Olor Corporal Durante el Embarazo: Causas y Soluciones

El olor de las axilas, a menudo denominado olor corporal, es el olor natural que produce el cuerpo humano cuando el sudor y las bacterias interaccionan en la superficie de la piel. Este olor puede ser diferente en cada persona, debido a factores como la genética, la dieta y la salud en general. El olor procedente de las axilas puede ser desagradable y hacer que nos sintamos incómodos. El mal olor durante el embarazo puede generar gran impacto en la autoestima de la mujer.

¿Por qué cambia el olor corporal durante el embarazo?

El mal olor puede ser uno de los tantos cambios que se generan durante el embarazo. Asimismo, es una condición molesta y desagradable, que puede ser embarazosa para la mujer que lo padece. Por este motivo, a continuación, te contamos cuáles son sus causas y algunas medidas para poner en práctica y controlarla. ¡Toma nota!

Causas del mal olor durante el embarazo

Son varias las razones por las que el mal olor se acentúa durante el embarazo:

  • Aumento del volumen sanguíneo: De acuerdo con una publicación de Cardiovascular Journal of Africa, el volumen sanguíneo aumenta casi el 50 % durante la gestación para llevar oxígeno y nutrientes al bebé en crecimiento.
  • Sudoración: Durante el embarazo la sudoración suele aumentar para intentar mantener el cuerpo fresco y templado. En consecuencia, esto puede provocar mal olor, en especial en las áreas en las que existe una mayor cantidad de glándulas sudoríparas (axilas e ingles).
  • Hormonas sexuales: Un estudio de Autonomic Neuroscience: Basic & Clinical, determina que las hormonas sexuales también intervienen durante el embarazo para mantener templado el organismo. Una de ellas, el estrógeno, contribuye con la termorregulación corporal al aumentar la sudoración.
  • Factores tiroideos: Una de las causas menos frecuente son los cambios en la función tiroidea que suceden durante el embarazo. Estas hormonas contribuyen con la regulación de la temperatura, la digestión y diversas funciones del organismo. En este caso, cuantas más hormonas existan, mayor temperatura corporal y sudoración habrá.
  • Pliegues de la piel: El embarazo se acompaña por muchos cambios evidentes en el cuerpo, más allá del aumento de peso. Asimismo, demasiado peso puede provocar mayor cantidad de pliegues cutáneos en ubicaciones en donde antes no existían. Por ejemplo, debajo de los brazos, los pechos, el abdomen o las ingles. Como consecuencia, la sudoración se puede acumular en los pliegues de la piel y favorecer el desarrollo de gérmenes y bacterias. Entonces, la combinación de pliegues cutáneos húmedos y el desarrollo de gérmenes puede generar mal olor y diversos síntomas no deseados.

En resumen, el mal olor durante el embarazo es producto de todas las alteraciones que se desarrollan en el cuerpo. De hecho, puede evidenciarse antes de saber que se está embarazada.

¿Es normal tener mal olor durante el embarazo?

El olor corporal surge principalmente porque las bacterias de la piel descomponen el sudor y durante este proceso se producen compuestos con olores distintos. Sí, el olor corporal es algo natural del ser humano. En el embarazo, las indisposiciones del estómago y el intestino son frecuentes, como el ardor de estómago o reflujo, el estreñimiento o los gases. Y la diarrea es una de esas molestias que pueden aparecer, a veces como un síntoma del embarazo, por los cambios hormonales.

La causa durante el segundo trimestre puede deberse al aumento de volumen sanguíneo. Por su parte, en el tercer trimestre, tendría que ver con el aumento de peso y los pliegues cutáneos. Sin embargo, si te encuentras preocupada por la sudoración, el mal olor o algún otro síntoma, no dudes en concurrir al médico. En casos muy raros podrías requerir de un tratamiento específico por alguna causa subyacente.

Zonas donde se genera el olor corporal

Una de las principales zonas donde se genera olor corporal, ya que contienen una alta densidad de glándulas sudoríparas. Las zonas genital y perianal también tienen una gran cantidad de glándulas sudoríparas. En los pies también hay muchas glándulas sudoríparas, especialmente en las plantas. El olor del cuero cabelludo se origina cuando el sudor se mezcla con aceites y productos para el cabello.

