La Navidad, sinónimo de reuniones familiares y reencuentros con amigos, es una época del año esperada con ilusión tanto por adultos como por niños. Es un momento perfecto para recordar vivencias, disfrutar de la compañía de seres queridos y crear recuerdos navideños duraderos para los más pequeños.
Aunque hoy asociamos la Navidad con fiestas y celebraciones, esta fecha tiene un origen bíblico. La Biblia cuenta que el 25 de diciembre nació el niño Jesús, el hijo de Dios, lo que le da a esta celebración un matiz religioso importante.
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Cuento para Niños: El Nacimiento del Niño Jesús
Hace más de 2.000 años, María, una doncella judía prometida con un carpintero llamado José, recibió la visita del arcángel Gabriel. El arcángel, enviado de Dios, le anunció que tendría un hijo llamado Jesús, quien sería hijo de Dios y reinaría para siempre.
María, sorprendida, se preguntó cómo sería posible, pero Gabriel le pidió que confiara en Dios. Tras la visita, María le contó lo sucedido a José, quien al principio dudó. Sin embargo, un ángel se le presentó en sueños y le confirmó que el niño era hijo de Dios.
José, al despertar, se armó de valor y le pidió matrimonio a María para acompañarla y recibir juntos al niño. Vivieron felices en Nazaret hasta que llegó la noticia de que todos debían acudir a su ciudad de origen por orden del emperador romano César Augusto.
Así, el 24 de diciembre, María y José partieron a lomo de una mula hacia Belén. Al llegar, María comenzó a sentirse mal y se dio cuenta de que el parto había comenzado. José intentó encontrar sitio en una posada, pero todas estaban ocupadas.
Finalmente, llegaron a un establo abandonado, donde José preparó una cama de paja para que María diera a luz. Así nació el niño Jesús, con la compañía de sus padres, una mula y un buey. María lo colocó sobre un pesebre.
Al caer la noche, vieron aparecer en el cielo una estrella muy brillante sobre el lugar donde estaba el niño. Un ángel se presentó a unos pastores que cuidaban de su rebaño y les anunció que en la ciudad de David había nacido el Salvador, al que encontrarían envuelto en un pesebre.
Los pastores acudieron al establo y se postraron ante el niño Jesús. En Oriente, tres sabios astrólogos llamados Melchor, Gaspar y Baltasar vieron la estrella y supieron que un nuevo rey iba a nacer. Decidieron seguir la estrella para adorar al nuevo rey.
La Visita de los Reyes Magos
Al llegar a Belén, los Reyes Magos preguntaron por el niño al rey Herodes, quien, temiendo ser destronado, les pidió que le informaran sobre el paradero del niño para adorarle también. Sin embargo, los Reyes Magos no se fiaron de Herodes y decidieron no volver a su palacio.
Melchor, Gaspar y Baltasar encontraron el pesebre y rindieron honores al niño Jesús, ofreciéndole oro, incienso y mirra.
- Oro: Regalo para un rey.
- Incienso: Ofrenda para Dios.
- Mirra: Símbolo de lo humano.
Herodes, preocupado por el nacimiento del nuevo rey, mandó matar a todos los niños recién nacidos de la ciudad. Pero un ángel avisó a María y José, quienes huyeron a tiempo de la ciudad. Cuando Herodes murió, volvieron a Nazaret.
Por eso, el 24 de diciembre es Nochebuena, la noche anterior al nacimiento de Jesús, que se celebra el 25 de diciembre, la Navidad. Y la noche del 5 de enero es la víspera de la llegada de los Reyes Magos, quienes traen regalos a los niños que se portan bien para conmemorar el nacimiento del hijo de Dios.
¿Cuándo y Dónde Nació Jesús?
La pregunta sobre cuándo y dónde nació Jesús de Nazaret tiene respuestas complejas. Las informaciones provienen de los evangelios de Mateo y Lucas, escritos aproximadamente entre el año 80 y 90 del siglo I d. C.
