No Volteo al Pasado, Nene, Me Distrae del Ahora: Significado y Enfoque en el Presente

La expresión "No volteo al pasado, nene, me distrae del ahora" invita a la reflexión sobre la importancia de centrarse en el presente para un desarrollo integral. A menudo, nos encontramos lidiando con desafíos que parecen estar localizados en áreas específicas, cuando en realidad, la raíz del problema puede estar en otro lugar. Un ejemplo claro de esto es la hipotonía, o bajo tono muscular, que aunque se manifiesta en los músculos, tiene su origen en el cerebro.

La Hipotonía: Un Problema Cerebral

Aunque se observe en los músculos, el bajo tono muscular o hipotonía es un problema que se halla realmente en el cerebro. En realidad donde se encuentra el tono muscular es, como su propio nombre indica, en los músculos. Pero he elegido este título para llamar la atención de quienes se desviven por ejercitar los músculos de sus hijos ante una hipotonía y no son informados de que existen otras vías más eficaces. Por supuesto que ejercitar músculos es algo positivo. Pero veo a los padres luchar primero con los músculos del cuello que sujetan la cabeza del bebé cuando éste no lo hace de forma natural. Luego luchan por que sus hijos tengan el suficiente tono en sus espaldas para poder mantenerse sentados una vez pasados los seis meses. Después viene la gran hazaña de poner a los niños a caminar tras haber cumplido los doce … Aquí es cuando normalmente respiran un poco, pues parece que en cuanto el niño camina, ya está todo hecho… Pero pueden surgir problemas en el lenguaje; más tarde en la manera de coger el lápiz y dificultades en la escritura… y es probable que también aparezcan problemas de motricidad ocular que dificulten seriamente la lectura. Esto último suele quedarse sin «descubrir» pues pocos padres son bien aconsejados en cuanto a la conveniencia de una revisión ocular en sus hijos por parte de un optometrista comportamental.

Además de lo anterior, el tono muscular está muy relacionado con la capacidad de atención pues ésta forma parte del estado de alerta del sistema nervioso, al igual que el tono muscular. Ambas funciones son reguladas en parte por las mismas zonas cerebrales, por lo que hay muchas probabilidades de que un inadecuado tono muscular conlleve problemas de déficit de atención.

Todo esto sin tener en cuenta que un niño con un tono muscular bajo tiende a sentirse cansado con facilidad y no se desarrolla en la misma medida que los niños de su edad por evitar experiencias motrices que son importantes. Hecho que se añade a su problema original agravando toda la condición. Son muchos parches que se van aplicando en un camino lleno de baches… demasiados para no pensar seriamente en asfaltar la carretera de una vez por todas y acabar con todos los inconvenientes a la vez.

Para esto es necesario comprender un poco cómo se lleva a cabo el desarrollo del niño y cómo funciona su sistema nervioso. Nos dicen los expertos en el tema que son los núcleos vestibulares de nuestro cerebro los encargados de enviar mensajes a los músculos sobre cuándo y cómo contraerse. Es un control muscular totalmente subconsciente y no nos damos cuenta de ello. Estos continuos impulsos que se envían desde los núcleos vestibulares generan el tono muscular del cuerpo.

Para que el sistema vestibular realice bien su trabajo, es preciso que esté bien organizado. Esto, por desgracia, no ocurre en todos los niños. Existen muchas disfunciones del sistema nervioso que no aparecen en las pruebas clínicas realizadas por expertos neurólogos. Cuando así ocurre quiere decir que no hay evidencia de lesión cerebral, lo cual supone un claro alivio. Pero no significa que no exista un problema de funcionamiento cerebral. Así que deberíamos empezar a cuestionar afirmaciones frecuentes del tipo: «no, si mi niño no tiene nada neurológico, sólo hipotonía», o «neurológicamente está perfecto, pero tiene déficit de atención con hiperactividad»… pues son contradictorias en sí mismas.

