Todo lo que Necesitas Saber Sobre Motocicletas, Cascos y Amaxofobia

Una motocicleta, o moto, es un vehículo de dos ruedas impulsado por un motor. El cuadro y las ruedas constituyen la estructura fundamental del vehículo. La rueda directriz es la delantera y la rueda motriz es la trasera.

El permiso de conducir varía según la cilindrada y potencia de la motocicleta:

  • Clase A1: Motocicletas con cilindrada máxima de 125 cm³, potencia máxima de 11 kW y relación potencia/peso máxima de 0.1 kW/Kg.
  • Clase A2: Motocicletas con potencia máxima de 35 kW y relación potencia/peso máxima de 0.2 kW/Kg, no derivadas de un vehículo con más del doble de su potencia. Obtener el permiso de conducción de la clase A2 implica la concesión del de la clase A1 y AM.
  • Clase A: Motocicletas sin limitación alguna. La edad mínima para su obtención es de 20 años cumplidos. El permiso de la clase A sólo podrá expedirse a conductores que ya sean titulares de un permiso en vigor de la clase A2 con, al menos, dos años de antigüedad.

Antes de adquirir una motocicleta, es crucial considerar varios factores:

  • ¿Dónde voy a utilizar habitualmente la motocicleta?
  • ¿Para qué la necesito?
  • ¿Con qué presupuesto cuento?
  • ¿Qué mantenimiento requiere?
  • ¿Se adapta el modelo a mis posibilidades de manejo?

La Importancia del Casco

Lo fundamental en las motocicletas es la protección del piloto y del pasajero. La siniestralidad de los vehículos de dos ruedas es mucho mayor que la de cualquier otro vehículo y sus consecuencias de mayor gravedad. El cuerpo de los conductores de motocicletas es el que sufre todo el impacto.

El casco es el mejor elemento de protección, para motociclistas, descubierto hasta ahora. Diversos estudios indican que las lesiones de cabeza son la principal causa de muerte entre los accidentados de dos ruedas. Concretamente el 80% de los fallecidos en motocicletas son por impactos en la cabeza. El uso del casco reduce casi un 30% la posibilidad de sufrir lesiones mortales.

Cuando tengas que comprarte un casco, valora bien tu elección y no menosprecies la calidad. Debes ser consciente de que este elemento de seguridad protegerá una parte fundamental y muy sensible de tu cuerpo como es la cabeza.

La elección entre los diversos modelos de casco dependerá del tipo de trayecto que hagas habitualmente y de las circunstancias de la conducción. Un casco abierto es más cómodo y más fresco en verano, pero deja la cara expuesta a los golpes y algunos modelos no protegen adecuadamente la nuca. La elección del material en que esté fabricado el casco queda a criterio del comprador. Es preferible un casco con colores claros o brillantes para que los demás usuarios de las vías puedan verte. Un casco debe ser visible tanto de día como de noche.

A la hora de elegir un casco hay que pensar en una serie de requisitos más bien particulares de cada persona que irán unidos directamente al uso que se le da. El casco debe de ser completamente aerodinámico para asegurar su posición sin tirar de la cabeza. Cada casco que se vende en la Unión Europea debe estar homologado en la UE.

El casco debe dejar pasar las corrientes de aire para permitir la respiración, la ventilación cuando hace calor, la ausencia de vaho cuando haga frío, y todo ello en un entorno extremadamente cerrado. De hecho algunos usuarios de lentillas podrán sentir molesias debido a corrientes, ya que hasta pueden despegarse por la velocidad.

Si está buscando un casco de motocicleta integral, necesitas una combinación de comodidad, estilo y seguridad. Estos cascos de motocicleta cubren la cabeza del motorista y el cuello por completo, ofreciendo la máxima protección contra accidentes. Puedes elegir entre una extensa colección de marcas, colores y estilos de los cascos más seguros de todo el mercado del motorista. Los cascos de moto de Maximo Moto ofrecen un rendimiento y una durabilidad excepcionales.

Son los más seguros del mercado ofreciendo una protección total en la cabeza y en la cara. Existen infinidad de modelos de cascos integrales para motos dependiendo de la calidad de sus materiales y la duración de los mismos.

