La música, como bien sabemos, se presta particularmente a la aparición de «niños prodigio». Al contrario que otras disciplinas y artes, la música es completamente abstracta y puede ser aprendida rápidamente por un flexible cerebro infantil. Eso no significa que los niños sean tan buenos músicos como los profesionales adultos; nunca lo son, y no se conoce un niño que haya compuesto una obra maestra, por ejemplo. Incluso los más brillantes niños prodigio ven cómo su trabajo palidece cuando se lo compara con lo que hacen los mayores. Eso sí, a veces alcanzan cotas de efectividad tremendas que asombran a quienes ni siquiera en la edad adulta poseen ese mismo talento para la interpretación de la música.
Niño prodigio tocando el piano.
El Entorno Familiar y la Educación Musical
La cuestión principal acerca del descubrimiento de talentos musicales desde edades tempranas es si realmente hay un componente natural, innato, divino dirán algunos, por el cual hay niños y niñas que tienen una destreza musical especial desde muy pequeños o si es la educación en casa el factor que marca la diferencia. No hay una conclusión definitiva al respecto, pero los expertos coinciden es sus pautas para identificar y desarrollar el talento en la infancia, que la educación tiene una gran influencia en los talentos que desarrollan de forma precoz los más pequeños. Talento que, por otra parte, puede estar de forma innata presente en ellos y ellas, pero hay que regarlo y dejarlo brotar.
Cristina Arriaga Sanz, profesora del Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal de la Universidad del País Vasco (UPV), explica en un artículo divulgativo muy interesante titulado ‘Cómo se desarrollan los gustos musicales en la infancia’ que “el interés por la música es un rasgo biológico de los humanos; ser musical es parte de nuestro diseño, ya que el desarrollo musical comienza antes del nacimiento”. Sin embargo, al mismo tiempo, la experta incide en que “hay trabajos que nos informan sobre los procesos de formación del gusto musical, las actividades o experiencias musicales o de cómo los gustos musicales se pueden generar o incluso modificar en la infancia”.
La cantidad y el tipo de música que utilizamos como banda sonora de la vida de nuestros peques desde que están en la tripa de la madre, cuánta música y de qué forma se escucha en el ámbito familiar, si el ocio está vinculado a la música, etcétera, son razones que pueden potenciar el talento musical de un niño o niña de forma precoz. Y son también hábitos ideales para apoyar a los niños con talento musical. “El entorno familiar es crucial en el desarrollo integral en la infancia y todas las acciones encaminadas a la mejora de la comunicación se constituyen como elementos positivos y beneficiosos para dicho desarrollo. Que los padres y madres canten con los más pequeños y pasen más tiempo escuchando música juntos son factores fundamentales para lograrlo”, reflexiona la profesora de la UPV.
La recomendación de la profesora Cristina Arriaga Sanz, en cualquier caso, es que ayudemos a nuestros peques a que exploren sus gustos y preferencias musicales porque “es un aspecto clave para saber más acerca del desarrollo estético, la identidad y la conformación de grupos”. Esto se puede lograr a través de la canción tradicional, por ejemplo, pero también de cualquier otra manera que suponga compartir la música con los peques de la casa. “Se tenga formación musical o no, la clave es involucrarse con los niños y compartir oportunidades musicales diversas: atreverse a explorar diferentes músicas, rimas, a moverse o a inventar nuevas canciones”, dice Arriaga.
Desarrollar el talento de los más jóvenes es algo que las instituciones educativas y los padres persiguen desde el origen de los tiempos. Esto también sucede en el ámbito musical en el que cada día nos estamos encontrando artistas cada vez más jóvenes.
Niños cantando en clase.
Preferencias Musicales en Niños con Talento
No es sencillo saber cuáles son las preferencias comunes de los niños y niñas que destacan por su talento musical desde edades tempranas porque falta investigación al respecto, pero sí hay algunas pistas que merece la pena mencionar. Por ejemplo , es muy interesante el Estudio del Talento en Alumnos de Educación Infantil y Primaria liderado por Mª Pilar Martín Lobo, del Instituto de Neuropsicología y Educación (Universidad Complutense de Madrid, C.U. Villanueva).
Este estudio concluye que, pese a que en Educación Infantil se da un porcentaje de alumno con talento musical que disminuye con el paso del tiempo, “desde Educación Infantil es posible identificar el talento musical, como afirman diferentes autores”. Eso sí, también señala que “para que el talento se desarrolle y permanezca en los sucesivos cursos de Primaria, se requiere su orientación y desarrollo”.
Más allá de las conclusiones expuestas, el estudio es interesante por el tipo de cuestionario utilizado para detectar ese talento musical en edades tempranas entre casi 500 peques. Las preguntas y apreciaciones a juzgar nos dan una pista de cuáles son las preferencias de los niños y niñas que tienen dicho talento. Son las siguientes:
- Recuerda con facilidad melodías y canciones.
