Nódulos en el Pecho Durante la Lactancia: Causas, Diagnóstico y Tratamiento

Durante la lactancia, ambas mamas experimentan un aumento en volumen, densidad y nodularidad. Estas características se modifican cada día según el estado de turgencia de las mamas. Es fundamental una adecuada gestión de la lactancia que permita prevenir y resolver los nódulos debidos al drenaje. A pesar de ello cada vez hay más profesionales acostumbrados o observar e interpretar las ecografías y mamografías realizadas a madres lactantes.

Cuando hablamos de nódulos mamarios nos referimos a una lesión palpable en la mama sin especificar el tipo de tejido que lo forma. La mayoría de los nódulos mamarios serán benignos, pero es conveniente estudiarlos para diferenciarlos de un tumor maligno.

¿Qué Hacer Ante la Presencia de un Nódulo Mamario?

Cualquier bulto (redondo o irregular) que aparezca en el pecho de una madre lactante y permanezca más de 72 horas sin presentar variaciones debe ser evaluado. Es muy importante que acudas a tu ginecólogo/a si al examinarte las mamas notas alguna masa, bulto o nódulo mamario. Es necesario confirmar que no es un cáncer de mama.

Ante la presencia de un nódulo mamario hay que consultar a un especialista. Según la palpación ya tendremos una primera impresión sobre sus características:

  • Nódulos benignos: Suelen tener un contorno redondeado y liso y al presionarlos dan la impresión de desplazarse en el interior del tejido mamario.
  • Tumores malignos: Tienen contornos mal definidos, suele ser difícil definir dónde empiezan y dónde terminan, y parecen estar adheridos a los tejidos circundantes o a la piel.

Después de esta primera exploración, el médico probablemente solicitará una mamografía y/o una ecografía mamaria, que nos ofrecerán información adicional. Del mismo modo que la palpación, con estas pruebas de imagen si identificamos una lesión de contornos bien definidos que contrastan con el tejido de alrededor van a favor de nódulos benignos, en cambio si los límites de la lesión son estrellados y se funden con el tejido contiguo va a favor de un cáncer de mama.

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Causas Comunes de Nódulos Mamarios Durante la Lactancia

En la lactancia la causa más frecuente de nodularidad es un vaciado inadecuado de la mama, lo que puede provocar una obstrucción de conductos o mastitis. Para prevenir este tipo de nódulos hay que promover las tomas frecuentes y con cambios de posición. También se puede realizar presión manual o masajes en dirección al pezón o aplicar calor en la zona afectada antes de la toma.

Existen varios tipos de nódulos que se pueden presentar durante la lactancia, algunos de ellos benignos y de fácil solución, mientras que otros hay que estudiarlos más a fondo y llevar a cabo otras medidas. Cuando un nódulo se puede palpar durante unos días y no cambia sus características, tiene que ser evaluado con atención y reevaluado en el tiempo.

  • Quistes mamarios: Son lesiones redondeadas que se forman cuando un conducto de leche se dilata y se llena de líquido. Su manifestación clínica más frecuente es la autopalpación de un bulto que aparece de forma súbita y es algo doloroso. Se caracterizan por ser redondos, algo móviles y de paredes lisas. En la mayoría de los casos no requieren tratamiento. La ecografía mamaria es una exploración muy útil para estudiar un quiste mamario y diferenciar si es un quiste simple benigno o es un quiste complicado o complejo.
  • Fibroadenomas mamarios: Son bultos o nódulos mamarios sólidos de carácter benigno. A la palpación son duros, como goma. No suelen doler, no están fijos a vecindad y, por tanto, se mueven con facilidad. Su superficie suele ser lisa o, en ocasiones, lobulada. Son más frecuentes en edad juvenil y es muy excepcional que se hagan malignos y se origine un cáncer de mama. La ecografía de mama es útil para confirmar la presencia del nódulo, medirlo y estimar si parece ecográficamente benigno o maligno. La mamografía puede ser necesaria en algunas circunstancias. Sobre todo si tu edad es superior a los 40 años o porque existe una duda o una sospecha ecográfica de lesión cancerosa.
  • Cambios fibroquísticos de los senos o mastopatía fibroquística: Consiste en una proliferación de tejido fibroso duro, acompañado de quistes. Estos cambios suelen afectar a gran parte de la mama y generalmente son bilaterales. Cuando te palpas las mamas, puedes notar bultos en el pecho, dureza o fibrosis en el pecho y dolor en los pechos. Estos síntomas se suelen acentuar antes de la regla y se suavizan después de ella. La mastopatia fibroquística es un cambio de naturaleza benigna y no supone un factor de riesgo para la aparición de uncáncer de mama.
  • Abscesos mamarios: Consisten en una colección de pus que cursa con inflamación y dolor. Se considera absceso mamario una complicación derivada de una mastitis aguda. La usuaria refiere sentir un bulto duro y delimitado, fluctuante.
  • Galactocele: Se trata de un proceso benigno y se debe a una acumulación de material lipídico de la leche fuera de los conductos. Según su situación y tamaño, puede añadir una complicación en la eyección de la leche. No modifica su tamaño después de la toma y habitualmente no se acompaña de dolor o fiebre.
  • Adenoma de la lactancia: Es la causa más común por la que puede aparecer una masa en las mamas de mujeres embarazadas o lactantes. Un adenoma es un tumor que está compuesto, en su mayoría, por tejido glandular. Las hormonas asociadas al embarazo y la lactancia pueden ser las responsables de la aparición del tumor. Se puede tener un adenoma de la lactancia o varios. Los nódulos se mueven libremente, tienen bordes bien definidos y, por lo general, contienen varios lóbulos (lobulado).