Son parecidos a los cascos integrales pero en ellos se puede abrir la parte frontal del mentón convirtiéndose en cascos para la ciudad con unas gafas de sol y cerrados para la carretera. Ofrecen mucha seguridad pero no tanta como los cascos integrales.

Para conocer la talla más apropiada, rodea tu cabeza con una cinta métrica por encima de las cejas y del borde superior de las orejas. La medida, en centímetros, se corresponde con la talla de casco. Con el casco puesto, muévelo con las manos de un lado a otro. Debes sentir que tu piel se mueve con el casco. Si el casco “baila” al hacer este movimiento, significa que la talla es demasiado grande.

Si el casco recibe un golpe, tras un accidente o simplemente al caerse al suelo desde una altura superior a 1’50 metros, puede sufrir daños en su estructura sin que se noten externamente. En ese caso, ya no te protegerá adecuadamente si tienes un accidente. Lo mejor entonces es cambiarlo. Si tuvieras dudas sobre el estado del casco, puedes ponerte en contacto con un experto o con el fabricante para que comprueben los daños.

Características de los Cascos Integrales

Los cascos integrales brindan una protección completa desde la parte posterior de la cabeza hasta el frente y desde los laterales hasta debajo de la barbilla además de, tener una visera para proteger los ojos de los rayos del sol.

  • Protección Completa: Tanto si circulas a velocidades altas por la carretera como si circulas por las calles de la ciudad, te sentirás seguro sabiendo que tu casco cumple con las certificaciones de seguridad europeas con BSI Kitemark.
  • Seguridad: Tener la mejor protección posible te da tranquilidad mientras conduces. Los cascos integrales son imprescindibles para todo motorista.

Un casco integral de moto debe quedar ajustado. Debe tocar tu cabeza y mejillas sin apretarte demasiado. No debe inclinarse hacia adelante ni hacia atrás. Homologación ECE 22.06 y con tarifas de descuento en las principales marcas líderes. Opciones de pago seguras y entrega rápida.

Es difícil precisar el casco integral de moto más silencioso. No necesariamente. La homologación de un casco de moto es la garantía que tenemos los consumidores de que cumple con las directrices básicas de seguridad. Es decir, si carece de ella o si cuenta con una que no esté reconocida dentro del territorio español, no tendremos la certeza de que nos protege de los golpes en la cabeza que podemos sufrir como consecuencia de una caída o un accidente de tráfico.

Tipos de Homologación

A nivel mundial, existen tres grandes estándares de homologación de cascos de moto:

  • Homologación ECE: Es el estándar de homologación de cascos de moto vigente en la Unión Europea. Se actualiza periódicamente en función de las nuevas medidas de seguridad exigibles que van apareciendo. Por ejemplo, actualmente todos los cascos que se fabrican deben cumplir con la norma ECE/ONU R22. Se considera, junto al Snell, el más exigente del mundo, ya que también mide el comportamiento del dispositivo en situaciones de calor y frío extremo o en caso de lluvia o nieve, por ejemplo.
  • Homologación Snell: Procede de los Estados Unidos y su nombre se debe a un piloto de coches que, a finales de la década de los 50 del siglo XX, falleció en un accidente como consecuencia de la escasa protección que le brindaba su casco. Se considera más un estándar de calidad que una homologación en sí misma, lo que hace que sea complementaria a las demás. De hecho, es la más exigente.
  • Homologación DOT: Es la exigida en los Estados Unidos. Sus siglas corresponden al Department of Transportation y determina si un casco de moto puede usarse en sus carreteras o no.

En España, la homologación que debe tener un caso de moto es la homologación de tipo CE (Conformidad Europea). El caso de moto, también conocido como casco, debe llevar el marcado CE en su interior o en una etiqueta adherida a él.

España pertenece a la Unión Europea y, por ende, se atañe a la normativa de homologación ECE. De hecho, esta es la única válida dentro del territorio nacional. Por tanto, en España no se puede circular con cascos homologados según las normativas DOT, Snell o cualquier otra. Sin embargo, hay que hacer una consideración especial respecto a la Snell ya que, al ser un estándar de mayores requisitos, es compatible con el ECE.

