Niños Asesinados por sus Padres: Un Análisis Detallado de las Estadísticas en España

La trágica realidad de los niños asesinados por sus padres es un problema que persiste en España, generando alarma y exigiendo un análisis profundo de las causas y consecuencias. Este artículo ofrece un panorama detallado de las estadísticas, los perfiles de agresores y víctimas, y la problemática de la violencia vicaria, con el objetivo de comprender mejor este fenómeno y buscar soluciones efectivas.

En los últimos años, los casos de violencia contra menores han generado una creciente preocupación en la sociedad española.

Violencia vicaria en España: ¿Qué es y cómo se puede proteger a los menores?

A continuación, se presenta un análisis exhaustivo de los datos disponibles y las diferentes perspectivas sobre este tema.

Estadísticas y Tendencias

Los 58 asesinatos del pasado año sitúan la media anual desde 2002 en 59,2 crímenes. Esta cifra, la peor desde 2015, supera ampliamente la registrada un año antes y arroja una media anual de 59,2 crímenes al año -uno cada 6,2 días- en la serie histórica que va de 2003 a 2023. Pese al aumento de los crímenes machistas en 2023, el estudio de la serie histórica revela significativas diferencias entre el primer periodo (2003-2012) y el segundo (2013-2022).

El promedio anual en el primer decenio fue de 65,9 asesinatos y en el segundo, de 52,4. Lo mismo ocurre con la frecuencia: en el primer decenio se produjo un caso cada 5,5 días y en el segundo, cada 7 días. La tasa de feminicidios por cada millón de mujeres de más de 15 años también disminuye de la primera a la segunda mitad de la serie histórica al pasar de 3,42 a 2,59.

En 2023 se produjo una llamativa concentración de casos (25 de los 58) en verano: el 10,6 % en junio; el 14,9 % en julio; el 17 % en agosto y el 21,3 por ciento en septiembre.

El Perfil de las Víctimas y Agresores

El análisis de los datos extraídos de los expedientes judiciales pone de manifiesto que la violencia de género es un fenómeno criminal caracterizado por la diversidad, pues afecta a todos los ámbitos y orígenes por igual: nacionalidad, clase social, edad, nivel de estudios, grupo étnico, etc. En 2023, el perfil de la víctima es el de una mujer con una edad media de 42,9 años, madre, de nacionalidad española en algo más de la mitad de los casos (55,2 %), que convive con su agresor (60,3 %) y que mantiene con él una relación afectiva (70,7 %), ya sea matrimonial o de otro tipo, en el momento de producirse el crimen.

Una de las características que compartían la mitad de las víctimas (55,2 %) era su condición de madres de niñas y niños menores de edad; el porcentaje de víctimas que eran madres asciende hasta el 74,14 % si se tienen en cuenta también los hijos e hijas mayores de edad. De los 58 menores que quedaron huérfanos el pasado año, 37 (63,8 %) eran hijos/as biológicos del agresor. Los otros 21 nacieron durante relaciones anteriores o posteriores de las víctimas.

La edad media de los agresores fue de 35 años en 2023 y, en seis de cada diez casos (61,9 %), su nacionalidad española. En 2023, los dos agresores fueron detenidos tras intentar suicidarse. Sólo un 12,1 % de los victimarios se entregaron tras cometer el crimen. La mayoría (56,9 %) fueron detenidos y el 24,1 %, se suicidaron.

Tabla resumen de datos relevantes

Dato Valor
Media anual de crímenes (desde 2002) 59,2
Porcentaje de víctimas que eran madres de menores 55,2%
Porcentaje de huérfanos que son hijos biológicos del agresor 63,8%
Porcentaje de agresores de nacionalidad española (2023) 61,9%

Violencia Vicaria: Un Arma de Destrucción

Durante 2023, dos menores fueron asesinados por su padre o por la pareja de su madre en un contexto de violencia de género. Dos niñas de cinco y ocho años fueron asesinadas en 2023, lo que eleva a 53 el número de menores víctimas de la violencia vicaria desde 2013. La edad media de los dos menores asesinados en 2023 fue de 6,5 años, muy próxima al promedio de edad de la serie histórica, que es de 6,8 años. En cuanto a la nacionalidad, una de las dos víctimas de 2023 era española. Ambas menores convivían con el agresor en el momento de los hechos, pero sólo una de ellas era hija biológica de éste; la otra fue asesinada por la pareja de su madre. En uno de esos dos casos, consta la existencia de una denuncia previa.

