En la rica mitología maya, Ix Chel ocupa un lugar destacado como la diosa del amor, la fertilidad, la luna, el agua, el tejido y la medicina. Su figura es compleja y multifacética, reflejando los diversos aspectos de la vida y la naturaleza que regía.
Atributos y Representaciones de Ix Chel
Es en los códices donde encontramos la mayor diversidad de imágenes, acciones y atributos de Ix Chel. Como Chak Chel (Arco Iris Grande), llenaba el mundo de colores y era el puente entre el Cielo y la Tierra que permitía la comunicación entre hombres y dioses. Como Ix Chebel Yax (Señora del Pincel Primordial), protegía la escritura y era la inventora de la pintura y del tejido.
Ix Chel es una diosa caprichosa, cambiante como la Luna, característica principal de este satélite, por eso su imagen refleja tantos cambios. Cuando es cruel y feroz, se la representa como una anciana con una o dos jarras en la mano, derramando agua sobre la Tierra.
En algunos relatos es la esposa de Itzamná, el dios supremo, en otros, es la esposa del rey solar Kinich Ahau, considerado advocación del anterior. Esta diosa lunar carecía de órganos reproductores, por lo que era muy desdichada, ya que no podía tener hijos.
Leyendas de Ix Chel
En relación a la diosa, encontramos varias leyendas. Cuenta una antigua leyenda que hace mucho, mucho tiempo, cuando los dioses aún eran mortales, habitó en un remoto lugar una bella joven llamada Ixchel, cuya mágica belleza enamoraba a todo aquel que la miraba. Tenía muchos pretendientes y entre ellos había uno, de nombre Itzamná, cuyos encantos deslumbraron a la bella y codiciada muchacha. Entre el recién llegado e Itzamná creció la rivalidad y cada vez eran más frecuentes sus peleas para conquistar el amor de lxchel.
Ixtab, entonces, maldijo al hombre que con sus malas artes había acabado con la vida de Itzamná y había provocado la muerte de Ixchel y ordenó que se borrara de la historia su recuerdo y su nombre, el cual jamás se volvió a pronunciar. Se dice que con cada nueva estrella Ixchel renace y, de este modo, permite que en la Tierra los jóvenes se enamoren y tengan hijos.
🌕 IXCHEL: La diosa maya de la luna
Cozumel: La Isla de Ix Chel
Para los antiguos, este trozo de selva de 447 kilómetros cuadrados, era el hogar de Ixchel, la diosa del amor y la fertilidad. Por ello, y como reverencia a su labor creadora, los pobladores del lugar erigieron numerosos templos en su honor. Como señal de gratitud, la mismísima diosa regaló a los isleños una gran cantidad de golondrinas, sus aves preferidas, razón por la cual recibió el nombre de Kosom Lumil, o tierra de las golondrinas en el antiguo lenguaje yucateco.
Los españoles entendieron Cozumel y de ahí el nombre de este pedazo de paraíso enclavado a escasa distancia de la Riviera Maya. Cozumel resume a la perfección las principales señas de identidad de la Península del Yucatán; selvas, cenotes, playas paradisíacas protegidas con arrecifes coralinos y una magnífica colección de yacimientos arqueológicos de la cultura maya.
Uno de los puntos fuertes de la isla, a la que se llega tras una breve travesía desde la vecina Playa del Carmen, es su estado de conservación; más del 90% del territorio se encuentra en estado virgen; desde la llegada de los españoles, allá por los años 20 del XVI, la isla vivió un progresivo declive demográfico que devolvió a la selva los antiguos campos de cultivo. Las acequias, las terrazas y las casas de adobe fueron tragadas por la floresta que sólo no pudo con las pirámides, con los templos, con las piedras venerables dedicadas a rendir homenajes a los seres sobrenaturales del complicado panteón maya.
Explorando Cozumel: Más allá de las Playas
Pese a que la isla es pequeña, en su superficie se han localizado hasta 25 centros arqueológicos que ponen de manifiesto la importancia que el lugar tuvo durante la época maya. La mayoría de los viajeros que llegan aquí por la mañana para irse en el último barco de la tarde se limitan a caminar entre los muros de San Gervasio, el yacimiento maya más importante de la isla. Aquí se levantó durante siglos el santuario más importante de la diosa Ixchel a la que todas las mujeres maya debían peregrinar al menos una vez en su vida para dar gracias por los hijos recibidos.
Es una buena manera de iniciar la exploración de la costa norte de la isla que es el sector que más restos arqueológicos atesora. Camino de Punta Molas, el viajero curioso puede parar en los yacimientos de San Benito, Los Cocos, Castillo Real, Las Grecas, Aguada Grande y Punta Molas, que se encuentra a escasos metros del faro que indica el extremo más septentrional de la isla. No es mal plan alternar ruinas y playa en un paseo por la costa este cozumelense camino de Punta Molas.
Ya hacia el Sur, una parada obligada es el poblado de El Cedral, lugar en el que los españoles establecieron la primera ermita cristiana de la isla que aún puede verse entre los restos de la antigua ciudad maya. Este lugar es famoso en todo México por su colorido festival del Día de la Cruz (primera semana de mayo) en el que, además de la festividad cristiana se conmemora la acción milagrosa de un crucifijo durante la Guerra de Castas, una revuelta protagonizada por la población de origen maya que duró más de 50 años y culminó en 1901.
La selva baja, formada por matorrales y árboles bajos, se junta con el mar en torno a la Punta de Celaráin, extremo sur de la isla y punto culminante del Parque Nacional Arrecifes de Cozumel. Aquí, la costa se da un respiro entre la playa y el inicio del tapiz vegetal propio del área y permite que la roca y el manglar se adueñen de un paisaje marcado por las marismas que forma la Laguna de Colombia, un humedal a medio camino entre el mar y el interior que ocupa todo el extremo meridional del territorio insular.
Este lugar resume a la perfección toda la esencia de Cozumel; cuenta con playas de ensueño donde uno puede practicar el buceo, tostarse al sol y maravillarse con la fecunda historia local.
San Miguel de Cozumel
En San Miguel de Cozumel se concentra la práctica totalidad de la oferta alojativa, de restauración y comercial de la isla. Ciudad chata que, gracias a los dioses, no se desparrama sin control hacia el interior y ocupa un rincón discreto. Desde aquí el viajero puede acceder al impresionante cordón de playas que, hacia el sur, ocupan toda la costa oeste de la isla: Playa Azul, Las Uvas, San Francisco, Playa Mía, Don Sancho… Todas de arena blanca finísima y de aguas calmas protegidas por una de las formaciones coralinas continuas más grandes de la región. Lugar ideal para iniciarse en la práctica del submarinismo o nadar entre peces tropicales con la única ayuda de unas gafas y un tubo de respiración.
Un buen lugar para descubrir la riqueza de las aguas que rodean a la isla es el Parque Chankanaab (Dirección: Carretera Costera Sur, km 9; Horario: LS 8.00 - 16.00), que alterna arrecifes de coral y una preciosa laguna interior. Todo lo contrario de lo que sucede en la costa oeste que, cara al mar abierto, es zona de aguas más bravas sujetas a fuertes corrientes.
Mejor época para visitar Cozumel
Los mejores meses para ir a Cozumel son los que coinciden con el final del invierno y principios de la primavera; eso es, febrero, marzo y abril. Las temperaturas medias oscilan entre los 20 grados de mínima y los 30-35 de máxima con niveles de lluvia bajos para la zona. La temporada de tormentas, ciclones y huracanes se inicia el 1 de junio y termina el 30 de noviembre.
