopausia es el periodo de nuestra vida en la que ya no tenemos periodo menstrual, porque nuestros ovarios han dejado de funcionar. Por tanto, no es muy lógico pensar que el dolor que podamos presentar en dicha zona sea por causa del ovario.

Cuando sentimos o decimos que nos duelen los ovarios, en realidad lo que nos está doliendo es la zona donde se sitúan nuestros ovarios, es decir en la pelvis menor. En esa zona está nuestro intestino y colon, la vejiga, el recto y el útero, y cualquiera de estos órganos puede presentar unos síntomas específicos que se manifiesten como un dolor abdominal. Lo cual todo sea dicho, en medicina llamamos síntoma muy inespecífico.

En cambio en la premenopausia, es decir, en los años previos o cercanos a la menopausia, el dolor de ovarios sí que puede ser más factible. ¿Por qué? Porque en esta fase se producen cambios hormonales que pueden favorecer la aparición de ciclos irregulares y la formación de quistes de ovario, que podrían torsionarse.

Miomas

Lo primero que haremos es hablarte sobre los miomas uterinos, también conocidos como leiomiomas o fibromas. Estos son tumores benignos que se forman en el tejido muscular del útero. ¿Cuándo? A lo largo de toda nuestra vida. Aunque, durante la premenopausia, cuando los niveles hormonales fluctúan, es más frecuente su aparición, tanto que alrededor del 70% de las mujeres los desarrollemos.

A pesar de que su causa exacta no está completamente clara, se cree que están relacionados con los desequilibrios hormonales, como los niveles elevados de estrógeno. Estos tumores pueden variar en tamaño, desde pequeños nódulos hasta masas más grandes. Dependiendo de su ubicación y tamaño, pueden causar diferentes síntomas. Uno de los más comunes es el sangrado uterino anormal. Esto puede manifestarse como períodos menstruales más abundantes, sangrado entre períodos o sangrado prolongado. Además, algunos miomas pueden causar dolor abdominal en la premenopausia, especialmente si son grandes o están ubicados cerca de los nervios.

Embarazo Ectópico en la Premenopausia

Aunque tu regla sea irregular, todavía hay ovulación, lo que puede llevar a que bajar la guardia y a tener un embarazo no planificado. Si tienes actividad sexual, debes estar atenta a las complicaciones de un embarazo ectópico, que se produce cuando el óvulo fertilizado se implanta fuera del útero, generalmente en las trompas de Falopio. Esta condición podría generar dolor en el bajo vientre de la mujer menopáusica. En algunos casos, ese embarazo ectópico también podría ser fruto de un tratamiento de fertilidad.

Infección de Transmisión Sexual

La presencia de una infección de transmisión sexual (ITS) también podría causar dolor abdominal, que se intensifica con las relaciones sexuales. O incluso complicarse con un absceso ovárico o una enfermedad pélvica crónica.

Endometriosis

Por último, la endometriosis también puede ser la causa de los dolores abdominales intensos que ocurren sobre todo durante el periodo menstrual. Si te preguntas, ¿qué es? Se trata de una condición crónica en la que el endometrio (tejido que reviste el interior del útero), crece fuera de este órgano. Este tejido ectópico puede encontrarse en diferentes áreas de la cavidad pélvica, como las trompas de Falopio, los ovarios, la vejiga, ligamentos que sostienen el útero o el intestino. Además, el dolor pélvico no el único síntoma que puedes experimentar. Algunos de ellos suelen ser, dolor durante las relaciones sexuales, al orinar o defecar, dolor abdominal crónico fuera del periodo menstrual, así como sangrado abundante o irregular.

Si el endometrio, que se sitúa fuera del útero, desarrolla incorrectamente, puede asentarse en cualquier lugar del abdomen. La endometriosis es un proceso de evolución imprevisible. Algunas mujeres presentan pequeños implantes que no se modifican, mientras que en otras puede desarrollarse extensamente dentro de la pelvis. Se trata de dismenorrea secundaria, que aparece más tarde que la de los primeros meses de los ciclos menstruales, aumenta con el tiempo y se acompaña de otros síntomas típicos de la endometriosis. Algunos especialistas defienden que una parte de la menstruación discurre por las trompas y cae en el abdomen en lugar de expulsarse hacia el exterior. Otra de las causas puede ser un posible defecto de la inmunidad responsable de la limpieza de microbios y de células anormales en el abdomen. El embarazo ejerce un efecto protector sobre el desarrollo de futura endometriosis. Los ovarios se mantienen en reposo durante la gestación, sin secreción de hormonas femeninas. La endometriosis es una enfermedad de incidencia creciente.