Estos textos ofrecen dos anclajes cronológicos: que Jesús nació en tiempos del rey Herodes el Grande (40-4 a. C.) y que coincidió con el censo que Quirino llevó a cabo en la provincia romana de Siria. Sin embargo, Quirino solo fue gobernador de Siria en el año 6 d. C., lo que hace que las dos noticias sean incompatibles.
Se puede explicar la mención del censo como un recurso para justificar la presencia de José y María lejos de Galilea y su viaje a Belén, cumpliendo la profecía de Miqueas.
Más allá de estos versículos, Belén había sido la cuna del rey David y, por lo tanto, resultaría lógico que también naciese en esa ciudad el Mesías, descendiente de aquél y en el que se encarnaba la promesa hecha a este rey por Dios.
El Calendario Festivo
En la Roma imperial, existían dos celebraciones que coincidían con las últimas semanas del año. La primera, entre el 17 y el 23 de diciembre, eran las Saturnales (Saturnalia en latín), que se celebraban en honor a Saturno, dios protector de los sembrados, y festejaban el final de los trabajos en el campo hasta la siguiente primavera.
La festividad coincidía con el solsticio de invierno, momento a partir del cual los días comenzaban a ser otra vez más largos, dando por terminado el período de “oscuridad” y abriendo el camino a un disfrute cada vez mayor del sol. No debe extrañar, por lo tanto, que se reservara un día al final de las Saturnales, en concreto el 25 de diciembre, para celebrar el nacimiento del Sol Invicto (Natalis Solis Invictis).
En 350 d. C. el papa Julio I ya sugirió que se celebrase el nacimiento de Jesús el día 25 de diciembre, y cuatro años más tarde, su sucesor Liberio decretó oficialmente aquel día para la celebración. Al fin y al cabo, ¿qué mejor fecha para conmemorar el nacimiento del “verdadero sol” que era Jesús que la ya existente del Sol Invicto?
Cuestión de Cálculo
En 526, el papa Juan I quiso poner fin a la polémica con la iglesia oriental y encargó a un monje escita que vivía en Roma que determinara la fecha exacta del nacimiento de Jesús. El monje, llamado Dionisio el Exiguo, era un experto en cálculos astronómicos.
Los cálculos de Dionisio le llevaron a una fecha coincidente con los últimos días del año 753 desde la fundación de Roma como el del nacimiento de Jesús. Pero su aportación no quedó ahí. Incómodo ante la perspectiva de fechar el nacimiento de Jesucristo tomando como referencia la fundación pagana de una ciudad o el reinado de un emperador que había perseguido a los cristianos, Dionisio propuso contar los años a partir del nacimiento del Salvador.
Y así, el natalicio de Jesús quedó establecido en el 25 de diciembre del 753 ab urbe condita, y el 1 de enero del añ...
Evangelio de Mateo versus Evangelio de Lucas
Los estudios que hacen referencia al nacimiento de Cristo suelen partir de dos testimonios que son incompatibles entre sí. Estos son los evangelios de Mateo y Lucas, escritos aproximadmente entre los años 80 y 90 del siglo I d. C., es decir, unos cincuenta años después de la muerte de Jesús y unos ochenta después de su supuesto nacimiento.
El historiador español Javier Alonso López, de la IE University, concretó en un artículo que el evangelista Mateo fechó el nacimiento de Jesús entre el año 5 o 6 a.C., en tiempos del rey Herodes el Grande (40-4 a. C.), mientras que Lucas asegura que este hecho coincidió con el censo que, en tiempos del emperador Augusto, llevó a cabo Publio Sulpicio Quirino en la provincia romana de Siria, allá por el año 6 o 7 d.C.
“Se sabe con absoluta certeza que Quirino solo fue gobernador de la provincia de Siria (que en ese momento ya incluía Judea) en el año 6 de nuestra era. Así pues, las dos noticias, el reinado de Herodes y el censo de Quirino, son incompatibles desde un punto de vista cronológico”, afirma Alonso López.
