¿Has oído hablar mucho de la moringa últimamente? Se trata de un producto natural que aparentemente presenta múltiples beneficios para la salud y el organismo humano. Sin embargo, tal como ocurre con cualquier otro suplemento nutricional, es imprescindible conocer también sus posibles efectos secundarios y aquellos casos en los que está contraindicado su consumo.
¿Qué es la Moringa?
La moringa (Moringa oleifera) es un árbol del que se utilizan las hojas, los frutos y las semillas con fines alimentarios y medicinales. El árbol de la moringa es originario de las zonas tropicales del sudeste asiático. El mayor cultivador de moringa es la India. El árbol también se cultiva con fines agrícolas y medicinales en otros países como Filipinas, Indonesia o Taiwán.
Se le conoce como Morango, árbol de la vida o árbol milagroso ya que se utiliza en casos de desnutrición, hipovitaminosis, anemia, etc. e incluso para purificar y potabilizar el agua. Prácticamente todas las partes del árbol se comen, pero en las hojas es dónde se concentran la mayor cantidad de nutrientes, siendo la forma más popular de consumir infusionando las hojas o añadir el polvo a multitud de preparaciones.
Entre los distintos usos que recibe esta planta, es utilizada por sus propiedades antiinflamatorias, antibióticas e hipotensoras. Recientemente, la moringa también está cobrando mucha importancia debido a las recientes investigaciones de esta planta en el tratamiento contra el cáncer.
Contraindicaciones de la Moringa
A pesar de sus bondades, el uso de esta planta medicinal tiene contraindicaciones que es importante conocer. En primer lugar, cabe destacar que el uso y consumo de la moringa siempre debe estar supervisado por un médico, puesto que -a pesar de sus múltiples beneficios- este complemento nutricional puede estar contraindicado en determinados casos e incluso resultar perjudicial.
Peligros de la Moringa
El principal peligro que presenta el uso de esta planta es la falta de estudios sobre la seguridad de la misma en humanos, lo que, por principio de precaución, la contraindica, de entrada, en niños, embarazadas y mujeres en lactancia materna.
Sin embargo, para la población general se considera una planta segura, debido a que se ha consumido durante siglos como planta comestible (hojas y frutos).En cambio, en caso de padecer una enfermedad o tomar medicamentos, se debe consultar con el médico antes de tomar moringa.
Contraindicaciones Específicas
Las principales contraindicaciones de la moringa, son las siguientes:
- Hipertensión: Dadas sus propiedades diuréticas, controlar la tensión arterial para prevenir posibles descompensaciones.
- Hipotensión: La ingestión de moringa podría acentuar este problema.
- Diabetes: Las personas que llevan un tratamiento insulino-dependiente, se deben controlar los niveles de azúcar en la sangre, dado que la moringa es hipoglucemiante y, junto con la administración de insulina, puede disminuir demasiado la glucosa en sangre. Se recomienda a las personas con problemas para estabilizar el azúcar en sangre que controlen sus niveles adecuadamente, además de seguir una dieta adecuada para la diabetes.
- Insomnio: La moringa posee propiedades excitantes, por lo que no se recomienda en caso de insomnio habitual u otros trastornos del sueño.
- Diarrea: La moringa es laxante, por lo que no deben tomarla las personas que habitualmente presenten deposiciones líquidas u otros problemas relacionados como colon irritable.
- Insuficiencia renal
Efectos Secundarios
Así pues, el consumo de moringa y especialmente cuando se toma en exceso puede ocasionar náuseas y otras molestias gástricas como dispepsia o diarrea.
También es importante señalar que este complemento vitamínico puede provocar insomnio sobre algunas personas, ya que aporta grandes dosis de energía que pueden llegar a causar una pérdida de sueño.
De hecho, entre los posibles efectos secundarios se encuentran algunos como diarreas, náuseas y vómitos.
Por otro lado, la moringa es un anticoagulante natural y, por ende, las personas con problemas de coagulación de la sangre que están siendo tratados con fármacos deberán consultar con un especialista la conveniencia de consumir o no moringa.
Hay que tener en cuenta detalles como que la moringa incrementa la cantidad de glóbulos rojos en la sangre, por lo que no es adecuada para todas las personas.
BENEFICIOS de la MORINGA: ¿Para qué sirve y cómo se toma?
Moringa para el Embarazo y Lactancia
En cuanto al consumo de moringa durante el embarazo y la lactancia, será imprescindible consultar antes con el ginecólogo o médico especialista, puesto que algunos estudios han atribuido a este suplemento natural efectos abortivos.
Las flores, corteza y raíz de la moringa contienen componentes con propiedades abortivas. Además, no se ha demostrado la seguridad de las hojas de la moringa durante el embarazo. Por lo tanto, es mejor prescindir de esta planta durante este periodo de tiempo. Se recomienda utilizar otros remedios para el embarazo.
Moringa en la Lactancia
Aunque muchas personas creen que esta planta les hace aumentar la producción de leche, no está demostrada su seguridad en el lactante, por lo que las mujeres lactantes no deberían utilizar la moringa.
Asimismo, durante la lactancia, no debes tomar esta planta por tu cuenta.
En estos casos es más recomendable el uso de otras plantas galactogogas con seguridad demostrada durante la lactancia, como el cardo mariano.