Puede en un primer momento parecer desalentador el hecho de que un problema como la hipotonía ya no esté localizado como creíamos en brazos o piernas… para pasar al cerebro, pues da la sensación de ser más inaccesible para su tratamiento y su posible solución. Pero no es así.

Existen diferentes enfoques terapéuticos, que no sólo sirven para el problema de bajo tono muscular, sino que pueden aplicarse a otros muchos trastornos siempre que estemos hablando de una inmadurez cerebral.

Enfoques Terapéuticos para la Inmadurez Cerebral

Tradicionalmente se trabajan los síntomas allí donde se ven: se masajean piernas, brazos, cuello… se busca el fortalecimiento de los músculos por medio de la natación o de la gimnasia… Esta labor, si bien es beneficiosa, lógicamente no es suficiente pues no está trabajando el problema en sí y se está compartimentándolo en lugar de tratarlo todo de una vez.

Dentro de la fisioterapia hay varios métodos de los cuales no puedo hablar por desconocerlos, por esto me limitaré a mencionar dos nuevos enfoques que me son familiares y considero puede resultar interesante tener en cuenta.

Método Doman: La Función Crea la Estructura

El primero de ellos sigue la premisa de que «la función crea la estructura». Esto quiere decir que es precisamente a través de la práctica de la función (habilidad) que queremos lograr en el niño como creamos la estructura cerebral necesaria para dominar esta misma función. Así lo establece el método Doman y es por ello que al niño se le hace practicar cada hito del desarrollo hasta dominarlo antes de pasar al siguiente nivel. Por ejemplo, para que un niño llegue a caminar, primero habrá de evaluarse su nivel de desarrollo para conocer en qué punto se ha quedado del mismo y trabajar desde este mismo punto toda la evolución natural del niño, de forma intensiva y continuada.

A través de la práctica diaria de cada hito del desarrollo (en el plano motor: el control de la cabeza, el volteo hacia un lado y hacia el otro, la sedestación, el arrastre, el gateo, para al final llegar a la deambulación y más tarde a la carrera) se va logrando un desarrollo y madurez cerebrales que se asemejan a los deseados y considerados normales. Los cambios en el tono muscular y los éxitos en cada una de las etapas y cada una de las áreas del desarrollo infantil serían consecuencia de esta madurez cerebral.

Este desarrollo, o tal como lo califica Doman, esta «organización neurológica», se reflejará en un mejor rendimiento y eficacia del niño, tanto en su competencia física, como en su trabajo académico, en su control emocional y comportamiento o en su relación con los demás.

Integración Sensorial y Terapia de Movimiento Rítmico (TMR): La Estructura Determina la Función

Por último existe un más novedoso enfoque terapéutico, y en opinión de muchos, más efectivo para este problema concreto. El concepto que sigue es contrario al anterior, en otras palabras: «la estructura determina la función». Así que, suponiendo que la estructura cerebral no es la correcta y por esto no existe la función o ésta es deficiente, el objetivo es lograr crear esa estructura necesaria para que en el niño se dé la función o habilidad requerida.

En este sentido, la terapia de la Integración Sensorial y la Terapia de Movimiento Rítmico y Reflejos Primitivos (TMR) buscan estimular determinadas zonas cerebrales, que a su vez estimulan otras superiores y con lo cual se logra una madurez neurológica global. Así se obtienen estructuras cerebrales maduras y adecuadas.

Ambos métodos utilizan la estimulación vestibular principalmente (la Integración Sensorial realiza actividades con columpios, balancines, patinetas, etc. y la TMR movimientos de mecimiento rítmicos) que estimulan y activan directamente zonas primitivas del sistema nervioso central como es el tronco encefálico y el cerebelo. En el primero se hallan los núcleos vestibulares mencionados al comienzo de este artículo.

De esta manera se logra una estructura cerebral madura que se refleja en funciones también maduras y en concreto, en un tono muscular apropiado.

