Niños Lobo: Mitos y Leyendas de Licantropía

Los hombres lobo, criaturas que combinan lo humano y lo animal, han capturado la imaginación de culturas alrededor del mundo durante siglos. Desde la antigua Grecia hasta la Europa medieval, las historias de licántropos han evolucionado, adaptándose a los temores y creencias de cada época. En este artículo, exploraremos los mitos y leyendas que rodean a los niños lobo, examinando casos históricos, trastornos psicológicos y la persistente fascinación cultural por estas figuras.

El hombre lobo o El caníbal, grabado de Lucas Cranach, el Viejo (1472-1553), que recrea la terrorífica leyenda de los licántropos.

Orígenes del Mito

Aunque existen referencias en prácticamente todos los continentes y épocas a criaturas mitad hombre mitad bestia, el epicentro del mito del hombre lobo suele ubicarse en la leyenda griega de Licaón, rey de Arcadia. En la mitología griega, Licaón era un rey culto y una persona muy religiosa que había sacado a su pueblo de las condiciones salvajes en que vivían originariamente.

Según una leyenda, Lycaon, rey de Arcadia, fue transformado en lobo porque había asesinado a un niño y roció con su sangre el altar de Zeus. Según otra, tenía 50 hijos que ofendieron a Dios también con carne humana y Zeus los ejecutó al padre y sus vástagos con su rayo vengador.

El licántropo aparece, cuando menos, en la Grecia clásica: Herodoto indicaba que los Neuri, una tribu que él situaba en el nordeste de Escitia, se transformaban en lobos una vez al año y retornaban a su forma humana unos días después. En su traducción de los mitos griegos, Graves habla de un grupo de habitantes de Parnaso que siguieron a una manada de lobos hasta la cima de una montaña donde fundaron una nueva ciudad: Lycorea.

La Licantropía en la Historia

El mito del hombre lobo vivió su auge durante la Edad Media en Europa, dada la superstición reinante y la vinculación de estas criaturas con el Demonio cristiano. En el comienzo del Renacimiento se da, al parecer, el mayor número de licántropos. Parece que había epidemias de licantropía, probablemente un ejemplo claro de histeria de masas.

En la Edad Media a menudo se les rasgaba la piel para ver si debajo de esa apariencia humana escondían el pelaje del lobo. La leyenda de la época decía que cuando el licántropo tenía forma humana, llevaba su piel al revés.

La Iglesia católica cambió de postura. En 1484 era pecado creer “en el mito pagano de los hombres lobo”. Un siglo más tarde, a finales del XVI, no se podía discutir la existencia de los hombres-lobo, considerados un tipo de ser diabólico, al estilo de las brujas, aliado con Satán. La Inquisición persigue a estas personas porque se piensa, por tanto, que su estado es el resultado de un pacto con el diablo o una posesión diabólica.

Según registran las crónicas, Boguet, un juez francés, condenó a muerte a 600 “licántropos”. Por poner un ejemplo de esa época, Gilles Garnier fue quemado en la hoguera en Dole en 1573.

El 31 de octubre de 1589, el numeroso público congregado en la plaza de la ciudad alemana de Bedburg, en el electorado de Colonia, tuvo ocasión de presenciar una ejecución espeluznante. El reo era Peter Stumpp, un rico hacendado de 50 años de edad, al que se acusaba de haber tomado, mediante un pacto con el diablo, la apariencia de un lobo y haber asesinado a varias personas, incluidos niños y mujeres embarazadas, cuyos cerebros devoró.

Durante el proceso, al parecer, Stumpp acabó por confesar que practicaba la magia negra desde que tenía doce años y que gracias a ello se había hecho tan rico. Además, admitió que el diablo en persona, con quien había hecho un pacto, le había regalado un cinturón mágico, gracias al que se transformaba en un monstruo con apariencia de lobo.

Es significativo que los campesinos, en su búsqueda del hombre diabólico que se transformaba en lobo por la noche, pusieran sus ojos precisamente en Peter Stumpp. En efecto, éste tuvo la mala suerte de ser un campesino rico en una época de carestía y grandes hambrunas provocadas por las malas cosechas, y, por ello, despertaba fácilmente envidias y sospechas.

Junto a Stumpp fueron ejecutadas otras dos personas: Katharina Trumpen, una campesina vecina, y su hija Sybilla. El caso de Katharina era similar: de los documentos conservados se puede deducir que, como Stumpp, era viuda y se contaba entre los hacendados más pudientes de la zona.