La ecografía es la técnica básica que inicialmente apunta el diagnóstico de endometriosis. También se realizan análisis sanguíneos, aunque no es un test que se utilice rutinariamente en el protocolo de diagnóstico. La laparoscopia es una técnica operatoria que permite observar el interior del abdomen.

Enfermedad Inflamatoria Pélvica

La enfermedad inflamatoria pélvica es una infección que afecta los órganos reproductivos femeninos, como el útero, las trompas de Falopio y los ovarios, provocando dolor, molestias, así como inflamación de ovarios en la menopausia. Y aunque es una afección bastante común durante la edad fértil, también puede ocurrir durante la premenopausia y la menopausia. ¿Qué la causa? Las infecciones bacterianas transmitidas sexualmente, como la clamidia y gonorrea. Estas bacterias pueden ascender desde la vagina hacia los órganos reproductivos superiores y provocar inflamación, dolor y otros síntomas.

Cuando esta enfermedad afecta a los ovarios, puede provocar inflamación de los tejidos ováricos. El dolor que puedes llegar a sentir es agudo, punzante o constante, y podría estar acompañado de otros síntomas como fiebre, flujo vaginal anormal, dolor durante las relaciones sexuales y cambios en el ciclo menstrual.

Otras Causas de Dolor Pélvico y Lumbar en la Menopausia

Una vez desaparece la regla en la menopausia, el dolor en la zona de la pelvis que se irradia hacia la columna puede deberse a cistitis e infecciones de orina. Recuerda que en la menopausia la caída de estrógenos hace que la vagina se seque y que sea más fácil tener infecciones vaginales y de orina.

También la artrosis y la artritis, al decaer los estrógenos, hacen su aparición. Pueden causar problemas de movilidad que se reflejen en dolores de espalda y de cadera, afectando a nuestra pelvis. Por supuesto, la temida osteoporosis facilita la aparición de pequeñas fracturas en los huesos vertebrales que favorece esos dolores por aplastamiento.

Si no tienes pareja estable y eres activa sexualmente, existe la posibilidad de que tengas una enfermedad de transmisión sexual que produzca abscesos ováricos y dolor abdominal, el cual puede hacerse más agudo cuando mantienes relaciones sexuales. Por otro lado, si durante tu vida fértil habías padecido de endometriosis hay más posibilidades de tener dolor pélvico crónico en la menopausia.

Pero la causa más temida, y por la que muchas mujeres acuden preocupadas a consulta (aunque afortunadamente es la menos frecuente), es la presencia de un tumor de ovario. Este tumor es difícil de detectar precozmente, salvo que haya sido visto por ecografía en una revisión de rutina. Pero sí es cierto que uno de sus síntomas más característicos es el dolor abdominal inespecífico acompañado de sensación de hinchazón, cansancio y pérdida de peso.

Uno de los dolores en la menopausia más comunes es el dolor lumbar, que se localiza en la parte baja de la espalda. Este padecimiento puede estar relacionado con los cambios hormonales. Además, la disminución de los niveles de estrógeno puede afectar los músculos y ligamentos que sostienen la columna vertebral.

Los dolores articulares son otra queja frecuente en la menopausia. La disminución de los niveles de estrógeno puede afectar la lubricación de las articulaciones y provocar inflamación. Las rodillas, las caderas y las manos son algunas de las áreas más afectadas.

Otro de los dolores en la menopausia más comunes es el dolor en la región pélvica. Esto puede deberse a cambios en los tejidos y músculos pélvicos.

Durante la menopausia, las mujeres pueden experimentar pérdida de masa ósea, lo que aumenta el riesgo de desarrollar osteoporosis. La disminución de los niveles de estrógeno también puede afectar la salud muscular, lo que puede conducir a dolores musculares en diversas áreas del cuerpo.

Además de estas causas de dolor pélvico y lumbar en la menopausia, hay otras condiciones que pueden cursar con este síntoma en la mujer. Otro aspecto clave es mantener una buena higiene postural para prevenir el dolor de espalda. Paralelamente, hay otros consejos para prevenir y reducir el dolor articular que pueden ser de gran ayuda en el día a día. A este respecto, es habitual la duda de qué es mejor para la artrosis, si el frío o el calor.

