Recibir la noticia de que estamos embarazadas es un momento inolvidable. La espera se hace larga mientras sentimos como el bebé va creciendo y desarrollándose en nuestro interior, mes a mes, en un proceso maravilloso y emocionante.
A lo largo de los 9 meses de embarazo el bebé va formándose, desarrollándose y creciendo dentro del vientre materno hasta que llega el momento del nacimiento. Del mismo modo, el cuerpo de la mujer y los síntomas que siente van cambiando a medida que avanzan las semanas de embarazo.
Es habitual que se hable del embarazo por semanas, meses o trimestres. En este artículo, se tratará de forma resumida qué es lo que ocurre mes a mes de embarazo en el bebé, así como los cambios y síntomas que puede notar la mujer.
El Desarrollo del Bebé Mes a Mes
En un embarazo natural, en las primeras semanas el embrión se adhiere a la pared del útero, dando comienzo al embarazo. En este periodo, se forman los diferentes tejidos y órganos del bebé, incluyendo su sistema nervioso y su corazón.
Durante el tercer mes de embarazo, nuestro bebé va a pegar un importante estirón.
En el mes cuatro de embarazo, el bebé comienza a fruncir el ceño y hacer muecas. En este momento, y aunque permanece con los ojos cerrados, ya es posible diferenciar su cara. Es el momento también en el que se empiezan a despertar los sentidos y el bebé podrá empezar a percibir sonidos del exterior incluida la voz de la madre. Aunque duerme a intervalos, sus movimientos son mucho más fuertes.
El desarrollo del bebé es ya realmente avanzado y poco a poco se va preparando para el momento del parto. Aunque el bebé ya está completamente formado, sus pulmones aún necesitan un poco más de maduración. Las patadas y movimientos son mucho más intensos, y a veces podrás notar si tiene hipo.
Mes 9: ¡llega el momento! El bebé posiciona su cabeza en la pelvis de la madre, preparándose para el momento del nacimiento.
Los movimientos del bebé son menos frecuentes debido a su mayor tamaño y peso, pero esto no significa que la madre deje de percibirlos. Es importante que, cada día, sienta las señales de su pequeño.
¿Cuándo se Empiezan a Sentir los Movimientos del Bebé?
El momento de empezar a percibir los movimientos de un bebé es distinto para cada mujer, si eres primeriza o no. Es posible que algunas mujeres noten los movimientos de su bebé a partir de las 16 semanas, aunque lo habitual es que entre la semana 18/24 la mayoría de mujeres ya perciban estos movimientos.
A partir de las semanas 24/26 la madre suele tener claro el patrón de movimientos de su bebé de manera rutinaria. Es importante que conozcas cómo es el patrón de movimientos de tu bebé, su fuerza y su frecuencia: si la actividad tiene lugar más a lo largo del mañana, de la tarde o la noche, así como su fuerza y frecuencia.
Si aprecias un cambio en la fuerza o la frecuencia en los movimientos de tu bebé, no esperes al día siguiente para acudir al hospital o contactar con tu matrona. Por si solo, un cambio en su movimientos no es información completa sobre cómo está tu bebé, por eso es importante que te valora una matrona/ginecóloga.
Muchas mujeres acuden al hospital porque están preocupadas por los movimientos de su bebé y finalmente todo evoluciona con normalidad. Si vuelves a percibir un cambio en el patrón de movimientos, no dudes en volver al hospital.
No. Si adviertes un cambio que te preocupe en la frecuencia o fuerza de los movimientos de tu bebé, no uses un detector de latidos fetales para valorar su bienestar. No, siempre es mejor acudir a tu matrona/ hospital en el momento que precibes un cambio o sientes que algo no va bien, no esperes a mañana.
La muerte intrauterina tardía (a partir de la semana 28 de gestación) es una tragedia para madres, padres y sus familiares que lleva consigo grandes repercusiones psicosociales y que afecta a más de 1.500 familias cada año en España[1]. A menudo, la muerte intrauterina tardía viene precedida de una percepción por parte de la madre de un cambio o una disminución de movimientos fetales (DMF), bien de su fuerza o de su frecuencia.
MOVIMIENTOS FETALES, ¿CUANDO SENTIRLOS?, POR GINECOLOGA DIANA ALVAREZ
El estudio STARS Cohert Study, un estudio internacional sobre las experiencias de 1,714 mujeres con muerte intrauterina en el último trimestre del embarazo, publicado en la revisa BMC Pregnancy and Childbirth en 2017, hablan de la asociación entre una alteración de los movimientos del bebé en el último trimestre y la muerte intrauterina en el último trimestre.
¿Qué es una Contracción?
Es probable que estando embarazada pienses en el parto, y pensar en el parto, es pensar en contracciones. Pero, ¿sabes qué es una contracción y como reconocerla?
El útero donde está creciendo tu bebé es un músculo, y como todos los músculos cuando se contrae se endurece. Mientras dura la contracción, su intensidad varía. Cuando empieza, notarás que tu tripa se endurece suavemente, va aumentando progresivamente su fuerza hasta llegar a su máximo para luego ir desapareciendo poco a poco. Hasta que el parto no está muy avanzado, las contracciones no duran más de 30 segundos.