En la serie histórica se han registrado 64 casos de homicidio múltiple con un total de 76 víctimas, de las cuales 39 eran hijos/as menores de las víctimas.

Desde 2013, 57 menores han sido asesinados por sus padres o las parejas de sus madres en crímenes vicarios.

La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha señalado tras conocerse este triple crimen machista que estamos ante una realidad que "nos interpela" y que es "insoportable" y ha anunciado que esta tarde su departamento ha convocado una reunión para tomar "todas las medidas de coordinación con todas las administraciones".

Redondo, en declaraciones a la prensa en los pasillos del Congreso ha advertido que es posible que se produzca "una variación en cuanto a la reacción de los machistas" que es "generando la violencia hacia los menores" y que hay que "reforzar la coordinación con los ministerios". "Siempre que hay avance, hay una reacción contraria y es lo que estamos viendo. Ha habido un avance feminista fuerte y esto provoca la reacción durísima y brutal", ha dicho.

Análisis Crítico y Desafíos

A pesar de los datos, el Gobierno se aferra al concepto de violencia vicaria para contabilizar sólo los filicidios paternos. Es decir, que investiga solo uno de cada tres homicidios de menores de 15 años y obvia a dos de cada tres víctimas, de las que se desconoce su agresor, sexo, parentesco, edad, etc. En 2013 -el primer año del que se disponen cifras- se asesinaron a 18 menores de edad, pero el relato oficial solo reconoció seis. Lo mismo en 2019: murieron 15, pero el Gobierno solo contabilizó tres: el 20%.

La Asociación Nacional de Ayuda a Víctimas de Violencia Doméstica (Anavid) ha criticado esta medida porque «la evidencia prueba que tanto madres como padres pueden ejercer la alienación parental». Y pueden matar a sus hijos. El año pasado, sin ir más lejos, al menos 35 menores fueron asesinados. De estos, 20 fueron matados por sus madres, según Anavid, que hace un recuento independiente basado en noticias de periódicos.

Numerosos usuarios en redes sociales están diciendo que el porcentaje de mujeres homicidas que se da en este artículo (casi el 70%) son datos sacados del INE. Para respaldar esta afirmación, De Vicente se basa en el Informe sobre el Homicidio, publicado por el Ministerio del Interior en 2018, que hace referencia a la relación entre el sexo del homicida y la edad de la víctima. Sin embargo, el informe tampoco da ese porcentaje.

El problema, afirma esta experta, es que el incumplimiento de las leyes no tiene ninguna consecuencia. “Hay que acabar con la impunidad de los sistemas judiciales y de protección que no protegen. Por eso hacemos un llamamiento urgente a los órganos competentes. Al CGPJ para que indague y sancione a quienes no aplican las leyes, pero también a comunidades y ministerios para que revisen los sistemas de protección y los agujeros negros por los que se sigue desprotegiendo a las víctimas de la violencia machista”, añade.

Llamada a la Acción

Ante las cifras de violencia vicaria, una decena de organizaciones unidas en la Coordinadora Estatal para la Erradicación de la Violencia Vicaria y la Violencia de Género Institucional (CEVVVI) han pedido que se cumplan las leyes de "manera urgente" y que "se deje de mirar hacia otro lado tras los fallos en los sistemas de protección". "Desde septiembre de 2021, el Código Civil y la ley integral contra la violencia de género establecen que, salvo situaciones excepcionales y debidamente acreditadas y motivadas en base al interés superior del menor, no puede haber visitas ni encuentros de un maltratador con sus hijos e hijas. Pero vemos que las leyes no se cumplen", afirma Francisca Granados, una de las portavoces de la Coordinadora.

En una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062) y en caso de no poder llamar se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.

Publicaciones populares: