Problemas Comunes en Niños Superdotados: Una Guía Detallada

Los niños y adolescentes con altas capacidades o superdotados se definen como aquellos que muestran una elevada capacidad de rendimiento en las áreas intelectual, creativa y/o artística; poseen una desusada capacidad de liderazgo o sobresalen en áreas académicas específicas. Al igual que otras características excepcionales, la superdotación plantea importantes exigencias sobre los recursos familiares y comunitarios. Conlleva riesgos de estrés psicosocial, aislamiento e incumplimiento de posibles logros, pues requieren servicios y actividades que comúnmente no brindan nuestras escuelas. Sin embargo, difieren de otras, en el pronóstico de las consecuencias para su vida y de las familias, que por supuesto es mejor.

Es vital entender y reconocer estas habilidades para poder proporcionarles el entorno de aprendizaje más adecuado. No solamente destacan en las tareas académicas, sino también en sus habilidades creativas y de pensamiento crítico. Sin embargo, cada niño es único y puede presentar diferentes características. Algunos son extremadamente curiosos, mientras que otros muestran una gran sensibilidad emocional o social. Y es por eso que una temprana identificación es vital para apoyarles de forma adecuada y ayudarles a desarrollarse correctamente desde los primeros años de vida.

Es importante no estereotiparlos ni limitarlos basándonos en nuestras propias percepciones. Los docentes, padres y miembros de la comunidad educativa tienen la responsabilidad de fomentar su desarrollo integral y ayudarles a aprovechar al máximo sus altas capacidades.

¿Qué Significa Tener Altas Capacidades Intelectuales?

Las altas capacidades intelectuales hacen referencia a una serie de características y habilidades cognitivas que se encuentran por encima de la media. Las personas con altas capacidades suelen mostrar un rendimiento superior en áreas específicas del conocimiento, una capacidad de aprendizaje acelerado y autónomo, y una habilidad para resolver problemas complejos con facilidad. Sin embargo, es importante recordar que las altas capacidades no son sinónimo de éxito garantizado, sino que requieren un entorno propicio para su desarrollo.

Cuando hablamos de niños con altas capacidades, nos referimos a aquellos estudiantes que muestran un potencial excepcional en uno o más dominios de aprendizaje. Estos niños pueden destacar en áreas como las matemáticas, la lectura, las ciencias, el arte o la música. No obstante, también pueden presentar desafíos únicos en términos de motivación, socialización y emociones.

Tipos de Alta Capacidad Intelectual

La alta capacidad intelectual se puede expresar como:

  • Superdotación: Capacidad intelectual global por encima del percentil 75 (P75) en todos los ámbitos de la inteligencia.
  • Talento: Alta puntuación (P90) en una o varias aptitudes intelectuales, pero no en todas.
  • Genio: Alta capacidad intelectual (superdotado o talento) con alta creatividad y productividad.

La prevalencia de niños con dotes académicas superiores, como regla empírica generalmente aceptada, es de un 3%. Según el Centro de Investigación y Documentación Educativa del Ministerio de Educación y Ciencia, el número de superdotados en España es de 300.000, de los cuales sólo están identificados alrededor de 2.650. Esto implica que el 99% de los alumnos superdotados nunca serán identificados.

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Características Psiconeurológicas de Niños Superdotados

Los niños superdotados presentan ciertas características psiconeurológicas:

  • Se sienten “diferentes”, pueden creer que nadie de su edad piensa como ellos o sobre las cosas que a ellos le interesan, y desean ser como los demás, por ello en ocasiones ocultan su talento en clase para evitar celos, envidias y competencia, con la finalidad de ganar amigos y ser aceptados en el grupo (efecto Pigmalión).
  • Experimentan emociones fuertes, reaccionando a situaciones que pasan inadvertidas para otros. Por ejemplo, un niño de 8 o 9 años puede estar triste por la pobreza en el mundo, lo cual resulta extraño para otros niños, maestros y padres, y pueden sentirse rechazados. Parte de esta aparente sensibilidad es el producto de un desarrollo asincrónico, es decir, ideas y conceptos adelantados a emociones propias a su edad (síndrome de disincronía).
  • Personalidad perfeccionista. En el niño superdotado, el perfeccionismo puede ser extenuante, en particular, por el miedo al fracaso ante objetivos elevados. Por ello, suelen evitar tomar decisiones importantes para no correr riesgos.

Por estas características de la personalidad, sensibilidad y perfeccionismo, estos niños tienen riesgo de aislamiento social, negación a tareas escolares, rebeldía y acoso escolar. Al no comprenderse su conducta infantil con una capacidad de razonamiento tan elevado, puede aparecer un desequilibrio y falta de sintonía con sus iguales. Como consecuencia pueden presentar estrés emocional, tristeza y depresión. Su perfeccionismo puede llevarle a una excesiva autocrítica y falta de confianza en sí mismo (fig. 1).

