Dificultad para Quedar Embarazada del Segundo Hijo: Causas y Soluciones

Quedarse embarazada no es fácil, y tampoco lo es aunque se hayan tenido más hijos anteriormente. Muchas parejas se sorprenden cuando, tras haber concebido un hijo de manera natural, encuentran dificultades para lograr un segundo embarazo. Esta situación se conoce como infertilidad secundaria y es más común de lo que parece.

La infertilidad secundaria es una condición que afecta a muchas parejas que ya han tenido un hijo, pero encuentran dificultades para concebir de nuevo. Para muchas familias, el camino hacia el segundo embarazo puede ser inesperadamente complicado, generando preguntas como «¿Por qué no me quedo embarazada si ya tengo un hijo?» o «¿Por qué no me quedo embarazada del segundo hijo?». A pesar de haber logrado un embarazo previo, diversos factores pueden influir en la capacidad de concebir por segunda vez.

La infertilidad secundaria se refiere a la incapacidad de una pareja para concebir o llevar a término un embarazo después de haber tenido al menos un hijo sin problemas de fertilidad previos. En primer lugar tendríamos que hablar de esterilidad secundaria, que se da en los casos en los que después de haber tenido uno o varios hijos no se consigue otro embarazo. Y por otro lado, está la infertilidad secundaria que se da cuando después de haber tenido uno o varios hijos el siguiente embarazo no llega término.

El apellido “secundaria” alude a la situación de tener uno o más hijos previos y no poder lograr una nueva gestación. Es la dificultad para conseguir un embarazo tras haber tenido uno o más hijos previamente sin tratamientos.

Si nos apoyamos en las cifras, la probabilidad de quedarse embarazada en cada relación sexual es de un 25%, por lo que sin usar protección y en una pareja con unas condiciones normales, pueden pasar meses hasta que llegue el embarazo.

Normalmente, los expertos consideran que 12 meses es el tiempo medio en el que una mujer puede quedarse embarazada de forma natural y si no se consigue en este intervalo de tiempo, recomiendan acudir a un ginecólogo para valorar las posibles causas. En el caso de que la mujer sea mayor de 35 años, se recomienda acudir a una clínica a los 6 meses de no lograrlo.

Si ya tienes hijos/as, y quieres ser mamá de nuevo, pero llevas más de 6 meses intentándolo con tu pareja sin conseguir un embarazo, pide cita con tu ginecóloga/o y déjate guiar. Piensa que el tiempo invertido en comprobar que todo está bien es tiempo ganado a tu favor.

En Inebir, abordamos cada caso desde una visión integral, personalizada y basada en evidencia. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, sí hay soluciones. Además, sugerimos siempre acompañar el proceso con cambios positivos en alimentación, ejercicio, descanso y reducción del estrés. La infertilidad secundaria puede ser silenciosa y desgastante.

¿Por qué Ocurre la Infertilidad Secundaria?

La infertilidad secundaria puede ser causada por una combinación de factores. La infertilidad y la esterilidad secundarias pueden tener numerosas causas y éstas pueden combinarse entre ellas, por lo que en ocasiones puede ser difícil diagnosticar el origen exacto.Muchas de las causas de la esterilidad e infertilidad secundarias coinciden con las de las primarias, como los problemas hormonales o endometriales.

Edad Materna Avanzada

Una de las causas más comunes en el caso de la infertilidad secundaria es la edad. El factor más determinante en la fertilidad femenina es la edad, que disminuye rápidamente a partir de los 35 años. La fertilidad femenina disminuye drásticamente a partir de los 35 años. La principal causa de que aparezcan problemas a la hora de conseguir el segundo hijo es la edad materna, ya que la fertilidad femenina disminuye considerablemente a partir de los 35 años.

Cada vez se retrasa más la búsqueda de primeros y sucesivos embarazos. El potencial reproductivo máximo en la mujer se produce entre los 20-25 años. A partir de los 35, se evidencia una mayor dificultad para conseguir embarazo y, además, se produce un mayor número de abortos. Esta situación se acentúa, mucho más, a partir de los 40 años.

La demora en plantearse un primer embarazo o un nuevo embarazo aumenta de forma inexorable la dificultad para conseguirlo. La reserva ovárica está en íntima relación con la edad y el ovario es un órgano con una “esperanza de vida reproductiva” corta.

En los últimos años, ha aumentado la edad a la que las mujeres tienen su primer hijo. En 1990, en España las mujeres tenían su primer hijo a los 26,8 años, y en 2013 a los 30,4. Por tanto, si una mujer tiene su primer hijo casi a los 31, y espera unos cuantos años para tener el segundo, es probable que haya traspasado la barrera de los 35.

Hay mujeres que presentan una baja cantidad de ovocitos (detectada por una baja hormona antimulleriana) desde su nacimiento, y que su primera gestación se produjera cuando todavía esa reserva era adecuada. Pero, con el paso del tiempo, esa baja reserva ovárica se complica mucho, tanto por la cantidad, como por la calidad de los ovocitos que restan en el ovario.

