Niño criado por lobos: ¿Historia real o mito?

La fascinación por los niños criados por animales ha cautivado al público durante siglos. Desde los cuentos de Rómulo y Remo hasta las historias modernas de niños lobo, estas narrativas exploran la naturaleza humana, la influencia del entorno y los límites entre la civilización y la vida salvaje.

Rómulo y Remo amamantados por una loba, un mito fundacional de la antigua Roma.

Marcos Rodríguez Pantoja: El niño lobo español

La vida ha maltratado a Marcos Rodríguez Pantoja desde que nació en 1946 en Añora (Córdoba). Su madre murió cuando era casi un bebé, su padre se volvió a casar con una mujer que lo molió a palos y la pareja acabaría vendiéndolo como bracero. Después vino lo insólito: a los seis años, cuando murió el pastor que lo cuidaba, se echó literalmente al monte, donde fue acogido por una manada de lobos que lo protegió y con la que convivió hasta los 17, sin mantener vínculo alguno con seres humanos.

Marcos Rodríguez Pantoja, el "niño lobo" español.

Así nació el mito del niño lobo que plasmaría en 2010 la película 'Entrelobos', de Gerardo Olivares, pero las penurias de Marcos continúan en la actualidad. Tras un periplo que le llevó por Madrid, Mallorca y Fuengirola, ahora malvive en una aldea de Ourense, apenas asistido por la caridad de los vecinos. El que fuera niño lobo vive solo en una casa prestada por una familia que lo ha “apadrinado” en una aldea cercana a San Cibrao das Viñas, y apenas subsiste con una pensión no contributiva.

Su integración con los vecinos es total. Conversa con ellos, hace rutas por el monte e incluso da charlas en centros educativos o colabora con iniciativas en defensa del lobo, del que tanto sabe, pero su situación económica y sus condiciones de vida son angustiosas. El dinero apenas le da para comer y en la casa en la que vive pasa auténtico frío. “La va calentando con una pequeña estufa de butano, pero estamos ayudándole para comprar una pequeña caldera de pellets”, relata Xosé Santos, de la asociación Amigos das Árbores da Limia, que ha iniciado una campaña para auxiliarle.

“La mejor manera de ayudarle es intentar que se sienta útil y aporte su saber a la sociedad. Él es feliz contando su historia a los niños y a los mayores, concienciando a la gente de la importancia de proteger al lobo y a la naturaleza en general”, relata el representante de la asociación que encabeza su causa. La reciente difusión de su caso, para muchos todavía desconocido, a raíz de que Amigos das Árbores lo desempolvara, está generando una oleada de auténtica solidaridad en Galicia, con familias que incluso han ofrecido su casa para acoger a Marcos como a un miembro más de la familia.

Mucho antes de que Gerardo Olivares llevara la vida de Marcos al cine, el escritor y antropólogo mallorquín Gabriel Jane estudió el caso y lo convertiría en una novela, 'He jugado con lobos', con la que consiguió el premio el Premio Joaquim Ruyra en 2009. Janer conoció personalmente al niño lobo en 1975, cuando preparaba su tesis doctoral, e incluso grabó imágenes de su nueva vida en la ciudad.

Su primer encuentro con los lobos lo resumía así el propio Marcos Rodríguez en 2010 en El Confidencial: “Un día oí ruido detrás de unas rocas. Me acerqué y había unos lobeznos. Les fui a dar comida, como me enseñó Damián [el pastor] y me revolqué con ellos… Vino la loba y lanzó un mordisco… Me fui… Un día estaba en la cueva y entró la loba. Yo me fui al fondo… Creía que me iba a comer… ¡Como antes me había atacado! Pero me dejó un trozo de carne… Me lo iba acercando… Y al final se acercó y la abracé… Y fueron confiando en mí. Yo les daba comida y jugaba con los lobeznos y poco a poco, así, fue como me fui convirtiendo en el jefe de la manada”.

Y de su recelo con el ser humano, relataba: “A mí me han engañado mucho desde que salí del monte. Los lobos son más nobles que las personas, y a pesar de la fama que tienen, a mí siempre me respetaron”. No ayudó a incrementar su confianza en las personas la forma en que fue arrebatado del que ya era su hábitat natural, cuando un guarda de una finca lo delató y envió a la Guardia Civil a que lo arrancara de forma violenta del que ya era su hábitat natural.

