Tener un hijo que sufre, ver a un hijo enfermo, aquejado de una mala enfermedad es algo realmente muy fuerte, que lamentablemente experimentan muchas personas en todo el mundo. El sufrimiento puede deberse a enfermedades incurables, grandes males, desgracias que desgraciadamente no siempre podemos controlar.
Aparte de cuidar nuestro cuerpo, lo único que podemos hacer es orar y dedicar nuestro pensamiento a Dios ya los santos patronos de los enfermos. Pero cuando se trata de un niño con el que la vida ha sido cruel...
El Significado del Sufrimiento y la Esperanza en la Fe
El anhelo de felicidad, profundamente radicado en el corazón humano, ha sido acompañado desde siempre por el deseo de obtener la liberación de la enfermedad y de entender su sentido cuando se experimenta. En efecto, la enfermedad se entiende como medio de unión con Cristo y de purificación espiritual y, por parte de aquellos que se encuentran ante la persona enferma, como una ocasión para el ejercicio de la caridad.
Pero no sólo eso, puesto que la enfermedad, como los demás sufrimientos humanos, constituye un momento privilegiado para la oración: sea para pedir la gracia de acoger la enfermedad con fe y aceptación de la voluntad divina, sea para suplicar la curación. La oración que implora la recuperación de la salud es, por lo tanto, una experiencia presente en toda época de la Iglesia, y naturalmente lo es en el momento actual.
Oraciones para Niños Enfermos
Aquí te presentamos algunas oraciones que puedes utilizar para pedir por la salud y el bienestar de un niño enfermo:
Oración al Niño Jesús de Praga
¡Oh Divino Niño Jesús! Necesito tu gracia y tu fortaleza para seguir el camino del bien. Maestro que me guíe por este mundo de tinieblas y de confusión. En Ti pongo toda mi confianza.
Divinidad me puede socorrer. confianza obtener tu santa gracia. mi alma. des fuerzas para triunfar. antes que hacerte sufrir. adelante, quiero servirte con toda fidelidad, y por tu amor ¡oh Divino Niño! prójimo como a mí mismo.
Asistas en esta circunstancia (se manifiesta). eternamente con María y José y adorarte con los Ángeles en la Corte del Cielo. favores que concedéis a cuantos os invocan. crecer en santidad y virtudes. seremos devotos fervientes de Praga. de Praga, Dios de la Infancia. conversar de amigo a amigo. corazón ansía, y que en ninguna parte puedo encontrar. con amor...
Oración por los Niños Enfermos
Pidamos por estos niños a Jesús, el Señor, que ama y guarda a los pequeños con especial predilección, diciendo:
Tú que, llamando a los niños, dijiste que de los que son como ellos es el reino de los cielos, escucha con piedad nuestra oración por estos niños. Tú que dijiste que los misterios del reino se revelan, no a los sabios y entendidos, sino a los sencillos, manifiesta a estos niños los signos de tu amor. Tú que aceptaste gustosamente la alabanza de los niños, que en las vísperas de tu pasión te aclamaban con el Hosanna, fortalece a estos niños y a sus padres con tu bondadoso consuelo. Tú que recomendaste a tus discípulos la solicitud por los enfermos, asiste con bondad a los que se dedican al cuidado de estos niños.
Señor, Dios nuestro, cuyo Hijo Jesucristo recibió con afecto a los niños y los bendijo, extiende benigno tu mano protectora sobre estos servidores tuyos (N. y N.), enfermos en su temprana edad; así, recobradas sus fuerzas, y devueltos en perfecta salud a tu santa Iglesia y a sus padres, puedan darte gracias de corazón.
Padre misericordioso y Dios del consuelo, que velas con solicitud constante por tus criaturas y, por tu bondad, concedes la salud corporal y espiritual, dígnate librar de la enfermedad a estos niños N. y N. (a este niño N.) (al hijo que tú me has dado), para que creciendo durante toda su vida en gracia y sabiduría ante ti y los hombres, te sirva con santidad y justicia y te dé gracias por tu misericordia.