Si decides comprar moringa, la encontrará en herbolarios, herboristerías, tiendas de productos naturales, parafarmacias y centros de nutrición, ya sean generalistas o de nutrición deportiva.
Contraindicaciones de las Flores y Raíces de la Moringa
Las flores de moringa son tóxicas en cantidades elevadas. Cuando se comen demasiadas, tienen propiedades laxantes y purgativas. También se ha dicho que la ingestión de las flores crudas (sin cocción) produce efectos adversos.
Por otra parte, la raíz de la planta es muy rica en alcaloides, toda la raíz y especialmente su corteza, porque contiene los alcaloides moringina y espiraquina con efectos paralizantes. Su ingestión podría paralizar el músculo cardíaco y producir la muerte.
Composición Nutricional de la Moringa
La moringa es especialmente rica en diversos nutrientes, además de en sustancias antioxidantes. Para dar una idea de esta concentración, la tabla muestra la cantidad de vitaminas y minerales que aporta una sola cucharada de hoja seca de moringa (5 g), además del porcentaje de las CDR o cantidades recomendadas de cada nutriente.
| Nutriente | Aporte (por 5g) | CDR (%) |
|---|---|---|
| Calcio | 95 mg | 12% |
| Magnesio | 24 mg | 7% |
| Hierro | 2 mg | 10% |
| Vitamina A | 3,6 mg | 20% |
| Vitamina B1 | 0,13 mg | 12% |
| Vitamina B2 | 0,06 mg | 4% |
| Vitamina B6 | 1,6 mg | 7% |
| Ácido Fólico | 27 mcg | 14% |
| Vitamina C | 8,6 mg | 14% |
| Vitamina E | 3 mg | 23% |
La moringa posee más de 40 antioxidantes, entre los que destaca la vitamina A y la quercitina. La vitamina A se halla en forma de betacaroteno, un potente antioxidante que protege especialmente la piel, las mucosas y órganos como la vejiga. La quercitina refuerza el poder anticancerígeno y antidegenerativo de los procesos biológicos.
Beneficios Potenciales de la Moringa
Los estudios realizados hasta ahora han arrojado algo de luz. De todas formas, todavía falta más evidencia para confirmar la eficacia y más campos de acción. La moringa ha sido analizada con interés para combatir una variedad de enfermedades. Veamos a continuación en qué situaciones puede contribuir:
Diabetes
Algunos trabajos sugieren que puede ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre, lo que la hace beneficiosa para personas con diabetes tipo 2 o en riesgo de desarrollar la enfermedad. Actúa en dos aspectos:
- Regula el azúcar en sangre: se ha observado que la moringa contiene compuestos bioactivos, como isotiocianatos y flavonoides, que pueden ayudar a mejorar la sensibilidad a la insulina y a promover una mejor absorción de la glucosa en las células, lo que contribuye a mantener niveles saludables de azúcar en la sangre.
- Reduce la resistencia a la insulina: los extractos de moringa pueden ayudar a reducir la resistencia a la insulina, lo que mejora la capacidad del cuerpo para utilizar la glucosa de manera efectiva y puede ser beneficioso para las personas con diabetes tipo 2.
Hipertensión Arterial
Se ha demostrado que la moringa puede tener efectos beneficiosos sobre la presión arterial, lo que podría ayudar a reducir el riesgo de hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares asociadas. Sus principales beneficios son:
- Acción vasodilatadora: se ha demostrado que ciertos compuestos como los flavonoides y los ácidos fenólicos tienen propiedades vasodilatadoras, lo que significa que pueden ayudar a relajar y dilatar los vasos sanguíneos, lo que reduce la presión arterial.
- Efecto diurético: la moringa también tiene propiedades diuréticas suaves, lo que significa que puede aumentar la producción de orina y ayudar a eliminar el exceso de sodio y agua del cuerpo, lo que contribuye a reducir la presión arterial.
Inflamación
La moringa posee propiedades antiinflamatorias que pueden ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo, lo que podría ser beneficioso para personas que sufren enfermedades inflamatorias crónicas como la artritis. Su acción se centra en dos aspectos:
- Acción antiinflamatoria: la moringa contiene varios compuestos con propiedades antiinflamatorias, como los isotiocianatos y los flavonoides, que pueden ayudar a reducir la producción de mediadores inflamatorios en el cuerpo y reducir la inflamación en los tejidos.
- Modulación del sistema inmunitario: algunos estudios sugieren que la moringa puede modular la respuesta inmunitaria del cuerpo, lo que puede ayudar a reducir la inflamación crónica asociada con enfermedades autoinmunes y trastornos inflamatorios.
Recomendaciones Finales
Es importante tener en cuenta que, si bien la moringa ofrece una variedad de beneficios para la salud, es posible que algunas personas experimenten efectos secundarios o interacciones con ciertos medicamentos.
Sin embargo, te recomendamos que, antes de hacerlo, consultes a tu médico de confianza si es adecuada para tu estado de salud en concreto y, si es así, no excederte nunca en las dosis recomendadas para su consumo.
Siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud antes de comenzar cualquier suplemento nuevo, especialmente si estás embarazada, amamantando o tomando medicamentos.
