Orillas Encantadoras para Mantas de Bebé a Crochet: Patrones y Consejos

Si eres un amante del "handmade" y quieres crear piezas con acabados impecables, esta guía te resultará de utilidad. El crochet ofrece una infinidad de posibilidades para personalizar tus creaciones, y las mantas de bebé no son la excepción. Añadir una orilla tejida a crochet puede transformar una simple manta en una pieza única y especial.

Elegir el Hilo Adecuado

Elegir el hilo adecuado para tus proyectos de costura es esencial. Debes tener en cuenta todas estas características a la hora de tomar una decisión. Por lo general, el hilo de algodón se utiliza para las telas de composición 100% algodón. Este hilo de coser, que no tiene elasticidad, también se puede utilizar en otros tejidos finos de fibras naturales.

Aquí hay una lista de hilos y sus usos recomendados:

  • Hilo de seda: Se utiliza para telas delicadas y finas de seda. Es especialmente resistente y deslizante.
  • Hilo de denim: Ideal para coser prendas de tela vaquera o denim.
  • Hilo de lino: Es uno de los hilos más resistentes y la mejor opción para coser a mano prendas de lino.
  • Hilo de poliéster: Resistente, ligeramente elástico y no se encoge.
  • Hilo super resistente: Ideal para telas pesadas, cuero sintético o biothane.
  • Hilo cordonnet: Más grueso que el hilo super resistente, para telas gruesas como tapicería y telas de exterior.
  • Hilo extrafino: Permite hacer invisibles los dobladillos en trabajos delicados.
  • Hilo elástico fino: Ideal para coser telas de punto, utilizado en la bobina para crear pliegues.
  • Hilo de hilvanar: Para costuras provisionales o montar el patrón a mano, muy flexible.
  • Hilo soluble: Similar al hilo de hilvanar, para costuras provisionales.
  • Hilo "efecto metálico": Aporta un toque de fantasía, utilizado con fines decorativos y para bordar.
  • Hilo fluorescente: Perfecto para crear disfraces únicos y proyectos extravagantes.
  • Hilo ignífugo: Recomendado para coser prendas con tejidos ignífugos M1.
  • Hilo termoadhesivo: Asegura impermeabilidad al planchar a baja temperatura con un paño húmedo.
  • Hilo espuma: Para sobrehilados que agregan volumen, ideal para lencería y ropa de bebé.
  • Hilo para velas: Para coser elementos en textiles y velas de barco.
  • Hilo para bordar: Con efecto "satinado" que ilumina y da relieve a las creaciones.

Grosor del Hilo

El grosor del hilo depende principalmente de la tela y la aguja que vayas a utilizar para coser. Para telas gruesas, puedes usar un tamaño de hilo de hasta 100. Las telas de peso medio como muchos algodones o el jersey se adaptan a un hilo de tamaño 100.

Al elegir el color de tu hilo de coser, nunca te fíes del color de la bobina llena. Te recomendamos sacar un pedazo de hilo de la bobina y colocarlo sobre tu tela. El hilo de coser también puede contrastar con el color de tu tela. En ese caso, puedes jugar con la originalidad.

Patrones Inspiradores

Si buscas inspiración, aquí tienes algunos patrones de crochet que te encantarán:

  • Bomber Bolena: Una chaqueta-cazadora con mucha textura y volumen, ideal para ganchilleras fashionistas.
  • Beanie Guapi: Un gorro unisex, inspirado en Jacques Cousteau.
  • Jersey Chevron: Un jersey con chevron para tejer a dos colores, con líneas muy marcadas y cuello barco.
  • Jersey Lluvia: Un patrón a rayas de talla única tejido a dos colores pastel engamados.
  • Jersey de crochet Prehistoric: Una versión del Canesú Prehistoric, con bodoques y un ribete a punto elástico. Es gratis para la talla 24-36 meses.
  • Pelele de crochet Sandía: Una pieza para tejer, regalar y triunfar.
  • Chal SP 3.0: La tercera versión del clásico Chal SP.
  • Patrón Cuello Escocia: Un maxi cuello, tejido a dos colores con tapestry para crear los cuadrados escoceses.
  • Cestos de colores: Estos cestos multiuso nos encantan.
  • Cushion Flash: Los cojines son ideales para dar un punto original a la decoración de tu casa.
  • Llavero: Todo lo que necesitas para tener tus llaves siempre a buen recaudo es un ganchillo de 1.5 mm y bobinas de hilo para tejer punto de cruz.

El Bloqueo: Un Paso Crucial

Tras días, semanas o incluso meses de trabajo y dedicación, por fin has terminado tu proyecto de punto. Ya está, ya lo puedes lucir... Todos hemos salido alguna vez a la calle con un jersey recién tejido y sin bloquear, y no ha sido el fin del mundo. ¡Ganchillera, no te vayas, que esto también va por ti!

