La estimulación temprana en bebés prematuros es vital para el buen desarrollo del pequeño. Un bebé se considera prematuro si nace antes de la semana 37 de embarazo, tres semanas antes de la fecha prevista. Un bebé es prematuro cuando nace antes de la semana 37 de embarazo o su peso está por debajo de 1,5 kg. Estos últimos son los que más van a necesitar la estimulación temprana; su evolución será más complicada, puesto que no han podido madurar todos sus órganos en el momento que le correspondía. El bebé necesitará cuidado especial hasta que sus órganos se desarrollen lo suficiente como para vivir sin atención médica. En ese momento se le dará el alta.
Los niños que nacen antes de tiempo tienen que madurar fuera del útero materno, por lo que sufren un retraso en su desarrollo, madurez y crecimiento. Tendremos que hablar de la «edad cronológica», que es la fecha en la que nació, y de la «fecha corregida», que es la fecha en la que debería haber nacido.
A continuación tienes un índice con los puntos que vamos a tratar en este artículo:
- Ritmo de desarrollo
- Retraso motor simple
- Hipertonía transitoria
- Parálisis cerebral
- Desarrollo a los 8 meses
Ritmo de Desarrollo en Bebés Prematuros
Para valorar su desarrollo es importante ajustar las tablas de crecimiento habituales con las que se mide a los bebés, para ello se utiliza la edad corregida. Esta es la edad que tendría si hubiese nacido en la fecha prevista, a las 40 semanas. Por ejemplo, un bebé que ha nacido a las 28 semanas, cuando tenga 4 meses de edad es como si tuviera solo un mes de desarrollo. Por lo que no podremos compararlo con otros bebés que tenga 4 meses, sino con los que tengan un mes. De este modo podremos saber si nuestro hijo crece correctamente.
Durante el primer año es normal observar etapas de crecimiento y periodos en los que este se detiene aparentemente. Y aunque su crecimiento sea más lento, el 50% de los bebés que nacen con menos de 1.500 gramos son capaces de mantenerse sentados a los 7 meses de edad corregida, y casi todos (el 90%) lo logran hacia los 9 meses de edad corregida.
Algunos presentan una curva de crecimiento lenta y han de hacer frente a un posible retraso motor simple o a una hipertonía transitoria. Por ello, es importante el seguimiento médico de los prematuros durante los primeros dos años.
Hitos del desarrollo a los 8 meses.
Retraso Motor Simple
Es un simple retraso en adquirir algunas habilidades motores con respecto al resto de niños. Logran adquirirlas, pero más tarde. Aparece en los dos primeros años de edad corregida, en niños que presentan múltiples patologías de base de cierta gravedad, y en los que tienen una curva de crecimiento más lenta. Si mejora su patología de base, mejora el retraso motor y si esta se lo permite se pueden beneficiar de los programas de estimulación precoz. Casi siempre tendrán una evolución favorable.
Hipertonía Transitoria
La maduración de los músculos se ve alterada con el nacimiento prematuro. Los músculos están preparados para madurar en un medio líquido hasta la semana 40 de embarazo. Cuando un niño nace prematuro, sus músculos deben soportar toda la acción de la fuerza de la gravedad cuando todavía no están preparados para ello.
Por otra parte, al terminar la gestación antes de tiempo no se adquiere la máxima posición de flexión que el feto adopta dentro de la madre al final del embarazo, es más, al nacer el niño prematuro se le suele colocar extendido sobre la superficie dura de la incubadora. De esta forma se interrumpe de forma brusca la posición de flexión, que es en la que naturalmente se encuentra el feto.
Estos dos aspectos son los causantes del incremento del tono muscular que se encuentra de forma transitoria en casi el 50% de los niños prematuros, que se denomina hipertonía transitoria. Suele aparecer a los 3 meses de edad corregida, progresa de la cabeza a los pies, se manifiesta primero como retracción escapular (juntar los omóplatos) y posteriormente va descendiendo hacia los miembros inferiores, no se sabe con seguridad si provoca retrasos en la sedestación (sentarse de forma autónoma), y empezar a gatear o andar. En cualquier caso, desaparece antes de los 18 meses de edad corregida sin dejar secuelas.