El mal olor corporal, incluido el mal olor de las axilas, se debe principalmente a la interacción entre el sudor y las bacterias de la piel. La causa más común del mal olor en las axilas es la interacción entre el sudor y las bacterias en la superficie de la piel. Las glándulas sudoríparas apocrinas, que se encuentran principalmente en zonas como las axilas, la ingle y el cuero cabelludo, producen un tipo de sudor más espeso que contiene proteínas y lípidos.

Los cambios hormonales, como los que ocurren durante la pubertad, la menopausia o el embarazo, pueden provocar un aumento de la producción de sudor y cambios en el olor de las axilas. Los alimentos que consumes pueden influir en tu olor corporal. Los alimentos de olor fuerte, como el ajo, la cebolla y las especias, contienen compuestos de azufre que pueden excretarse a través del sudor y el aliento. El estrés emocional y la ansiedad pueden estimular las glándulas sudoríparas del cuerpo, lo que provoca un aumento de la transpiración.

Sí, ya que ciertos alimentos como el ajo, la cebolla y las especias pueden contribuir al olor corporal. El cabello puede retener tanto el sudor como las bacterias, por lo que se crea un entorno donde puede aumentar el olor.

Consejos para mitigar el mal olor durante el embarazo

Si bien no es posible controlar algunas de las causas que lo provocan, existen medidas para controlar y tratar el mal olor corporal:

  • Higiene diaria: Dúchate diariamente con un jabón suave y antibacteriano. Limpia todas las zonas propensas a sudar, incluidas axilas, ingles y pies.
  • Afeitado o recorte: Considera afeitarte o recortar aquellas zonas con crecimiento de vello denso, como las axilas.
  • Hidratación: Bebe mucha agua para mantener una hidratación adecuada. Mantenerse hidratado puede ayudar a regular la temperatura corporal y reducir la sudoración excesiva.
  • Ropa adecuada: Usa ropa hecha de materiales transpirables, como algodón o telas que absorban la humedad. Estos tejidos permiten que el aire circule y ayudan a prevenir la acumulación de sudor. Los tejidos sintéticos retienen la humedad y son poco transpirables, lo que favorece el desarrollo de bacterias. Los naturales absorben mejor la humedad.
  • Dieta equilibrada: Evita los alimentos con olores fuertes, como el ajo, la cebolla y los platos picantes, ya que pueden contribuir al olor corporal. Lo que comemos también cambia la composición del sudor y determina qué bacterias proliferan. Por una parte, existen algunos alimentos que pueden cambiar la cantidad de sudor en una persona -como el picante, la cafeína o el alcohol- y otros modifican el olor del sudor.
  • Manejo del estrés: Los niveles altos de estrés pueden estimular las glándulas sudoríparas. Realiza actividad física con regularidad para mejorar la salud general y reducir el estrés.
  • Uso de desodorantes o antitranspirantes: Debes usar desodorantes o antitranspirantes a diario, preferiblemente después de una ducha o un baño. Los antitranspirantes han sido diseñados para reducir la aparición de sudor, mientras que los desodorantes enmascaran o neutralizan el olor. Cambiar tu desodorante o antitranspirante convencional, que suelen contener ingredientes como aluminio, parabenos, ftalatos y alcohol, por uno natural, puede ser la solución al mal olor de tus axilas.
  • Exfoliación: La exfoliación, realizada una o dos veces por semana, ayuda a eliminar las células muertas de la piel que pueden retener bacterias y contribuir al olor corporal.

Recuerda que el cuerpo de cada persona es diferente, por lo que es posible que tengas que adaptar tu rutina para que se ajuste a tus necesidades y preferencias. Algunas personas usan bicarbonato de sodio, jugo de limón o vinagre de sidra de manzana como desodorantes caseros para combatir el olor corporal y el procedente de las axilas.

Mantener una buena higiene y utilizar productos adecuados, como antitranspirantes o desodorantes, puede ayudar a controlar y reducir el olor corporal de forma eficaz. Desarrollar una rutina de cuidado corporal específica y que se adapte a las necesidades de tu organismo es esencial para tratar el olor corporal y la sudoración excesiva.

¿Cuándo acudir al médico?

El mal olor no es una causa de atención médica de urgencia. No obstante, los pliegues cutáneos que desarrollan mal olor pueden generar infecciones fúngicas o bacterianas que requieren tratamiento durante el embarazo. Por lo tanto, si se sospecha de un cuadro infeccioso, se aconseja acudir al médico.

A su vez, si la causa del mal olor durante el embarazo es tiroidea, se debe descartar la enfermedad de Graves, la cual requiere tratamiento.

