El Horror en Oviedo: Rescate de Niños Encerrados en una "Casa de los Horrores"

Oviedo se encuentra conmocionada tras la detención de un matrimonio vecino que mantenía a sus tres hijos encerrados desde 2021. Los menores, dos gemelos de ocho años y otro de 10 años, vivían en condiciones insalubres, rodeados de basura y sin escolarizar. Este caso ha sacudido a la comunidad y ha puesto de manifiesto la importancia de la vigilancia vecinal y la intervención de los servicios sociales.

Vista de la casa en Oviedo donde los niños estuvieron encerrados durante años. Fuente: El Diario.

El Descubrimiento del Horror

Fue una vecina quien dio la voz de alarma, lo que permitió a la Policía Local de Oviedo intervenir y liberar a los niños. La finca siempre estaba cerrada y, aunque las persianas subían y bajaban, nunca se vio a los niños en la calle. Gracias a esta denuncia, se destapó una situación que permaneció oculta durante años.

Los agentes de la Policía Local de Oviedo encontraron la casa "bastante llena" de basura, y atestada de medicamentos: "Había cajas por todas partes". "Se ha llegado a encontrar una rata y monstruos dibujados por toda la casa", nos cuenta nuestra compañera Cristina Rusiñol.

Condiciones de Vida Inhumanas

Los niños vivían entre basura y usaban pañales a pesar de tener 8 y 10 años. Además, llevaban tres mascarillas cada uno y no estaban escolarizados. Los menores permanecieron durante casi cuatro años encerrados por sus padres en una vivienda rural de Oviedo. Los pequeños vivían entre basura, usaban pañales pese a tener 8 años los dos gemelos y 10 años el hermano mayor. Además, llevaban tres mascarillas cada uno de ellos, no estaban escolarizados.

Persianas siempre bajadas, niños en la oscuridad total, durmiendo en cunas y abrazados a una madre atemorizados con la presencia de gente extraña. Una casa que siempre estaba blindada y en la que nunca se levantaban las persianas.

Los niños no salían al patio y llevaban desde 2021 sin salir afuera, sin tener más vida que la que había dentro de aquellas paredes negras, con unos padres empeñados en mantenerles en una especia de burbuja para protegerse de supuestas enfermedades o peligros.

La Intervención y el Rescate

Los policías y trabajadores sociales sólo pudieron acceder a los menores, sin escolarizar al menos desde octubre de 2021, una vez estos se hubieron puesto tres mascarillas cada uno. Los agentes llevaron una traductora de alemán, pero los niños finalmente hablaban inglés.

Los agentes de policía que irrumpieron el pasado lunes en una vivienda de Fitoria encontraron a tres niños que corrieron a refugiarse entre los brazos de su madre, mientras el padre se mantenía distante. Los menores llevaban mascarillas y apenas sabían andar. Tras casi cuatro años de encierro, los niños salían por primera vez al exterior desde diciembre de 2021. Durante este tiempo, ni siquiera habían pisado el jardín.

La intervención tuvo lugar el día 28, entre las 11.15 y las 14:45 horas, coincidiendo con el apagón, por lo que los agentes tuvieron que actuar a oscuras. Los agentes pudieron acceder a la vivienda con el permiso del titular de la misma y realizaron una inspección ocular del espacio en presencia del matrimonio, es cuando determinan que existe una situación de riesgo para la integridad de los menores.

El Perfil de los Padres

El padre, de 53 años y nacionalidad alemana, es doctor en Filosofía y teletrabaja como cazatalentos y asesor de recursos humanos. El alquiler de la vivienda fue pagado religiosamente desde que la familia la alquiló en octubre de 2021. El padre, quien según las primeras pesquisas ejercía cierto ascendiente sobre la madre, fue la única de las cinco personas que se empadronó en el lugar.

La madre, de 48 años y estadounidense nacionalizada alemana, pidió a los policías y miembros de los Servicios Sociales del Ayuntamiento el máximo cuidado con los niños, diciendo: "Tengan mucho cuidado por favor, están muy enfermos".

Los investigadores sospechan que el aislamiento autoimpuesto responde a problemas mentales en los padres, y mientras servicios sociales del Principado miden los daños en los menores, se barajan en los progenitores síndromes como el de Munchausen (en el que se trata como enfermos a hijos sanos) o el de Diógenes (en la casa había basura incluso debajo de la cama matrimonial). La juez deberá determinar ahora la voluntariedad y las capacidades mentales en los padres.

El progenitor asegura en sus redes sociales que se dedica a ser "cazatalentos", aunque antes había desempeñado trabajos en la industria farmacéutica. Es además seguir de la saga de "Star Wars" y de "El señor de los anillos" y escucha "Oasis". Detrás de este perfil de apariencia normal, se esconde la personalidad de un hombre que podría haberse dedicado a dar clases de Filosofía en su país, pero que por algún motivo que no ha trascendido, prefirió una vida trabajando "on line" y en donde su día lo pasaba frente a la pantalla de un ordenador.

La Salud de los Niños

En la posterior revisión de los chicos en el Hospital Universitario Central de Asturias, se evidenció que los críos no sufren patología ninguna, salvo las que pudieron infligirles sus padres. Los tres menores están “físicamente perfectos”, tras haber sido sometidos a un reconocimiento integral, y a la espera de una valoración psicológica “en profundidad”.

Los niños hablan inglés solamente y ahora mismo lo que estamos intentando es que ganen confianza en el entorno”, ha añadido.