La diferencia principal entre el concepto de trabajo de la Integración Sensorial y la TMR es que la primera busca una maduración en el niño a través del disfrute y la motivación en el mismo. Es el niño, quien guiado por el terapeuta, busca su propia maduración siguiendo su propio ritmo.

La TMR es una estimulación menos lúdica, aunque agradable, pero más sistemática e intensiva. Es muy fácil de realizar y, al igual que el método Doman, se lleva a cabo en el hogar tras el asesoramiento profesional.

Valorar el estado de desarrollo de un niño es bastante más complejo, dada la importancia de los primeros años, la intervención temprana es crucial, por ello es fundamental la detección precoz de cualquier síntoma, los más frecuentes del desarrollo suelen incluir casi siempre una “mirada perdida” o “poco despierta”. Si algo agobia a los padres es una sospecha de que el desarrollo neurológico va mal. Y no es para menos, el peso y la talla pueden afectar al futuro de tu hijo, pero su capacidad intelectual es evidente que mucho más, si tienes sospechas de que el desarrollo de tu hijo no va bien, fíjate en su mirada. Y si su mirada te hace sentir que las sospechas tienen fundamento, consulta al pediatra. Sin embargo no podemos asustarnos al primer síntoma, pues no mirar a los ojos significa que puede tener alguna dificultad o no sea nada más que timidez o inmadurez del niño, es importante observar si nuestro hijo se relaciona con otros niños, los busca o es capaz de jugar con ellos, también si al contar sus hazañas o juegos, mira a cualquier lado menos a la cara de su interlocutor, pero lo relata todo muy bien.

Alta Sensibilidad: Un Don y un Desafío

La alta sensibilidad es un don, una herramienta que te permite poder profundizar y empatizar más con las cosas. ¿Crees que reflexionas sobre cualquier cosa más que los demás? ¿Te preocupas por los sentimientos de otras personas?

Características de las Personas Altamente Sensibles

Ya desde la infancia, el niño con alta sensibilidad va a percibir aspectos en su día a día que le van a ofrecer una mezcla de angustia, contradicción y fascinante curiosidad. Esa mueca de frustración en sus maestros, la expresión de preocupación en su madre… Serán capaces de percibir cosas que otros niños no ven, y ello, les enseñará desde muy pequeños que la vida es a veces difícil y contradictoria. El conocimiento de las emociones es una arma de callado poder.

Las personas altamente sensible encuentran cierto placer en sus instantes de soledad. Son rincones que buscan con anhelo para llevar a cabo sus tareas, sus aficiones. Las personas altamente sensibles no temen a la soledad. Debes aprender también que los demás, van a otro ritmo, que no tienen tu umbral emocional. Que no vivirán ciertas cosas con tu misma intensidad, no obstante, ello no significa, por ejemplo, te quieran menos. Respétalos, entiéndelos.

La alta sensibilidad no se cura. Uno viene al mundo con ello, con esa particularidad, con ese don que ya se puede ver claramente desde que un niño es bien pequeño. No es fácil vivir con este don. No obstante, una vez uno reconoce lo que es y lo que nos puede aportar, llega el momento en que debemos aprender a gestionar muchos de esos detalles.

Rasgos Comunes de las Personas Altamente Sensibles

Si te sientes identificado con lo anterior, puede que seas una persona muy sensible. Estos rasgos de personalidad (que comenzó a investigar Elaine N. Aron a principios de los 90) son relativamente comunes; una de cada cinco personas los posee. Pero «minoría» no es sinónimo de malo. De hecho, ser altamente sensible tiene numerosas características positivas.

