La imagen de José Antonio Ortega Lara, desorientado, con una larga barba sin arreglar y la mirada perdida, quedó grabada en la memoria de muchos españoles como símbolo de resistencia frente al terrorismo. Acompáñanos a explorar los detalles de su secuestro, su liberación y el impacto que tuvo en la sociedad española.
El Secuestro
José Antonio Ortega Lara, funcionario de prisiones de 37 años, fue secuestrado el 17 de enero de 1996. Por puro azar, se convirtió en el objetivo prioritario de un comando de ETA creado exclusivamente para organizar secuestros.
Según la declaración de Uribetxeberría: “El día elegido, Xabier Ugarte se dirigió con su Ford Fiesta blanco a un pueblo de la carretera de Burgos a Logroño y desde una cabina llamó a mi teléfono móvil cuando Ortega Lara inició el camino de regreso a casa. Cogí entonces el camión en el que transportábamos una máquina con un zulo diseñado en su interior y me dirigí hasta un aparcamiento situado a la entrada de Burgos, donde lo dejé estacionado. Después, junto con José Luis Erostegui y José Miguel Gaztelu, fuimos en coche hasta el domicilio de Ortega Lara. Al verlo llegar, Gaztelu se quedó vigilando mientras José Luis y yo entramos en el garage de su finca detrás de él. Le abordamos amenazándole con una pistola cada uno y le dijimos que se metiera en el maletero de su coche porque se lo íbamos a robar. Debido al pánico que le entró no pudimos inyectarle un somnífero, tal como teníamos previsto. Con él en nuestro poder, nos dirigimos hasta el lugar donde teníamos aparcado el camión, le vendamos los ojos para que no viera nada y le metimos en el zulo.
Los terroristas asaltaron a Ortega Lara en el garaje de su casa de Burgos cuando volvía de su trabajo en la cárcel de Logroño. Utilizaron un camión para trasladarlo hasta la localidad guipuzcoana de Mondragón, donde habían habilitado un zulo en una nave industrial denominada Jalgi CB. En la parte trasera del camión llevaban una máquina pesada que simulaba ser un compresor y ocultaba un habitáculo donde introdujeron al funcionario de prisiones.
Camión utilizado para el traslado de Ortega Lara durante su secuestro en 1996 (Foto: Seguimiento operativo de la Guardia Civil)
El Zulo
El taller Jalgi CB se convirtió en la prisión de Ortega Lara, un escaso habitáculo de 2,50 metros de ancho, 3 metros de largo y 1,80 metros de alto. Las características del zulo hacían innecesario que los secuestradores permanecieran de forma permanente con su víctima, ante la imposibilidad material de que esta pudiera escapar por sí sola.
“Ortega Lara no ha salido del zulo durante todo el secuestro ni le ha tratado ninguna persona ajena al comando. Diariamente le dábamos de comer y veíamos cómo se encontraba, aunque ninguno de nosotros tiene conocimientos de medicina -describe de forma escueta Uribetxeberría el trato dispensado a la víctima-.
Junto al zulo transcurría un riachuelo y la humedad se colaba en el habitáculo. El cautivo fue alimentado con verduras y frutas, y perdió más de 23 kilos, masa muscular y densidad ósea.
El Memorial ha reproducido ese zulo en su espacio museístico de Vitoria. Era una suerte de caseta de madera encajonada bajo el nivel del río con un camastro casi en el suelo. Mide no más de tres metros de largo y dos metros y medio de ancho.
20 años de la liberación de Ortega Lara
La Investigación y Liberación
Las investigaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado permitieron hallar el zulo y rescatarlo con vida. A los datos conseguidos tras la detención de Pototo, se sumaron otros nuevos tras la captura en noviembre de otro dirigente etarra, Juan Luis Aguirre Lete, Isuntza, que iban a permitir concluir el puzle.
Los movimientos de los sospechosos condujeron a la nave de la empresa Jalgi, en el municipio guipuzcoano de Mondragón. Allí se vio a los sospechosos realizando compras, tales como botes de legumbres, congelados, huevos o fiambre, e introduciéndolas en el taller; todos los días entraban con una barra de pan.
A las 1.30 horas del 1 de julio de 1997 llegó la noticia de la liberación del empresario Cosme Delclaux Zubiría en la localidad vizcaína de Elorrio. Se decidió explotar la operación aprovechando que se encontraba de guardia el juez Baltasar Garzón.
Tras producirse las detenciones, Bolinaga fue traído ante el juez; preguntado por los hechos que se le imputaban, negó todo con rotundidad. Se inicia el asalto a la nave por parte de personal de la UEI [Unidad Especial de Intervención de la Guardia Civil].
El 1 de julio de 1997, tras 532 días de cautiverio, José Antonio Ortega Lara fue liberado. La operación fue coordinada por el entonces juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.
| Fecha | Evento |
|---|---|
| 17 de enero de 1996 | Secuestro de José Antonio Ortega Lara |
| 1 de julio de 1997 | Liberación de José Antonio Ortega Lara |
| 532 días | Duración del secuestro |
Reacciones y Consecuencias
El caso conmocionó a la opinión pública española. Tras su liberación, la fuerza de su figura no dejó de crecer, hasta transformarse, junto al malogrado Miguel Ángel Blanco -asesinado el 13 de julio de ese año por la banda- en el principal emblema contra la barbarie etarra.
Este triunfo personal del funcionario de prisiones raptado para chantajear al Estado y la victoria del propio Estado contra el terrorismo se convirtieron en una afrenta para ETA, que se vengó muy pocos días después con Miguel Ángel Blanco, a quien secuestró el 10 de julio de 1997 y asesinó el día 13, en un crimen a cámara lenta que causó una reacción social, incluso en el País Vasco, sin precedentes.
Desde entonces, Ortega Lara ha cambiado de casa y de barrio, pero no ha dejado sus convicciones. En 2008, entregó el carné del PP y se dio de baja tras más de 20 años de militancia por el "giro" de Rajoy en la política antiterrorista, según dijo. Su compromiso con la sociedad le llevó a implicarse en política con Vox.
Ortega Lara en un acto de Vox
El Legado
José Antonio Ortega Lara tiene el triste honor de haber sido la persona que más tiempo ha estado secuestrada por ETA: 532 días. Su historia es un testimonio de resistencia y un símbolo de la lucha contra el terrorismo en España.
