Hitos del Desarrollo y Comportamiento en Niños de 1 Año

Vigilar el correcto desarrollo de los niños es fundamental para darnos cuenta de forma precoz de aquellos trastornos que puedan tener una repercusión en su evolución, tanto en lo que hace referencia a su desarrollo motor, como en su escolarización y su adaptación social. Los padres tienen un papel fundamental, ya que los signos que ellos notan en sus hijos pueden orientar a los pediatras para identificar problemas en el desarrollo de sus hijos.

Desarrollo Físico del Bebé

El bebé de 1 año ha experimentado un cambio muy importante desde su nacimiento, tanto físico como de comportamiento. Ha crecido mucho desde que nació y no para quieto ni un segundo. El bebé no crece tan deprisa como cuando era un lactante más pequeño. Es algo normal, el ritmo de crecimiento se enlentece y, en cambio, otros aspectos van muy deprisa como el desarrollo del lenguaje o la coordinación motora. Debido a este crecimiento más lento se puede observar que pueden tener menos apetito.

El bebé de un año y medio camina y corre y le encanta salir al aire libre a jugar y a explorar el entorno. Esto implica que hay que tomar muchas precauciones para evitar accidentes dentro y fuera del hogar. El peso del bebé de 12 meses se ha triplicado desde el nacimiento mientras que su altura está entre los 70 y 80 centímetros. Las cifras medias de peso y altura son orientativas en función de los estándares de crecimiento infantil establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Motricidad Gruesa

Tras aprender a gatear, el bebé de 1 año comienza a dar sus primeros pasos agarrándose a los muebles o ya sin necesidad de cogerse a nada, tiene mucha más destreza muscular y sus movimientos son más coordinados. Puede agacharse cuando está de pie para agarrar cosas del suelo con las manos y se mueve por toda la casa, prefiriendo estar en el suelo a que le tengan en brazos. En esta edad se inicia la bipedestación (se ponen de pie) y también la deambulación (andan), primero con ayuda y luego sin ella.

El niño de un año y medio ya camina, puede empezar a correr e, incluso, caminar hacia atrás, depende de la precocidad del niño. Mantiene mejor el equilibrio, va más recto e inicia el braceo. Sube y baja escaleras a cuatro patas o agarrándose a la barandilla y se sienta solo en una silla. Es muy normal que todavía sean algo patosos y tropiecen de vez en cuando. A los 24 meses baja y sube escaleras solo pero todavía apoya los dos pies en cada escalón, cogerá un objeto del suelo sin caerse en el intento y puede chutar una pelota y correr con mucha más destreza y equilibrio.

Algunos hitos específicos incluyen:

  • Sobre los 15 meses beben de una taza.
  • Sobre los 16 meses suelen caminar solos.
  • A los 18 meses algunos ya corren.
  • Y a los 24 meses suben y bajan escaleras.
  • A partir de los 18 meses puede ayudar a desnudarse.
  • Lanzan una pelota con la mano.

Es importante recordar que no gatear o caminar de puntillas puede ser normal.

Los primeros pasos de mi bebé: consejos prácticos

Motricidad Fina

Su motricidad fina ha mejorado mucho, así como la coordinación mano-ojo por lo que es capaz de pasar hojas de un libro normal, no de cartón. Bebe de un vaso sin problemas y es un buen momento para ir retirando el biberón. Dada la mejora en la coordinación mano-ojo es capaz de pinchar con el tenedor y llevar la cuchara la boca, aunque le puede gustar comer con las manos. Esto no es ningún problema. El bebé debe disfrutar de la comida y relacionarse positivamente con ella. Es muy interesante que el bebé coma en la mesa con el resto de la familia. A los 24 meses el niño es capaz de comer con mucha autonomía.

Con 12-13 meses ya toman el biberón solos y empiezan a usar la cuchara y el tenedor. Con 15 meses los niños inician el uso del pulgar-índice, lo que se llama la “pinza inteligente”. Hacen torres de cubos y a los 2 años ya son seis cubos los que pueden apilar. A nivel de otras destrezas, empieza a garabatear en un papel de manera inespecífica, sin ninguna finalidad artística, tan solo por el placer de ver el resultado.

Si antes de los dos años usan una mano de forma preferente puede denotar un problema motor en la mano que no usan. Hasta los dos años no se muestra la predominancia de una mano sobre la otra.

Desarrollo Visual

Los niños con 1 año ya tienen el fondo de ojo formado. Las lágrimas ya son normales y las obstrucciones del lagrimal, frecuentes en el primer año de vida, se han resuelto. La agudeza visual es casi completa a partir de los 18 meses. Ambos ojos deben recibir por igual los estímulos visuales. De esta forma se evitará que un ojo vea mejor que el otro, previniendo así lo que se llama “ojo vago”. Si el niño gira la cabeza o desvía un ojo al mirar debe de comentarlo con su pediatra.

A los 15-18 meses el niño mira las ilustraciones de los cuentos con interés y puede reconocer los objetos de los cuentos.