Los pequeños, que han sido sometidos a una exploración médica en el hospital, han sido trasladados a un centro dependiente de la Consejería de Derechos Sociales y Bienestar, que ahora velará porque lleven una vida lo más normalizada posible y acorde a sus edades.

Interior de la vivienda donde residían los menores. Fuente: La Nueva España.

El Proceso de Recuperación

Los tres hermanos, rescatados del chalé de la zona rural de Oviedo en que sus padres los mantenían recluidos desde diciembre de 2021 están a salvo y bajo la tutela del Principado. Estos días están siendo sometidos a una primera fase de valoración física, emocional, relacional y de comportamiento que determinará el alcance de los daños que haya podido provocar en ellos el aislamiento forzoso al que, presuntamente, fueron sometidos por sus progenitores -ya en la cárcel-.

No hay que dejar de lado que «su normalidad es la que tenían» y que «ahora hay que iniciar un trabajo terapéutico desde el ámbito socioeducativo, en el día a día, para normalizar cosas tan básicas como el control de esfínteres -llevaban pañales-, el aseo y la higiene, salir a la calle, socializar e ir buscando también un desarrollo progresivo de su autonomía», por ejemplo, para comer. Ese proceso curativo también pasará por que se les explique a los tres hermanos que «algunas mamás y papás no saben cuidar bien a sus hijos, pero que ello no significa que no les quieran».

Físico, porque «es evidente que hay un proceso de raquitismo» en los pequeños «por la falta de vitamina D» al no salir a la luz del sol. «Un niño de 8 años no sólo no debería dormir en una cuna -ni llevar pañales-, sino que no debería caber».

Después de un examen, se les ha detectado tras un primer informe médico de un pediatra un "estreñimiento severo". Además, también han detectado la presencia de "heces en los intestinos". La causa, la restricción para ir al aseo. Porque no podían ir libremente ni tan siquiera al baño. Tenían un horario, y podían acudir al mismo un número limitado de veces por día. Por ello llevaban pañales. Por eso tenían que aguantarse sus necesidades. Por eso, en ese examen médico, se les ha detectado los problemas anteriormente mencionados.

En estos primeros días, los menores se muestran tímidos y cariñosos con las cuidadoras, relacionándose solo con adultos, al ser lo que han hecho durante la mitad de sus vidas.

Marta del Arco, consejera de Derechos Sociales y Bienestar del Principado de Asturias, afirma que los niños están "físicamente bien": "Han pasado un reconocimiento médico y están bien. Próximamente se les hará una valoración psicológica".

La gravedad de la situación va más allá de haber permanecido encerrados en condiciones insalubres, insiste la psiquiatra infantil y adolescente Lucía Torres a TVE: "Lo único que han conocido en la vida son personas que a la vez son cuidadoras y agresoras".

Posibles Secuelas Psicológicas

Ahora queda por ver cómo les ha afectado el encierro a nivel psicológico. Hay que trabajar con ellos las habilidades sociales. Se han perdido años muy importantes de la edad temprana, en la que debían relacionarse con otros adultos que no fueran sus padres y con otros niños de su edad. El haber convivido con heces y en esas condiciones tan negligentes hace que tengan que empezar de cero.

Es habitual que estas situaciones deriven de algún desencadenante, "como el miedo o el estrés desbordante". A partir de entonces, lo importante para los padres, según la psicóloga, deja de ser el bienestar de los menores y se centra en cómo se sienten ellos mismos al proporcionar esos falsos cuidados. Otra hipótesis, que Villarrubia considera menos probable, es una psicosis compartida.

El contacto con los demás y confiar en un adulto de referencia puede resultar ahora confuso para estos niños. La psicóloga Natalia Ortega explica que la adaptación debe ser paulatina, para evitar que los nuevos estímulos bloqueen a los menores.

Reacciones de la Comunidad

El pasmo y la estupefacción entre los vecinos era absoluto. Empezando por la congregación de monjas carmelitas de clausura que se sitúa a apenas 50 metros de la casa, que venden pastas a los no pocos ovetenses que vienen aquí a pasear.

"No vimos nada jamás, claro que tampoco salimos mucho", comentó una de las religiosas a este diario. Marino, el dueño de otra de estas propiedades aledañas, a otros 50 metros de donde los menores estaban encerrados, no dejaba de confesar a periodistas, vecinos y curiosos su absoluta "angustia": "Cómo puede ser que estuviera sucediendo ahí mismo este horror y ninguno nos enteráramos... Es horrible, horrible".

Joaquín, el alcalde pedáneo, no salía de su asombro: "Nosotros no estábamos ocultando nada, ¿eh? Que conste!", decía el hombre a quien le quería oir, desorientado después de un día entero saliendo en todos los canales televisivos habidos y por haber.

Flor González Muñiz concluye que «esto ha ocurrido con personas que vienen de otro contexto social -el padre es alemán y la madre estadounidense- donde el aislamiento se permite mucha más que en nuestro país.

Salud Mental y los horrores ocultos en Oviedo: menores secuestrados por sus padres

Tabla resumen de los datos del caso:

Datos Información
Niños Dos gemelos de 8 años y un hermano de 10 años
Tiempo de encierro Desde diciembre de 2021 (casi 4 años)
Padres Padre alemán, doctor en Filosofía; Madre estadounidense/alemana
Cargos Violencia doméstica, maltrato psicológico habitual, abandono de menores, posible detención ilegal
Estado actual Niños bajo tutela del Principado de Asturias; Padres en prisión preventiva
Condiciones de la vivienda Insalubre, llena de basura y medicamentos

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