Niños de San Ildefonso: Historia y Tradición en la Lotería de Navidad

La imagen de los niños de San Ildefonso cantando los premios de la Lotería de Navidad es un símbolo inconfundible de la Navidad en España. Cada 22 de diciembre, sus voces llenan de ilusión hogares y administraciones de lotería, marcando el inicio de las fiestas y la esperanza de que la suerte toque a la puerta. Pero, ¿cuál es la historia detrás de estos jóvenes protagonistas?

Niños de San Ildefonso durante el sorteo de la Lotería de Navidad.

Orígenes de la Tradición

La relación entre el Colegio de San Ildefonso y la Lotería de Navidad se remonta a más de dos siglos atrás. Fue el 9 de marzo de 1771 cuando emplearon sus voces por primera vez. El 9 de marzo de 1771 un alumno de San Ildefonso participó por vez primera en un sorteo. Fue Diego López, de siete años de edad. El niño Diego López fue la mano inocente que extrajo el premio de un arcón de 90 bolas entonando "un gracioso soniquete", según los Archivos de la Villa. Desde entonces y hasta hoy, la historia de este colegio ha estado vinculada a estos sorteos.

Cuando se creó la Lotería Nacional, el 30 de septiembre de 1763, su primer director estableció sus oficinas en la plaza de San Ildefonso, en Madrid. La Dirección de Loterías entregó una limosna al Colegio por esta colaboración: 500 reales. La Dirección de Loterías realizó entonces una donación de 500 reales a la institución por esta colaboración.

Aunque la razón del inicio de este vínculo no esté definida de forma muy clara, se cree que su origen está en el modelo de financiación que funcionaba en los denominados en aquella época «centros de beneficencia». Estas instituciones se financiaban a través de donaciones y, como contrapartida, los niños participaban en distintos actos públicos, como acompañar con sus cánticos en las honras fúnebres de diversas personalidades.

La Residencia San Ildefonso

El Colegio Municipal de San Ildefonso tiene su origen en el periodo que comprende las guerras y la peste que asolaron Castilla, desde mediados del siglo XIV hasta mediados del siglo XV. El colegio San Ildefonso es quizás la institución dedicada a la infancia más antigua de la capital española. Sus orígenes se sitúan entre el siglo XV y XVI, aunque el primer dato conciso sobre él data de 1553. Bajo la tutela del Ayuntamiento de Madrid, desde sus inicios nació como centro de acogida a niños huérfanos menores de 15 años, a quienes proveían de sustento, vestido, educación e instrucción catequista.

Desde entonces, «La Casa de los Niños Doctrinos San Ildefonso», como se conocía en esa época, se caracterizó por la excelencia en la educación de sus alumnos. Un aspecto destacable era la formación académica que, ya en el siglo XIX, impartían en materias poco comunes entonces, como solfeo, dibujo, taquigrafía o mecanografía. San Ildefonso se ha caracterizado por la excelencia en la educación de sus alumnos.

Ya en una época más avanzada, en 1973, el Colegio San Ildefonso comenzó a admitir en sus aulas, además de a los niños internos, a alumnos externos. En 1986, se escindió en las dos instituciones diferenciadas que permanecen en la actualidad: el Centro de Educación Infantil y Primaria (CEIP) San Ildefonso, que se integra como uno más dentro de la red de centros educativos de la Comunidad de Madrid, y la Residencia-Internado San Ildefonso.

La Residencia hoy en día está destinada a apoyar a familias que requieren ayuda en la crianza de los hijos. La Residencia Internado es donde en la actualidad permanece el modelo de protección al menor originario de esta institución. Aunque ya no está abierta de forma exclusiva a niños huérfanos, está destinada a apoyar a las familias que, por circunstancias estructurales, económicas o sociales, requieren ayuda en la crianza de los hijos. Entre los requisitos indispensables para ser admitido en la Residencia figuran: estar empadronados en el municipio de Madrid y presentar un informe de los servicios sociales que justifique el ingreso.

El internado acoge hoy en día a más de 60 niños y niñas (desde 1984), de entre seis y catorce años, que residen de lunes a viernes en el centro y que se escolarizan en el CEIP San Ildefonso, en el caso de los niños de Primaria, o en el Colegio concertado Covadonga, si estudian 1º y 2º de Secundaria. Estos niños de la Residencia Internado San Ildefonso son quienes participan de forma exclusiva en los sorteos de la Lotería Nacional.

El Proceso de Selección y Preparación

No todos los alumnos del colegio participan en el sorteo. El requisito principal es que los niños estén matriculados en el Colegio San Ildefonso y tengan mínimo ocho años. Para estos sorteos, se seleccionan a los alumnos que tienen buen timbre de voz y una clara pronunciación. Además, se ejercitan a diario para la rápida lectura de los números y también en el manejo de las bolas de los sorteos.

Para el Sorteo Extraordinario de Navidad, se selecciona a 36 de los 43 niños que participan de forma habitual en la lotería, «lo normal es que se queden fuera los últimos que se han incorporado», apuntan desde la secretaría del centro. Durante los dos meses previos al sorteo, estos 36 niños dedican una hora diaria a practicar el canto de los números, «en especial aquellos que tienen muchos ceros, que son los más difíciles», y a habituarse al «manejo de las bolas extraídas con el material que la Lotería Nacional pone a su disposición en el centro», según confirma el personal del colegio.

Fernández aclara que tener buena voz, el conocimiento de la lectura de los números y un comportamiento positivo son algunas de las cualidades que más se valora en los participantes, aunque con el paso del tiempo “la ilusión no cambia ni los nervios tampoco”. “Es una actividad voluntaria pero al final se presentan casi todos los chavales; además todos deben manejarse más o menos por si alguno se pone malo y falla”, explica.

