Nenas con Polla: Significado y Análisis en el Contexto de la Pedofilia

El término pedofilia (en griego "pais" significa niño y "philia" amistad) data de 1890 cuando el psiquiatra alemán Richard von Krafft-Ebing en su obra "Psicopatía sexuales" describe diferentes modelos psicopatológicos relacionados con diferentes preferencias sexuales.

La pedofilia es un trastorno psiquiátrico complejo que genera gran alarma social y clínicamente se define por la presencia de necesidades sexuales intensas y recurrentes, y fantasías que producen excitación y que comprenden alguna forma de actividad sexual con un niño generalmente de 13 años o menos.

En este artículo, exploraremos el significado de "nenas con polla" en el contexto de la pedofilia, analizando las diferencias entre pedofilia y hebefilia, así como las implicaciones sociales y psicológicas de estas parafilias.

Diferenciando Pedofilia y Hebefilia

Hay que poder diferenciar entre los términos pedofilia y hebefilia, puesto que existen criterios distintos para su comprensión. La pedofilia se refiere a las personas que sienten una atracción sexual hacia los/las menores de 11 años aproximadamente.

El Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-V, por sus siglas en inglés) define la pedofilia como “la excitación sexual intensa y recurrente derivada de fantasías, deseos sexuales irrefrenables o comportamientos que implican la actividad sexual con niños/as prepúberes, generalmente menores de 13 años” (DSM-V, 2013). Pero existen diferencias en el criterio de la edad del menor: algunos autores ponen el límite en los 11 años aproximadamente, mientras que otros lo hacen en los 13.

Por otro lado, la pedohebefilia o directamente hebefilia, corresponde a una atracción sexual hacia menores de entre 11 y 14 años. Es muy difícil poner una edad límite para diferenciar la pedofilia de la hebefilia, puesto que no todos los niños/as tienen el mismo desarrollo ni éste se da al mismo tiempo.

La pubertad, adolescencia inicial o adolescencia temprana es la primera fase de la adolescencia y de la juventud. Normalmente abarca de los 10 a los 14 años de edad aproximadamente.

Por ejemplo, algunos cambios que caracterizan tanto a niños como a niñas en esta etapa son el crecimiento de vello púbico y corporal, el aumento de estatura y los cambios en el olor y en la piel (acné). Durante la pubertad se notan diferencias en cuanto a tamaño, forma, composición y desarrollo funcional en muchas estructuras y sistemas del cuerpo.

En los niños crece el pene y los testículos, mientras que en las niñas hay cambios en la vagina, útero y ovarios, así como el inicio de la menstruación. Una vez finalizada la etapa de pubertad, llega la adolescencia. Esta se define a grandes rasgos como el crecimiento y la maduración del individuo.

La escala de Tanner es una aproximación cualitativa para dar un acercamiento a estas posibles categorías. La escala define las medidas físicas sexuales, como el tamaño de las mamas, genitales, volumen testicular y el desarrollo del vello púbico.

No obstante, es de suma importancia no poner nunca la culpa en el/la menor, en su desarrollo o en su apariencia.

Factores Neurobiológicos y Etiológicos

Aunque en la actualidad aún no se conocen con exactitud los mecanismos neurobiológicos relacionados con la conducta sexual parafílica, diversos factores etiológicos han sido vinculados con este trastorno psiquiátrico. En el ser humano, el deseo sexual está determinado por tres dimensiones diferentes: estructuras neurofisiológicas, disposición cognitivo-emocional y presencia de estímulos sexuales efectivos capaces de desencadenar el deseo sexual.

Los avances actuales de las neurociencias han permitido identificar alteraciones en áreas cerebrales que desempeñan un importante rol en los aspectos cognitivos del deseo sexual y la inhibición conductual, las cuales se han atribuido al efecto negativo de eventos adversos durante el desarrollo prenatal o la primera infancia.

Entre las evaluaciones neurofuncionales más utilizadas en el estudio de este tipo de patología se destacan el test de tumescencia peneana y la plestimografía, que han revelado mayores respuestas peneanas de excitación sexual ante estímulos relevantes representados por niños, los potenciales evocados y el electroencefalograma, donde se reporta una disminución de la amplitud de la variación contingente negativa ante estímulos sexuales que representan adultos, así como un incremento de la actividad theta-delta y una reducida coherencia interhemisférica respectivamente.

Estudios con resonancia magnética funcional y tomografía por emisión de positrones han encontrado una actividad neural incrementada en áreas de corteza fronto-temporal y otras regiones asociativas del cerebro.

Aspectos Forenses y Diagnósticos

El desarrollo vertiginoso de nuevas tecnologías y su aplicación dentro del campo forense lleva aparejado un incremento de la objetividad de los diagnósticos emitidos. Se recomienda asociar estos estudios a la evaluación clínica forense, para incrementar la objetividad de los diagnósticos emitidos por peritos.

La pedofilia es una parafilia con curso crónico, que se define ante la presencia de necesidades sexuales intensas y recurrentes, y fantasías que producen excitación y que comprenden alguna forma de actividad sexual con un niño (generalmente de 13 años o menos) (Tabla 1).

Éstas deben estar presentes por lo menos durante un período de 6 meses, deben producir malestar o deterioro de diferentes áreas de la actividad de la persona, y quien la padece debe tener al menos 16 años, así como ser al menos cinco años mayor que el niño.

Presenta períodos de abstinencia con episodios pedofílicos.

Desde el punto de vista psiquiátrico, cumple los criterios diagnósticos del DSM IV-R de esta patología que aparecen reflejados en la Tabla 1.

En cuanto al perfil de los sujetos autores de este tipo de delitos, ellos son mayoritariamente varones, sólo un 13% aproximadamente son mujeres; suelen cometer el abuso sexual normalmente entre los 30 y 50 años de edad; los agresores son habitualmente familiares o allegados (profesores, vecinos, etc.) de la víctima; su apariencia es normal; tienen un estilo convencional; suelen tener una inteligencia media y no son psicóticos.

El análisis del EEG tanto convencional como cuantitativo demostró un incremento de la actividad lenta de forma global con preponderancia en regiones fronto-temporales. Las actividades lentas del electroencefalograma reflejan signos de sufrimiento o disfunción cortical, de agotamiento metabólico o de ...

Reflexiones Finales

Es importante resaltar que el EEG y su análisis cuantitativo sólo son el reflejo sobre el cuero cabelludo de la corriente eléctrica primaria que se genera dentro del cerebro. Es conocido que como consecuencia de las características de la conducción de la actividad eléctrica en el cerebro, los potenciales registrados en posiciones específicas del cuero cabelludo, no necesariamente reflejan la actividad de la región neuronal que se encuentra inmediatamente bajo la posición del electrodo.

La existencia de un dipolo de orientación inclinada puede provocar que una señal generada en un área específica de la corteza cerebral aparezca máxima sobre un punto distante del cuero cabelludo.

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