  • Sienten con mayor intensidad. «Les gusta procesar las cosas a un nivel más profundo», afirma Ted Zeff, autor de The Highly Sensitive Person’s Survival Guide.
  • Son más reactivos emocionalmente. La gente más sensible reacciona más frente a cualquier situación. Por ejemplo, mostrarán más empatía y preocupación por los problemas de un amigo, según explica Aron. Probablemente estén acostumbrados a oír: «No te lo tomes de forma personal» o «¿Por qué eres tan sensible?» Dependiendo de la cultura, la sensibilidad se puede considerar un valor añadido o, por el contrario, algo negativo, nos cuenta Zeff.
  • La gente altamente sensible tiende a evitar los deportes de equipo, en los que parece que todo el mundo está observando tus movimientos, argumenta Zeff. En su estudio, la mayoría de las personas sensibles a las que entrevistó prefería deportes individuales, como hacer bicicleta o senderismo y salir a correr.
  • Les cuesta más tomar decisiones. Las personas altamente sensibles son más conscientes de las sutilezas y de los detalles que dificultan la toma de decisiones, asegura Aron.
  • Se sienten más decepcionados que los demás al tomar una decisión «equivocada». ¿Has experimentado alguna vez ese sentimiento desagradable al descubrir que has tomado una decisión errónea?
  • No todas las personas sensibles son introvertidas. De hecho, según Aron, alrededor de un 30% de las personas altamente sensibles son extrovertidas.
  • Trabajan bien en ambientes de equipo. Ya que las personas altamente sensibles les dan muchas vueltas a las cosas, trabajan muy bien en equipo, explica Aron. No obstante, son más adecuadas para puestos en los que no tienen que tomar una decisión final.
  • Son más propensos a la ansiedad o la depresión (pero solo si han vivido experiencias negativas en el pasado). «Si has experimentado momentos malos en tu vida, sobre todo de pequeño (falta de seguridad en casa o en la escuela), tu sistema nervioso está activado para sentir ansiedad», explica Aron.
  • Los sonidos desagradables pueden ser bastante más molestos para una persona altamente sensible. Si bien es cierto que, en general, a casi nadie le gustan los ruidos molestos, las personas altamente sensibles son aún más sensibles al caos y al ruido.
  • Lloran con más facilidad. Esta es la razón por la que es importante no avergonzar a las personas sensibles por su condición, explica Zeff.
  • Son muy educados. Las personas altamente sensibles son muy cuidadosas, asegura Aron. Por ello, suelen mostrarse más consideradas con la gente y tienen muy buenos modales. También tienden a darse cuenta antes de que alguien no se está comportando bien.
  • Son más sensibles a las críticas. Las personas altamente sensibles reaccionan a las críticas de forma más intensa.
  • Un cubículo cerrado, bien. Al igual que prefieren hacer ejercicio solas, las personas sensibles también prefieren trabajar en un entorno individual. Zeff explica que a muchas personas sensibles les gusta trabajar desde casa o ser autónomos, porque así pueden controlar los estímulos de su lugar de trabajo.

Cómo Soltar Tu Pasado Cambiará Tu Presente - Carl Jung

Definiciones de "Volteo"

Para comprender mejor el concepto, es útil revisar las definiciones de "volteo":

  • tr. Dar vueltas a alguien o algo.
  • tr. Volver algo de una parte a otra hasta ponerlo al revés de como estaba colocado.
  • tr. Trastrocar o mudar algo a otro estado o sitio.
  • tr. Arq. Abovedar una obra, construir un arco o bóveda.
  • tr. Arg., Bol., Chile, Méx. y Ur. derribar (‖ tirar contra la tierra).
  • tr. coloq. Ven. Dicho de una persona: Ser infiel a su cónyuge o pareja.
  • intr. Dicho de una persona o de una cosa: Dar vueltas, cayendo y rodando por ajeno impulso, o voluntariamente y con arte, como lo hacen los volteadores.
  • intr. Bol., Ec., Méx., Nic., R. Dom., Ur. y Ven. Girar la cabeza o el cuerpo hacia atrás. U. t. c. prnl.
  • intr. Bol., Ec., Méx., Nic., R. Dom. y Ven. Dicho de un vehículo: volcar. U. t. c. prnl.
  • prnl. Bol., Col., Nic., Perú y P. Rico. Cambiar de partido político.
  • prnl. Bol.

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