Cádiz amanece con la trágica noticia de la muerte de un niño de 10 años, alumno del colegio Argantonio de Cádiz, que sufrió un grave accidente durante una excursión escolar en Arcos de la Frontera. Un alumno de 10 años del Colegio Argantonio de Cádiz falleció este viernes tras sufrir una parada cardiorrespiratoria mientras buceaba en la piscina del Hotel Mesón de la Molinera durante una excursión escolar en Arcos de la Frontera.
Arcos de la Frontera, lugar de la tragedia.
Detalles del Incidente
Todo sucedió la tarde del pasado miércoles 21 de mayo, en torno a las 16:00 horas, cuando un grupo de algo más de cuarenta escolares del Colegio Argantonio de la capital gaditana, acompañados de tres profesores, disfrutaban de una excursión en el embalse de Arcos contratada con la empresa Actividades Náuticas Sierra de Cádiz, con la que el centro viene trabajando desde hace unos años. Por la mañana habían estado navegando con hidropedales y remando en kayac con total normalidad y un rato después de la comida se les dio un rato de tiempo libre.
Mientras algunos optaron por jugar al fútbol, otros decidieron darse un baño en la piscina del establecimiento hotelero donde tiene su sede la empresa de actividades náuticas. Tras recibir la pertinente información sobre las normas de uso y de seguridad en la piscina por parte de los socorristas, uno de los escolares le pide unas gafas de natación a un compañero y comienza a bucear en superficie, estilo snorkel, pero sin tubo.
"Pero el socorrista ve en un momento dado que empieza a bucear de manera extraña, llega a un extremo de la piscina y cuando se da la vuelta, ve que se ha parado, que ha dejado de mover las manos y se tira a por él. Lo saca, pero ya está en parada cardiorrespiratoria. Pero no hubo signos ni gestos de que se estuviese ahogando. Estaba rodeado de todos sus compañeros. ¿La causa?
Tanto el socorrista como uno de los profesores intentaron continuamente rescatarlo practicándole la reanimación cardio pulmonar. Mientras tanto alguien llama al 061, pero les dicen que está en otro servicio, que van a tardar un poquito. Entonces lo montan inmediatamente en el coche de una empleada de la empresa de actividades náuticas y parten en busca de un médico. A los pocos minutos ven una ambulancia que sale de otro servicio. Se le cruzan en la carrera y la paran. En la ambulancia va un médico que consigue recuperar al niño de la parada cardiorrespiratoria. Deciden solicitar la inmediata evacuación en un helicóptero medicalizado. Cuando llegan al campo de fútbol allí hay una UVI móvil y lo estabilizan.
"En apenas 15 minutos estaba ya en el Hospital Puerta del Mar, donde entra inconsciente, pero estabilizado y con pulso. Todo se hizo muy rápido, creo que la actuación de todos fue correcta.
Reacciones y Condolencias
Pese a los esfuerzos del equipo médico del hospital gaditano, donde el niño permaneció ingresado en la UCI pediátrica con pronóstico grave, su estado no logró mejorar. El viernes por la tarde se confirmó la peor de las noticias: el fallecimiento del menor. "Estamos todos destrozados. Familiares, por supuesto, pero también la comunidad educativa, sus compañeros, los profesores... Es un niño al que conocemos desde pequeño...
La delegada territorial, Isabel Paredes, se ha puesto en contacto personalmente con la dirección del centro educativo para trasladar sus condolencias y ofrecer todo el apoyo de la Delegación y la Consejería a la familia del menor, al equipo docente y a toda la comunidad educativa. "Desde la Delegación, en estos momentos de dolor, queremos hacer llegar nuestro más sentido pésame a todos los que forman parte de la comunidad educativas del Colegio Argantonio, así nuestro acompañamiento sincero ante una pérdida tan dolorosa", ha expuesto la delegada.
La Junta, por su parte, ha mostrado su disposición a colaborar con las autoridades en todo lo necesario en relación con esta tragedia.
Investigación y Reflexiones
La Guardia Civil investiga si existieron fallos en la supervisión, ya que el menor estaba rodeado de compañeros y monitores cuando ocurrió la parada. Este trágico episodio obliga a revisar los protocolos de excursiones escolares, especialmente en actividades que combinan deporte acuático y tiempo libre.
Nada más tener conocimiento de la tragedia, el director del Colegio Argantonio la pone en conocimiento de la Delegación de Educación, de la Inspección Educativa, "que están en permanente contacto con él para saber cómo está el niño, los padres y los compañeros". Ni a los padres ni al colegio le consta que padeciese ninguna patología previa.
"Tocados, estamos muy, muy tocados y tampoco sabemos por qué puede haber sucedido algo así", dijo a este periódico Pedro Orta, administrador de Actividades Náuticas Sierra de Cádiz, que subcontrata el servicio de piscina, que obviamente, contempla el de socorrismo.
Piscina Segura: medidas preventivas
Un Trágico Precedente
El 19 de junio de 2015, un “desgraciado confluir de factores” provocaron la peor pesadilla para padres y profesores: la muerte de un niño en una excursión escolar. Aquel viernes, en lugar de enfrentarse a la grafía en minúscula y las matemáticas en el aula, toda la clase iba a disfrutar de una jornada de piscina. La misma que tanto había gozado el año anterior. Pero esta vez, Sofyan Charidi Benjelloul, en lugar de en el vaso de chapoteo, decidió probar en la piscina de mayores. Salió al punto de la mañana de casa junto a su madre y con el bañador puesto. Y no volvió. Su aventura agarrado al bordillo terminó en tragedia al no saber nadar. En algún momento se soltó y fue a parar al fondo del agua. La socorrista, alertada por otra alumna, lo sacó y trató de reanimarle. Pero fue en vano. Había muerto. Era el 19 de junio de 2015 en Berbinzana.
Hoy, dos años y medio después, y mientras espera el nacimiento de un nuevo hijo, la madre de Sofyan lo tiene claro: “Su muerte nunca debió ocurrir”. Es lo mismo que dice la sentencia del TSJN, que habla de “un desgraciado confluir de factores” y que acaba de condenar al departamento de Educación que entonces dirigía un José Iribas en funciones (el nuevo Gobierno aún no había tomado posesión) a indemnizar a la familia por no cumplir los protocolos. El problema, ya visto en Diario de Navarra a lo largo de la semana, es que no existen.
Los profesores no reciben formación de lo que deben hacer en las actividades fuera del centro y la tragedia podría repetirse en cualquier momento. De hecho, este mismo verano volvió a rozarse: en Zaragoza, en otra piscina y con otro alumno menor navarro que estuvo apunto de ahogarse. “Sinceramente creo que ninguno de nosotros hubiera actuado de forma diferente en la excursión de aquel día. Y ahí está el problema, en que hoy podría repetirse”, alerta Raúl Etxandi, delegado de prevención del sindicato ANPE.