Fig. 1: Problemas emocionales comunes en niños superdotados

Diagnóstico Diferencial

La conducta del niño superdotado en clase, donde suelen aburrirse por su alto nivel cognitivo, puede plantear similitud con el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Muestran falta de atención, poca persistencia para las tareas que ellos consideran irrelevantes, inician muchos proyectos pero terminan pocos, cuestionan normas y pueden presentar conflictos de poder con los profesores. Tienen dificultades para restringir su deseo de hablar y pueden molestar a los demás, olvidan las tareas y pierden los trabajos, son desorganizados. A diferencia de los alumnos con TDAH, estos problemas de comportamientos no se manifiestan en todas las situaciones o ambientes. Por otra parte, el TDAH verdadero no es incompatible con una elevada capacidad intelectual (alumno doblemente excepcional).

Diferencias Neuropsicológicas entre Niño Superdotado y TDAH

En la tabla 2 se muestran las diferencias neuropsicológicas entre el niño superdotado y el TDAH. El funcionamiento cognitivo diferencial entre un superdotado y un TDAH se basa en las siguientes áreas: la atención sostenida y selectiva es normal en el niño superdotado cuando se trata de tareas relevantes y muy baja en el niño con TDAH; el control de impulso es normal en el superdotado y muy baja en el TDAH; la memoria de trabajo y la planificación de una tarea es alta en el superdotado a diferencia que el TDAH; en aquellas tareas que requieren una gratificación no inmediata, los niños superdotados la realizan sin esfuerzo, en cambio, los niños con TDAH requieren un mayor esfuerzo y una gratificación inmediata para mantener la atención y finalizar las tareas. El razonamiento abstracto e inteligencia práctica son muy elevados en el niño superdotado y normal en el niño con TDAH.

Área Cognitiva Niño Superdotado Niño con TDAH
Atención Sostenida y Selectiva Normal (en tareas relevantes) Muy Baja
Control de Impulso Normal Muy Baja
Memoria de Trabajo y Planificación Alta Baja
Gratificación No Inmediata Sin Esfuerzo Requiere Mayor Esfuerzo y Gratificación Inmediata
Razonamiento Abstracto e Inteligencia Práctica Muy Elevados Normal

Trastorno del Aprendizaje Escolar

Según el Ministerio de Educación y Ciencia (2000), el 70% de los alumnos superdotados presentan bajo rendimiento escolar y entre el 30-50% fracaso escolar. Las causas de este trastorno están condicionadas por las características propias del superdotado (inestabilidad emocional, falta de confianza, efecto Pigmalión o acoso escolar), el desconocimiento del tema por parte de los profesionales (escasa identificación de estos niños), el nivel socioeconómico (los más desfavorecidos presentan mayor riesgo de fracaso escolar) y la ausencia de un tratamiento psicopedagógico apropiado (adaptación curricular).

El perfil del niño con alto nivel cognitivo y bajo rendimiento escolar viene dado por las características psicológicas propias del superdotado y por los problemas que le acompañan. Son niños que en clase presentan una expresión verbal destacada y en cambio una mala caligrafía (su procesamiento cognitivo va por delante de su madurez psicomotora para la escritura). Su gran memoria, atención y motivación pueden traducirse en clase como desgana y falta de finalización de tareas cuando éstas no le interesan.

En ocasiones, interviene en clase de forma sobresaliente, pudiendo llegar a desconcertar al profesor y a compañeros; le atraen los retos escolares y las tareas inusuales o complicadas, y puede reflejar en clase disgusto y aburrimiento ante trabajos rutinarios y repetitivos. Son niños que prefieren trabajar en compañía de personas adultas y manifestarse intransigentes ante compañeros menos dotados. Les gusta plantear en clase propuestas de cierta dificultad, que pueden llegar a retar al profesor y a cuestionar su método de enseñanza.

Son niños emocionalmente inestables y con baja autoestima por lo que pueden ser agresivos y tener mala relación con los compañeros (tabla 3).

Características Descripción
Expresión verbal Destacada
Caligrafía Mala (desfase con madurez psicomotora)
Memoria, atención y motivación Desgana y falta de finalización en tareas no interesantes
Participación en clase Intervenciones sobresalientes, desconcierto en compañeros y profesores
Preferencias Retos escolares, tareas inusuales, compañía de adultos
Relaciones sociales Inestabilidad emocional, baja autoestima, agresividad, mala relación con compañeros

Un niño con superdotación intelectual necesita una educación ajustada a sus capacidades, mediante las adaptaciones pertinentes, para optimizar y motivar su rendimiento académico.

Identificación y Comportamiento de los Niños con Altas Capacidades

Los niños con altas capacidades son aquellos que muestran un rendimiento intelectual significativamente superior al promedio. Esta diferencia no solo se refleja en su capacidad para aprender más rápido, sino también en su creatividad, habilidades de resolución de problemas y nivel de curiosidad. Sin embargo, identificar a estos niños puede ser un desafío para los docentes y padres debido a la diversidad de características que pueden presentar. Es importante recordar que las altas capacidades intelectuales no siempre se manifiestan como un rendimiento académico excepcional. Algunos niños pueden mostrar un interés intensivo en áreas específicas, mientras que otros pueden destacar por su habilidad para pensar de manera innovadora y original.