¿Nació Realmente el 25 de Diciembre?
En cuanto al día 25 de diciembre, se cree que la elección fue más bien simbólica o intencionada que real, ya que ni siquiera las fuentes religiosas mencionan tal día.
La primera referencia data de la época del emperador Constantino, que permitió la práctica del cristianismo. De hecho, se piensa que esta tradición se debe a una forma de hacer que la evangelización de la población pagana fuera interpretada y aceptada de forma más sencilla cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial en época de Teodosio.
Así, los gobernantes debían mantenerla, pero decidieron cambiar su significado pagano, el del nacimiento del sol, por el del nacimiento del profeta que viene a iluminar al mundo.
Pero volviendo a la fecha concreta, es del todo imposible que los pastores llevaran sus rebaños hasta Belén en pleno invierno, ya que estos no salían hasta finales de marzo y regresaran a las majadas hasta mediados de noviembre, por lo que la teoría de que el nacimiento se produjo a finales de otoño podría resultar verosímil.
Lo cierto es que, a día de hoy, se desconoce con exactitud en qué día y año nació Jesucristo.
El Año Real del Nacimiento de Jesús
Las fuentes principales que tenemos sobre el nacimiento de Jesús son los Evangelios y estos nos ofrecen dos datos incompatibles. Por un lado, los evangelistas Mateo y Lucas fechan su nacimiento “en los días de Herodes el grande”. Este fue rey vasallo de Roma entre los años 37 y 4 a.C. -fechas que sí sabemos con exactitud por los registros romanos- y, según los evangelios, reinó todavía uno o dos años en vida de Jesús, que por lo tanto habría nacido el año 5 o 6 a.C.
Sin embargo, el mismo Lucas señala que en el año de su nacimiento, el emperador Augusto ordenó realizar un censo de la población, del cual se encargó el gobernador de Siria, Publio Sulpicio Quirino. Pero el historiador Flavio Josefo sitúa este censo 37 años después de la batalla de Actium -que enfrentó a Octavio, el futuro Augusto, contra Marco Antonio y Cleopatra-, es decir, en el año 6 o 7 d.C.
Por lo tanto, entre los dos anclajes cronológicos que se dan para el nacimiento de Jesús, hay como mínimo una diferencia de diez años. Ateniéndonos al registro de Flavio Josefo y a las repetidas menciones al rey Herodes, es más seguro tomar como referencia válida la que señala el nacimiento en vida de este rey y, por lo tanto, situarlo alrededor del año 6 a.C.
Error de Cálculo Papal
La fecha incorrectamente considerada como año 1 fue establecida -ya fuera por accidente o intencionadamente- en el siglo VI por un monje bizantino llamado Dionisio el Exiguo, quien diseñó un nuevo sistema de datación de los años para separar la era pagana de la cristiana: el Anno Domini -“año del Señor”, es decir, del nacimiento de Jesús-, en sustitución de la datación romana ad Urbe condita -“desde la fundación de la ciudad”, es decir, de Roma.
¿Por Qué se Piensa que Jesús Nació el 25 de Diciembre?
Si el año de nacimiento de Jesús cuenta al menos con algunas referencias, no se puede decir lo mismo del día. El 25 de diciembre, la fecha elegida para celebrar su natalicio, es con toda seguridad una elección intencional, ya que ni siquiera las fuentes religiosas primarias mencionan tal día.
La elección del 25 de diciembre como fecha de la Navidad es una elección intencional para facilitar la conversión de la población romana al cristianismo.
La primera referencia al 25 de diciembre data de la época del emperador Constantino, quien legalizó la práctica del cristianismo. Solo a partir de entonces el proselitismo de esta religión estuvo permitido y, con esto, surgió la preocupación por la conversión de la población pagana: es por ese motivo que mucha de la tradición cristiana está elaborada para ser fácilmente interpretada y aceptada por un público de cultura grecorromana.