El bloqueo no es más que una forma de asentar los puntos tejidos para que las prendas luzcan mejor. Así de sencillo. Cuando dedicamos mucho tiempo a una prenda, tenemos días más relajados y días más tensos, momentos en los que no tenemos todavía controlado el patrón y momentos en los que vamos más sueltos trabajando con seguridad, y esto se refleja en lo que tejemos. En el proceso de bloqueo no sólo conseguimos que las fibras se relajen y ocupen su lugar.

El proceso de bloqueo consta de dos pasos: el humedecido (por agua o vapor) y el ahormado.

Métodos de Bloqueo

  1. Bloqueo en Húmedo

Con el método de bloqueo en húmedo conseguiremos dar forma y estirar (si fuera necesario) nuestras prendas tras haberlas tenido sumergidas en agua.

Paso 1. Llena un balde o la pileta del lavabo con agua tibia, ni muy fría ni muy caliente.

Paso 2. Sumerge la prenda en el agua y déjala en remojo durante 20 minutos.

Paso 3. Pasado este tiempo, retira tu prenda del agua con cuidado. Presiona delicadamente contra el borde del cuenco o pica mientras retiras el agua.

Paso 4. Estira la prenda sobre una toalla y haz un rollito. Presiona para eliminar el exceso de humedad.

Paso 5. Estira la prenda con el lado derecho hacia arriba sobre una superficie de foam o una mesa cubierta con una manta (vigila que sean superficies limpias y que no puedan desteñir). Ajusta la pieza al tamaño y forma deseados y deja secar en plano. En el caso de una prenda con calados o un chal con una configuración concreta, la colocación de las agujas bloqueadoras te permitirá definir muy bien las formas y aberturas del tejido.

Paso 6. Para áreas rectas muy largas, como el lomo de un chal, o para que las puntas de un borde tengan todas el mismo tamaño, puedes utilizar un alambre largo de acero inoxidable. Si simplemente dejas secar en plano sin agujas de bloqueo, asentarás los puntos sin cambiar drásticamente la forma de tu prenda recién tejida.

Antes de utilizar este método, comprueba siempre la etiqueta de la madeja para asegurarte que se pueda lavar. Algunas lanas compuestas por fibras metálicas, por ejemplo, es mejor bloquearlas con otro método que no requiera immersión en agua. En general, los ovillos compuestos por lana, alpaca, cashmere, algodón, seda...

Uno de los temores más habituales respecto al método de bloqueo en húmedo es el de fieltrar por error la prenda. Debes saber que para fieltrar una prenda el agua debe estar caliente y se debe producir agitación constante. Como has visto en el paso a paso, estas dos circumstancias no se dan. Además, para que se produzca el fieltrado de una prenda en agua caliente y con agitación constante, ésta debe ser de un material susceptible al fieltrado en húmedo: lana no superwash, alpaca, mohair... Las fibras de origen vegetal, como el algodón o el lino, y las acrílicas no se fieltran en húmedo. En resumen, no debes preocuparte porque se te fieltre tu prenda al bloquear en húmedo. Es importante conocer el método de bloqueo en húmedo y cómo realizarlo correctamente porque en el fondo es el mismo proceso que vas a seguir cada vez que laves tus prendas de punto...

  1. Bloqueo por Spray

Este método te da el tiempo y libertad de preparar tranquilamente tu prenda para el bloqueo, sin la tensión de pensar que se pueda secar antes que termines de prepararlo, o que te excedas tensando la lana húmeda, o que se pueda fieltrar o... Otra razón por la que optar por el método del bloqueo por spray es si tienes dolor en las articulaciones de las manos.

Paso 1. Prepara una superficie de foam, una toalla o una manta suficientemente grandes para que quepa tu chal.

Paso 2. Extiende tu chal con el lado derecho hacia arriba y vé dándole forma clavando las agujas de bloqueo. No hay prisa.

Paso 3. Cuando ya tengas la prenda con la forma final, rocía ligeramente con un spray de agua fría y limpia.

Paso 4. Deja secar.

Del mismo modo que con el método anterior, puedes ayudarte de peines de bloqueo y alambres de acero inoxidable para dar forma a áreas largas más ágilmente. Además, con este método puedes bloquear varias piezas del mismo tamaño a la vez, una encima de la otra, para que sean uniformes antes de unirlas (por ejemplo varios granny squares de una manta).

Otra de las aplicaciones de el método de bloqueo por spray es cuando quieres almidonar las prendas, una técnica un poco en desuso pero que da un elegante cuerpo a chales tejidos con fino hilo de algodón, por ejemplo.

  1. Bloqueo por Vapor

El bloqueo por vapor suaviza y relaja el tejido mediante temperatura y humedad. Antiguamente se sujetaba la prenda doblada por encima de una olla hirviendo, para que absorviera todo el vapor, y luego se procedía a bloquearla. Era fácil quemarse los dedos en el proceso, algo no muy agradable.