Plegaria Común
Llenos de confianza, pidamos a Jesús, el Señor, que consuele con su gracia a nuestros hermanos enfermos, y digámosle suplicantes:
Tú que viniste al mundo como médico de los cuerpos y de las almas, para curar nuestras enfermedades. Tú que, como un hombre de dolores, soportaste nuestros sufrimientos y aguantaste nuestros dolores. Tú que quisiste parecerte en todo a tus hermanos, para manifestarte compasivo. Tú que quisiste experimentar la debilidad de la carne, para librarnos del mal. Tú que tuviste a tu Madre junto a la cruz, compartiendo tus sufrimientos, y nos la diste por madre. Tú que quieres que completemos en nuestra carne tus dolores, sufriendo por tu cuerpo, que es la Iglesia.
Tú que soportaste nuestros sufrimientos y aguantaste nuestros dolores: Señor, ten piedad. Tú que te compadeciste de la gente y pasaste haciendo el bien y curando a los enfermos: Señor, ten piedad.
Otras Oraciones
- Mira con amor a este enfermo N.
- Da nueva fuerza a su cuerpo.
- Líbralo del pecado y de toda tentación.
- Ayuda con tu gracia a todos los enfermos.
- Asiste con tu poder a los que se dedican a su cuidado.
- Y da vida y salud a este enfermo, a quien en tu Nombre vamos a imponer las manos.
Señor, Dios nuestro, que enviaste al mundo a tu Hijo para que sobrellevara nuestros sufrimientos y aguantara nuestros dolores, te pedimos por nuestros hermanos enfermos; dales paciencia y fortaleza, reanima su esperanza; que, con tu bendición, lleguen a superar la enfermedad y, con tu ayuda, alcancen un completo restablecimiento.
Señor, que pasaste haciendo el bien y curando a todos, te pedimos que te dignes bendecir + a estos servidores tuyos enfermos; da vigor a su cuerpo, firmeza a su espíritu; dales paciencia en sus sufrimientos y haz que recuperen la salud, para que, reintegrados a la convivencia con los hermano puedan bendecirte llenos de alegría.
Por tu amor, sálvanos, Señor, Dios nuestro, tú que velas solícitamente por la obra de tus manos; conforta con el poder de tu brazo el ánimo de estos servidores tuyos enfermos, remedia sus dolencias, sana sus debilidades y haz que alcancen felizmente el consuelo que de ti esperan.
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, que con tu bendición levantas y fortaleces nuestra frágil condición, mira con bondad a este servidor tuyo N.; aparta de él la enfermedad y devuélvele la salud, para que, agradecido, bendiga tu santo Nombre.
Que Dios Padre os (te) bendiga. Amén.
El Ejemplo de San Padre Pío
Nacido en 1887 en el pequeño pueblo de Pietrelcina (sur de Italia), Padre Pío, cuyo nombre real era Francesco Forgione, es bastante famoso en todo el mundo por todos los milagros y curaciones relacionados con él. Si bien su familia era pobre en bienes materiales, ciertamente era rica en la fe y el amor de Dios.
Desde muy joven, Francesco mostró signos claros de una gracia extraordinaria. Con solo cinco años, Francesco decidió dedicar toda su vida a Dios y a la vida religiosa. Según su madre, fue un niño tranquilo que, ya desde pequeño, amaba ir a la iglesia y rezar.
A la edad de 15 años, Francesco fue admitido al noviciado de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos en Morcone, Italia. Fue admirado tanto por sus compañeros de estudios como por sus superiores por su comportamiento ejemplar y su profunda piedad que lo caracterizó a lo largo de su vida.
La celebración de la Santa Misa fue para el Padre Pío el centro de su espiritualidad. Debido a las largas pausas de silencio contemplativo, su Misa podía a veces durar varias horas. Su comunidad parroquial quedó profundamente impresionada por su profunda piedad y, uno por uno, comenzaron a acudir a él, pidiéndole consejo.
El Padre Pío, destinado sobre todo a ser un hombre de oración, rezaba casi continuamente y sus oraciones eran generalmente muy sencillas: por eso era tan seguido por los fieles. Padre Pío sufrió de mala salud toda su vida, una vez dijo que su salud se había deteriorado desde que tenía solo 9 años. Aunque sus enfermedades prolongadas y debilitantes siguen siendo un misterio para los médicos, el Padre Pío decidió ofrecer a Dios todos sus sufrimientos corporales como sacrificio, por la conversión de las almas.