Ello daría lugar a un conflicto, la llamada guerra de Colonia (1583-1589), que afectaría de lleno a la ciudad de Bedburg justo en el momento en que estalló el caso Stumpp. En efecto, el nuevo arzobispo invadió la región de Bedburg con el objetivo de expulsar a su señor, Adolf von Neuenahr, que había apoyado a Gebhard Truchsess.

La condena de Stumpp también debió de tener un trasfondo político-religioso ya que una vez declarado culpable, sus tierras pasarían al señor local.

En 1589 llegó a Bedburg un nuevo señor, el católico Werner von Salm-Reifferscheid-Dyck, pero se topó con la resistencia de la población, mayoritariamente protestante. Entonces decidió darles una buena muestra de cuál sería su final si no cejaban en su empeño, para lo que eligió como chivo expiatorio a Stumpp, quien precisamente se había convertido al protestantismo con Neuenahr.

Explicaciones Científicas y Psicológicas

La explicación científica de esta creencia se suele relacionar con enfermedades como la rabia (que puede provocar insomnio persistente, fotofobia y agresividad), la hipertricosis (crecimiento excesivo del pelo sobre el cuerpo entero) o la porfiria (un desorden enzimático con síntomas que incluyen alucinaciones y paranoia).

En Neurociencia existe un trastorno llamado licantropía clínica. Es un síndrome psiquiátrico raro que incluye la creencia del paciente en que se transforma o se ha transformado en un animal. Se ha relacionado con las psicosis, estados alterados de la percepción de la realidad que frecuentemente incluyen alucinaciones y delirios. El episodio psicótico está frecuentemente causado por un trastorno mental como la esquizofrenia, el trastorno bipolar o una depresión.

Un estudio con neuroimagen de dos personas diagnosticadas con licantropía clínica ha puesto de manifiesto cambios en las áreas cerebrales que representan la forma del cuerpo (propiocepción e imagen corporal), las que realizan el mapa cerebral de nuestro cuerpo. El estudio científico sugiere que cuando estas personas dicen que su cuerpo está transformándose, realmente están sintiendo eso, ésa es la información que está procesando su cerebro.

Las distorsiones de la imagen corporal de uno mismo forman parte de distintos trastornos mentales. Existen muchos datos que indican que una psicosis no es tan solo una percepción anómala así que es posible que la licantropía sea una mezcla de unas experiencias corporales anómalas pasadas por una mente en estado de confusión y salpicada de tradiciones culturales e imágenes trasmitidas de generación en generación, nuestros mitos, nuestras leyendas.

Niños Criados por Lobos

Dentro de las leyendas de hombres lobo, también existen casos documentados de niños criados por lobos. La psicóloga encontró en su investigación a Marcos Rodríguez Pantoja, «el niño lobo de Sierra Morena», que ahora vive en Ourense y que se crio entre los 7 y los 17 años entre estos depredadores. La conclusión de Sonia Guerra es que el aislamiento condiciona no solo la vida, sino también la personalidad y limita el desarrollo en sociedad.

Rodríguez nació en 1946 en Añora (Córdoba). Se quedó huérfano de madre cuando era un bebé y su padre lo vendió como bracero. Cuando tenía seis años se murió el pastor que lo cuidaba y el pequeño se echó al monte y fue adoptado por una manada de lobos.

Marcos Rodríguez, según explicó, sabe hablar y entiende lo que se le dice, aunque haya conceptos que no capta. Sin embargo, en el de Víctor de Aveyron, el protagonista de la película de Françoise Truffaut, que proyectaron en la jornada, nunca consiguió llegar a hablar. Aveyron fue encontrado en 1790 en un bosque francés cuando supuestamente había cumplido los 12 años y fue recluido en una institución para poder estudiar su caso.

El Hombre Lobo en la Cultura Popular

"Criaturas Mitológicas: La Maldición Del Hombre Lobo" (2018) Documental | En español

Los hombres lobo están entre nosotros. Inundan la literatura, el cine y los videojuegos. Resultan tan repetitivos como las películas de superhéroes o las de gañanes sureños persiguiendo parejas de enamorados. De entre las criaturas monstruosas que danzan por los grandes mitos de la civilización, hay tres que sobreviven hoy en día con una excelente salud: los zombies, los hombres lobos y los vampiros.