En la fecha de actualización de este artículo, la última homologación para cascos de moto en España es la norma UNECE R22.06. La norma UNECE R22.06 establece una serie de requisitos de seguridad que deben cumplir los cascos de moto para ser homologados y comercializados en la Unión Europea.

Cómo Verificar la Homologación de un Casco

Deberás revisar la etiqueta blanca que hay en el interior de tu casco de moto. En él debes buscar un código similar a este: E9 051046/P-1358. Si lo tiene, el modelo tiene la homologación ECE/ONU R22 y es totalmente válido.

  • 9: este número hace referencia a España. Cada uno de los 27 países de la Unión Europea tiene un dígito (por ejemplo, Italia es el 3, mientras que Alemania es el 1).
  • 05: hace referencia a la revisión de la norma europea en vigor.
  • 1046: es el número de homologación.
  • P: indica que el casco es protectivo. Solo se da a los cascos modulares e integrales.
  • 1358: es el número de serie del casco según la marca.

En definitiva, esto es todo lo que debes saber respecto a homologaciones de cascos de moto dentro de España y de la Unión Europea en su conjunto.

Otros Elementos de Protección

  • Guantes: Mantiene tus manos confortables, funcionales y protegidas. Protegen del frío, del calor y de la lluvia. También deberán mostrar suficiente flexibilidad para permitir la máxima aprensión de los mandos.
  • Ropa Protectora: De mangas y piernas largas resistentes a la abrasión, protegen contra las quemaduras del sol, del viento, la deshidratación e hipotermia. Los colores claros o reflectantes aumentan la visibilidad ante otros conductores.
  • Botas: Proveen protección contra daños en los pies y tobillos.
  • Braga o cuello polar: Pieza para proteger el cuello del frío y del aire.
  • Espaldera: Esta pieza cumple una función muy importante ya que, en caso de caída, protege nuestra espalda y columna vertebral. Suelen estar fabricadas en materiales rígidos con una especie de “acolchado” que sirve para dispersar la energía absorbida en el golpe por toda la pieza.

Consejos de Seguridad al Conducir una Motocicleta

  • Mucha prudencia en los ángulos muertos de los retrovisores.
  • A la hora de frenar utiliza los dos frenos: Aumenta su eficacia, ya que la distancia de frenado se acorta. La utilización del freno trasero, induce a no tener que exprimir el delantero, con lo que aumenta la seguridad. La técnica más adecuada es iniciar levemente la frenada con el freno trasero para posteriormente iniciar el delantero. Es una técnica muy difícil, debe practicarse muchas veces para adquirir la destreza suficiente, para ir aumentando la presión en el freno delantero a la vez que se disminuye sobre el trasero.
  • Anticipa la frenada: Huye de frenadas bruscas y excesivas.
  • A la hora de usar el freno delantero debes tener en cuenta: Hay que hacerlo de manera progresiva siempre. El resultado es un traslado de pesos, hacia el tren delantero.
  • A la hora de usar el freno trasero debes tener en cuenta: Si utilizamos sólo el freno trasero, el traslado de pesos hacia el tren delantero es menor, pero no retiene de manera tan efectiva.
  • Hay que intentar resbalarse, a ser posible que el cuerpo no choque contra nada.
  • La carga que transporten las motocicletas, como por ejemplo equipaje, deberá ir bien colocada en el transportín o portabultos o en dos carteras o maletas laterales situadas en la parte posterior del chasis. La carga no podrá sobresalir por la parte delantera.
  • Lleva la luz de cruce siempre encendida.
  • Mantén en todo momento una correcta distancia de seguridad.
  • Percibir rápidamente la presencia de aceite, gravilla, arena, etc.
  • No utilizar tubos de escape que hagan más ruido.

¿Qué es la Amaxofobia?