¿El mal olor desaparece en el posparto?

Muchas de las causas del mal olor en el embarazo son cambios normales del cuerpo para el desarrollo y crecimiento del bebé. Sin embargo, esta condición puede continuar durante un tiempo luego del nacimiento.

Es normal tener mal olor o diferente al habitual en el posparto. De hecho, el mismo es provocado por las alteraciones hormonales y el desprendimiento de sangre, tejido y líquido amniótico.

Olores corporales inusuales y posibles causas

  • Olor a ajo o cebolla: El sudor persistente con olor a ajo o cebolla puede estar relacionado con tu dieta. Estos alimentos contienen compuestos de azufre que pueden liberarse a través del sudor y el aliento.
  • Olor agrio o avinagrado: Si notas un olor agrio o avinagrado procedente de tu cuerpo, podría ser un signo de estrés y ansiedad. El estrés puede provocar un exceso de sudor y cambios en los niveles de pH del cuerpo, lo que provoca este olor característico.
  • Olor dulce o afrutado: Esto puede indicar altos niveles de azúcar en sangre, que es un síntoma común de la diabetes.
  • Olor a amoníaco: Puede estar relacionado con problemas renales, ya que puede generarse debido a una acumulación de productos de desecho en el cuerpo.
  • Olor a humedad o a moho: Un olor a humedad o a moho puede deberse a una humedad excesiva y un secado inadecuado, lo que provoca la aparición de hongos o el crecimiento de bacterias en la piel.
  • Olor a pescado: Un olor a pescado, especialmente en las mujeres, podría estar asociado con la vaginosis bacteriana, una infección vaginal común.

El sudor no huele mal, la culpa es de las bacterias

La piel de los seres humanos está cubierta por millones de microorganismos: bacterias, hongos y virus. Todo ello forma lo que se conoce como la microbiota cutánea. Y esta varía según en la zona del cuerpo en la que se encuentre (axilas, brazos, rostro…), la edad y el sexo de la persona, la genética, la alimentación o el entorno.

El sudor, por sí solo, está compuesto por agua, sales, aceites y proteínas. Es inodoro y, además, es un líquido vital, ya que ayuda a expulsar toxinas, a humedecer la piel y a enfriar el organismo en caso de que se produzca una temperatura excesiva. Solo cuando este líquido entra en contacto con las bacterias -y estas lo descomponen- se produce el mal olor.

  • El mal olor de la axila: Viene de una mezcla de bacterias, como las Corynebacterium jeikeium y Corynebacterium striatum, que producen unos ácidos que dan olor a queso rancio o a cebolla.
  • El mal olor corporal: En el sudor de otras partes del cuerpo, como la cara o la espalda, están implicadas las bacterias Staphylococcus hominis y Staphylococcus epidermidis o Cutibacterium acnes.
  • El mal olor de los pies: La principal bacteria implicada, que también se usa para madurar algunos quesos -de ahí que el olor a pies sea tan parecido al de este alimento-, es la Brevibacterium linens, que produce compuestos como metanotiol y ácido isovalérico, ambos con un olor fuerte y penetrante.

Sensibilidad olfativa durante el embarazo

Desde que estás embarazada (incluso antes de saberlo) un síntoma te acompaña a todas horas: no soportas algunos olores, de comida, de colonias... incluso los que desprenden algunas personas. Tu sentido del olfato ha cambiado y notas mucho más algunos aromas.

La alteración del sentido del olfato o hiperosmia (ese es su nombre científico) a menudo se presenta de un día para otro. De repente, la embarazada percibe olores que hasta ahora le pasaban inadvertidos.

Según nos cuenta la matrona Elizabeth Guerra de Nona Centro Maternal, además de las causas hormonales de la hipersensibilidad olfativa "se barajan dos hipótesis relacionadas con estos cambios tienen el propósito de autoprotección para evitar el contacto con sustancias nocivas con alimentos y medio ambiente.

¿Hay algún remedio casero para el flujo con mal olor?

El mal olor durante el embarazo es transitorio. Si bien el olor corporal no es peligroso para el cuerpo, es lógico preferir tener un aroma más agradable y limpio. Para ello, existen medidas para poner en práctica y reducir la intensidad. De lo contrario, puedes esperar a que las alteraciones propias del embarazo retornen a su estado habitual y vuelvas a oler como antes.

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