El aparato genital femenino no es tan "evidente" como el de los chicos, por lo que cuesta más conocerlo. En el crecimiento de las chicas llega un momento en que el cuerpo cambia muy deprisa.
La mujer posee desde su nacimiento un número determinado de células germinales en los ovarios (aproximadamente 40.000 en cada ovario). La maduración de dichas células y la producción de los ovocitos se realiza de forma cíclica, cada 28 días.
Ovulación
Componentes del Sistema Reproductor Femenino
Para comprender el recorrido del óvulo, es esencial conocer los órganos que componen el sistema reproductor femenino:
- Ovarios: Son las glándulas sexuales femeninas. Tienen el tamaño y la forma de una almendra, y en ellos se encuentran los folículos primordiales, a partir de los cuales cada ciclo se formará un óvulo maduro. Los ovarios tienen una importante función hormonal y su tamaño es variable dependiendo de la edad de la mujer y del momento del ciclo menstrual.
- Trompas de Falopio: Son dos conductos que comunican la parte superior de la cavidad uterina con los ovarios. Miden unos 10 cms. y tienen una especie de flecos en los extremos que rodean los ovarios sin estar pegados a ellos.
- Útero: El útero, o matriz, tiene la forma y el tamaño de una pequeña pera invertida, menos cuando la mujer está embarazada. Las gruesas paredes musculares del útero son muy elásticas y permiten que se haga mucho mayor para acomodar al feto.
- Endometrio: El revestimiento de la cavidad uterina, llamado endometrio, permite la anidación del óvulo fecundado y el inicio y desarrollo del embarazo. Una capa interna o mucosa, que se conoce como endometrio.
- Cérvix: El cérvix o cuello uterino tiene en su interior unas criptas en las cuales existen glándulas productoras de moco.
- Vagina: Por este canal, que va del útero al mundo exterior, salen la regla y los bebés en el momento del parto.
- Vulva: Son la vulva y la vagina. Los órganos genitales externos femeninos son los labios mayores, los labios menores y el clítoris. La zona donde se encuentran estos órganos se denomina vulva.
El ciclo comienza el primer día de sangrado y finaliza la víspera de la siguiente regla. La 1ª mitad del ciclo va desde el inicio de la regla hasta la ovulación y su duración es variable. La hipófisis segrega las hormonas FSH y LH que maduran un folículo, produciendo un óvulo que sale al exterior del ovario (ovulación). La menstruación puede durar entre 2 y 8 días y la cantidad es variable.
Es la hormona FSH la responsable del crecimiento y maduración folicular. En cada ciclo ovulatorio se obtiene normalmente un solo ovocito a partir de un folículo de uno de los ovarios. La ovulación o liberación del ovocito maduro por parte del ovario se produce aproximadamente a mitad del ciclo y viene inducida por un aumento de la hormona LH.
A partir de ese momento se inicia un descenso natural y fisiológico en el número de folículos primordiales, de manera que a la hora del nacimiento se cuenta con 2 millones. Entonces, cada mes, el ovario selecciona de 8 a 20 folículos para desarrollarse y sólo uno, en la mayoría de los casos, puede formar un folículo maduro.
El número de folículos antrales se puede contar por medio de una sencilla ecografía que debe de realizarse en un momento determinado del ciclo menstrual.
Los ovarios tienen una longitud de unos 3cm y están sustentados por ligamentos. En los ovarios se localizan los folículos primordiales o antrales, que en su momento, por el estimulo hormonal de la FSH, dan paso a la formación de folículos, estructuras muy importantes porque en su interior se desarrolla la célula germinal de la mujer, conocida como óvulo u ovocito.
Desde la pubertad y hasta los 45-50 años se producen unas hormonas que viajan por la corriente sanguínea hasta los ovarios y hacen que cada mes los folículos liberen un óvulo maduro: esto es la ovulación. Los ovarios también producen las hormonas sexuales.
Recorrido del Óvulo No Fecundado
El óvulo maduro es expulsado por el ovario. Tras la ovulación, la trompa correspondiente capta el óvulo.
A través de las trompas de Falopio, el óvulo viaja al útero. Si no es fecundado, la mucosa que recubre el interior del útero llamada endometrio se desprende del útero.
El endometrio, permite la anidación del óvulo fecundado y el inicio y desarrollo del embarazo. Si no hay fecundación, el endometrio se desprende y se produce la menstruación. El cérvix o cuello uterino tiene en su interior unas criptas en las cuales existen glándulas productoras de moco.