Parálisis Cerebral
Se manifiesta también con aumento del tono muscular (hipertonía), pero se acompaña de asimetrías, retracción muscular y retraso en la adquisición de las habilidades motoras. Los niños con parálisis cerebral deben acudir a un centro de atención temprana para someterse a estimulación precoz. Si se considera la edad de sedestación sin apoyo, prácticamente todos los niños que alcanzan la sedestación antes de los dos años de edad corregida consiguen caminar solos antes de los ocho años.
Desarrollo del Bebé Prematuro a los 8 Meses
Seguramente te habrás dado cuenta de que el tiempo pasa muy rápido y de que tu bebé ya está a punto de cumplir 8 meses. ¡Se hace mayor! Pero, ¿qué es lo novedoso en los bebés a partir de los 8 meses? ¿Quieres saber cómo es el desarrollo del bebé 8 meses? Pues a continuación vamos a verlo. A partir de los 8 meses, el bebé comenzará a mantenerse sentado por sí mismo.
Podrá rodar y girar su cuerpo, incluso podrá levantarse, en caso de que esté tumbado de espaldas, y quedarse en la posición de sentado. Un bebé de 8 meses también podría empezar a gatear. No obstante, esto no siempre ocurre y algunos pueden tardar un poco más en aprender a hacerlo. Algunos bebés conseguirán apoyarse en un mueble para ponerse de pie, aunque no es así en todos los casos. Asimismo, un bebé de 8 meses tendrá una visión muy parecida a la de un adulto.
Esto le permitirá reconocer personas y objetos, además de que su curiosidad por lo que hay a su alrededor estará potenciada por el hecho de tener una visión más clara.
Bebé de 8 meses explorando su entorno.
Alimentación
La alimentación del bebé de 8 meses es fundamental para su correcto desarrollo. El bebé se encuentra en pleno crecimiento, es por eso por lo que llevar una buena alimentación se convierte en algo imprescindible para que su desarrollo sea correcto. A los 8 meses de edad se pueden experimentar una gran cantidad de cambios en su dieta. Se le permite una dieta diversificada mucho más variada, pero equilibrada, para que pueda obtener todos los nutrientes necesarios para su desarrollo. Consulta con su pediatra los alimentos sólidos que puede empezar a tomar. A partir de los 6 primeros meses es adecuado el consumo de preparados de continuación como parte de una dieta diversificada.
Enfamil Premium COMPLETE 2 es un preparado de continuación para bebés mayores de 6 meses que puede darse como parte de una dieta diversificada, es decir, como complemento a la alimentación sólida que el bebé ha comenzado a tomar. Hay que tener en cuenta que el hierro contribuye al desarrollo cognitivo normal de los niños, y el zinc, por otra parte, es esencial para el crecimiento.
Estimulación Temprana para Bebés de 6 a 9 meses
Estimulación
Durante esta etapa el bebé puede comenzar a gatear. Es por eso por lo que estimular el gateo es uno de los juegos más populares en los bebés de 8 meses. Tan solo tendrás que sentarte frente al bebé y llamarlo para que vaya hacia ti. A partir de los 8 meses, es posible que tu bebé intente imitar tus movimientos, por lo que cantar canciones con gestos será una buena forma de estimular su desarrollo. “Los cinco lobitos” es una buena opción. También les encantará estar frente a un espejo, de manera que un buen juego será el de poner un espejo frente a ti y a tu bebé y realizar movimientos sencillos.
La estimulación temprana son un conjunto de actividades, ejercicios y técnicas que están destinadas a todos los niños, indistintamente de si sufren algún retraso o inconveniente en su desarrollo. En esta parte, se realizan los movimientos con la boca, la nariz, las cejas, los ojos siempre frente al niño. Aquí juegan un papel importante los padres. Conforme el niño va creciendo, los ejercicios se van adaptando al ritmo del pequeño.
