El Enigma de Germán Quintana: Desaparición en los Lagos de Covadonga y Tragedia Aérea

El 7 de junio de 1987, un día que comenzó como un domingo primaveral, se transformó en una pesadilla para la familia Quintana Blanco y para toda Asturias. Germán Quintana Blanco, un niño asturiano, se unió a una excursión escolar a los Lagos de Covadonga, en plenos Picos de Europa. Durante la actividad, un grupo de alumnos propuso ascender al Mirador de Ordiales, un balcón natural con vistas impresionantes al Valle de Angón.

Vista del Lago Enol en los Lagos de Covadonga.

La Desaparición Inexplicable

Germán Quintana, sus padres y hermana vivían frente al colegio Loyola de Oviedo, de donde partía la excursión rumbo a los Lagos de Covadonga. A algunos niños los acompañaban familiares y otros, como Germán, iban solos con una autorización firmada por los padres. En un momento determinado de la excursión organizada por la Asociación de Padres del Loyola, cuyo destino era el mirador de Ordiales, se perdió la pista del pequeño. Nunca más volvió a saberse de él.

La investigación ni siquiera pudo determinar con certeza si Germán comenzó la ascensión ya rezagado o si se descolgó una vez comenzada. Una vez el grupo volvió al punto de partida se hizo un recuento y faltaba un niño. Los responsables de la excursión se percataron de la ausencia de Germán hacia las 14.30 horas, a la vez que en las montañas se desataba una brusca tormenta. Aquel día primaveral se transformó en invernal. A la lluvia se unió una espesa niebla que dificultó la visibilidad y el termómetro bajó de más de 20 grados a cero.

Germán sólo llevaba una camiseta, un jersey fino y una toalla; nada de comida. A las 14:30 horas, cuando el grupo regresó, los profesores notaron su ausencia. Germán no llevaba ropa adecuada ni comida, apenas una camiseta, un jersey fino y una toalla. Sin embargo, la búsqueda comenzó de inmediato, incluso durante la noche y en plena tormenta. Voluntarios, montañeros y cuerpos de seguridad peinaron la zona sin éxito. Cinco días después, se unió a la búsqueda el Grupo del Perro de Salvamento de la Ertzaintza, único equipo canino de rescate de personas en España en aquel momento.

Nunca se halló rastro alguno de Germán. Ni una prenda, ni una pista.

La Tragedia Aérea Durante la Búsqueda

Fue también la densa niebla la responsable de que la tragedia de la desaparición del menor se transformara en otra aún mayor. A la búsqueda se unieron un helicóptero y el Grupo del Perro de Salvamento de la Ertzaina, el único equipo canino de búsqueda de personas que había entonces en España.

El 12 de junio de 1987, cuando las condiciones se volvieron extremas, los ocho miembros del grupo de búsqueda sortearon quién regresaría a Cangas de Onís en helicóptero. Nada más despegar, el aparato se estrelló. En él viajaban siete personas -los cuatro guías caninos que habían ganado el sorteo, el piloto, el mecánico y el responsable técnico de Protección Civil de Asturias- y los cuatro perros de rescate. Todos fallecieron en el acto.

Entre los fallecidos estaba Lourdes Verdes, madre de la presentadora Anne Igartiburu, quien tenía 18 años entonces. El piloto del helicóptero, los cuatro guías caninos del Grupo de Perros de la Ertzaintza y el primer responsable técnico de Protección Civil que había tenido el Gobierno del Principado de Asturias se disponían a regresar a Cangas de Onís, donde tenía la base el helicóptero. Y nada más despegar, el aparato contratado por la Ertzaintza chocó contra la montaña y cayó, falleciendo todos en el acto.

Aquel 12 de junio de 1987 es un día que familiares, amigos y compañeros recuerdan con tristeza, pero en el que también reivindican la labor de quienes fallecieron: «Un equipo de valientes que dieron su vida por rescatar otra».

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Un momento especial, de encuentro para las familias de las víctimas que aquel accidente dejó destrozadas, pero que tuvieron la fuerza para tirar hacia delante y que el destino unió en los Lagos de Covadonga.

Víctimas del Accidente de Helicóptero (12 de Junio de 1987)

Nombre Cargo/Función
Juan Carlos González Carralero Piloto
José Renobales Copiloto
Lourdes Verdes Adiestradora de perros
Joseba Zabala Adiestrador de perros
Luis Ángel Díez Adiestrador de perros
Javier Gallástegui Adiestrador de perros
Corsino Suárez Miranda Coordinador de Protección Civil del Principado de Asturias

La mala suerte quiso que los nombres de Juan Carlos González, Corsino Suárez, José Ramón Renobales, Joseba Zabala, Luis Ángel Díaz, Javier Gallastegi y Lourdes Verdes figuren en el monolito 'Estela' de Joaquín Rubio Camín, levantado en las inmediaciones del lago Enol. Vascos y asturianos «unidos en el dolor», pero manteniendo vivo el recuerdo, ya que como señalan «quienes no se olvidan nunca mueren», se dieron este domingo cita en el acto organizado por la Unidad Canina de Rescate del Principado de Asturias (UCRPA) para conmemorar un año más el aniversario del trágico accidente en el que perdieron la vida estas siete personas y los cuatro canes que les acompañaban -'Bizkor', 'Lon', 'Ator' y 'Heny'- durante el operativo de búsqueda del ovetense de 13 años Germán Quintana, desaparecido en los Picos de Europa hace 35 años durante una excursión escolar.

Mapa de los Picos de Europa, mostrando su ubicación geográfica.

El Legado de un Dolor Imborrable

La desaparición de Germán marcó para siempre a la familia Quintana Blanco, que decidió abandonar Asturias. Vendieron sus propiedades, incluido el restaurante familiar, y se trasladaron a Fuengirola, en Málaga. El padre falleció años después.

La historia de Germán Quintana Blanco no es solo la de una desaparición inexplicable. Casos como este nos recuerdan la fragilidad de la vida, la importancia de la preparación en entornos naturales y la deuda eterna con quienes arriesgan su vida por los demás.

La desolación embargaba a todo el vecindario e incluso transcendió fronteras. No era para menos. Por cierto, nunca más se supo de aquel niño perdido en el área de los Lagos, Germán Quintana, pese al tiempo transcurrido.

Los Quintana Blanco eran a mediados de 1987 el vivo retrato de la prototípica familia feliz. El padre, José Arturo, había regresado a su Asturias natal tras 14 años emigrado en Argentina y se había casado con una paisana de Ouria, María Lourdes. El matrimonio montó un restaurante en Oviedo -ella en la cocina; él atendiendo a la clientela- y tuvo la parejita: Germán (13 años) y Cristina (6). En este idílica estampa falta hoy el desaparecido Germán y también el padre, José Arturo Quintana, fallecido hace cuatro años de cáncer.

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