- Tiene buena voz para cantar.
- Toca un instrumento musical o canta en un coro o en otro grupo.
- Tiene una manera rítmica de hablar y de moverme.
- Tararea melodías o canciones para mí mismo de forma inconsciente.
- Golpetea rítmicamente sobre la mesa o pupitre mientras trabajo.
- Es sensible a los ruidos ambientales.
- Responde favorablemente cuando suena una melodía musical.
- Canta canciones aprendidas fuera del colegio.
- Tiene facilidad para identificar sonidos diferentes y percibir matices.
No hay que olvidar, más allá de que se detecte o no el talento musical de manera precoz, que la música juega un papel decisivo en la infancia. Así lo reivindica Vento, la escuela de música de Granada: “La música a estas edades sirve como modo de aprendizaje, disfrute y expresión para los pequeños y es un elemento que siempre ha estado y va a estar presente en la vida. La música consigue estimular la imaginación infantil, ya que aprenden a reconocer sonidos, ejercitando así la capacidad de memoria, atención y concentración”, concluye.
Niña tocando la guitarra con sus padres.
Ejemplos Notables de Niños Prodigio en la Música
La música, como bien sabemos, se presta particularmente a la aparición de «niños prodigio». Al contrario que otras disciplinas y artes, la música es completamente abstracta y puede ser aprendida rápidamente por un flexible cerebro infantil.
Michael Jackson
El ejemplo paradigmático, porque seguramente es el artista precoz con cuyos inicios la gente está más familiarizada. Todos conocemos la historia: los cinco hermanos que formaban The Jackson 5 fueron respaldados por un gran equipo de compositores -The Corporation, formado a propósito por la discográfica Motown para intentar que llegasen a lo más alto- y se transformaron en un fenómeno comercial: sus cuatro primeros singles fueron número uno en los Estados Unidos. Los cinco chavales tenían talento artístico, pero uno destacaba de entre todos ellos: Michael, que era con mucho el más dotado.
Ya en los comienzos la gente tenía claro que el pequeño Michael era la verdadera fuerza expresiva de los Jackson. Él mismo se encargó de confirmarlo durante su carrera en solitario, particularmente gracias a aquel extraordinario Thriller que lo encumbró en el negocio. Con todos los aspectos oscuros, reales o inventados, que hubo en su vida, resulta innegable que Michael Jackson llevaba el espectáculo en la sangre de nacimiento, algo que resulta fácil comprobar escuchando sus viejas canciones o contemplan sus viejas actuaciones.
La VIDA De Michael Jackson - Historia – Biografía - Documental
Frankie Lymon
Mucha gente asocia a Michael Jackson con el estereotipo de niño prodigio que se convierte en juguete roto y termina teniendo una biografía difícil, pero la historia no es nueva. Frankie Lymon obtuvo su primer gran éxito en 1956, a los trece años de edad, gracias a la canción «Why do fools fall in love», que interpretaba junto al grupo vocal The Teenagers. Natural del barrio de Harlem, Lymon se convirtió en una estrella gracias a la claridad y expresividad de su voz. Pero el temprano éxito tuvo serias consecuencias. Dos años más tarde ya era adicto a la heroína y su vida se había transformado en un caos. Para colmo, su carrera se empezó a ir a pique cuando le cambió la voz y perdió el característico timbre adolescente que tanto había gustado al público. Eso no hizo más que empeorar su estilo de vida kamikaze.
Stevie Wonder
La carrera musical adulta de Stevie es de sobra conocida por todos, al menos en sus rasgos más superficiales. Curiosamente, lo que no tanta gente recuerda es que fue un niño prodigio que debutó como profesional a los once años de edad. El pequeño Stevie comenzó a cantar en la iglesia; más tarde aprendió a tocar la armónica -su primer instrumento- y luego se aficionó al piano y la batería, revelándose como un precoz multiinstrumentista antes de haber cumplido los diez. Fue descubierto por un miembro de The Miracles, que tras escucharlo cantar y sabiendo que había encontrado un gran talento, decidió llevar al niño a Motown.
En la legendaria discográfica supieron de inmediato que tenían un diamante entre manos y decidieron preparar cuidadosamente su lanzamiento, incluyendo tutorías personales para compensar la pérdida de horas escolares. Cuando Steven tenía once años se dio a conocer con un par de álbumes, incluyendo un tributo a Ray Charles donde demostró que podía hacerse cargo de semejante repertorio sin demasiados problemas. Al año siguiente dio su primer gran pelotazo comercial con el disco Recorded live: The 12 year old genius, que se convirtió en número 1 en los Estados Unidos. No volvería a obtener un éxito similar hasta publicar el famoso álbum Talking Book, diez años más tarde y ya pasada la adolescencia.