La amaxofobia es la fobia o miedo a conducir o a subir a un vehículo que sienten algunas personas. Se trata de un problema relativamente común en la población, más frecuente en mujeres que en hombres hasta los 60 años, en que las proporciones se igualan. Su origen puede estar en haber sufrido una experiencia traumática al volante o en contar con poca experiencia conduciendo, aunque en otros casos la causa se desconoce. El origen etimológico del término son las palabras griegas amaxo (carruaje) y fobos (miedo).

La Asociación Americana de Psiquiatría lo clasifica en su Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-V por sus siglas en inglés) como un tipo de trastorno de ansiedad que provoca la circunstancia concreta de estar conduciendo. Se trata por tanto de una fobia y lo que cambia es el estímulo que la produce, en este caso conducir o subir a un automóvil.

Hay que tener en cuenta que la conducción implica gestionar un alto número de estímulos al mismo tiempo, además de la responsabilidad que supone manejar un vehículo, sobre todo, si se transportan pasajeros, por lo que esta fobia puede tener una gravedad adicional por las posibles consecuencias, como un accidente.

La amaxofobia, como todas las fobias, se manifiesta en la esfera mental y en la física. La persona sufre sentimientos catastrofistas al subir a un vehículo. Además de esa distorsión de la realidad, entra en un estado de alerta en el que dirige de forma excesiva la atención al entorno y se dificulta la concentración en la tarea de conducir, todo ello con el riesgo que implica en una actividad tan seria y demandante de concentración como es la conducción. Desde la esfera física se manifiesta con síntomas como nerviosismo, sudoración, ritmo cardiaco acelerado o rigidez muscular.

Además, la persona que sufre esta fobia suele sentirse incomprendida por su entorno, lo que le genera frustración e incrementa la falta de confianza en sus capacidades de conducción. En algunos casos, el miedo a conducir puede ser extremo o paralizante; en este caso, llega a abandonarse esta actividad. Para tratar el problema, puede recurrirse a terapia psicológica especializada, cursos específicos para superar el miedo a conducir y simulaciones en entornos virtuales.

Causas de la Amaxofobia

Existen distintos factores que pueden causar o desencadenar el miedo a conducir. En primer lugar, este parece ser más frecuente entre quienes han sufrido o presenciado una experiencia traumática previa como un accidente de tráfico u otros problemas durante la conducción.

Igualmente, existen factores relacionados con la personalidad del conductor como tener una baja autoestima, ser muy perfeccionista o tener predisposición a sufrir estrés o ansiedad, así como padecer otros trastornos de ansiedad como la claustrofobia, la hipocondría o la agorafobia. También es común que la persona haya sufrido con anterioridad ataques de pánico y tema la posibilidad de que se repitan al volante.

Otra posible causa de amaxofobia es la conocida como ansiedad social, vinculada generalmente a la manera de conducir de otros conductores, las situaciones relacionadas con agresiones o críticas procedentes de estos o de los peatones y la responsabilidad que se siente al transportar a otros pasajeros.

Asimismo, puede causar miedo a conducir una preparación deficiente o la falta de pericia al volante o de experiencia en personas que acaban de sacarse el carnet o que han conducido poco desde que lo obtuvieron. También el paso de los años o el consumo de drogas, alcohol o medicamentos pueden reducir los reflejos, la visión o el oído, entre otras capacidades, y, en consecuencia, disminuir la confianza al volante facilitando la aparición de este trastorno.

Respecto a las circunstancias concretas de conducción, el Estudio de Amaxofobia en los Conductores refleja que el tipo de vía por el que se conduce de forma habitual, la climatología adversa, la conducción nocturna y la intensidad de la circulación (mucho o poco tráfico) son factores que también generan ansiedad al volante. Se dan casos en los que, por ejemplo, una persona con este trastorno puede conducir por carretera pero no por autopista por la ansiedad que le causa la intensidad del tráfico en la zona en la que habitualmente emplea el coche.

¿Cómo superé el miedo a conducir?😢 Como superar la AMAXOFOBIA? como perder el miedo a conducir

Signos y Síntomas de la Amaxofobia

Los signos y síntomas físicos más comunes de la amaxofobia son sudoración, nerviosismo, aumento de la frecuencia cardiaca, rigidez y dolor muscular, mareos, dolor de estómago, temblores, sensación de falta de aire o entumecimiento de las extremidades.

En la esfera psicológica pueden aparecer insomnio y pesadillas relacionados con el viaje, disminución o aumento del apetito, sensación permanente de alerta, pensamientos negativos y visualización de accidentes, además del aislamiento social que en ocasiones produce la imposibilidad de conducir. Es habitual que una persona con amaxafobia evite conducir o subir a un vehículo lo que limita en gran medida su vida social y su independencia.

También es habitual que si inicia la conducción pueda sufrir una crisis de ansiedad durante la conducción, deteniendo el vehículo y negándose a continuar la conducción. Esto implica la petición de ayuda con un alto sentimiento de vergüenza o culpabilidad.

La incomprensión del entorno, como se indicaba al inicio, puede causar frustración en la persona que sufre amaxofobia y un aumento de la falta de confianza al volante.

¿Tiene Cura la Amaxofobia?

Sí, la amaxofobia puede superarse. El primer paso para lograrlo es tomar conciencia del problema, identificar las emociones y trabajar en su regulación, tanto a nivel físico como psicológico. También es necesario aprender y desarrollar estrategias de afrontamiento que permitan obtener de manera gradual el control de uno mismo y de la conducción. Para lograrlo, puede recurrirse a terapia psicológica especializada.

Esta puede incluir tanto el aprendizaje de técnicas de relajación, focalización de la atención -mindfulness-, respiración y visualización- como el manejo de los pensamientos negativos y catastrofistas. Después, se expone a la persona de manera gradual y en entornos controlados a la conducción.

Igualmente, es posible asistir a cursos o talleres de conducción específicos para superar la amaxofobia, en los que se reaprenden las claves y técnicas para una conducción correcta y segura. Una tercera opción es recurrir a programas de realidad virtual inmersiva, que permiten realizar simulaciones realistas en diferentes entornos de conducción. Cuando la persona avanza, se pasa a la conducción real, de nuevo, en un ambiente controlado.

Cómo Superar la Amaxofobia

Las siguientes recomendaciones pueden contribuir a mitigar el miedo a conducir:

  1. No obvies que tienes un problema. Reconocer tu miedo a conducir es el primer paso para superarlo, al igual que ser muy consciente de que esta fobia no es motivo para avergonzarse.
  2. Recurre a un profesional. La amaxofobia es un tipo de fobia y los profesionales de la psicología cuentan con multitud de herramientas para superarlas. No tengas vergüenza en consultar, las fobias son habituales y el tratamiento muy efectivo.
  3. Conoce a otras personas con amaxofobia.

MTR JUNIOR 90: Una Mini Moto para Niños

MTR JUNIOR 90 NUEVA COLECCION MTR apuesta por los niños siempre y con este modelo nos ofrece una minimoto especial para los niños mas peques de la casa, una pit bike con una altura de 60ctmos desde el asiento al suelo. Además si queremos, podemos bajarla un poco mas subiendo sus horquillas. Disponibles en rojo o azul su diseño, elije el que mas te guste.

La MTR JUNIOR 90 monta un motor de 90cc automatico sin velocidades y con arranque electrico para que los peques puedan arrancar sin problemas pero con tu seguridad de que tiene llave de contacto, para que solo sea arrancada bajo tu presencia y conocimiento.

MTR JUNIOR 90 monta unas ruedas delantera de 10" y trasera de 10" , lo que hemos conseguido que sea de las mas pequeñas para los mas pequeños a partir de los 5 años en adelante, una moto reducida y facil de conducir.

Esta MTR JUNIOR 90 alcanza la vel max de 40-45km/h.En este nuevo modelo hemos trabajado pensando solo en los mas peques, en su seguridad, estabilidad y su decoración bonita.

Comparativa de Permisos de Conducir
Clase de Permiso Cilindrada Máxima Potencia Máxima Relación Potencia/Peso Edad Mínima
A1 125 cm³ 11 kW 0.1 kW/Kg -
A2 Sin límite 35 kW 0.2 kW/Kg -
A Sin límite Sin límite Sin límite 20 años (2 años con A2)

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