Además de sufrir una enfermedad física, también experimentó mucho sufrimiento espiritual. Los signos de los estigmas, las llagas de Cristo, aparecieron en el cuerpo del Padre Pío el viernes 20 de septiembre de 1918, mientras rezaba frente a un crucifijo y daba gracias después de la Misa. Tenía 31 años y se convirtió en el primer sacerdote con estigmas en la historia de la Iglesia.
Si eres devoto de San Padre Pío, ahora puedes tener la medalla religiosa dedicada a este famoso santo católico. Renueva en ellos una fe capaz de creer que todo es posible si es la voluntad de Dios Permanece cerca de ellos, cada día, en la debilidad y el dolor.
Dulce Padre Pío, sé que para pedir y obtener el milagro de una curación, mi fe debe ser pura y sincera, por eso te abro mi alma y mi corazón. Lléname de luz clara, llena mi egoísmo con tu bondad infinita, hazme más caritativo y enséñame a ser más generoso, sin buscar recompensa terrenal.
Padre Pío, viniste al mundo para traernos el abrazo de Jesús nuestro Señor, por eso fortalece mi esperanza de ver (decir el nombre del ser amado que quieres sanar) sanado de sus males. Utiliza esta maravillosa estatua de madera tallada a mano para tus oraciones a San Pío e invoca tu protección y sanación.
Intención de Oración del Papa Francisco
El mes de febrero se abre para la Iglesia universal con una llamada profundamente evangélica y conmovedora. Papa León XIV ha querido poner en el centro de la oración de todos los católicos a uno de los rostros más frágiles del sufrimiento humano: los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias.
Red Mundial de Oración del Papa, pidiendo que durante todo el mes se eleve una súplica perseverante para que estos niños reciban la atención médica necesaria y, junto a sus padres y cuidadores, encuentren apoyo humano, espiritual y comunitario en medio de la prueba.“Cuando la Iglesia reza por los niños que sufren, proclama que ninguna vida es descartable y que la esperanza nunca es inútil”.
La intención de oración propuesta para febrero es clara y directa: “Por los niños con enfermedades incurables. Oremos para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza”. En estas palabras se condensa una mirada profundamente cristiana sobre el dolor, que no lo ignora ni lo banaliza, sino que lo coloca ante Dios con la certeza de que ninguna lágrima es estéril cuando se une a la cruz de Cristo.
Desde la Red Mundial de Oración del Papa se recuerda que estas intenciones mensuales no son meras propuestas temáticas, sino una expresión concreta de la preocupación pastoral del Pontífice por los grandes desafíos de la humanidad. Cada intención es una invitación a mirar la realidad con los ojos del Evangelio y a responder desde la fe, la compasión y la responsabilidad.
En el caso de los niños enfermos, la oración se convierte en un acto de justicia espiritual: rezar por quienes, desde su corta edad, cargan con una cruz que no han elegido, y por unas familias que viven entre la esperanza, el agotamiento y la incertidumbre diaria.
La Red Mundial de Oración del Papa subraya que la intención mensual es también una llamada a la conversión interior. La oración, explican, no se queda en palabras, sino que impulsa a “acciones concretas” y actúa como una verdadera brújula para la misión de la Iglesia en el mundo.
Rezar por los niños con enfermedades incurables implica, en este sentido, dejarse afectar por su realidad, abrir espacios de cercanía y promover una cultura del cuidado que no descarte a los más débiles.
Dicasterio para la Comunicación del Vaticano, bajo el título ‘Reza con el Papa’. A través de esta iniciativa, el Pontífice invita a los fieles de todo el mundo a unirse en oración por los grandes retos contemporáneos, fortaleciendo la conciencia de que la oración compartida es una fuerza real en la historia.
Este proyecto da continuidad a una experiencia iniciada durante el pontificado del Papa Francisco con El Vídeo del Papa, mediante el cual, mes a mes, se presentaba una intención concreta acompañada de una reflexión audiovisual. Aquella iniciativa ayudó a millones de fieles a sentirse unidos en una misma súplica, superando fronteras y culturas.
Ahora, con ‘Reza con el Papa’, se refuerza esa dimensión universal de la oración, recordando que la Iglesia es una comunidad que intercede unida, especialmente cuando se trata de los más vulnerables.