Billy Preston
Dolorosamente infravalorado -al menos en España- mucha gente lo conoce únicamente por haber sido el «quinto Beatle», el hombre que tocó los teclados en varias canciones legendarias del quinteto de Liverpool y que casi se convirtió en un miembro oficial de la banda, o por lo menos esa era la intención de John Lennon. Pero además de poseer una impresionante discografía en solitario en la que hay unos cuantos temas con vocación de clásico (veánse, por ejemplo: «Nothing from nothing», «I wrote a simple song», «You are so beautiful», «Will it go in circles», «Outa-Space»… en fin, la lista es larga), para cuando los Beatles se hicieron con sus servicios Preston tenía solamente veintitrés años pero una apabullante carrera como músico a sus espaldas, prestando sus servicios a gente como Little Richard, Sam Cooke, Ray Charles… a una edad en la que muchos otros músicos siguen estudiando todavía sus instrumentos.
Su precocidad fue tremenda: a los diez años ejerció como organista para figuras del góspelcomo Mahalia Jackson, para que nos hagamos una idea.
Brenda Lee
Otro nombre no particularmente famoso en España pero que fue una de las artistas más exitosas durante los años cincuenta y sesenta, colando decenas de canciones en las listas estadounidenses y vendiendo cantidades ingentes de discos. Aunque no obtuvo su primer gran éxito hasta los quince años de edad, la pequeña Brenda llevaba grabando, actuando y apareciendo en televisión desde los doce, caracterizándose por interpretar sus canciones con una apabullante contundencia y seguridad, incluyendo temas de rhythm & blues y otros estilos.
Gladys Knight
Naturalmente, la voz es lo que más se presta a que haya niños que alcancen el estrellato a una edad muy, muy temprana: cantar resulta bastante más fácil que dominar un instrumento a nivel profesional, lo cual -incluso en casos precoces- no empieza a suceder hasta la adolescencia. Una de las grandes damas del soul, que triunfó en los años sesenta y setenta con canciones como «I heard it through the grapevine» o «Midnight train to Georgia», y que junto a The Pips llegó a eclipsar sobre los escenarios a artistas de mayor fama. Pues bien, Gladys se dio a conocer a la tierna edad de siete años, cuando dejó atónitos a los oyentes de un concurso radiofónico destinado a descubrir talentos por la profundidad y dominio de su forma de cantar.
Es cierto que después de aquello tardó un tiempo en alcanzar la gran fama; como en otros casos citados aquí, no fue hasta que Motown se hizo cargo de su carrera. Pero para entonces ya se había curtido actuando en multitud de escenarios, así que la Gladys Knight que todos conocemos saltó a la fama siendo joven pero con una considerable experiencia acumulada.
Sly Stone
El padre de la fusión soul-rock de los sesenta -el hombre de quien Bootsy Collins dijo «es el músico con más talento que he visto jamás»- grabó su primer disco a los nueve años, acompañado por algunos de sus hermanos, también músicos precoces. Juntos formaban un grupo de góspel que actuaba con bastante éxito en oficios religiosos de la región. Los feligreses estaban encantados de contemplar a una banda formada por niños. Sly, que pronto empezó a destacar por sus aptitudes para la comprensión musical, empezó a estudiar piano y composición pero terminó abandonando sus estudios a medias, siendo aún un adolescente, decidido a convertirse en una estrella.
Tras pasar media década de los sesenta publicando singles y ejerciendo como uno de los productores más jóvenes del negocio, formó la banda Sly & The Family Stone (en la que militaban dos de sus hermanos), revolucionando la música negra y vendiendo unos cuantos millones de discos.
Steve Winwood
Conocido por su participación en bandas como Traffic o Blind Faith y por su colaboración con gente como Jimi Hendrix (quien al parecer intentó sin éxito ficharlo para su banda), Winwood se dio a conocer en la escena musical cuando aún estaba en el colegio y ejerció como teclista de sesión para un sinnúmero de artistas estadounidenses que visitaban el Reino Unido. A la edad de catorce, Winwood se unió a Spencer Davis Group como teclista, cantante y ocasional guitarrista, convirtiéndose pese a su juventud en la voz reconocible de la banda. Un par de años después obtendría junto a ellos su primer gran éxito, «Keep on running».
Niño tocando la guitarra slide.