Comprender el comportamiento de los niños con altas capacidades es fundamental para poder proporcionarles el apoyo adecuado. A menudo, estos niños pueden sentirse frustrados en entornos educativos tradicionales donde el ritmo y el estilo de enseñanza no coinciden con sus formas únicas de aprender. Pueden parecer inquietos o aburridos si no se les desafía adecuadamente, o pueden tener dificultades para relacionarse con los compañeros de su misma edad debido a sus intereses más maduros.

Además, es común que muestren una sensibilidad emocional intensa, lo cual requiere un manejo cuidadoso por parte de los adultos a su alrededor. Debido al desarrollo de intereses que pueden resultar inadvertidos a otros, tal vez experimenten emociones fuertes poco habituales en niños de su edad. Por ejemplo, un niño de 8 años con altas capacidades podría verse muy preocupado por el cambio climático, y además se sienta aislado, pues este interés les resultaría extraño a otros niños, docentes o padres.

Es muy posible que estos niños se sientan distintos al resto de sus compañeros, por mostrar intereses diferentes y pensar de otra forma. Es importante que el equipo docente esté pendiente de posibles celos y envidias entre compañeros, para evitar potenciales problemas de acoso o aislamiento en el aula. En estos casos, es posible que las niñas y niños superdotados traten de esconder su talento en clase en un intento de encajar con el resto. A este fenómeno se le denomina el efecto Pigmalión, es decir, el hecho de que las expectativas que se tienen de una persona influyan directamente sobre el rendimiento de esta.

Una cualidad muy habitual en niños superdotados que debe tratarse con sumo cuidado es el perfeccionismo. Al recibir desde pequeños elogios y premios por su talento precoz, es común que desarrollen autoexigencia y una imagen personal enfocada en el éxito. Puede resultar peligroso que desarrollen este tipo de autocrítica, que no solo podría estorbar en su rendimiento académico, sino que, lo que es más importante, puede provocar problemas de salud mental como ansiedad, depresión o baja autoestima, entre otros.

Como hemos visto, no se deben desestimar los obstáculos que pueden tener los estudiantes superdotados, ya que, aunque tengan facilidad en ciertas áreas, también pueden desarrollar dificultades en otras. Por tanto, es crucial que los docentes estén formados en la identificación y gestión del comportamiento de estos niños para poder ofrecerles una educación inclusiva y adaptada a sus necesidades.

Posibles Indicativos de Altas Capacidades por Edades

  • A partir de los 12 meses y hasta los 2 años: Desarrollo precoz del lenguaje, buen control de esfínteres, memorización de canciones o cuentos, capacidad de dibujar la figura humana, contar hasta 10 o realizar puzles de 20 piezas. Además, alrededor de los 4 años, es un signo frecuente que sean capaces de leer con soltura y facilidad.
  • De los 4 a los 6 años: Relación con adultos y niños mayores, disfrute de la lectura, curiosidad insaciable y comprensión rápida de nuevos conceptos. Un aprendizaje autónomo es común a partir de estas edades y en adelante.
  • A partir de los 6 años: Amplio vocabulario y gran memoria a largo plazo, capacidad de comprender y manejar conceptos abstractos, y poder relacionar distintos conceptos complejos entre sí. A partir de esta edad, suelen disfrutar de ser ellos los que propongan también nuevos problemas, y de solucionarlos ellos mismos por su cuenta.

Estrategias y Modelos para los Niños con Altas Capacidades en el Aula

En el ámbito educativo, es fundamental adaptar las estrategias de enseñanza a las necesidades de todos los estudiantes. En particular, los niños con altas capacidades intelectuales requieren un enfoque especializado que les permita desarrollar su potencial al máximo. Estos estudiantes poseen características particulares que los diferencian de sus pares, tales como una alta capacidad de razonamiento, creatividad superior a la media y una notable curiosidad intelectual.

Es tarea de los docentes implementar modelos pedagógicos que propicien un ambiente de aprendizaje estimulante para estos niños. Entre las estrategias más efectivas se encuentran el aprendizaje por proyectos, el trabajo colaborativo y el uso de tecnología educativa. El aprendizaje por proyectos les permite explorar temas de su interés en profundidad, mientras que el trabajo colaborativo fomenta habilidades sociales y emocionales.

El uso de tecnología educativa también puede resultar muy beneficioso, ya que proporciona una amplia gama de recursos y herramientas que se pueden adaptar a sus necesidades individuales. Además, la tecnología facilita la diferenciación del currículo, lo que permite a los docentes personalizar las tareas y actividades según las habilidades e intereses de cada estudiante.

Sin duda, los niños con altas capacidades intelectuales representan un desafío y una oportunidad para el sistema educativo. Es imprescindible que los docentes cuenten con las estrategias y modelos adecuados para atender a estas niñas y niños adecuadamente.

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