Según los datos recientemente publicados, el 40% de los problemas de fertilidad vienen de la mujer, el 40% del hombre y 20% de los dos.

“Habitualmente, consideramos que la mujer que ya ha tenido un hijo, es más probable que pueda conseguir un segundo. Sin embargo, en ocasiones esto no es así. El factor más determinante en la fertilidad femenina es la edad, que disminuye rápidamente a partir de los 35 años. Además, hay algunas patologías como los miomas, los pólipos o la endometriosis que pueden empeorar según vayan pasando los años, pudiendo a su vez comprometer la fertilidad”, nos revela el Dr. Juan Modesto Caballero, Ginecólogo en el Sistema Cántabro de Salud y Miembro fundador del proyecto docente www.aulaginecologia.com.

Factores Masculinos

Factores masculinos (afectación de la calidad seminal): en los hombres también se produce un envejecimiento reproductivo, pero es más tardío y más variable caso a caso.

Puede que en el momento de la primera gestación, la calidad espermática estuviera en el límite y que debido a la buena salud de los óvulos de la pareja esto no fuera un problema. Pero, con el paso del tiempo la fertilidad masculina puede disminuir, debido a problemas de salud, la ingesta de medicamentos, el estrés, o una nutrición inadecuada. Incluso aunque no haya descendido la calidad seminal, si lo ha hecho la ovocitaria, por lo que es posible que ya no sea tan fácil para los espermatozoides fecundar a los ovocitos.

Y lo mismo en el caso de tu pareja, si es masculina. Para ellos, aunque no todos lo admitan, también pasan los años y su vitalidad y la calidad de su esperma no es la misma a los 30 que a los 40 o a los 50 y pocos, aunque físicamente se encuentren bien.

Problemas Uterinos y en las Trompas de Falopio

En determinadas ocasiones ciertas lesiones secundarias a una cesárea, como problemas en la cicatriz del útero, pueden dificultar la implantación del embrión. Algunas mujeres desarrollan cicatrices o adherencias en las trompas de Falopio debido a infecciones, cirugías o incluso después de un parto complicado. El útero también puede verse afectado por factores como los abortos espontáneos o la presencia de miomas, que pueden alterar el revestimiento uterino, dificultando la implantación del embrión.

Las adherencias pélvicas, o cicatrices, que pueden haber producido una cirugía abdominal previa, incluyendo una cesárea, o una endometriosis, pueden afectar al correcto funcionamiento de la trompa de Falopio. O, incluso, liberar sustancias que afectarían negativamente a la calidad del ovocito, la fecundación o la implantación. También se puede haber desarrollado un pólipo, que es un crecimiento benigno unido a la pared del útero, que podría dificultar la implantación. Fibromas y cicatrices en el interior del útero también tendrían el mismo efecto.

Así mismo, la cicatrización de la trompa de Falopio, como resultado de una cirugía previa, una infección pélvica o por otras causas como la endometriosis, podría obstruirlas. En este caso, el óvulo no se encontraría con el espermatozoide.

Problemas de Ovulación

No es extraño que las mujeres presenten diferentes patologías que afectan a la ovulación, seguramente la más conocida es el síndrome de ovario poliquístico (SOP). En estos casos, el primer embarazo pudo ser sencillo, a pesar de tener ciclos largos o irregulares que hacen que sea difícil determinar el momento de la ovulación.

Estilo de Vida

El estilo de vida también influye en la fertilidad y en el desarrollo embrionario y fetal, por lo que recomendamos adquirir hábitos de vida saludables en lo referente a la dieta y el ejercicio. La vitamina D, procedente de la alimentación y de la exposición solar, también puede jugar un papel fundamental.

Estilo de vida: los hábitos o conductas que afectan a la salud general, también repercuten en la fertilidad, tanto en hombres como en mujeres. Problemas de peso, sobre todo, obesidad y delgadez extrema, consumo de tabaco y/o alcohol, exposición a tóxicos y sustancias químicas medioambientales. El porcentaje de población general expuesta es elevado, pero, en muchas ocasiones, son factores que se pueden corregir.

Estrés y Ansiedad

Una de las consecuencias de los fracasos en la concepción ya sea por el intento fallido de quedarse embarazada, o por una vez conseguido, no lograr llegar a término por abortos recurrentes, es el estrés y la ansiedad. Dos malos compañeros que hacen que la espiral de presión y negatividad aumente y que influya de manera directa en la concepción.

Tal y como nos explica el ginecólogo: “El estrés puede ser un factor determinante que disminuya la fertilidad. Evolutivamente, estamos diseñados para no concebir en los momentos en los que exista riesgo vital, y un estrés muy intenso puede ser interpretado por nuestro organismo como tal.

Por ejemplo, ocurre que en ocasiones en parejas que han tardado mucho tiempo en concebir su primer hijo, el embarazo del segundo ha ocurrido de forma natural e inesperada.Esto es debido a que las hormonas tienen una importancia fundamental en la concepción, y disminuir las cantidades de cortisol y la adrenalina, dos de las que afectan directamente a la fertilidad, puede ayudarnos a que todo suceda con una mayor normalidad cuando no tenemos presión.

