Hoy en día, es cada vez más común que las parejas, incluso con hijos, decidan no casarse. Sin embargo, esto no significa que estén desprotegidas legalmente en caso de separación, especialmente en lo que respecta a la custodia de los niños. Es fundamental conocer las reglas de la custodia infantil cuando no existe un matrimonio formal.
En situaciones de divorcio o separación legal, se elabora un convenio regulador que especifica las medidas de custodia. Si no hay matrimonio, se recurre a un procedimiento judicial de medidas paternofiliales para regular las consecuencias del cese de la convivencia en relación con los niños. En ambos casos, el principio rector es el interés superior del menor.
El Procedimiento de Medidas Paternofiliales
Las parejas no casadas tienen las mismas garantías que las casadas en cuanto a los derechos de sus hijos. El procedimiento judicial de medidas paternofiliales permite regular con detalle las consecuencias del cese de la convivencia, aplicando las mismas reglas sobre custodia que en las parejas casadas.
Vía Amistosa: Los progenitores pueden llegar a un acuerdo y presentar una propuesta de medidas (convenio regulador) al juez. Esta es la mejor opción, ya que permite diseñar una solución a medida de las necesidades de la familia, fomentando una relación cordial y respetuosa entre los padres.
Vía Contenciosa: Si el acuerdo amistoso es imposible, cada progenitor presenta su propuesta al juez, quien tomará la decisión final sobre la guarda y custodia, el régimen de visitas, la pensión alimenticia y el uso de la vivienda familiar. Esta vía suele ser más costosa, lenta y puede no satisfacer a ninguna de las partes.
Es importante recordar que la pensión de alimentos es obligatoria, independientemente de si la pareja está o no casada. Los deberes inherentes a la patria potestad se derivan del hecho de ser padre o madre, no de la formalización de la relación.
¿Qué Sucede si No Hay Convenio Regulador?
Un niño puede estar desamparado ante una mala separación de sus padres si no existe un convenio regulador. En ausencia de este acuerdo, los derechos y obligaciones de ambos progenitores son indistintos, lo que puede generar conflictos y controversias.
Para evitar esta situación, se recomienda regular la situación de mutuo acuerdo o, en su defecto, por vía contenciosa. En casos urgentes, se pueden solicitar medidas provisionales o provisionalísimas para proteger al menor.
En Divorcionetas consideran que unos padres bien separados no suponen ningún tipo de inconveniente para los niños, pero una relación contenciosa, ya estén juntos o separados, puede causarles un daño irreparable.
CUSTODIA COMPARTIDA | 3 CONSEJOS PARA IMPLEMENTAR ÉSTE RÉGIMEN
Consecuencias de la Falta de Convenio Regulador
La falta de un convenio regulador o sentencia que determine los periodos de convivencia de cada progenitor con el hijo común puede dar lugar a numerosos desencuentros. Impedir que el otro progenitor vea al hijo, aprovechándose de la falta de sentencia, se considera un ejercicio anómalo del rol parental.
Aunque ambos progenitores tienen los mismos derechos y obligaciones en ausencia de regulación, es crucial tomar medidas legales a tiempo para evitar el deterioro de la relación paternofilial y el daño a todos los miembros de la familia.
Régimen de Visitas sin Convenio Regulador
El régimen de visitas se establece mediante una resolución judicial, ya sea un convenio regulador homologado o una sentencia. Si no existe regulación, no hay derecho de visitas definido. En separaciones sin convenio regulador, muchos padres intentan denunciar o tomar medidas civiles para reclamar la compañía de sus hijos, pero sin una base legal firme.
Incumplimiento del Convenio Regulador
Cuando se incumple el convenio regulador, el progenitor afectado puede exigir el cumplimiento forzoso de lo pactado mediante un proceso judicial de ejecución de títulos judiciales. Es necesaria la asistencia de abogado y procurador, y el juzgado competente es el que dictó la sentencia incumplida.
¿Qué Medidas se Pueden Incumplir?
El convenio regulador, según el artículo 90 del Código Civil, fija medidas como:
- Cuidado y custodia de los hijos.
- Ejercicio de la patria potestad.
- Régimen de visitas, estancia y comunicación.
- Atribución del uso de la vivienda familiar.
- Destino y cuidado de los animales de compañía.
- Liquidación del régimen económico matrimonial.
- Contribución a las cargas del matrimonio.
- Pensión alimenticia y compensatoria.
El cónyuge perjudicado puede demandar al otro por incumplimiento, ya sea mediante una demanda de ejecución (para cuestiones económicas) o una demanda de modificación de medidas (para el régimen de visitas o la guarda y custodia).
CUSTODIA COMPARTIDA | 3 CONSEJOS PARA IMPLEMENTAR ÉSTE RÉGIMEN
Consecuencias del Incumplimiento
Las consecuencias económicas del incumplimiento pueden ser graves, incluyendo el embargo de bienes y la imposición de multas. El incumplimiento reiterado del régimen de visitas puede llevar a la modificación del régimen de guarda y visitas por el tribunal, siempre en función del interés superior del menor.
¿Qué Hacer ante la Obstrucción del Régimen de Visitas?
Si te impiden ver a tu hijo sin una resolución judicial, es fundamental buscar asesoramiento legal especializado. El Código Civil establece que ambos progenitores conservan la patria potestad y los derechos parentales, incluso en casos de ruptura. La obstrucción reiterada puede ser denunciada ante el juzgado de guardia o los servicios de protección de menores.
En resumen, la elaboración de un convenio regulador es crucial para proteger los derechos de los niños y establecer un marco claro para la relación entre los progenitores tras la separación. La falta de este acuerdo puede generar incertidumbre, conflictos y desamparo legal para los menores.
Recuerda: Siempre es preferible buscar una solución amistosa y negociada, priorizando el bienestar de los hijos y evitando la judicialización innecesaria de la situación.