Desde que nacen, todos los padres estamos atentos al desarrollo de nuestros hijos. ¡Nos encanta celebrar sus pequeños-grandes progresos! porque ¡hace tanta ilusión ver cómo crecen y ganan habilidades! Además, es importante hacerlo para ver si evolucionan correctamente, y no solo desde los primeros meses sino de forma continuada. El motivo es que hay algunos problemas que hasta los 12-36 meses, que es cuando empiezan la etapa preescolar, no se pueden detectar. De todos modos, no hay que obsesionarse. Hay niños que hablan, gatean y caminan enseguida y otros que van a un ritmo más lento. También influye el carácter, el entorno y los estímulos. Si tienen hermanos mayores, en general aprenden y se espabilan antes. Pero ¿qué ocurre en el caso de los bebés prematuros? ¿Es de esperar que tengan más problemas?
“La mayoría de los padres de un bebé prematuro tienen mucha más información, porque ha estado en contacto más estrecho con especialistas desde el nacimiento de su bebé y saben que su evolución es diferente a la de otros niños. En este sentido un dato muy importante es que su desarrollo no es equiparable al de los niños nacidos a término, al menos hasta que alcancen los tres años. Además, hay que hacer un seguimiento adaptado a su edad “real”, que no es su edad cronológica, sino la edad corregida. Si es el caso de tu hijo, puedes calcularla a partir de dos datos: la fecha probable en la que estaba previsto el parto y las semanas transcurridas de embarazo cuando nació. Si estaba previsto que naciera a las 40 semanas y nació a las 28 semanas, hay que restar de 40-28. El resultado son las semanas de prematuridad. Nació 12 semanas antes. Para saber, por tanto, cuál es su edad real hay que restar de “su edad actual” las semanas de prematuridad. Si han pasado 6 meses desde que nació (24 semanas), su edad real no son 6 meses sino el resultado de esta operación: 24 semanas - 12 semanas= 12 semanas, es decir 3 meses.
“Es cierto que en el caso de los bebés prematuros extremos, el porcentaje de retrasos madurativos puede ser más alto, por ello existen protocolos propios que incluyen visitas de múltiples especialistas, como neuropediatría, rehabilitación y atención temprana, entre otros. Estas visitas de seguimiento se realizan a través de unas unidades especializadas denominadas Centros de Desarrollo Infantil y Atención Temprana (CDIAT)”, añade Mireia Torres Moliner, también especialista en Neonatología del Hospital Universitari Dexeus. Dependen del Gobierno de cada CC.AA y la atención que ofrecen es gratuita. Si a partir de esa edad existen problemas de desarrollo, el seguimiento ya tiene que hacerse a través de los especialistas que corresponda por separado, no está centralizado. “En nuestro hospital, les hacemos una hoja de ruta para realizar su seguimiento. Cuanto más extremo sea el prematuro -si nació con pocas semanas, muy bajo peso o tiene algún problema de salud añadido- mayores son las probabilidades de que se den trastornos del desarrollo“, explica Paula. “Lo que siempre decimos a los padres es que entendemos su preocupación, pero que confíen en los profesionales, ya que existen muchos recursos y hay protocolos muy claros para ayudar en su desarrollo», añade Mireia Torres. A los dos años aproximadamente, casi todos alcanzan el rango normal. Si tu hijo no lo ha alcanzado, puede necesitar apoyo adicional durante un período de tiempo más largo. Pero no significa que no vaya a progresar. Un aspecto muy importante es que los padres estén muy implicados, “son el principal apoyo”, indica Paula,” porque, por nuestra experiencia, todo es mucho más fácil cuando se trabaja en equipo con los profesionales”.
Desarrollo Neurológico Normal
Para valorar si el bebé ha alcanzado un desarrollo neurológico normal hay que tener en cuenta la edad corregida, es decir, la edad que tendría si hubiera nacido a las 40 semanas de embarazo (fecha probable de parto). A los 2 meses puede girar la cabeza al escuchar ruidos y seguir el movimiento de los objetos con los ojos y sonreír. Reconoce a su madre o a la persona que lo cuida. Al cumplir los 6 meses comienza a voltearse y a mantenerse sentado con apoyo. Puede agitar objetos, estirar los brazos para cogerlos con ambas manos y pasárselos de una mano a otra. A los 9 meses se mantiene sentado sin apoyo, gatea y puede caminar cuando se le sostiene con las manos. Imita sonidos y es capaz de decir palabras simples como mamá o papá. Al cumplir los 12 meses puede comenzar a dar pasos solo, aunque a veces lo logra a los 15 meses. Ayuda a quitarse la ropa y juega con otros niños. Dice al menos dos palabras, además de mamá y papá, y reconoce su nombre e imita palabras familiares. A los 18 meses sube escaleras sujetándose con una sola mano. Construye torres de 3-4 bloques. Puede señalar tres partes del cuerpo, obedece órdenes sencillas, conoce y puede nombrar de 2 a 5 objetos corrientes. En torno a los 24 meses puede apilar 6 bloques y pasar, una a una, las hojas de un libro. Identifica un círculo, un cuadrado y un triángulo. Sabe el uso de muchos objetos.
