La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina, un problema de salud que afecta a un amplio rango de edades, desde niños hasta ancianos. Debido a que está asociado a una edad avanzada, una parte de la población evita afrontarlo. Sin embargo, es fundamental abordar este tema abiertamente y buscar soluciones adecuadas para mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen.
¿Qué es la Incontinencia Urinaria?
La incontinencia urinaria es un problema muy frecuente que los pacientes siguen ocultando, entre otros motivos, por vergüenza y por pensar que no tiene solución. Suele asociarse a gente mayor, sin embargo, mucha gente joven, especialmente deportistas, también la sufren. Efectivamente, la incontinencia puede afectar a cualquier edad. Hay incontinencia en la infancia, desde la enuresis nocturna; también existe en el adulto joven.
En las mujeres, la incontinencia se produce a lo largo de toda su vida debido al embarazo, al parto y a la menopausia. No obstante, cuando el control de los esfínteres se debe a un problema de desgaste de la musculatura en el útero o la vejiga, es posible tonificar la zona y recuperar cierto control en el escape de orina mediante la práctica de ejercicios Kegel.
En el caso de los ancianos, la incontinencia afecta a ambos sexos por igual. La causa más frecuente de la incontinencia en la vejez se debe a la debilidad de la vejiga y a la dificultad que tienen los ancianos para controlar la musculatura pélvica, que ya ha perdido por completo el tono y cuyo funcionamiento óptimo es irrecuperable.
Tipos de Incontinencia Urinaria
- Incontinencia de esfuerzo: Tiene lugar cuando se hace esfuerzo físico.
- Incontinencia de urgencia: En este caso es repentino, es decir, no hay una acción que lo anticipe.
Causas Comunes de la Incontinencia
La incontinencia urinaria puede ser causada por distintos factores, no todos relacionados con la edad. Por ejemplo, es frecuente que las mujeres embarazadas sufran daños en la musculatura de la vejiga, lo que da pie a la incontinencia. También es frecuente tener incontinencia urinaria cuando se es sometido a una cirugía en la zona de la pelvis. Las enfermedades neurológicas son otro factor. Algunas como la esclerosis múltiple daña los nervios de la vejiga encargados de controlar el pis.
Incontinencia Fecal
La incontinencia fecal es la falta de control para las heces. Se trata de un problema menos común que la incontinencia urinaria, pero que también se produce.
Causas de Incontinencia Fecal
- Diarrea: Lo contrario al estreñimiento.
- Enfermedades del sistema digestivo: Las enfermedades del sistema digestivo, como la enfermedad de Crohn, frecuentemente dañan los nervios que controlan el tracto digestivo.
- Discapacidades físicas: Por lo general, las discapacidades físicas generan otro tipo de problemas. La incapacidad de controlar los esfínteres.
Soluciones y Abordajes para la Incontinencia Urinaria
Hay diferentes formas de abordarla. En primer lugar, se recomiendan iniciar con técnicas conductuales. Entre las medidas paliativas encontramos los colectores. En este caso sí que hay diferencias de género diferenciándose unos masculinos y otros femeninos.
Es fundamental que sepan que existen tratamientos que se les pueden ofertar. Y desde el aspecto psicológico viene muy bien hablarlo con la enfermera y ver de qué manera le afecta y cómo le podemos ayudar. Esto es algo muy personal y cada persona tiene qué es lo que le provoca esa sensación. Pero es cierto que existen muchos problemas psicológicos.
Existen unas recomendaciones básicas. Evitar el sobrepeso y la obesidad, sobre todo en la mujer, porque la anatomía del suelo pélvico lo que hace es que se deteriora y cuanta más presión estamos metiendo ahí más daño hacemos a esa musculatura y puede favorecer a la incontinencia. Así que como consejos generales está tener un peso normal, realizar los ejercicios de suelo pélvico, pero el uso de peso como cono o bola china tiene que verlo un profesional, porque si metemos más peso a una musculatura que ya está dañada lo estamos haciendo mal, tenemos que ver qué capacidad tiene ese suelo pélvico y en función de eso hacer un buen uso de esas ayudas.
Pañales para Adultos: Una Solución Común
Los pañales para adultos, son la mejor solución a la hora de abordar el problema de la incontinencia. Es recomendable, que desde el momento en que el anciano no pueda controlar su vejiga, hay que hablar claramente con él o ella y aconsejarle el uso de un pañal para adulto que le evite tener pérdidas durante el día o mojar la cama durante la noche.
Superado ese primer obstáculo, las personas mayores que necesitan pañales se dan cuenta de las ventajas, la libertad y la seguridad que estos elementos de higiene les proporcionan.
