La idea de que quedarse embarazada sea cosa únicamente de las hembras no es del todo cierto.
En lo más profundo del océano se encuentra uno de los animales más interesantes del mundo: el caballito de mar. Una especie que rompe toda normal de lo considerado como “natural” ya que, en ella, son los machos, y no las hembras, quienes gestan y dan a luz a sus crías. Una referencia perfecta para dar nombre a la historia de Freddy McConnell, un padre que dio la luz a sus hijos y cuya historia se cuenta en el documental Seahorse (Caballito de mar) que acaba de aterrizar en el catálogo de RTVE Play y que forma parte de la programación especial del Orgullo 2023.
El caballito de mar presenta una bolsa cerrada similar a un útero. Son “ellos” quienes se encargan de la gestación de sus vástagos. Un proceso reproductivo complejo y, aún hoy, desconcertante para muchos biólogos, pero que es real.
La pareja realiza una especie de baile ceremonial en el que entrelazan las colas y tras una serie de movimientos, el macho expulsa un líquido seminal, pero la fecundación de los huevos se realiza solo cuando estos entran en la bolsa ventral del macho. La gestación dura entre 14 y 28 días, según la especie. Después, el macho padece contracciones que expulsan de su cuerpo a sus crías, -hasta 1.500 en cada camada- de las que solo unos pocos sobrevivirán.
A la hora de producirse, existe otra especie en la que también son los machos los que gestan a sus crías, es el caso de los peces pipa. En este caso, la hembra solo se acerca al macho para transferirle los huevos en un breve contacto de pocos segundos, luego ella se desentiende de su cría y del padre de sus hijos y se centra en alimentarse hasta que llegue el momento de producir otra puesta de huevos.
La primera historia de un hombre embarazado que se llevó a la gran pantalla puede verse en Seahorse, un documental ya disponible en RTVE Play. Una historia íntima y conmovedora sobre el proceso de gestación de un joven británico llamado Freddy McConnell.
Decidir adentrarse en la aventura de ser padre, quedándose embarazado le tomo tiempo. La decisión fue meditada y le supuso ponerse a examen a todos los niveles, pero nada pudo prepararlo para la realidad del embarazo, una experiencia física y emocional que desafía la comprensión y los prejuicios de la sociedad sobre el género, la paternidad y la familia.
Gestar y no adoptar, como muchos le dijeron que podía plantearse supuso enfrentarse a retos y chocar con falsos mitos. McConnel se dio cuenta rápidamente que lo que para él era algo pragmático y lógico -usar su propio útero para gestar-, para otros era profundamente confuso y chocante.
Pero, ¿qué hay de los mitos que involucran a mujeres y animales? Uno de los más conocidos es el de la Papisa Juana.
La Leyenda de la Papisa Juana
Una historia improbable. La leyenda resulta sin duda sorprendente y de su estudio se ha deducido que, casi con toda seguridad, se trata de una mera invención, probablemente propaganda antipapal o incluso una sátira que se tomó erróneamente por cierta.
Un primer motivo para dudar de la veracidad de la historia es que existen diversas versiones con grandes diferencias entre sí.
Se ha afirmado que este Juan era una mujer, que en su juventud, disfrazada de hombre, fue conducida por un amante a Atenas. Allí se hizo erudita en diversas ramas del conocimiento, hasta que nadie pudo superarla, y después, en Roma, profundizó en las siete artes liberales (trivium y quadrivium) y ejerció el magisterio con gran prestigio. La alta opinión que tenían de ella los romanos hizo que la eligieran papa. Ocupando este cargo, se quedó embarazada de su cómplice. A causa de su desconocimiento del tiempo que faltaba para el parto, parió a su hijo mientras participaba en una procesión desde la basílica de San Pedro a Letrán, en una calleja estrecha entre el Coliseo y la iglesia de San Clemente. Después de su muerte, se dijo que había sido enterrada en ese lugar. El Santo Padre siempre evita esa calle, y se cree que ello es debido al aborrecimiento que le causa este hecho.
La segunda carta del tarot, La Sacerdotisa, es conocida también como La Papisa. La versión de Martín de Opava, más detallada y morbosa, contribuyó a popularizar la historia de esta mujer, que sería conocida en adelante como la papisa Juana.
Pero son precisamente estos detalles los que llevaron a muchos estudiosos, en siglos posteriores, a dudar de su veracidad. Sin duda un hecho semejante habría suscitado un enorme escándalo en su momento y habrían corrido ríos de tinta, pero ni un solo documento de la época lo menciona.
Es destacable que el momento en que aparece por primera vez esta historia coincida con la muerte del emperador Federico II Hohenstaufen, que tuvo serios conflictos con el papado.
Existe un cierto consenso en el mundo de la historiografía acerca de que la leyenda de la papisa Juana nació probablemente como una sátira antipapal, demostrando como el engaño anidaba en el corazón mismo de la Iglesia y como sus representantes no se habían dado cuenta de un engaño tan burdo. Es posible que incluso se representara como obra carnavalesca y que algunos cronistas la hubieran tomado como cierta.
Representación de la Papisa en el Tarot.
A la difusión de la leyenda contribuyó un autor de genio como Giovanni Boccaccio, en su obra De mulieribus claris ("Sobre mujeres ilustres"), y posteriormente también la Reforma protestante, que la utilizó como medio para desacreditar a la Iglesia católica.
Aun así, fue también en los ambientes protestantes donde se empezó a poner en duda la veracidad de la historia: David Blondel, un clérigo francés del siglo XVII, dedicó un texto a esta cuestión en el que detallaba todas las incongruencias del relato y concluía que no era verosímil ni veraz.
Una anécdota famosa derivada de esta leyenda es que, supuestamente, se fabricó una silla con un agujero en el asiento -la sedia stercoraria- en el que todo nuevo papa debía sentarse para que otro eclesiástico “examinara” sus atributos masculinos y, si la inspección era positiva, anunciaba “duos habet et bene pendentes”, es decir, “tiene dos y cuelgan bien”.
Representación artística de la Papisa Juana dando a luz.
En resumen, la leyenda de la Papisa Juana es un relato fascinante que ha perdurado a lo largo de los siglos, alimentando la imaginación y generando debate sobre la historia del papado.
