Con más de 120 detenciones en su historial solo en España, la vida de Juan María Gordillo Plaza, de 43 años, más conocido como el Niño Juan, es digna de una superproducción de Hollywood o de una serie de Netflix con toques de cine polar francés.
Protagonista de una carrera criminal sin parangón en la historia reciente, el Niño Juan ha sido objetivo de múltiples operativos de las fuerzas de seguridad dentro y fuera de nuestras fronteras.
El más reciente, la Operación Camión, un despliegue de la Policía Nacional destinado a desarticular -una vez más- su banda.
Este célebre alunicero acumula un extenso historial.
Su ficha policial es la mejor prueba de ello.
El alunicero Niño Juan aparece vivo y apalizado tras sufrir un secuestro en Madrid
El Detonante: El Robo Cinematográfico
El detonante se produjo en octubre de 2022, cuando el Niño Juan y sus compinches cometieron un robo de magnitudes cinematográficas: un cargamento de teléfonos móviles de alta gama, valorado en más de 1,3 millones de euros.
Forzaron la entrada a un almacén, irrumpieron con el rostro cubierto y vestidos de negro, y se llevaron varios palés ante la atónita mirada de los trabajadores.
Atraco en Francia y Detención
Aquel golpe se produjo poco después de que el delincuente fuera liberado de una prisión francesa.
Su crimen en tierras galas era aún más ambicioso: intentó robar obras de arte oriental del Palacio de Fontainebleau por encargo de la mafia china, a cambio de 800.000 euros.
Este histórico edificio, residencia durante siglos de los reyes de Francia y hoy patrimonio mundial de la UNESCO, no fue para él más que otro lugar al que empotrar un Mercedes en la puerta para robar su contenido.
Su detención en Francia en 2019 marcó uno de los capítulos más conocidos de su historial.
Allí cumplió dos años de cárcel y fue obligado a llevar una tobillera telemática, una medida impensable en España, donde los ladrones reincidentes entran y salen de los juzgados con pasmosa facilidad.
Aquella historia inspiró la serie de Netflix Hacia el cielo, basada en la película homónima de Daniel Calparsoro, protagonizada por Luis Tosar, Álvaro Rico y Asia Ortego.
Estilo de Vida y Ambición
El estilo de vida de la banda del Niño Juan es fiel reflejo de su ambición.
Llevan un alto tren de vida, sin dar valor al dinero, y ostentan sus adquisiciones en redes sociales, algo que, irónicamente, facilitó a los investigadores seguirles la pista.
A pesar de su extenso historial delictivo, el Niño Juan estaba en libertad provisional tras su detención en 2022.
Una decisión judicial que sorprendió a más de un agente, tanto en España como en Francia, donde las autoridades reconocen su asombrosa capacidad para volver siempre a la calle.
El Secuestro en Madrid
Sin embargo, su suerte pareció torcerse de nuevo el pasado viernes, 31 de octubre, cuando fue secuestrado en el distrito madrileño de Carabanchel por varios individuos encapuchados.
Ocurrió frente al hotel Praga, en la calle Antonio López, una vía muy transitada y paralela a Madrid Río.
Tres vehículos embistieron y tirotearon su coche para interceptarlo y darse a la fuga con él en su interior.
El dispositivo policial se activó de inmediato.
Horas después, los agentes hallaron en la autopista AP-41, que une Madrid con Toledo, uno de los coches utilizados en el rapto, con un extintor vaciado en su interior, aparentemente empleado para eliminar huellas y pruebas.
El delincuente apareció posteriormente con signos de haber sufrido una paliza, pero vivo, y ya se encuentra en libertad.
La principal hipótesis con la que trabaja la Policía apunta a un ajuste de cuentas vinculado a su agitada trayectoria criminal, aunque no se descartan otras motivaciones.
El Entorno Criminal
Fanfarrón, imprevisible y de carácter explosivo, el Niño Juan ha compartido golpes y fechorías con otros delincuentes de renombre del sur de Madrid, como los miembros del clan del Piojo: su exnovia, la Tata; el hermano de esta, el Tato; el hijo de ella, Miguelito; e incluso su propio hermanastro, el Nano.
Ninguno de ellos ha tenido otro oficio que el de "tomar el dinero y correr", como reconocen quienes los conocen.
El núcleo duro de su banda está formado por otros viejos conocidos de la policía.
Entre sus cómplices más cercanos figuran el Tato, de 40 años, y el Nano, un hombre con más de una veintena de antecedentes penales.
Juntos han perpetrado una larga lista de alunizajes, robos de camiones -"su pan de cada día", ironizan fuentes policiales- y asaltos a naves industriales en todo el país.
Ese modo de vida, sin embargo, tiene un precio.
Su larga lista de enemigos crece al mismo ritmo que su fama.
Y su secuestro de este viernes lo confirma: en su mundo, la traición y la venganza siguen siendo moneda corriente.
"Estos golpes son lo que él considera su trabajo", dicen los agentes consultados.
Detenciones y Persecuciones
La última vez que fue arrestado Juan Manuel Gordillo Plaza fue en abril de 2012, cuando se puso nervioso al ver una patrulla policial a las puertas de la discoteca Macumba -pensaría que iban a por él- y protagonizó una huida que obligó a la Policía a desplegar la unidad Cóndor (el helicoptero) para seguirle la pista.
Fue ver a los agentes a las 4:30 horas de la madrugada, agarrar a su novia Marta del brazo y echar a correr.
Ante la sospechosa y descarada actitud del joven, la Policía le siguió pero se dieron cuenta más tarde de que se trataba de «El niño Juan».
Circuló a toda velocidad sin luces por la M-30, poniendo en peligro continuamente la vida del resto de conductores y haciendo caso omiso a las señales de los agentes.
Al ver que le seguía también un helicóptero entró en la zona de Barajas, sabedor de que allí no podría volar la Policía.
Se bajó del coche y siguió su huida a pie hasta que finalmente fue alcanzado por los agentes.
Reacciones y Normalidad en Carabanchel
Todo lo relacionado con su posible secuestro ha causado sorpresa y consternación en esta zona baja de Carabanchel, muy cerca de Madrid Río, un lugar con mucho trasiego de gente.
Este sábado el escenario era otro.
En el mismo tramo de Antonio López, el bazar, el estanco y la cafetería han abierto con normalidad, y el tráfico, que la noche anterior había quedado cortado, ha vuelto a fluir.
En el suelo, como vestigios de una noche que muchos prefieren olvidar, apenas hay trozos de cristal y marcas de frenada.
En el supermercado Día, Dani, empleado de turno, recuerda la confusión: “A esa hora había mucha gente pagando.
Cuando sonaron los tiros, varios clientes entraron corriendo a protegerse y a contarnos lo que había pasado.
En esa calle siempre hay líos, pero nada como lo de ayer [por el viernes].”
El Hotel Praga también trabaja ya a pleno rendimiento: “Aquí nunca habíamos visto nada así”, dice un empleado.
Con todo, en Carabanchel reina un ambiente extraño.
A mediodía, la ventana del bar donde trabaja Diana vuelve a ser solo eso: una ventana con vista a una calle que intenta recuperar la calma.
Mientras por la tarde cae el sol, grupos de niños caminan de nuevo disfrazados en busca de dulces para celebrar este fin de semana Halloween.
Todo vuelve a la normalidad.
Al menos de momento.