Tipos de Pañales para Adultos
Existen dos tipos básicos de pañales incontinencia urinaria para ancianos: el pañal anatómico y el pañal elástico. y se ajusta perfectamente a cada persona mediante sus tiras adhesivas. incontinencia severa. diferentes tallas (pequeña, mediana y grande). conservan la movilidad o tienen incontinencia leve a moderada.
Tanto los pañales anatómicos como elásticos se dividen, a su vez, en otras tres categorías en función de su capacidad de absorción: para el día (600 cc), para la noche (900 cc), y los pañales de máxima absorción (1200 cc).
- Pañales desechables: Son la opción más popular para adultos mayores. Son cómodos de usar y fáciles de cambiar. Los pañales desechables están hechos de un material suave y transpirable que ayuda a mantener la piel seca y cómoda.
- Pañales reutilizables: Tienen la ventaja de ser más ecológicos que los habituales pañales desechables de un solo uso. Son un tipo de pañal a los que se les puede dar varios usos. Se lavan y se vuelven a utilizar. Requieren un mayor cuidado para garantizar su durabilidad en buen estado. Existen diferentes tipos de pañales reutilizables, en función del material con el que esté fabricado. Puede ser de algodón, lana o poliéster, por ejemplo.
- Pañales para incontinencia severa: Están diseñados para personas con incontinencia muy grave.
- Pañales para la cama: Están diseñados para proteger la cama de las pérdidas de orina o heces.
Características de los Pañales
- Fuerte absorción: Cuentan con un sistema de doble núcleo y capacidades de secado rápido, diseñados específicamente para uso nocturno.
- Protección contra fugas: Diseñados con dos lengüetas adhesivas de plástico anchas y fuertes en cada lado que se pueden ajustar repetidamente para garantizar el mejor ajuste.
- Control avanzado de olores: Hechos de un núcleo de polímero superabsorbente que puede retener líquidos y olores desagradables.
- Extra suave: Hechos de tela no tejida hidrofílica extra suave que puede brindarle una sensación suave y cómoda y una fuerte sensación de envoltura.
- Indicador de humedad: Cuentan con una línea indicadora de humedad que desaparece cuando es necesario cambiarlos.
¿Cómo Cambiar un Pañal a un Adulto Mayor?
El cambio de pañales en ancianos debe realizarse según las necesidades concretas de cada caso, pero a lo largo del día se aconseja cambiar el pañal al menos cada tres o cuatro horas. Durante la noche puede dejarse ocho horas, salvo que el anciano se quite el pañal por la noche y tengamos que sustituirlo. El cambio de pañales en ancianos es similar al cambio de pañales de los bebés.
Para cambiar el pañal de una persona mayor comienza por colocarte un par guantes de látex limpios que se adapten perfectamente al tamaño de tu mano. Ten a mano el pañal limpio que vas a colocar, toallitas húmedas, una almohadilla de cama para colocarla bajo el anciano e impedir que se manche la cama, así como polvos de talco o crema hidratante para limpiar al adulto antes de colocar el pañal nuevo. Procura tener todos estos objetos lo más próximos posible, de forma que no tengas que dejar solo al anciano a mitad del cambio de pañal para ir a buscar algo que hayas olvidado.
Afloja las lengüetas del pañal nuevo y mueve suavemente al paciente hasta que esté de lado sobre la cama. Si necesita ayuda, coloca tus manos sobre sus caderas y muévelo suavemente hasta que se ponga de costado. Ayúdalo a que tire de sus rodillas hacia su pecho.
Coloca una almohadilla de cama limpia sobre las sábanas, a lo largo de la parte posterior del paciente, para evitar ensuciar las sábanas durante el cambio de pañal. Retira el pañal sucio suavemente de entre las piernas del anciano, enróllalo y tíralo a la basura.
Limpia los genitales, la parte inferior, los muslos y cualquier zona de la piel manchada del anciano, limpiando siempre desde adelante hacia atrás con una toallita húmeda. Seguidamente seca muy bien la piel y aplica talco o crema hidratante. Guía al anciano para que se gire sobre el otro lado con el fin de que puedas completar el proceso de limpieza sobre toda la zona.
Utiliza otra toallita limpia para limpiar las áreas a las que no habías podido llegar anteriormente y repite el proceso de secar la piel y aplicar talco o crema hidratante. Cuando apliques el talco o la crema hidratante sobre las zonas irritadas o enrojecidas del anciano ten cuidado de aplicar una capa muy fina, ya que demasiada crema hidratante o polvos de talco puede provocar un exceso de humedad y causar una erupción en el anciano cuando coloques el pañal nuevo.
Despliegue el pañal limpio y colócalo entre las piernas del anciano. Asegúrate de que el pañal quede liso y que no tenga arrugas ya que un pañal arrugado puede rozar la piel del anciano y llegar a producir irritación o llagas. Ayude al paciente a girar sobre su espalda y tira del pañal, alisándolo de nuevo. Ajusta las lengüetas del pañal alrededor de la cintura del anciano y comprueba que el pañal está bien ajustado.