Derek Trucks
De casta le venía al galgo. Proviene de una de las sagas más importantes de la música rock: sobrino de uno de los fundadores de The Allman Brothers Band, el batería Butch Trucks, Derek Trucks comenzó a tocar la guitarra slide a muy corta edad, inspirado por el estilo del guitarrista original de los Allman, Duane Allman. No puede decirse que el camino no estuviese marcado: sus padres le llamaron Derek en honor a Derek and the Dominos, el grupo en el que Duane Allman grabó junto a Eric Clapton canciones tan famosas como «Layla». Para sorpresa de todos, el pequeño Derek se destapó como un prodigio hasta el punto de que los Allman Brothers Band comenzaron a invitarlo ocasionalmente al escenario a la temprana edad de once años.
Con el tiempo Derek ha llegado a formar parte de la banda de su tío, ocupando el puesto de su ídolo Duane, que había muerto varios años antes de nacer él. Además, como buen sureño y siguiendo con la tónica familiar, ha montado otra banda junto a su mujer, la guitarrista de blues Susan Tedeschi. Todo queda en casa.
En este vídeo podemos ver a Derek con trece añitos, tocando el slide en «Layla» como hiciera muchos años antes Duane Allman (cuya imagen lleva estampada en la camiseta, si nos fijamos). Era solamente un anticipo de lo que Derek Trucks llegaría a hacer con el tiempo: ya como adulto es uno de los mayores virtuosos del slide que hay en el mundo y verdaderamente uno de los pocos individuos -si no el único- que se puede calzar las botas del legendario Duane, tanto en Allman Brothers Band como tocando junto a Eric Clapton las canciones de la banda que le valió su nombre, Derek and the Dominos.
Joe Bonamassa
Ya mencionamos su caso en el artículo sobre Danny Gatton: el pequeño Bonamassa comenzó a asombrar al público con solamente doce años y una solidez insólita para su edad en un instrumento que penaliza mucho la inmadurez.
Jonny Lang
A finales de los noventa irrumpió en la escena blues-rock un adolescente de dieciséis años que sorprendió a todos por su fogosidad como guitarrista y sobre todo por una voz rasgada que parecía pertenecer a alguien de mucha más edad. Mucha gente lo descubrió en un insólito concierto emitido por Disney Channel, y previeron que se trataba de una superestrella en ciernes, porque además de talento poseía imagen y eso podía convertirlo fácilmente en objeto de consumo masivo e ídolo de adolescentes. Mick Jagger lo invitaba a tocar en su fiesta de cumpleaños, recibía elogios de aquí y allá, todo parecía ir viento en popa.
Aunque finalmente no fue él sino John Mayer quien terminó ocupando el lugar de guitarrista guaperas para las masas. Mayer conquistó ese nicho de mercado girando hacia el pop más comercial, mientras que Lang se quedó pegado a sus raíces y su efímera fama adolescente se resintió por ello.
Ricky Skaggs
Probablemente no muy conocido en España, Skaggs es un músico de country que ha tenido una larga y fructífera carrera -catorce premios Grammy le contemplan- como cantante y guitarrista, pero que destaca particularmente por su virtuosismo con la mandolina, con la que se reveló como niño prodigio a principios de los sesenta: a los dieciséis años ya era lo bastante bueno como para que el legendario Ralph Stanley aceptara llevarlo como telonero.
Alicia Witt
Un caso curioso porque la mayor parte del público la asocia con su trabajo como actriz. Los varones, particularmente, recordarán quizá su despliegue de morbosa belleza en series como The Sopranos o películas, no en vano es una de las mujeres más guapas del negocio audiovisual. No obstante, la de actriz no parecía ser su carrera predestinada. De niña fue una superdotada de grado alto -su impresionante precocidad intelectual era prácticamente de manual- y considerada una niña prodigio en música, comenzó a estudiar piano con visos a convertirse en profesional. Finalmente, siendo aún muy jovencita, abandonó las teclas y decidió explotar su belleza posando como modelo para poder más tarde convertirse en actriz.
Eso sí, paralelamente a las cámaras, actúa como pianista y cantante. Su faceta musical es poco conocida y en mi opinión el estilo melódico-pop que practica no es muy interesante. Eso sí, cuando en una película ha interpretado a un personaje que toca el piano… no ha necesitado una doble que mueva las manos en su lugar.
Adrián Martín Vega
Qué bonito no es tan solo el título de una canción, podríamos decir que se trata del título de la vida de Adrián Martín Vega, quién con tal solo once años nos ha conquistado con su gran talento encima del escenario. Adrián tiene una gran voz y grandes dotes para la percusión.
El talento de Adrián ha traspasado fronteras, tras participar en concursos y programas de televisión españoles, en 2015 el pequeño de once años cruzó el Atlántico para participar en el Teletón de Chile.
Adrián saltó a la fama a raíz de un vídeo casero que se publicó en Youtube en el que aparecía cantando junto a su hermana la canción Qué bonito de Rosario Flores.
Adrián es un ejemplo para muchas personas de superación y esperanza.