Hay dos tipos de contracciones durante el embarazo, las de Braxton Hick y las de parto. Las primeras tienen una frecuencia e intensidad muy baja. Su frecuencia es irregular, no siguen ningún ritmo. Son indoloras y no inician el parto.
Las contracciones de parto, son más regulares no ceden con el reposo y progresivamente aumentan su frecuencia, su intensidad y su duración. A diferencia de las primeras, estas contracciones sí modifican el cuello uterino, lo ablandan, lo acortan y lo dilatan.
Las contracciones no tienen porque estar asociadas al dolor. La sensación de dolor depende de cada persona y de la fase del parto en la que te encuentres.
Antes de la semana 36, tener contracciones rítmicas puede indicar una amenaza de parto prematuro. Si comienzas con contracciones regulares que no ceden con el reposo y aumentan de frecuencia, deberás acudir al hospital para que valoren la necesidad de pararlas o no.
El útero de la mujer es un órgano maravilloso capaz de alojar vida durante muchas semanas. Las señales de parto indican que tu bebé nacerá pronto. El útero aumenta progresivamente su tamaño adaptándose al crecimiento del bebé. Su forma también cambia gradualmente.
El útero se prepara para el parto mucho antes de la fecha prevista, por eso, a partir de la semana 24, la mamá ya puede percibir las llamadas contracciones falsas o de Braxton Hicks, que son contracciones breves, ocasionales e indoloras que preparan la musculatura uterina para el parto. Es como si el útero realizase una serie de ensayos para estar dispuesto para el gran día. ¡No debes preocuparte por las contracciones de Braxton Hicks! Son inofensivas y totalmente normales.
Notarás que estas contracciones falsas o de Braxton Hicks van en aumento las últimas semanas de embarazo, a medida que se acerca el día del nacimiento del bebé.
Las contracciones de Braxton Hicks se suelen producir particularmente al estar de pie durante un periodo de tiempo largo, al moverse o cuando alguien toca la barriguita de la mamá con excesiva fuerza. La contracción se percibe rápidamente y con facilidad, ya que el abdomen se endurece y en ocasiones cambia de forma.
Estas contracciones, en la etapa final de la gestación, pueden dar lugar a la salida o expulsión del tapón mucoso. Es una mucosidad espesa, que tapiza el cuello del útero. La expulsión del tapón mucoso.
Las contracciones de parto tienen como finalidad la dilatación del cuello uterino. Son intensas, La duración de la contracción varía según la fase del parto.
Romper la bolsa de las aguas: Apuntar la hora de la rotura y observar las características de las aguas. Su color normal es transparente. La presencia de líquido verde puede evidenciar signos de ausencia de bienestar fetal o sufrimiento fetal y es preciso consultar con urgencia al centro hospitalario.
Metrorragia. Pérdida de sangre igual o mayor que una regla por vía vaginal; puede revelar que existe un desprendimiento de la placenta y se debe consultar al hospital con urgencia.
Durante el parto, en la dilatación, antes siempre se le aplicaba un enema a la embarazada. Con esta medida se pretendía que la mujer en el expulsivo tuviese el intestino vacío y así no defecara mientras nacía el bebé. Pero esta práctica está hoy en entredicho.
Anestesia epidural, raquídea, combinada, la walking epidural, anestesia general y óxido nitroso. Son las anestesias o analgesias que hoy se utilizan para eliminar el dolor en el parto. ¿Quieres conocerlas? Sigue leyendo.
Tu parto se acerca. La monitorización fetal (o monitores) en el parto y o en el embarazo sirve para determinar el bienestar del bebé al registrar los latidos de su corazón o si hay contracciones de parto. Tu fecha probable de parto, ¿está cerca? ¿Sabes cuándo es? Usa nuestra calculadora.
El tapón mucoso de la embarazada es objeto de coloquio en muchas ocasiones. Analizamos a continuación un listado de frases que frecuentemente se escuchan relacionadas con el mismo: explicamos las verdades y falsos mitos sobre el tapón mucoso en el embarazo.
Otros Síntomas y Cambios Durante el Embarazo
Algunas mujeres notan síntomas desde los primeros días de embarazo y otras no se dan cuenta de nada durante meses. Notarás movimientos fetales a finales del cuarto mes - semanas 18 a 22 aproximadamente- A veces te costará reconocerlos y quizás los confundas con gases. Se empiezan a sentir en la parte baja del vientre pero progresivamente se notarán por todo el abdomen.
Si: las hormonas hacen que la vagina segregue más flujo. Además, si el flujo es amarillento o verdoso, acompañado o no de olor fuerte, puede haber una infección. Las más frecuentes son por hongos.
Si, las hormonas ralentizan el tránsito intestinal por lo que el intestino se hincha y puedes estar estreñida. Si estás de pocas semanas y ya notas que el abdomen crece no es por el útero sino por las hormonas que distienden el tubo digestivo.
