Nino Bravo fue uno de los cantantes más representativos de la historia de la música de nuestro país. El cantautor compuso algunas de las canciones más importantes de la música en español, entre ellas ‘Libre’, ‘Noelia’ y por supuesto, ‘Un beso y una flor’, una canción considerada uno de los grandes himnos castellanos.
Nino Bravo, uno de los cantantes más icónicos de España.
El origen de un himno
En 1973 los compositores José Luis Armenteros y Pablo Herreros otorgaron a Nino Bravo la canción que le dio más popularidad. Desde entonces esta canción ha estado presente en nuestras vidas, bien en celebraciones, bien en publicidad, o bien, ya en la modernidad, en la listas de reproducción de nuestros artilugios sónicos.
‘Un beso y una flor’ es una canción incluida en el tercer álbum de estudio de Nino Bravo. Esta canción, se publicó como single del cantante valenciano Nino Bravo, y más tarde fue perteneciente a su tercer disco, editado por Fonogram en el año 1972 y que a día de hoy está considerado uno de los mayores éxitos de la música española de los años setenta.
La composición y la producción del tema fueron responsabilidad de José Luis Armenteros y Pablo Herreros. Tanto el single como el disco al que pertenecía tuvieron mucha repercusión comercial en España y Latinoamérica, siendo al otro lado del charco también una canción muy conocida en numerosos países.
La letra: Despedida y nuevos caminos
La letra de ‘Un beso y una flor’ habla sobre la separación y la despedida de una pareja y sobre las oportunidades que surgen tras la separación para conocer nuevos lugares y elegir su propio camino, pues cada uno es libre de emprender el vuelo sin seguir los pasos de nadie. Una letra melancólica, cargada de emoción y fuerza, además de sensación de libertad y nostalgia, con la que es imposible no emocionarse.
A pesar de que se lanzó hace más de cuatro décadas, sigue siendo una de las canciones más representativas de España, y no puede faltar en ninguna celebración.
Un Beso Y Una Flor
El videoclip
Por otra parte, el videoclip de ‘Un beso y una flor’ fue rodado en Palma de Mallorca y es una de las pocas filmaciones en color que se han conservado de Nino Bravo, pues la mayoría de sus vídeos son en blanco y negro.
Fotograma del videoclip de "Un Beso y una Flor".
El legado de Nino Bravo
Nino Bravo fue uno de los cantantes más icónicos de la música española, conocido por su gran voz y su estilo único. Nació el 3 de agosto de 1944 en Ayelo de Malferit, un pequeño municipio de menos de 5000 habitantes, situado en la comarca de la Vall d’Albaida, al sur de la ciudad de Valencia.
A los 16 años, Nino Bravo decidió mudarse a Valencia para perseguir su sueño de convertirse en cantante. Fue en Valencia donde comenzó a trabajar en diferentes grupos musicales y a presentarse en diversos eventos. El éxito no tardó en llegar para el artista valenciano. Su estilo único y su gran voz lo hicieron uno de los cantantes más populares de la época.
Entre sus canciones más conocidas se encuentran «Un beso y una flor», «Libre», «Mi tierra» y «América, América», entre muchas otras. Su música influyó de manera significativa en la música española de la época. Su estilo y su forma de interpretar las canciones inspiraron a muchos otros artistas. De entre los artistas influenciados por Nino Bravo nos encontramos a Alejandro Sanz o Carlos Ribera.
El legado de Nino Bravo sigue siendo relevante en la actualidad, y sus canciones siguen siendo muy populares. No hay verbena ni fiesta en la que no se escuche alguna de sus canciones, muchas de ellas sinónimo de alegría, añoranza y sentimiento de la tierra valenciana.
Lamentablemente, la carrera de Nino Bravo fue truncada de manera abrupta. En 1973, cuando apenas tenía 28 años, falleció en un accidente de tráfico en la carretera Madrid-Valencia, en el pueblo de Villarubio, en el que se erige una gran cruz en su nombre. A pesar de su muerte prematura, su música sigue siendo una fuente de inspiración para muchas personas.
Si estás interesado en aprender español, Valencia es una fuente de inspiración. Las letras de las canciones de uno de los artistas más importantes de Valencia te acompañarán junto al ambiente acogedor de la ciudad.
Para saber más sobre este músico valenciano, te animamos a participar en los actos que se desarrollan durante este mes en Valencia por el 50 aniversario de su muerte.
Homenajes a Nino Bravo
No pudo tener un estreno más rotundo el Roig Arena, un coliseo con un público entregado a la voz, el recuerdo y el homenaje a Nino Bravo, una reivindicación de la memoria colectiva en un espacio que nace para crear recuerdos. El bautizo del regalo que Juan Roig ha hecho a Valencia se recordará por siempre, como la voz del mítico artista de Aielo de Malferit fallecido en 1973. Nunca nadie ni con tanto corazón le rindió un homenaje así.
Sin una butaca vacía, un fundido a negro llegó para que apareciera en el enorme videowall un viejo dial de radio, imágenes y la voz del mito, la estrella y uno de los artistas valencianos más universales. Una cuenta atrás marcó el arranque del homenaje y el nacimiento del nuevo coloso que engrandecerá Valencia.
Fue Nino Bravo el que arrancó su homenaje en la gran pantalla, acompañado de una veintena de músicos en directo, con Vivir. Por primera vez aparecía ligado a un tema que dejó grabado en una maqueta 72 horas antes de su trágico accidente, alegoría de cómo sigue vivo entre los 20.000 asistentes.
Fue Malú la primera que pisó el escenario con Mi gran amor, agradecida por contar con ella "para este homenaje en este lugar tan especial que tantas noches mágicas nos va a reparar". A Andrés Suárez le tocó cantar con coros. La grada no pudo resistirse a acompañarle porque a él le tocó interpretar uno de los más emblemáticos: Noelia. Más de una Noelia habría entre el público porque en 1972 este tema fue una auténtica revolución. La potencia de voz del gallego soportó la comparación con el mito.
El valenciano Luis Cortés le puso el toque flamenco a su Vete, mientras que La Mari de Chambao dio su toque personal a una canción que, desde el 29 de octubre de 2024, cuando el barro enterró media provincia de Valencia, tiene un profundo significado: Mi tierra resonó en el Roig Arena, con el público poniendo palmas y su garganta al estribillo. Valencia cantó con su tierra y al escenario llegó Funambulista, con Eres todo cuando quiero.
El primer gran aplauso fue para Pitingo, incluso antes de comenzar, a capela, la primera estrofa de Es el viento con una voz tan atronadora como la del propio homenajeado y acompañado por la guitarra española. Apenas tres minutos en el escenario que, por primera vez, pusieron en pie al pabellón. "Un placer haber cantado a este genio, que me hubiera encantado conocer. Un aplauso al cielo".
Para entonces ya había quedado claro que el Roig Arena se va a convertir en el mejor escenario de España. A su perfecta sonoridad se suma una apuesta tecnológica, con su juego de pantallas y luces, que convierten el escenario en un plató. La visualización de su potencia llegó cuando Eva Ferri, la hija de Nino, a quien la inteligencia artificial le concedió el deseo de cantar junto a su padre Vuelve, incluso cara a cara con su holograma. Otra vez, el pabellón entero en pie.
David Bisbal, en el Roig Arena, provocó la apoteosis con un rotundo "Visca Valencia", la mítica América y, para cerrar un bautismo histórico, pidiendo al público palmas para acompañar a la canción más universal de Nino Bravo: Un beso y una flor. La gritaron a pulmón 20.000 espectadores, la veintena de artistas que lo cantaron durante toda la noche y toda su familia al completo en el escenario.
Versiones de "Un Beso y una Flor"
Además del cantante valenciano, que falleció poco después de editar el tema, otros artistas han grabado sus propias versiones de la canción.
Las canciones de Nino Bravo en duetos
En 1995 el maestro JUAN CARLOS CALDERÓN, que había trabajado con Nino Bravo, utilizó los avances tecnológicos para regrabar los temas del valenciano como duetos, mezclando interpretaciones originales con otras realizadas por artistas del momento. Cuatro años más tarde EL CHAVAL DE LA PECA se atrevió con la canción.
Niños Bravos: Una versión pop-punk de "Un Beso y una Flor"
La versión pop-punk de “Un beso y una flor” de Nino Bravo es un homenaje audaz que define su personalidad.
Dani: Lo de “Un beso y una flor”, al principio no lo hacíamos. Supongo que, porque como somos unos indies, pensar en la canción más conocida de un artista es poco segunda derivada, muy poco intelectual. Y como somos un poco intelectuales, no íbamos por eso. Recuerdo ir al pueblo de mi ex, me dijeron: «Este es cantante, súbete a cantar». Sin conocer a nadie, canté “Un beso y una flor” y eso se me quedó grabado. Para todos, “Un beso y una flor” significa muchísimo. En directo la gente se emociona, por mucho que sea canción de karaoke, un poco hortera porque es de karaoke. Pero es espectacular y nunca la hemos dejado de respetar, aunque no empezáramos tocándola. Era intentar no hacer segundas derivadas cuando era una tontería.