Apenas sabía hablar, caminaba a cuatro patas, desconocía la mayoría de las convenciones sociales y había olvidado la mayor parte de su antiguo léxico. Tuvo que cumplir el servicio militar y, ya licenciado, trabajó durante un tiempo en Mallorca con gente que lo maltrató y lo menospreció. Tras una estancia en Fuengirola, un buen día conoció a un policía gallego que, emocionado con su caso, se apiadó de él y se lo llevó a Galicia, donde colaboraba en una finca.

Otros casos de niños salvajes

A lo largo de la historia, se han documentado numerosos casos de niños salvajes, cada uno con sus propias circunstancias y desafíos. Algunos de los más conocidos incluyen:

  • Víctor de l’Aveyron: En 1798, en la Francia revolucionaria, unos cazadores encontraron a una criatura sucia y desnuda en los bosques de l’Aveyron, en el Languedoc. Inicialmente pensaron que era un animal, una fiera, un ser salvaje. Pero era solo un niño, que creció milagrosamente solo, alimentándose de lo que le daba el bosque y los animales que allí vivían. Calcularon que tendría entre 8 y 9 años.
  • Genie: Genie nació en 1957 en un entorno familiar muy tóxico y desestructurado. Antes de los 20 meses fue encerrada en una habitación, completamente vacía y aislada del exterior, donde se encontraba atada en una silla durante el día. Genie vive en esa situación hasta cumplir los 13 años de edad, momento en que su madre y ella consiguen escapar.
  • Dina Sanichar: El joven salvaje que inspiró a Mowgli se llamaba, en realidad, Dina Sanichar, y fue descubierto a principios de 1867 en las espesas y salvajes selvas de las provincias del noroeste de la India. Lo encontraron unos cazadores nativos (shikaris) procedentes de Bulandshahr. Creían perseguir a un lobo, pero su asombro fue enorme al darse cuenta que en realidad se trataba de un niño que gruñía y mordía como un animal.

El enigma de los Niños Salvajes

Carencias y desafíos de los niños salvajes

Debido a la falta de adquisición de conocimientos y habilidades que permiten el desarrollo en la vida social en una comunidad, estos niños presentan graves alteraciones tanto en aspectos conductuales como en cognitivos. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Ausencia o poco desarrollo del lenguaje.
  • Falta de socialización.
  • Problemas en la alimentación.
  • Alteraciones en el desarrollo psicomotor.
  • Enuresis y encopresis.
  • Comportamiento agresivo.

Víctor de l'Aveyron, un caso emblemático de niño salvaje estudiado por Jean Itard.

Impacto en la investigación científica

Ambos casos provocaron una enorme fascinación y popularidad al considerarse un gran hecho científico. Desde este punto de vista, permitieron investigar si una buena educación y tratamiento permitiría compensar una infancia tan terrible y si cabría la posibilidad de que existieran unos períodos críticos para desarrollar una conducta de apego y adquirir el lenguaje. En este último aspecto, los expertos sí han señalado la existencia de dicho período para el desarrollo del lenguaje humano produciéndose este entre los 3 y 4 años de edad.

Es muy importante que durante esta fase el niño esté sometido a la estimulación apropiada para que sus capacidades puedan desarrollarse correctamente. El retraso en el desarrollo del lenguaje tiene implicaciones para el funcionamiento en varios dominios, como la mala auto-regulación, ajuste conductual y más tarde socio-emocional; así como dificultades de aprendizaje. Para su adquisición, no sólo es necesario hablar al bebé sino que han de existir comportamientos como el afecto, la relación del lenguaje con los objetos, las reacciones de los demás al decir una u otra cosa, los sonidos, la capacidad auditiva y motora, etc.

Por otro lado, cabe mencionar que los eventos estresantes durante la primera infancia pueden tener una profunda influencia para toda la vida en los comportamientos emocionales y cognitivos de la persona. El aislamiento social desde el primer mes de nacimiento, puede ejemplificar este tipo de eventos, alterando los mecanismos de plasticidad neuronal y perturbando el establecimiento inicial de un circuito cortical normal. Además, la evidencia indica que dicho aislamiento dificulta o altera el control de las reacciones emocionales tales como el estrés, por lo que representa una amenaza para la supervivencia de las especies sociales.

Tabla comparativa de casos de niños salvajes

Nombre Año de descubrimiento Ubicación Características
Víctor de l'Aveyron 1798 Francia No hablaba, gruñía, comportamiento animal.
Genie 1970 Estados Unidos Aislamiento extremo, retraso en el desarrollo.
Dina Sanichar 1867 India Crecido con lobos, comportamiento animal.
Marcos Rodríguez Pantoja 1950s España Crecido con lobos, habilidades de supervivencia.

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