Desarrollo Auditivo

La capacidad de oír funciona bien al nacer. Por lo tanto, si con 1 año no responde a los sonidos, no se gira cuando se le llama o no inicia el lenguaje, son motivos para ir a su pediatra. A los 12 meses los niños ya saben el significado de muchas palabras y el nombre de sus padres. Y con 16 meses da los objetos que se le piden y ya identifica sonidos a distancia.

Desarrollo del Lenguaje

Con 12 meses un niño dice palabras con significado como papá o mamá. Y con 13 meses órdenes sencillas como “toma" o "ven”. Con los meses van aumentando el número de palabras y sobre los dos años pueden decir más de 10 palabras. A partir de los 12 meses dicen sus primeras palabras, las cuales van en aumento hasta los 2 años.

Entre los 15 y los 18 meses ya señala las partes de su cuerpo cuando se le nombran. Con 18 meses entiende preguntas sencillas, ya contesta con si o no y entiende frases completas. Cuando se les lee un cuento identifican y relacionan lo que oyen con las imágenes. Inician el “pensamiento simbólico”. Ya entienden que las palabras sustituyen a cosas.

Se inicia el uso del “no”. Y con 18 meses combinan dos palabras. A los 24 meses el vocabulario se amplía y puede ser difícil cuantificarlo. Se inicia la formación de frases muy rudimentarias como «papá pan», que consiste en unir dos palabras sin más. Utiliza los pronombres «yo», «mi», «tu»…

Desarrollo Afectivo y Social

Los niños de 12 meses ya vienen cuando les llaman y pueden ayudar a vestirse solos con 13 meses. A los dos años el niño tiene capacidad de anticipación y su pensamiento es más abstracto. Es muy común que los bebés de esta edad imiten a los adultos realizando tareas cotidianas: lavar, conducir, hablar por teléfono… Es francamente divertido. A este tipo de juego se le llama juego simbólico, muy rico en esta etapa y posteriores. Cada vez muestra mejor su afecto y cariño por las personas que quiere y le encanta reír como una manera de socializar con los que le rodean.

Algunos bebés de año y medio empiezan a tener interés por ir al baño y es un buen momento, entonces, de comprar un orinal e ir sentándolo, sin presión. Todavía no juega con otros niños, pero realiza lo que se conoce como juego paralelo: mira como juegan otros niños y se pone al lado a jugar solo.

Su sociabilidad ha aumentado y le gusta estar siempre rodeado de gente aunque sigue necesitando la presencia de los padres y se angustia cuando no los ve. Estimula la socialización, llevándolo a jugar con otros niños para que vaya aprendido que tiene que compartir los juguetes.

Desarrollo Emocional de los 18 a los 24 Meses

Aunque son grandes exploradores y están creciendo en autonomía, les cuesta más separarse de sus progenitores. Puede ser algo habitual que durante el primer año de guardería el niño apenas llore y, al empezar el segundo año sí lo haga cuando los padres lo dejen en la clase. En este mismo contexto puede aparecer el llanto al dejarlo a dormir.

En torno a los dos años empiezan las temidas rabietas. Son estallidos emocionales, una forma natural de comunicarse del niño a esta edad. De esta manera expresa lo que quiere y es una herramienta alternativa al lenguaje, que es todavía muy escaso a esta edad. Es algo temporal y no hay que reforzarlas, pero sí atenderlas y enseñar al niño recursos para comunicarse y reconocer sus emociones.

En esta etapa del desarrollo del bebé con 18 meses, es el momento de consolidar los límites que se habían empezado a instaurar desde el año. Se han de establecer pautas y normas en casa sencillas que informen al niño de lo que se puede y no se puede hacer sobre todo en lo que se relaciona con su seguridad física.

Signos de Alarma

Es crucial estar atentos a las señales que podrían indicar un retraso en el desarrollo. Si se observan alguno de los siguientes signos, es recomendable consultar con un pediatra:

Signos de alarma de un niño de 18 meses:

  • No apunta con el índice.
  • No dice «mamá» específico.
  • No camina solo.

Signos de alarma en un niño de 24 meses:

  • No obedecer una orden sencilla.
  • No corre.
  • No se interesa por los dibujos de un cuento.
  • No hace garabatos.
  • No utiliza el «no».
  • No señala ninguna parte del cuerpo ni dibujo si se lo preguntas.
  • No sube escalones.

Tabla Resumen de Hitos del Desarrollo

Edad (Meses) Hitos del Desarrollo
12-13 Toman el biberón solos, dicen palabras con significado (papá, mamá).
15 Inician el uso del pulgar-índice (pinza inteligente), beben de una taza.
16 Suelen caminar solos, dan los objetos que se le piden, identifican sonidos a distancia.
18 Algunos ya corren, entienden preguntas sencillas, combinan dos palabras, ayudan a desnudarse.
24 Suben y bajan escaleras, dicen más de 10 palabras, forman frases rudimentarias.

El desarrollo sensoriomotor de un niño depende de múltiples factores: su herencia genética y su fisiología, el entorno en el cual se desenvuelve, las oportunidades de estímulo de las que disfruta y el estilo de crianza que le han proporcionado sus padres.

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