La regla, o menstruación, es la salida de un flujo sanguinolento por la vagina.
Durante el coito, los espermatozoides liberados en el interior de la vagina deberán pasar por el cuello del útero, atravesarlo, y subir por la trompa de Falopio hasta encontrarse con el ovocito. Cuando un espermatozoide consigue penetrar el ovocito, se produce de inmediato un bloqueo que impide que puedan entrar otros. A medida que se van produciendo las primeras divisiones embrionarias, el embrión desciende por la trompa hacia la cavidad uterina, llega al útero aproximadamente al cuarto-quinto día de haber sido fecundado, y entre el sexto y el 14º día se produce su nidación o implantación.
En resumen, el recorrido del óvulo no fecundado sigue esta secuencia:
- Ovario: Liberación del óvulo maduro.
- Trompas de Falopio: El óvulo viaja hacia el útero.
- Útero: Si no hay fecundación, el endometrio se desprende.
- Vagina: El endometrio y el óvulo no fecundado son expulsados durante la menstruación.
Recorrido del Espermatozoide para Lograr la Fecundación
Muchos se preguntan cómo es este viaje del espermatozoide desde la eyaculación hasta la fecundación. El objetivo final de un espermatozoide es fecundar al ovocito. Sin embargo, el viaje del espermatozoide hasta el óvulo no es fácil.
Coloquialmente se entiende el camino hacia la fecundación como una carrera en la que solo el espermatozoide más hábil será capaz de llegar a la meta y ganar el campeonato. Pues, efectivamente, es algo así: muchos espermatozoides inician la carrera, pero solo uno es el elegido para fecundar el óvulo.
El recorrido del espermatozoide hasta el óvulo se puede dividir en dos grandes etapas:
- Aparato reproductor masculino: el recorrido de los espermatozoides en el hombre va desde los testículos hasta el exterior.
- Aparato reproductor femenino: desde la vagina, donde de deposita el semen, hasta las trompas de Falopio, donde se encuentra el óvulo.
No hay que olvidar que a lo largo de estas fases del camino, el espermatozoide se encuentra con ciertos obstáculos. A continuación, os contamos cuáles son.
En el momento del coito, una gran cantidad de espermatozoides (alrededor de 250 millones) sale del epidídimo y atraviesa los conductos deferentes y la uretra. En este camino, los espermatozoides se recubren de los fluidos liberados por las vesículas seminales y la próstata. De esta forma, se forma el semen, también conocido como esperma.
En el proceso de eyaculación, los espermatozoides salen del hombre y entran en la vagina. Aquí es donde los espermatozoides inician la segunda parte de su recorrido hasta la fecundación.
Durante este camino, los espermatozoides se encuentran con una gran cantidad de obstáculos o barreras que dificultarán su llegada a las trompas de Falopio, donde se encuentra el óvulo.
Todo este trayecto es de aproximadamente entre 15 y 18 cm y el tiempo va en contra. Los espermatozoides no pueden demorarse mucho, pues el óvulo, una vez ha salido del ovario (es decir, tras la ovulación), tiene una vida media de unas 24 horas. El tiempo de supervivencia del óvulo es corto comparado con el de los espermatozoides, que son capaces de vivir entre 2 y 5 días en el aparato reproductor femenino.
Algunas barreras con las que se topan los espermatozoides son las siguientes:
- pH de la vagina: la vagina tiene un pH ácido, en el cual no todos los espermatozoides son capaces de sobrevivir.
- Acción inmunológica: los glóbulos blancos de la mujer detectan los espermatozoides como células poco amigas e intentan destruirlos.
- Moco cervical: las secreciones del cérvix y el flujo vaginal varían su consistencia y textura a lo largo del ciclo femenino.
- Barreras físicas: la anatomía interna del órgano reproductor femenino (vagina, cérvix, útero, trompas de Falopio) resulta en sí misma un obstáculo para los espermatozoides.
Una vez superadas la barrera vaginal, cervical y uterina, nos encontramos con la parte más estrecha del recorrido: la unión uterotubárica. Hasta aquí solo llegan unos pocos miles de los 250 millones de espermatozoides que había de media en el esperma recién eyaculado.
Una vez llegan a las trompas de Falopio, muchos espermatozoides se quedan adheridos a las paredes, agotados y sin capacidad de seguir el recorrido.
El espermatozoide elegido, el más fuerte y capacitado, al contacto con la zona pelúcida, inicia la llamada reacción acrosómica.