En este mes de febrero, la oración por los niños con enfermedades incurables se convierte así en un gesto de fe y de amor concreto.
Oración para Sanar un Niño Enfermo | Oraciones Católicas
El Caso de Jose: Esperanza en la Oración
Jose tiene 12 años y padece una leucemia contra la que lleva ya dos años luchando. Jose tiene 12 años y es hijo de una familia de Misioneros de la Esperanza.
«Sus padres creyentes y fuertes, llenos de esperanza, no dejan de luchar -cuenta el dibujante Patxi Velasco Fano-. Ahora han llegado tiempos más difíciles y nos agarramos fuerte a la fe para pedir a Jesús una migaja que caiga de la mesa, un leve roce con su manto, una voz que le sane como la orden de un soldado que obedece.
El padre de Jose cuenta que están viviendo «un puro "Getsemaní": aceptamos la voluntad de Dios, pero si es posible, pedimos que pase de nosotros este caliz. Hay ratos y ratos. Llevamos un año y medio muy duro, y lo que más nos reconforta es la oración y ver a Jose, que está llevando todo admirablemente. Si le tienen que pinchar, le pinchan; si le toca medicación que le hace vomitar, la toma. No protesta, nos tiene conmovidos. Es de otra madera.
En esta situación tan complicada, este padre recibió la llamada del dibujante, con quien compartió sus temores y sus esperanzas. «Al día siguiente me mandó un dibujo de los misterios del rosario y otro de Carlo Acutis. Y es que estamos encomendándole mucho a este beato su curación, ya desde el año pasado, porque también padeció la enfermedad y lo sentimos una figura muy cercana. Tenemos su foto en la casa y se lo confiamos mucho.
En este mes del Rosario, Pachi Velasco, que reconoce "rezar dibujando", ha lanzado estos dibujos para todos aquellos que quieran sumar esta súplica a sus oraciones. Se trata de una serie de dibujos, uno con la figura del beato Carlo Acutis y otros cuatro con los misterios del Rosario para colorear. «Relaja como una mandala y es hermoso ver como en cada misterio siempre, siempre aparece María.
El Acto de Contrición y el Credo de los Apóstoles
El Acto de contrición es la primera oración de la extrema unción para alguien cercano a la muerte que sea católico o anglicano. Se recita durante el sacramento de la Confesión, que también forma parte de la extrema unción, o por separado por el sacerdote.
El Credo de los Apóstoles es la siguiente oración de la extrema unción, que centra la fe y la creencia en Dios, Jesús y los santos. No solo la dicen los católicos, sino también muchas otras religiones, como anglicanos, metodistas, presbiterianos y otros.
Que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen y padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado. Desde allí, vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia católica, la comunión de santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable.
Otras Prácticas y Sacramentos
Extrema Unción
Las oraciones para la extrema unción son una serie de oraciones y sacramentos que administra un sacerdote. Se dice que ayudan a fortalecer espiritualmente a los católicos que se acercan al final de sus vidas.
El Padre Nuestro
Después del sacramento de la Unción de los enfermos y antes de la Sagrada Comunión, se recita la oración del Padre Nuestro.
Oración por el Descanso Eterno
Al concluir la extrema unción, el sacerdote también puede decir una oración pidiendo a Dios que reciba al ser querido en el cielo. “Por los sagrados misterios de nuestra redención, que el Dios Todopoderoso te libere de todos los castigos en esta vida y en la venidera.
La Oración para el Descanso Eterno de la fe católica tiene como objetivo ayudar a guiar el viaje del alma al cielo. En la Oración por los agonizantes, se hace una declaración de misericordia a Jesús. Jesús, María y José, te doy mi corazón y mi alma. y concede que pueda respirar mi alma en paz contigo. Cuando el sello de la muerte cierre mi vida, ven con Jesús y María para ayudarme. Consigue para mí esta tranquilidad para esa hora: morir con sus brazos sagrados a mi alrededor.
“Viajamos contigo, [nombre de la persona], hacia tu nueva casa. Te acompañaremos hasta la puerta principal. Te ayudaremos y rezaremos contigo mientras pasas por esta puerta hacia tu nuevo hogar en el reino de Dios.