No existe razón científica alguna que explique los antojos aunque se ha propuesto que las responsables sean las hormonas. El organismo cambia - cambios de apetito, de gusto y de olfato-.
Es mejor tomar vitaminas durante el embarazo aunque las carencias de las embarazadas no son tan importantes como se piensa. Se recomienda tomar ácido fólico antes y durante el embarazo.
Las alteraciones hormonales pueden afectar a la piel. Si tienes suerte tendrás un cutis magnífico, luminoso y parecerá que estás en plena forma. Pero también pueden aparecer brotes de acné. ¡Tranquila!
El embarazo induce cambios en los líquidos del cuerpo y en la función del aparato urinario que favorecen las infecciones. Hay que diagnosticarlas rápidamente para evitar complicaciones -infección renal, parto pretérmino,…-. La mejor manera de prevenir las infecciones es beber mucho, cualquier tipo de líquido.
No siempre, ya que es fácil confundir pequeños trastornos intestinales con contracciones. Al principio del embarazo, no es raro tener el vientre hinchado, resultado de un tránsito intestinal deficiente. Las contracciones pueden aparecer en el segundo trimestre. Si son escasas no son preocupantes pero si lo son si aumentan en frecuencia y/o intensidad.
Alimentación y Cuidados Durante el Embarazo
Sí. Los tintes de cabello no penetran en el organismo materno y no alcanzan al feto. La pintura de las paredes de la habitación del bebé no es peligrosa.
Debes evitar la carne cruda o poco hecha ya que su ingesta puede producir o transmitir la toxoplasmosis. El jamón es más seguro cuanto más curado está: si no viene de un sitio de confianza es mejor evitarlo pero si está bien curado lo puedes tomar. Hay que evitar los embutidos -morcilla, chorizo, longaniza- caseros.
El jamón de York, la mortadela, los quesos blandos no pasteurizados, los patés no enlatados y la pechuga de pavo pueden contener una bacteria llamada Listeria, peligrosa para el embrión. Las carnes y embutidos que han pasado por un proceso industrial son seguras.
Sí, no hay ninguna conexión entre los abdominales y el útero; sin embargo, ejercitar los músculos abdominales no sirve de nada - salvo cansarte- ¿Por qué? en el embarazo los músculos se relajan para facilitar el parto. De todas maneras, es bueno que hagas sesiones de gimnasia suave, de yoga o de natación. Contrariamente a lo que se puede creer, la natación no provoca la dilatación del cuello del útero. En cambio, el agua de las piscinas puede modificar el equilibrio vaginal y favorecer infecciones por hongos.
Puedes hacer deporte estando embarazada; sólo tienes que tener la precaución de evitar esfuerzos excesivos. Medir la frecuencia cardíaca mientras haces ejercicio es fácil y muy útil para determinar si tu esfuerzo está siendo excesivo.
Los mariscos cocidos de buena calidad no son peligrosos. La toxoplasmosis no se transmite a través de ellos.
¿Qué puedo hacer contra las náuseas?
Durante el embarazo, las náuseas son muy frecuentes - 80% de las embarazadas las padecen, sobre todo en primer trimestre-. ¿Qué puedes hacer? No existe una solución milagro. Antes de buscar un tratamiento infalible, busca qué es exactamente lo que te provoca las náuseas y los vómitos, para evitarlo.
- Tómate tu tiempo para levantarte: bebe agua, come algo y espera 20 minutos en la cama antes de levantarte. Lo ideal es desayunar en la cama a base de hidratos de carbono, proteínas y azúcares lentos (galletitas, pan, fruta…). Siempre puedes dejar algo preparado la noche anterior junto a la cama.
- Come con frecuencia: no hay que estar comiendo todo el día, pero es mejor tener náuseas con el estómago lleno. Haz tres comidas no muy copiosas, almuerza y merienda. Para picar toma una manzana, un plátano, algo de jamón, frutos secos, galletitas saladas o tostadas de pan integral.
- Evita los alimentos muy grasos - fritos- y los picantes. Además evita aquello cuyo simple olor o consistencia te provoquen náuseas (aunque antes te gustara).
- Respira hondo: La simple respiración de aire puro reduce las náuseas.
La regulación del azúcar cambia durante el embarazo: tras comer, los niveles aumentan rápidamente y el organismo fabrica más insulina como reacción; el resultado es que la glucosa se almacena más rápido. Así, a pesar de haber tomado un buen desayuno, puede faltar glucosa en sangre a última hora de la mañana.
Los sangrados son frecuentes en las embarazadas y no suelen ser graves pero siempre hay que consultar con el ginecólogo. En los primeros meses del embarazo, pueden estar relacionado con un aborto. La formación de la placenta a veces genera pequeños hematomas; una ecografía los detecta con facilidad. Tras las relaciones sexuales también se puede sangrar algo y no suele entrañar gravedad.
No se conoce exactamente el origen de los calambres que suelen inmovilizar los muslos de la mujer embarazada a partir del segundo trimestre.
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