Paso 1. Extiende la prenda sobre una superficie acolchada y asegúrala con alfileres inoxidables.

Paso 2. Llena la plancha con agua y selecciona la temperatura de vapor más baja.

Paso 3. Con la plancha a la temperatura de vapor más baja, suelta un chorro de vapor a unos 3 cm del tejido.

Paso 4. En caso necesario, aplana el tejido con la palma de tu mano o ajusta la forma.

Al tener que sujetar la plancha en alto durante algún tiempo, este método puede resultar cansado y algo doloroso.

Seguramente habrás oído alguna vez que las prendas tejidas con acrílico no pueden bloquearse. Esto puede ser un verdadero engorro si has destinado mucho tiempo a tejer una prenda con texturas o calados en acrílico y al final esta no luce como debería. Bien pues, no desesperes: el bloqueo por vapor es la solución para las prendas tejidas con acrílico. Si quieres darle un bloqueo definitivo e irreversible a tu prenda acrílica (lo que se conoce como "killing"), puedes aplicar un exceso de temperatura, ya sea con mucho vapor a alta temperatura desde cerca o incluso con el método de la plancha que veremos a continuación. Este proceso rompe la estructura interna de la fibra y elimina la elasticidad definitivamente al "derretirla". Con ello consigues una prenda acrílica mucho más suave y con caída, y con una apariencia algo menos "hand-made", si es lo que estás buscando.

  1. Bloqueo con Plancha

¡Uh, plancha! ¡Vamos a generar controversia! Seguro que más de una vez has oído que las prendas de punto no se deben planchar. Bueno, sí, las prendas tejidas no requieren planchado.

Paso 1. Cubre la tabla de planchar o superficie donde vayas a bloquear con mantas, toallas o cojines.

Paso 2. Coloca la prenda con el lado derecho hacia arriba sobre la superficie acolchada.

Paso 3. Asegura y da forma a la pieza con alfileres inoxidables.

Paso 4. Cubre la pieza con un paño limpio y coloca la plancha suavemente encima. No desplaces la plancha sobre el tejido (como cuando planchas) ni ejerzas presión.

Paso 5. Levanta la plancha y deja que la pieza se enfríe por completo.

Paso 6. Retira los alfileres.

Este método es especialmente práctico para bloquear un jersey tejido a piezas. Bloquear cada una de las piezas por separado antes de coserlas te facilitará el trabajo a la hora de unirlas. Lee siempre la etiqueta de la madeja para asegurarte que se pueda planchar.

En el caso de un gorro, puedes hinchar un globo hasta que tenga algo más del diámetro de tu cabeza (perderá aire entre el atado y con las horas) y colocarle el gorro. Los calcetines son una pieza utilitaria, tejida con mucho amor pero que acaban ocultos tras una capa de pantalones y zapatos. Como en todo, bloquear ayudará a que los puntos luzcan mejor, sobre todo si tienen texturas y calados. Si vas a regalar un par de calcetines tejidos a mano, serán mucho más impresionantes y se verán más cuidados y profesionales si previamente los has bloqueado. Si quieres darles una forma más definida puedes utilizar los prácticos bloqueadores de calcetines.

Una vez bloqueada la prenda, en general, ni el hilo ni el tejido volverán nunca exactamente a la misma condición en la que estaban antes de ser bloqueadas por primera vez. Pero las proporciones dadas a la prenda durante el bloqueo no son completamente permanentes. Según la composición del hilo, el uso de la prenda, el punto tejido,... las dimensiones del tejido cambiarán con el tiempo y las circumstancias. Por esta razón es tan importante hacer una muestra de tensión antes de tejer el proyecto final. Las posteriores veces que laves la prenda, los puntos habrán encontrado su sitio y no requerirán la atención del primer bloqueo. Pero así como tras lavar una camisa siempre le va bien un toque de plancha, querrás acondicionar tus prendas de punto para que se vean lo mejor posible tras el lavado, lo que ahora ya conoces como bloqueo.

Consejos Adicionales:

  1. Bloquear es como maquillarse. No es obligatorio ni siempre necesario; hay diferentes técnicas para llevarlo a cabo; y según la ocasión y el método escogido optarás por un resultado más natural, más extremo o no aplicarlo.
  2. Lee siempre las etiquetas de tus ovillos antes de elegir un método de bloqueo (y posterior cuidado de la prenda).
  3. Haz siempre muestras y bloquéalas antes de empezar tu proyecto, para saber cómo se comportará tu prenda con el hilo escogido.
  4. Utiliza herramientas de calidad: inoxidables, que no destiñan, que no requieran aclarado,..
  5. No todas las fibras responden igual al bloqueo ni de la misma forma con todos los métodos.

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