Mastitis: Inflamación de la Mama

La mastitis es una inflamación de la mama que puede acompañarse o no de infección. Hay diversas causas de mastitis, la mayoría de las cuales son benignas. Su causa es una infección causada por bacterias que se encuentran en la piel en condiciones normales y que entran en el tejido mamario a través de la piel o del pezón. Algunas mastitis inflamatorias no son causadas por agentes infecciosos.

Si padeces algunos de los síntomas de mastitis, lo mejor es acudir a una consulta con el ginecólogo. Tienes dificultades o trastornos en la lactancia que se acompañan de signos inflamatorios o tienes sospecha de iniciar una mastitis de la lactancia. Con la mastitis simple, el tratamiento será mas sencillo y efectivo. Por el contrario, si la mastitis se presenta con complicaciones, es frecuente precisar cirugía y tratamiento medicamentoso adicional.

Tipos de Mastitis:

  • Mastitis subclínica: Es la que no presenta signos ni síntomas.
  • Mastitis aguda: Es una inflamación aguda de la mama que suele ser intensa y de corta duración.
  • Mastitis crónica: Es una mastitis duradera, que suele ser de menor intensidad, pero de larga evolución.

Cuando la obstrucción deriva en mastitis, es necesario actuar con terapia antibiótica y propiciar el descanso de la madre, garantizando, a su vez, un correcto vaciado de la mama.

Tratamiento de Nódulos Mamarios

Si con la palpación y la prueba de imagen hemos llegado a la conclusión de que estamos ante un nódulo benigno, lo más probable es que se trate de un quiste mamario o un fibroadenoma. Los quistes son de contenido liso y los fibroadenomas sólido, fácilmente distinguibles por ecografía a menos que el quiste sea de contenido denso, algo que los puede hacer confundir fácilmente. Pero la mayoría de los quistes están rellenos de líquido claro, como suero, son muy frecuentes en la mama de la mujer que menstrua, y varían de tamaño en función del momento del ciclo.

Si tu ginecólogo/a te diagnóstica un nódulo mamario benigno es posible que no sea necesaria su extirpación y solo sea necesario un control periódico mediante una exploración clínica, una ecografía mamaria o una mamografía a los 6 o 12 meses. Esto se realiza para detectar posibles cambios en ese nódulo mamario benigno.

Opciones de Tratamiento:

  • Quistes: Puede ser necesario puncionarlo para su estudio, o incluso para vaciarlo en situaciones en que tienen una alta presión y ocasionan síntomas. Si se evacúa todo su contenido desaparecerá el nódulo, pero es muy posible que se vuelva a llenar.
  • Fibroadenomas: Hay que controlarlos y si no crecen ni están localizados en un lugar que moleste a la paciente pueden manejarse expectantemente, muchas veces no alcanzan grandes dimensiones, se mantienen estables y si no provocan síntomas pueden convivir amistosamente con la paciente toda la vida. Si crecen puede ser preferible extirparlos quirúrgicamente antes de que adopten un gran tamaño.
  • Absceso mamario: Es una situación que requiere de un diagnóstico y tratamiento rápido con drenaje de éste mediante punción ecodirigida o mediante incisión quirúrgica y posterior pauta de antibiótico según antibiograma. La opción escogida dependerá de la tabicación y tamaño del absceso y de la decisión de la madre.
  • Galactocele: Se puede mantener una conducta expectante, controlando que no interfiera en la producción o eyección de leche.

Autoexploración Mamaria

La autoexploración mamaria permite que la paciente conozca mejor sus mamas. Es fundamental conocerse, para poder detectar cambios en nuestro cuerpo. La autoexploración mamaria debe ser un procedimiento rutinario, que se lleve a cabo con cierta frecuencia, preferiblemente durante la semana posterior a la menstruación. En caso de mujeres menopaúsicas es recomendable elegir un día al mes para hacerlo. Apenas se requieren unos minutos para realizarla. La autoexploración de las mamas es un método de detección útil y esencial, especialmente si se la combina con mamografías y exploraciones físicas regulares llevadas a cabo por especialistas.

Si sientes una masa en la mama, es probable que el médico la examine y te indique hacerte una o más pruebas por imágenes. La mamografía con protección abdominal (o una protección especial para resguardar al feto de la exposición a los rayos X) se considera segura. Sin embargo, la ecografía, que utiliza ondas de sonido en lugar de rayos X, es lo que se suele indicar. Esta prueba puede ayudarle al médico a diferenciar entre un quiste (que tiene líquido en su interior) y un nódulo con alguna parte sólida. Es posible que el quiste deba aspirarse (drenarse con una aguja fina) y que la masa sólida requiera ser analizada mediante una biopsia con aguja gruesa para descartar cáncer.

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