Diagnóstico del Dolor de Ovarios en la Menopausia

Ante la persistencia del dolor, es importante consultar con un médico para determinar la causa subyacente. El proceso de diagnóstico generalmente comienza con una consulta médica en la que la paciente proporciona su historial médico completo, incluidos antecedentes familiares y síntomas actuales.

Para ayudar en el diagnóstico, el médico puede ordenar pruebas de laboratorio, como análisis de sangre, para evaluar los niveles hormonales, como estrógeno, progesterona y hormona folículo-estimulante (FSH). En algunos casos, pueden ser necesarias pruebas de imagen para evaluar la salud de los ovarios y otras estructuras pélvicas. Es importante descartar otras condiciones médicas que puedan estar causando o contribuyendo al dolor de ovarios.

Tratamiento para el Dolor de Ovarios en la Menopausia

Si estás experimentando dolores durante la menopausia, existen varias estrategias que puedes seguir para aliviarlos y mejorar tu bienestar. Lo primero es consultar con tu médico de confianza. Además de ello, es vital que mantengas un estilo de vida activo. La actividad física regular, como caminar, nadar o practicar yoga, puede ayudar a reducir los dolores y tus huesos y músculos saludables.

Es cierto que este tratamiento hormonal puede incrementar el riesgo de algunas enfermedades graves en algunas mujeres. Esta consiste en utilizar fármacos que contienen hormonas femeninas.

La terapia hormonal es una opción común de tratamiento para el dolor de ovarios durante la menopausia. Consiste en la administración de hormonas, como estrógeno y progesterona, en forma de parches, cremas, tabletas o anillos vaginales, para compensar la disminución de hormonas naturales en el cuerpo.

Los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno o el paracetamol, pueden ser útiles para aliviar el dolor de ovarios leve a moderado. Algunos medicamentos utilizados para tratar la depresión y las convulsiones también pueden ser efectivos para aliviar el dolor crónico, incluido el dolor de ovarios asociado con la menopausia.

Algunas mujeres encuentran alivio del dolor de ovarios mediante terapias complementarias, como la acupuntura, la meditación, el yoga o la terapia cognitivo-conductual. Realizar cambios en el estilo de vida también puede ayudar a reducir el dolor de ovarios durante la menopausia.

En casos graves de dolor de ovarios debido a condiciones como quistes ováricos o endometriosis, la cirugía puede ser necesaria para extirpar las lesiones o los tejidos anormales que están causando el dolor.

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Tabla de Tratamientos Comunes para el Dolor de Ovarios en la Menopausia

Tratamiento Descripción Consideraciones
Terapia Hormonal Administración de estrógeno y progesterona Puede aumentar el riesgo de ciertas enfermedades
Analgésicos Ibuprofeno, paracetamol Alivio del dolor leve a moderado
Antidepresivos y Anticonvulsivos Medicamentos para tratar la depresión y convulsiones Efectivos para el dolor crónico
Terapias Complementarias Acupuntura, meditación, yoga Alivio adicional del dolor
Cirugía Extirpación de quistes o tejidos anormales Casos graves de quistes o endometriosis

Es importante recordar que cada mujer es diferente y los dolores en la menopausia pueden variar en cada caso. Siempre es importante escuchar a tu cuerpo y buscar el apoyo adecuado para mantener tu bienestar durante esta etapa de la vida.

Cuándo Buscar Atención Médica

El dolor de ovarios en la menopausia no es siempre una manifestación fisiológica normal. Como especialista en menopausia, recomiendo encarecidamente acudir al ginecólogo si el dolor es persistente o si se acompaña de otros síntomas como sangrado, molestias al orinar o fatiga extrema.

Si experimentas dolor de ovarios durante la menopausia que es persistente, severo, interfiere con tus actividades diarias o está asociado con otros síntomas preocupantes como sangrado vaginal anormal, fiebre o cambios repentinos en el dolor, se recomienda buscar atención médica. Un médico puede realizar un diagnóstico preciso y proporcionar opciones de tratamiento adecuadas para aliviar el dolor y mejorar tu calidad de vida durante esta etapa de la vida.

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