Muchos adultos mayores gozan de la suficiente autonomía como para efectuar el cambio de pañal sin ayuda de nadie. Esto facilita en gran modo la tarea del cuidador, que podrá llevar a cabo el cambio de pañal y la limpieza de la zona de un modo mucho más rápido. Esta técnica para el cambio de pañal es útil tanto con pañales anatómicos como con pañales elásticos.
Consideraciones Especiales
- Asegúrate de que el pañal quede bien ajustado, pero no demasiado apretado.
- Si el adulto mayor tiene la piel irritada, consulta con el médico.
- En el caso de los adultos mayores con demencia, puede ser necesario que un cuidador les ayude a usar y cambiar los pañales.
- En primer lugar, elegir un pañal con el tamaño adecuado. Si hay fugas no cumple con el objetivo.
- Es importante recordar que el uso de pañales entre los adultos mayores no es un signo de debilidad o vejez.
Aceptación Social y Rompiendo Tabúes
En el pasado, el uso de pañales entre los adultos mayores se consideraba una señal de debilidad o vejez. En los últimos años, ha habido un aumento de la aceptación social del uso de pañales entre los adultos mayores. Esto se debe a una serie de factores, como que la gente cada vez es más consciente de este problema y de que afectan a miles de personas. A pesar de este aumento de la aceptación social, el uso de pañales entre los adultos mayores todavía puede ser un tema difícil de discutir.
Infecciones Urinarias en Ancianos
La infección de orina en ancianos es un problema muy frecuente que puede ser grave y molesto si no se trata cuanto antes. Los motivos de que este tipo de infección afecte a un gran porcentaje de población anciana son variados. Por un lado, la edad hace que en las mujeres se reduzca la flora vaginal y en los hombres se agrande la próstata y se estreche la uretra. Ambas cuestiones favorecen estas infecciones.
Síntomas Comunes
- Molestias, escozor o dolor al orinar.
- Orinar con mayor frecuencia de lo habitual.
- Sentir ganas de orinar y solo poder miccionar unas gotas.
- Mal olor en la orina.
- Sangre en la orina.
- Fiebre.
- Dolor en espalda y riñones.
Medidas Preventivas
- Consumir agua con frecuencia a lo largo del día previene la proliferación de bacterias en la orina.
- No es aconsejable que estos aguanten mucho tiempo las ganas de orinar.
- La higiene es fundamental para prevenir la infección de orina en ancianos.
- Utilizar productos adecuados para la zona genital que no sea agresivo con la misma.
- Las compresas deben ser transpirables.
Alternativas a los Pañales Tradicionales
En lugar de pañales tradicionales, puedes explorar otras opciones más discretas y diseñadas específicamente para la incontinencia. Algunas marcas ofrecen braguitas y calzoncillos diseñados con este objetivo, ofreciendo mayor seguridad y discreción.
Algunas marcas ofrecen braguitas y calzoncillos diseñados con este objetivo, ofreciendo mayor seguridad y discreción:
| Marca | Producto | Características |
|---|---|---|
| Tena | Pañales para incontinencia urinaria | Para mujeres y hombres, todas las tallas, absorción rápida, tiras laterales adhesivas. |
| Depend | Ropa interior absorbente | Específico para hombres y mujeres, protección total antifugas, materiales suaves. |
| Tena | Braguitas de cintura alta | Para pérdidas de orina de moderadas a abundantes, discretas y seguras. |
| Ausonia | Braguitas de cintura alta | Se adaptan a las curvas, absorben grandes pérdidas, tecnología Odor Lock. |
| Iasi | Bragas | Tecnología Comfi-Fit, delgadas y discretas, buen control de olores. |
Consejos Adicionales
Es importante tener en cuenta que algunos problemas médicos pueden requerir cuidados específicos y asistencia domiciliaria adecuada.
La no aceptación del problema de incontinencia conlleva a la no aceptación de la necesidad de emplear este tipo de artículos de higiene.
Sensación de inseguridad al caminar o al moverse como consecuencia de una circunstancia que a las personas mayores les resulta nueva.
Falta de adaptación a las limitaciones de control de los esfínteres que obligan al empleo de pañales en adultos mayores.
Problemas de índole emocional. No es de extrañar que el uso de pañales para adultos pueda representar en sus inicios un punto conflictivo entre la cuidadora y la persona dependiente.
Si un adulto mayor necesita usar pañales, es importante hablar con él sobre sus sentimientos y preocupaciones. También es importante seleccionar bien el tipo. Para ello, es aconsejable acudir a tiendas especializadas.