Los ejemplos más recientes que tenemos en la cultura popular puede que sean los de ‘Crepúsculo’, con Taylor Lautner y su Jacob sin camiseta. Ahí tenemos ‘Lobo’ con Jack Nicholson en los años 90; ‘Teen Wolf, tanto la serie de los años 2000 como la película de Michael J. Fox, o la que lo inició todo, ‘El hombre lobo’ de Lon Chaney, en 1941, que cimentó las bases del mito que conocemos hoy en día en el séptimo arte.

El hombre lobo en el cine.

La fascinación por lo oscuro

Pero, ¿por qué de esta fascinación por las criaturas oscuras? La respuesta está en quién dicta hoy las reglas del cine comercial y la literatura fantástica: los adolescentes. Son seres incomprendidos, en proceso de transformación, con miedo a la luz (a salir a la pizarra) y que creen compartir con los vampiros y los hombres lobos la clandestinidad, una sensación que las nuevas tecnologías han acrecentado.

El miedo a la muerte -concretamente a envejecer- también está presente a nivel psicológico en los tres mitos, que representan a criaturas inmortales. Tenemos pavor a la muerte y no solo eso, sino que cada vez la negamos más.

Licantropía en Extremadura

El tema de la licantropía en Extremadura hasta la fecha carece de los mínimos estudios de investigación. La falta de estudios en otras regiones no significa la inexistencia de este hecho cultural. Esto es precisamente lo que ocurre en Extremadura, región que se inscribe en el oeste peninsular , área que, al decir de Caro Baraja, mantiene con más arraigo lo que se ha dado en llamar «fenómeno de la licantropía».

En Extremadura suelen confundirse y emplearse como sinónimos los términos Licántropo y hombre-lobo, a pesar de que son vocablos que se refieren a dos cuestiones diferentes. Entre los últimos casos de licantropía quizás haya que incluir al llamado «coyote» de Barcarrota. que hace muy pocos años. en las noches de luna llena aparecía en la localidad pacense y proyectaba su furia hacia los carros de labor, a los que prendía fuego. Nunca ha llegado a averiguarse su identidad, pero en el pueblo admiraban su sagacidad y su «comportamiento lobuno».

En el hombre-lobo, por el contrario. la transformación teriomórfica se da «realmente», es decir, la persona se convierte en lobo adquiriendo su figura y sus hábitos. El hombre-lobo extremeño, que presenta un aspecto normal que en nada hace sospechar su otra apariencia, toma forma lobuna y feroz algún que otro viernes, la noche de San Juan o las de plenilunio, sin que falten condicionantes que obligan su metamorfosis en otras fechas distintas e incluso continuamente.

Causas de la Transformación en Extremadura

  • La más conocida es la que hace víctima del infortunio al último hijo de una serie ininterrumpida de siete varones. Para eliminar la fatalidad es necesario y suficiente que este niño nacido en el postrero lugar sea bautizado por el hermano mayor, imponiéndosele el nombre de Antonio.
  • La maldición paterna es otra de las causas por las que una persona llega a ser hombre-lobo. En la creencia popular esta maldición siempre se cumple y, una vez lanzada, ningún hijo puede eludir sus efectos.

Remedios para la Licantropía en Extremadura

  • Una vez que ha causado efecto, sólo puede ser eliminado cuando al licántropo en su estado lobuno se le da caza y se le practica una sangría, que, al decir de Publio Hurtado, ha de acompañarse con alguna jaculatoria.
  • El cortarle las patas al animal para que recupere su forma humana ha sido una creencia bastante generalizada, con rasgos que se mantienen en el folklore.
  • El destruir la piel del hombre-lobo es otra causa suficiente para poner fin al maleficio que pesa sobre el infortunado. La aniquilación más efectiva del pellejo, ya que impide la utilización de los fragmentos de la misma, se consigue mediante el fuego.

Tabla resumen de la licantropía

Aspecto Descripción
Orígenes del mito Leyenda griega de Licaón.
Auge del mito Edad Media en Europa.
Explicaciones científicas Rabia, hipertricosis, porfiria, licantropía clínica.
Licantropía clínica Síndrome psiquiátrico raro con creencia de transformación en animal.
Remedios populares Sangría, cortar las patas, destruir la piel.

Publicaciones populares: