La aparición de los primeros dientes del bebé, el comienzo de la dentición, suele producirse alrededor de los 6 meses de vida del bebé. En este artículo, te proporcionaremos una guía completa sobre el cuidado dental de tu bebé, desde el momento en que aparecen los primeros dientes hasta cómo mantener una higiene bucal adecuada.
¿Cuándo Aparecen los Primeros Dientes del Bebé?
El momento en el que suele comenzar la dentición, es decir, la salida del primer diente del bebé, es bastante variable. Cada bebé lleva su ritmo de desarrollo, pero generalmente el primer diente aparece alrededor de los 6 meses de vida.
No obstante, hay bebés en los que el primer diente erupcionará antes, sobre los 3-4 meses. Incluso, hay bebés que presentan algún diente desde el nacimiento, aunque es poco frecuente. En otros bebés, en cambio, no se podrá ver su primer diente hasta cerca de los 12 meses.
En este sentido, la genética y los antecedentes familiares influyen. Por tanto, si los padres tuvieron una dentición más tardía, es posible que su bebé también.
Sin embargo, si hay cierto retraso en la aparición de los primeros dientes (aproximadamente, una vez superado el primer año de vida), es recomendable consultar al especialista.
¿En Qué Orden Salen los Dientes de Leche?
Generalmente, la salida de los dientes de leche es simétrica (en el lado derecho e izquierdo) y sigue un orden. Cada tipo de diente tiene un rango de tiempo en el que suele aparecer. De este modo, el orden en el que suele producirse la dentición en el bebé es el siguiente:
- Incisivos frontales inferiores: entre los 6-10 meses.
- Incisivos frontales superiores: entre los 9-12 meses.
- Incisivos laterales (superiores e inferiores): entre los 9-16 meses.
- Primeros molares (superiores e inferiores): entre los 13-19 meses.
- Caninos (colmillos, superiores e inferiores): entre los 16-23 meses.
- Segundos molares (superiores e inferiores): entre los 23-33 meses.
Por tanto, el bebé completará la salida de los dientes de leche entre los 2-3 años, aproximadamente. Todos ellos conforman sus 20 primeros dientes o dientes de leche, que estarán presentes hasta los 6-7 años, aproximadamente, cuando comiencen a caerse para dejar paso a los dientes definitivos.
Síntomas de la Dentición
La aparición de los primeros dientes provoca toda una serie de síntomas en el pequeño, aunque no todos los presentarán:
- Exceso de salivación: antes de la aparición del primer diente el bebé tendrá un aumento en la salivación y babeará más de lo normal.
- Inflamación de las encías: las encías estarán inflamadas y sensibles y es posible que algo enrojecidas.
- Necesidad de morder: el pequeño comenzará a llevárselo todo a la boca, incluso, sus propios puños, ya que la presión ejercida lo aliviará.
- Irritabilidad: las encías se inflaman y se rasgan para dejar paso al diente, por lo que el pequeño sentirá molestias en la boca y le producirá cierta irritabilidad. Esto hará que llore más de lo habitual, que pierda el apetito por las molestias y que presente más dificultades para dormir.
Finalmente, es importante mencionar que, a pesar de que la temperatura puede subir ligeramente, la dentición no produce fiebre en el bebé. De igual modo, la diarrea tampoco es un síntoma de la salida de los dientes.
En caso de que el bebé presente estos síntomas, se debe consultar con el especialista, ya que puede ser debido a algún tipo de infección coincidiendo con este momento o como consecuencia de los gérmenes introducidos en la boca al llevarse objetos o sus manitas.
¿Cómo Aliviar las Molestias de la Dentición en el Bebé?
Para tratar de aliviar las molestias que la dentición pueda estar ocasionando al bebé, será útil que los padres tengan en mente las siguientes recomendaciones:
- Mantener seca el área alrededor de la boca, para evitar que el exceso de salivación pueda llevar a la aparición de erupciones en la piel.
- Ofrecerle un anillo de dentición o mordedor, ya que la presión aliviará las molestias en sus encías. El tamaño debe ser adecuado y no debe desmontarse en piezas más pequeñas con las que el bebé se pueda atragantar. Algunos de ellos pueden introducirse previamente en la nevera (no en el congelador) para que el frío ayude a aliviar las molestias al bebé.
- Si se percibe que el bebé está demasiado molesto por la salida de los dientes, se debe acudir al pediatra para que valore la situación y prescriba algún tipo de medicamento si lo considera oportuno.
Cuidado de los Dientes del Bebé
Incluso antes de que aparezca el primer diente de leche en el bebé, es recomendable frotarle suavemente las encías con una gasa limpia humedecida o con el dedo limpio, especialmente, después de la alimentación para evitar que queden restos de comida.
Cuando haya salido el primer diente, hay que comenzar a cuidarlo, ya que es posible la aparición de caries. Se debe cepillar dos veces al día, sobre todo, después del desayuno y por la noche antes de dormir. El cepillo de dientes y el dentífrico deben ser específicos para bebés y se debe utilizar muy poca cantidad.
Se deberá evitar impregnar el chupete en sustancias dulces, así como que el bebé se quede dormido tomando el biberón, ya que puede favorecer la aparición de caries.
Además, se debe pedir cita con un dentista infantil al año de edad del bebé o en los seis meses siguientes a la erupción del primer diente.
Alrededor de los tres años, cuando ya el niño es más mayor y tiene, posiblemente, completa su dentadura de leche, es posible aumentar la cantidad de pasta de dientes al tamaño de un guisante. No obstante, es importante que sea capaz de escupir el exceso para que no se lo trague.
Los padres deberán ayudar y supervisar al niño mientras se lava los dientes, ya que no será hasta los 7-8 años cuando pueda hacerlo por sí solo de manera correcta.
Nuestros dentistas e higienistas recomiendan que, aunque no haya aparecido el primer diente, se empiece a tener cura de la higiene bucal del bebé a partir de los 4 meses. Tomar demasiado azúcar en esta edad puede ser muy perjudicial para su salud, por eso es importante controlar su consumo. A partir de los 2 años ya puede empezar a cepillarse él solo bajo supervisión de los padres y repasándole ellos después del autocepillado. Recomendamos utilizar un cepillo de dientes para niños (eso sí, como siempre, con filamentos suaves).
Lo mejor para aprender es ver un ejemplo y más en el caso de los niños de esta edad. Si te lavas los dientes acompañado/da de tu hijo/a, este/a verá la higiene dental como un acto natural y será más fácil que lo integre en su rutina. Además, si conviertes el cepillado en un momento divertido, ¡todavía mejor!
Orden de cepillado: Dividir la boca en 4 partes: la mandíbula superior por la mitad y la mandíbula inferior también. Empezar por un cuadrante y seguir por orden.
Colocación del cepillo y movimiento: Colocar el cepillo de forma horizontal con una inclinación de 45º orientado a la encía y puede cepillar con movimientos horizontales de delante a última. No olvidar la lengua.
Asegurarse de que no se trague la pasta de dientes.
🦷Cuándo y cómo cepillar los Dientes a tu Bebé: pasta dental, prevención de la caries en niños
Los dientes de leche se pueden sacar en casa, aunque se debe ser sumamente cuidadoso. Los dientes «de leche» comienzan a caerse alrededor de los seis años de edad. Casi siempre, en el mismo orden que llegaron a la boca del niño. En primer lugar los incisivos centrales inferiores y así sucesivamente.
Normalmente las raíces se van desintegrando paralelamente a que los dientes nuevos se han desarrollado. En este artículo te explicamos 3 métodos para sacar aquellos dientes de leche que están a punto de caerse y que, por lo general, son bastante molestos.
Métodos para sacar los dientes de leche:
- El método más tradicional con un hilo: se hace un pequeño lazo y se tira del diente para extraerlo. Hoy en día, esa práctica es menos aconsejada que antes. La razón es porque, entre otras cosas, podría generar temor en el pequeño. Sin embargo, algunos niños lo llevan bien y hasta les puede resultar divertido. Siempre y cuando el diente esté lo bastante flojo, no representa mayores riesgos.
- Una gasa alrededor del diente para tirarlo: coméntale al niño que mueva el diente despacio antes de girarlo para evitar que sienta molestia o dolor asociado con el movimiento del diente. Por tu parte, toma la gasa en torno al diente y tira con fuerza hacia arriba. Después de este procedimiento de sacarle el diente, coloca un pedazo limpio de gasa en el hueco de la boca del pequeño para detener cualquier sangrado.
- Haz que muerda alimentos duros: podrás apresurar el movimiento si le das al niño: peras, manzanas, mazorcas de maíz o cualquier alimento crujiente. De esta manera el diente flaqueará poco a poco. Es importante saber que incluso podría salirse el diente sin que el pequeño se dé cuenta. Mantén la situación controlada para que cuando el diente caiga, en su boca, sea consciente y mantenga la calma para expulsarlo sin mayor problema.
Independientemente del método utilizado, tras la extracción del diente, con frecuencia se produce una pequeña hemorragia.