El 25 de diciembre ya era la fecha convencional cuando Dionisio el Exiguo elaboró su datación. La elección de este día se debía a que era la fiesta del Sol Invicto, un dios oriental que había sido elevado a culto oficial del Imperio por parte del emperador Aureliano a finales del siglo III.
A partir del reinado de Constantino y especialmente de Teodosio -quien hizo del cristianismo la religión oficial- los esfuerzos de evangelización implicaron la superposición de las celebraciones cristianas a las paganas para facilitar la conversión.
Jesús Nació en Belén, Pero ¿Conoces Realmente su Historia?
Una humilde pareja con escasos recursos se dirige hacia Belén. Son José y María. Acaban de contraer matrimonio. María está embarazada y espera al Hijo de Dios.
Después de una larga travesía por el desierto, en la que solo cuentan con la escasa ayuda de un burro, llegan a Belén. María se encuentra a pocos días de dar a luz.
Rapidamente se ponen a bucar un refugio en dónde pueda nacer su hijo. Están desesperados, ya que nadie les ofrece un lugar. Los dueños de los hospedajes o bien no les quieren ofrecer una habitación por venir de Galilea o porque tienen el aforo completo. Finalmente, dieron con un señor que aunque tenía llena la posada, les ofreció un establo.
Allí es donde la Virgen da a luz a Jesús ¡El salvador había nacido! Durante las primeras horas de vida, Jesús descansó en un pesebre envuelto por unos pañales.
Según San Mateo, el Niño Jesús tuvo la visita de tres Reyes Magos de oriente. Estos fueron guiados por una estrella hasta el establo. En su camino, se referían a Jesús cómo el Rey de los Judíos. Cuando llegarón al establo, le adoran y le regalan oro, incienso y mirra.
Herodes quería matar a Jesús, por ello les pidió a los Magos que cuando supieran donde estaba que se lo dijeran. Algo que los Reyes Magos no hicieron.
Así Sería el Nacimiento de Jesús en el Inestable Jerusalén Actual
"Un niño nació la pasada madrugada en la ciudad palestina de Belén, en Cisjordania, en circunstancias extraordinarias. Sus padres, que responden a los nombres de José y María, viven en Nazaret, una ciudad situada a algo más de 100km del lugar del nacimiento. María se puso de parto inesperadamente y dio a luz en una especie de establo asistida únicamente por su esposo.
Todavía es un misterio cómo José y María, ambos judíos, pudieron llegar desde Nazaret, en Israel, hasta Belén, en Palestina, ya que los 100km que separan las dos ciudades están llenos de retenes militares israelíes y finalmente a la entrada de Belén Israel ha construido un impresionante muro de hormigón de unos 8 metros de alto que corta el paso. Los habitantes de Belén, palestinos, no pueden salir sin permiso y los israelies normalmente no pueden entrar por ley".
De haber nacido hoy, Jesús tendría que vivir acostumbrado a situaciones que niños de otras partes del mundo no conocen, comenzando por la falta de libertad para moverse, la presencia militar israelí o los frecuentes enfrentamientos entre palestinos y soldados o colonos (quienes viven en asestamientos situados en tierra palestina).
¿Dónde Nació Jesús?
Los evangelios hablan de un pesebre, por lo que se supone que sucedió en un establo, aunque durante los primeros años de nuestra era, era normal que en la zona los rebaños se guardaran en cuevas. En occidente, en cambio, es mucho más común situar la escena en un establo.
La construcción de madera normalmente está destartalada para mostrar la extrema pobreza y humildad en la que el hijo de Dios vino al mundo. A veces está cobijado por una arquitectura monumental en ruinas como símbolo de que sobre las ruinas de la vieja sinagoga se edificará la nueva Iglesia.