El director confirmaba que siempre se apuntan más niñas que niños porque son más “constantes”.

Los niños de San Ildefonso entra en el Teatro Real para cantar los premios de la Lotería de Navidad

Participación Femenina

Durante casi dos siglos, solo los niños del colegio participaron en el sorteo, ya que el colegio era exclusivamente masculino. Cinco alumnas que rompieron el "monopolio" de los niños de más de 200 años de historia en el canto de la lotería cuando la Residencia de San Ildefonso (Madrid) pasó a ser mixta y admitió a sus primeras estudiantes a principios de los 80. Las pioneras fueron Adelaida, Mónica, Penélope, Carolina y Esther.

Con apenas once años la madrileña Carolina Pellico era la pequeña del grupo. Esta ejecutiva de una agencia de publicidad cuenta divertida cómo el aterrizaje en los sorteos de las pequeñas fue "superrevolucionario", ya que rompieron la tradición y algún que otro compañero masculino tenía "celillos" del protagonismo de las chicas. "Éramos muy pocas en el internado y los sorteos nos unieron mucho porque estábamos siempre juntas y nos hicimos muy amigas", explica Penélope Hurtado, otra de las cantoras de la suerte.

“El salón estaba abarrotado e impresionaba tanta cámara“Carolina y Penélope coinciden en destacar el buen trato que recibieron- "nos daban chocolate con churros y nos prometían regalos si sacábamos el Gordo"- y los "nervios tan grandes" que sintieron en la lotería de Navidad con todo los focos apuntando hacia ellas. "Si ves las imágenes salíamos nosotras tan pequeñitas con la bolita en la mano entre un mogollón de periodistas", dice Pellico mientras enseña periódicos de la época con las primeras niñas de San Ildefonso acaparando portadas. "La verdad es que el salón estaba abarrotado e impresionaba tanta cámara", rememora su compañera, que con trece años era una de las chicas mayores y ya era consciente de la "responsabilidad" que cargaban en sus espaldas.

Los niños de San Ildefonso son la voz de la suerte cada 22 de diciembre.

Anécdotas y Momentos Memorables

Una de las anécdotas más recordadas de los niños de San Ildefonso ocurrió en la edición de la Lotería de Navidad de 2006, cuando una de las niñas dejó caer accidentalmente una bola, que terminó perdida entre las plantas decorativas del escenario. La niña, visiblemente nerviosa, exclamó: “Se me ha caído la bola en la planta. ¿Dónde está…? ¡Qué vergüenza! No la encuentro. No está”, provocando risas y ternura entre el público y los presentes en el teatro.

Durante el sorteo de la Lotería de Navidad 2022, las niñas Yanisse Alexandra Soto Rivera y Paula Figuereo protagonizaron un momento muy tierno. En pleno directo.«No llores», le dijo una a la otra cuando se acercaron a la mesa presidencial para enseñar las bolas con el número y el premio. «Tía, te quiero un montón».

Un deseo que cumplió Carolina Pellico en 1986 cuando se convirtió en la primera niña de la historia en cantar el primer premio con anécdota incluida. "Estaba tan nerviosa que no vi bien la bola y canté 25 millones de pesetas en vez de 250 millones y me equivoqué", recuerda entre risas.

Financiación y Beneficios

En 1771, cuando el colegio San Ildefonso participó por primera vez en un sorteo de Lotería, Hacienda Pública gratificó al centro por los servicios prestados con 500 reales, una cantidad bastante generosa para la época. En la actualidad, la Organización Nacional de Loterías y Apuestas del Estado (ONLAE) subvenciona al centro con 300.000 euros al año, mediante un convenio con el Ayuntamiento de Madrid.

Esta importante contribución se destina a varios fines, tales como el pago del Colegio concertado Covadonga (donde asisten los niños de Secundaria), clases de informática o de apoyo escolar para quienes van más retrasados, así como los viajes, tanto de ocio como para los sorteos de lotería, que se organizan cada año. Pero quizás el destino más reseñable de esta subvención son las becas con las que cada año se dota a los ex alumnos del internado que no dispongan de medios económicos para financiar la totalidad de los estudios hasta el más alto grado de cualquier carrera universitaria.

Los Niños de San Ildefonso Hoy

Hoy en día, la residencia internado de San Ildefonso, enclavada en el Madrid de los Austrias, está subvencionada por el Ayuntamiento de la capital y acoge a niños y niñas con necesidades socioeconómicas de ocho colegios e institutos de la zona. Son la voz de la suerte cada 22 de diciembre.

Hoy en día, 239 años después, los niños de este centro educativo son todavía los encargados de repartir la suerte, no solo en los sorteos extraordinarios de navidad, sino en todos los sorteos de Lotería Nacional que se celebran cada jueves y sábado en nuestro país. Los niños participan también en los sorteos de lotería de los jueves y sábados.

Si se preguntara a cualquier niño del colegio San Ildefonso cuál es su deseo para estas navidades, es probable que respondiera «cantar el gordo». Y es que, si la Navidad es la época más especial del año para todos los niños, lo es más para los 36 menores de la Residencia Internado San Ildefonso que cada año son los encargados de extraer y cantar los números premiados en el Sorteo Extraordinario de Navidad que se celebra el 22 de diciembre.

Durante esa jornada, son conscientes de que todos los medios de comunicación están pendientes de sus voces. Cualquier error en la extracción o en el «cante» de los números quedará grabado para la posteridad. Pero también saben que quienes tengan la «suerte» de cantar alguno de los premios mayores, serán los protagonistas principales de la noticia del día.

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