Signos de Alarma
- Si a los 3 meses de edad corregida no sigue con los ojos la cara de personas u objetos. Si no emite sonidos, ni sonríe fácil y espontáneamente.
- Si a los 6 meses de edad corregida se le ve apático o muy inquieto de forma constante. Si se relaciona poco, ni siquiera con su madre. Si a los 9 meses de edad corregida no pasa objetos de una mano a otra. Si no se voltea ni se mantiene sentado. Si no responde a su nombre ni balbucea.
- Si a los 12 meses de edad corregida no se mantiene sentado sin apoyo, ni utiliza el pulgar y el índice para coger objetos pequeños, como por ejemplo trozos de comida.
- Si a los 18 meses de edad corregida no camina sin ayuda o lo hace de puntillas de forma constante. Si no señala con el dedo índice, no imita sonidos ni pronuncia ninguna palabra comprensible. Si no puede construir una torre con bloques.
- Si a los 24 meses de edad corregida no identifica objetos básicos o no inicia por sí mismo el juego. Si se cae o tropieza mucho más que otros niños de su misma edad. Si no es capaz de completar un rompecabezas o un juego sencillo de formas geométricas. Si no cumple órdenes sencillas como “dame”.
Es recomendable realizar método canguro. Los padres de los bebés que nacieron muy prematuros pueden ayudar al desarrollo neurológico de sus hijos dedicándoles tiempo para jugar con objetos, adoptando distintas posturas, boca abajo, sentados con apoyo y de pie con sujeción de las manos. También se sabe que hablarles mucho, aun antes de que comprendan lo que escuchan, aumenta el desarrollo intelectual. Es muy bueno contarles cuentos antes de dormir desde muy pequeños.
Habilidades Adicionales a los 8 Meses
Ya son capaces de sentarse sin apoyo y con la espalda bien recta tanto tiempo como quieran. Hacia los 8 meses pueden sostenerse sobre sus manos y sus rodillas. También pueden ponerse de pie ellos solos apoyándose en algún objeto, y pronto comienzan a recorrer la habitación bien agarrados a los muebles para no perder el equilibrio. Una nueva habilidad muy interesante es la capacidad de buscar un objeto que ha desaparecido. Hasta los 6-7 meses, si tapamos o escondemos un objeto con el que esté jugando, el niño no lo busca y parece como si el objeto hubiera desaparecido de su mente.
También experimenta con varios objetos a la vez. Hasta esta edad solo podía coger objetos de un tamaño acorde al de su mano porque no había aprendido todavía a hacer la "pinza" entre el pulgar y el dedo índice. El descubrimiento de la permanencia del objeto coincide con cambios importantes en su desarrollo social. Le encanta que juguemos con él al cucú, ¡ya no estoy! Al mismo tiempo aparece la angustia de separación. Se les hace difícil separarse de los padres y pueden llorar cuando esto ocurre. Niños que dormían bien comienzan a despertarse y llorar por la noche para que sus padres lo acompañen. Aparece también un deseo de independencia frente al control de los padres. Su comprensión mejora rápidamente. Reconoce su nombre y algunas palabras. También sus balbuceos comienzan a ser más elaborados. Al comienzo emite bisílabos ("ma-ma", "da-da") y, posteriormente, varias sílabas ("ba-da-ma") con una entonación que imita la lengua materna.
*Esta información se refiere a niños nacidos a término y no es aplicable a prematuros. Por otra parte, cada niño es único y su desarrollo puede tener un ritmo algo diferente al que presentamos.