Estas primeras representaciones recuerdan a un parto natural. A partir del siglo XIII se introduce una novedad impirtante en la iconografía del nacimiento. La Virgen pasa de estar recostada a arrodillada en posición de adorar al niño, que está desnudo, parece suspendido en el aire e irradia una luz.
El Nacimiento de Juan el Bautista
En la convicción de que Juan el Bautista es el «precursor», Lucas, antes de hablar del nacimiento de Jesús, habla del nacimiento de Juan (Lc 1,57-80).
Mientras tanto, llegó el momento de que Isabel diera a luz: y dio a luz un hijo. Los parientes y vecinos se enteraron y fueron a alegrarse con ella por la gran bondad y misericordia que el Señor le había mostrado.
De hecho, tendrá la misión de ser el «precursor» de Dios, es decir, el que tendrá que preparar el camino para la venida del Señor, como dice el profeta Malaquías: «Yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino delante de mí.
El relato del nacimiento de Juan se cierra con una alusión a la vida de Juan el Bautista hasta el momento de su aparición a orillas del Jordán, como predicador de la penitencia y como bautizador: «El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel» (Lc 1,80).
El Acontecimiento del Nacimiento de Jesús en Belén
Desde el punto de vista de la fe cristiana, lo importante es el acontecimiento del nacimiento de Jesús en Belén[1] en tiempos de César Augusto. En cambio, las condiciones históricas en las que nació Jesús son menos importantes.
El hecho de que Jesús nazca en Belén, es decir, en la ciudad de David, demuestra que es descendiente de David y cumple la profecía de Miqueas de que el Mesías saldría de Belén.
José emprende el camino a Belén para ser censado «junto con María, su esposa, que estaba embarazada». José acoge a María en su casa y la conduce con él a Belén.
Lo que el evangelista quiere subrayar es, en primer lugar, el hecho de que el niño que María da a luz es «el primogénito»[4] y, por tanto, está «consagrado al Señor» según la Ley (Ex 13,12; 34,19) y es «grande» ante Él (Lc 1,32).
De hecho, la pregunta que plantea un nacimiento tan extraño es: ¿quién es este niño y qué será de él en el futuro?
El Anuncio a los Pastores
En las cercanías de Belén, unos pastores velaban de noche por su rebaño contra los ladrones[5]. Desde Pascua hasta principios de diciembre, pasaban la noche a la intemperie, turnándose para vigilar.
Fue en una de estas vigilias nocturnas cuando un ángel del Señor se les apareció y la gloria del Señor los envolvió en luz. Les invadió un gran temor, pero el ángel les dijo: «“No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre".
En otras palabras, los pastores recordaban la naturaleza mesiánica de Jesús, «hijo de David». La aparición del ángel y de la «gloria», es decir, el esplendor y la majestad de Dios, que los llena de luz en la oscuridad de la noche, asusta a los pastores, hasta el punto de que antes de anunciarles el nacimiento de Jesús el ángel debe tranquilizarlos, diciéndoles «No teman».
Al mismo tiempo, alaban a Dios por la «paz» que Dios da a los hombres al darles a Jesús, ya que son objeto de la benevolencia divina. La «paz en la tierra», de la que hablan los ángeles, es la «paz escatológica», que no es sólo la eliminación de guerras y conflictos, sino la salvación plena al final de los tiempos, el perdón de los pecados y la paz con Dios.
Ciertamente, la imposición del nombre se hace de mutuo acuerdo entre María y José. Según el Levítico (12,2-8), tras el nacimiento de un hijo varón, la madre era considerada «impura» durante siete días. Durante otros 33 días tenía que permanecer en casa y no podía realizar ninguna acción cultual: al cuadragésimo día, tenía que ir al Templo de Jerusalén para «purificarse».
De igual modo Jesús es consagrado a Dios. Por su «redención» ofrecen «un par de tórtolas o de pichones»: la ofrenda propia de los pobres[7].