El Rosario
Una parte importante de los servicios católicos y algunos servicios anglicanos/episcopales es el servicio del Rosario, un servicio de reunión y oración que se realiza la noche anterior al funeral.
Rituales Funerarios Católicos
Los rituales funerarios católicos reúnen a familiares y amigos en oración conjunta y en comunidad después de la pérdida de un ser querido.
Textos de la Sagrada Escritura
Luego el lector, uno de los presentes o el mismo ministro, lee un texto de la sagrada Escritura, seleccionado de preferencia entre los que se indican en el Ritual de la unción y de la pastoral de los enfermos y en el Leccionario de las Misas por los enfermos.
¡Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordia y Dios del consuelo! Él nos alienta en nuestras luchas hasta el punto de poder nosotros alentar a los demás en cualquier lucha, repartiendo con ellos el ánimo que nosotros recibimos de Dios. Si los sufrimientos de Cristo rebosan sobre nosotros, gracias a Cristo rebosa en proporción nuestro ánimo. Si nos toca luchar, es para vuestro aliento y salvación; si recibimos aliento, es para comunicaros un aliento con el que podáis aguantar los mismos sufrimientos que padecemos nosotros. Nos dais firmes motivos de esperanza, pues sabemos que si sois compañeros en el sufrir, también lo sois en el buen ánimo.
- «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Cargad con mi yugo y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso.
En la aldea o pueblo o caserío donde llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza, y le rogaban que les dejase tocar al menos el borde de su manto; y los que lo tocaban se ponían sanos.
El Carisma de la Curación en el Nuevo Testamento
No solamente las curaciones prodigiosas confirmaban la potencia del anuncio evangélico en los tiempos apostólicos, sino que el mismo Nuevo Testamento hace referencia a una verdadera y propia concesión hecha por Jesús a los Apóstoles y a otros primeros evangelizadores de un poder para curar las enfermedades.
Así, en el envío de los Doce a su primera misión, según las narraciones de Mateo y Lucas, el Señor les concede "poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos, y para curar toda enfermedad y toda dolencia" (Mt 10,1 Lc 9,1), y les da la orden: "curad enfermos, resucitad muertos, purificad leprosos, expulsad demonios" (Mt 10,8). También en la misión de los Setenta y dos discípulos, la orden del Señor es: "curad a los enfermos que encontréis" (Lc 10,9).
El poder, por lo tanto, viene conferido dentro de un contexto misionero, no para exaltar sus personas, sino para confirmar la misión. Los Hechos de los Apóstoles hacen referencia en general a prodigios realizados por ellos: "los Apóstoles realizaban muchos prodigios y señales" (Ac 2,43; cf. Ac 5,12). Eran prodigios y señales, o sea, obras portentosas que manifestaban la verdad y la fuerza de su misión.
Pero, aparte de estas breves indicaciones genéricas, los Hechos hacen referencia sobre todo a curaciones milagrosas realizadas por obra de evangelizadores individuales: Esteban (cf. Ac 6,8), Felipe (cf. Ac 8,6-7), y sobre todo Pedro (cf. Ac 3,1-10; Ac 5,15; Ac 9,33-34 Ac 9,40-41) y Pablo (cf. Ac 14,3 Ac 8-10; Ac 15,12; Ac 19,11-12; Ac 20,9-10; Ac 28,8-9).
Tanto el final del Evangelio de Marcos como la carta a los Gálatas, como se ha visto más arriba, amplían la perspectiva y no limitan las curaciones milagrosas a la actividad de los Apóstoles o de a algunos evangelizadores con un papel de relieve en la primera misión.
Bajo este aspecto, adquieren especial importancia las referencias a los "carismas de curación" (1Co 1 1Co 2,9 1Co 12,28 1Co 12,30). El significado de carisma es, en sí mismo, muy amplio: significa "don generoso"; y en este caso se trata de "dones de curación ya obtenidos". Estas gracias, en plural, son atribuidas a un individuo (cf. 1Co 12,9); por lo tanto, no se pueden entender en sentido distributivo, como si fueran curaciones que cada uno de los beneficiados obtiene para sí mismo, sino como un don concedido a una persona para que obtenga las gracias de curación en...