ANSIEDAD en la búsqueda de embarazo. 💆‍♀️ Consejos prácticos para controlar la ansiedad.

¿Qué Hacer Ante la Infertilidad Secundaria?

“Siempre que se esté buscando un embarazo recomendamos suplementar con ácido fólico para evitar malformaciones en caso de producirse la gestación. En estos casos, “la recomendación general es acudir a un especialista en reproducción cuando se lleva un año buscando embarazo sin éxito.

En URE Centro Gutenberg, cuando una pareja acude a nosotros para evaluar su infertilidad secundaria, la sometemos al mismo estudio que a cualquier pareja. Esto es, realizamos estudios de hormonas, de lesiones uterinas, espermáticos, etc. Dicho esto, no existe una “respuesta universal” a un problema de infertilidad secundaria. La solución dependerá de muchos factores.

Si crees puede ser tu caso, lo más aconsejable es que pidas cita con tu ginecólogo/a para que te haga una revisión completa y valore tu reserva ovárica. Si tu pareja es masculina, es fundamental que él también se haga un chequeo. En nuestro centro existe la posibilidad de realizar un test de fertilidad de pareja, lo que agiliza mucho el diagnóstico porque permite evaluar los resultados de las pruebas y la situación de una manera conjunta.

Es importante estudiar detalladamente la fertilidad de la mujer y de la pareja, en el caso de que la haya, para intentar averiguar el origen de la esterilidad o infertilidad y así poder indicar el mejor tratamiento posible en cada caso.

Opciones de Tratamiento

Dependiendo de las causas identificadas, las opciones de tratamiento pueden incluir:

  • Estimulación ovárica: Este tratamiento se utiliza para aumentar la producción de óvulos en mujeres con baja reserva ovárica. Se administra medicación hormonal bajo estricta supervisión médica para estimular los ovarios y lograr una ovulación más eficiente.
  • Inseminación artificial: Recomendado en casos donde el factor masculino o problemas cervicales dificultan la concepción. Este procedimiento consiste en depositar espermatozoides seleccionados directamente en el útero de la mujer durante el periodo más fértil, optimizando las probabilidades de éxito. En CER Santander, como especialistas en fertilidad, queremos resolver todas tus dudas relacionadas con la inseminación artificial.
  • Fecundación in vitro (FIV): Es una de las técnicas más efectivas para superar problemas de fertilidad tanto masculinos como femeninos. En la FIV, los óvulos y espermatozoides se fecundan en un laboratorio, y posteriormente se transfiere el embrión al útero. Esta técnica es especialmente útil en casos donde otros tratamientos no han sido exitosos.
  • Cirugía: En casos donde las trompas de falopio o el útero presentan anomalías estructurales, una intervención quirúrgica puede ser necesaria. Por ejemplo, la corrección de adherencias uterinas o la reparación de trompas bloqueadas puede restaurar la capacidad reproductiva.
  • Donación de óvulos o esperma: En situaciones donde la calidad de los gametos es un factor determinante, la donación puede ser una solución viable. Este procedimiento es común en parejas donde la edad materna avanzada o problemas genéticos limitan las opciones de concepción natural. En aquellas pacientes que no se consiga la gestación con estos tratamientos o que ya se prevea que las probabilidades son muy bajas, puede ser necesario recurrir a la ovodonación.
  • Tratamientos personalizados: En la Clínica Imar, cada caso de infertilidad secundaria se aborda de manera única. Esto incluye evaluaciones exhaustivas para determinar el tratamiento más adecuado, como el uso de técnicas avanzadas como la ICSI (inyección intracitoplasmática de espermatozoides) o el diagnóstico genético preimplantacional (DGP).

Consejos Adicionales para Mejorar la Fertilidad

  • Mejorar la alimentación: Una dieta equilibrada rica en antioxidantes, vitaminas y minerales puede favorecer la fertilidad. Consumir alimentos como frutas, verduras, pescado rico en omega-3 y frutos secos mejora la calidad de los óvulos y el esperma.
  • Tener relaciones sexuales regulares: Especialmente durante los días fértiles del ciclo menstrual. Usar aplicaciones o métodos para identificar el periodo de mayor fertilidad puede incrementar las posibilidades de concepción.
  • Reducir el estrés: Practicar técnicas de relajación como el yoga, la meditación o ejercicios de respiración profunda puede mejorar las condiciones para concebir. El estrés crónico afecta negativamente el equilibrio hormonal.
  • Evitar sustancias nocivas: Reducir o eliminar el consumo de tabaco, alcohol y drogas es esencial, ya que estos hábitos pueden afectar tanto a la calidad del esperma como de los óvulos.
  • Mantener un peso saludable: Tanto el sobrepeso como el bajo peso pueden alterar los niveles hormonales y afectar la fertilidad.

Conclusión

La infertilidad secundaria es un desafío que puede afectar emocionalmente a las parejas, pero no es insuperable. Identificar las causas subyacentes y buscar ayuda de un especialista en fertilidad es el primer paso hacia una solución. En la Clínica Imar, entendemos lo importante que es para las familias cumplir su sueño de tener otro hijo.

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