Moco Cervical y Fertilidad: Tipos, Cambios y su Impacto en la Concepción

El moco cervical, también conocido como moco del cuello uterino, es una secreción producida dentro del cérvix, la parte inferior del útero que actúa como canal de acceso para los espermatozoides. Debido a su localización y estructura, el cérvix puede actuar como barrera a la entrada de bacterias y agentes patógenos.

El moco cervical es una secreción producida dentro del cérvix.

El cérvix mide entre 3 a 4 cm de longitud y 2,5 cm de diámetro. Sin embargo, en el momento del parto puede sufrir un aumento de hasta 10 cm en el proceso de dilatación.

¿Para qué sirve el moco uterino?

Las diferentes hormonas que regulan el ciclo menstrual femenino producen cambios en la consistencia y aspecto del moco del cuello uterino. El moco cervical tiene una textura espesa y blanquecina que se va aclarando y haciéndose más abundante según se acerca el día de la ovulación. Además, a medida que este día se aproxima, el moco cervical se hace más fluido y elástico. Estas modificaciones facilitan y permiten el ascenso de los espermatozoides por el cuello del útero.

Esta versatilidad en los cambios del moco cervical otorga al cuello del útero una función como aduana biológica, permitiendo en ciertos momentos del ciclo menstrual el paso de espermatozoides y en otros no.

Por tanto, su baja calidad, excesiva viscosidad o pequeña cantidad puede constituir un factor de infertilidad femenina al suponer un obstáculo para el paso de los espermatozoides.

Es por ello que, junto al control de la temperatura basal, su observación permite conocer cuáles son los días fértiles, es decir, aquellos en los que existen más posibilidades de que se el óvulo pueda ser fecundado.

Cambios en el moco cervical durante el ciclo menstrual.

Tipos de Moco Cervical y su Significado

El moco cervical es cambiante y va variando en función del momento del ciclo menstrual en que la mujer se encuentre. De esta manera, la mujer puede ser capaz de detectar y predecir los días más fértiles de su ciclo.

Para familiarizarse con este método de identificar los días fértiles es importante aprender a conocer las características del modo cervical en cada etapa del ciclo menstrual. Con este fin, se recomienda tomar muestras en diferentes días y anotar las características del moco percibidas, hasta ser capaces de reconocer la fase del ciclo en la que una se encuentra en función del color, la viscosidad y la elasticidad del moco.

La apariencia de tu moco cervical puede darte pistas sobre tu salud reproductiva y general. A continuación, te explicamos qué puede estar indicándote tu moco cervical, según sus características:

  • Transparente y elástico (tipo clara de huevo cruda): Signo de días fértiles. Su consistencia permite que los espermatozoides se desplacen con facilidad hacia el útero.
  • Blanco y espeso: Suele aparecer después de la ovulación y antes de la menstruación. Indica que la fase fértil ha terminado y tu cuerpo se está preparando para una posible implantación o la llegada de la menstruación.
  • Amarillo o verdoso: Puede indicar una infección vaginal, especialmente si va acompañado de mal olor o picor. En este caso, es recomendable acudir al ginecólogo.
  • Gris: Puede estar asociado a infecciones como la vaginosis bacteriana. Si notas este color en tu moco cervical junto con un olor fuerte, consulta con un especialista.
  • Rojizo o marrón: Puede ser un resto de sangre de la menstruación anterior o un sangrado de implantación si hay posibilidad de embarazo. Si se presenta sin razón aparente, es recomendable hacer una revisión médica.

Es importante concluir que el seguimiento del moco cervical es un método clásico, con el que hay que ser muy constante para obtener un calendario de fertilidad fiable.

Durante los días fértiles, su textura se vuelve más favorable para la supervivencia de los espermatozoides, aumentando las probabilidades de concepción.

La mucosidad del cuello uterino, o flujo vaginal, es un líquido secretado por el cuello uterino y que se derrama a través de la vagina. Esta mucosidad ayuda a mantener sanos los tejidos de la vagina, te protege contra las infecciones y aporta lubricación. Puedes notar cambios en la cantidad, el color y la consistencia en función de la fase de tu ciclo menstrual, pero suele ser transparente o blanco.

Fases del ciclo menstrual y el moco cervical

Fase folicular: Se inicia con el primer día de la regla y finaliza en el momento en que se produce la ovulación. Al concluir la menstruación, el moco cervical es escaso, generalmente transparente o blanquecino y tiene una textura líquida o algo pegajosa. Según pasan los días aumenta en cantidad y se hace más consistente y elástico. Es un signo de los cambios que se producen el aparato reproductor femenino ante un posible embarazo. Hasta ese momento, el moco cervical ha formado una especie de tapón en la entrada a la vagina, cumpliendo una función protectora frente a posibles infecciones. Pero dos o tres días antes de que se desprenda el óvulo este tapón cae: es un grumo considerable, opaco, denso y elástico, de modo que al separar los dedos se forman hilos que se estiran sin romperse.

Fase de ovulación: Es la que corresponde al momento en el que el óvulo se desprende del ovario e inicia su camino hacia el útero a través de las trompas de Falopio. El moco se hace menos ácido y más elástico, adquiriendo una consistencia similar a la de la clara de huevo.

Fase lútea: Se inicia inmediatamente después de la ovulación y se caracteriza por un incremento de la secreción de progesterona ante la eventual fecundación del óvulo. Si ésta se ha producido favorece la implantación del embrión en el endometrio. La progesterona hace que el moco cervical se torne blanquecino, espeso, más cremoso y más ácido. A efectos prácticos, puede considerarse que los días fértiles son los tres que preceden a la ovulación y el posterior a la misma. Para identificarlos a partir del moco cervical, bastará con tomar una muestra introduciendo el dedo índice en la vagina para luego unir el dedo pulgar.

A medida que tus niveles hormonales fluctúan a lo largo de tu ciclo menstrual, puede que aprecies un cambio en el flujo vaginal. Tus niveles de estrógeno aumentan a medida que se acerca la ovulación, y esto favorece un cambio en la cantidad y consistencia de la mucosidad para hacerla más receptiva a los espermatozoides. Puedes identificar cambios en la consistencia y cantidad del flujo vaginal a lo largo del ciclo.

Existen métodos de control de nacimiento que se basan en la observación del moco cervical justamente porque esto varía mucho en cada fase del ciclo. Cuando acaba la regla el moco cervical es escaso y transparente (o blanquecino). Normalmente en la fase ovulatoria (en los días inmediatamente anteriores a la ovulación y un día tras la ovulación) sus características cambian para facilitar la entrada de los espermatozoides en el útero y la fecundación del óvulo.

Características del moco cervical en las diferentes fases del ciclo menstrual.

En esos días suele ser más blanco y sobre todo cambiar de consistencia, es menos denso y más filamentoso. Esto puede ayudar a identificar los días más fértiles (que son los que preceden la ovulación hasta 24 horas después de que haya tenido lugar).

Causas de anomalías en el moco cervical

Existen algunos problemas relacionados con el moco del cérvix que pueden ser causa de infertilidad en la mujer. Estas alteraciones en el moco cervical se recogen bajo el nombre de moco cervical hostil y todas estas causas producirían una deficiencia en la interacción moco-semen.

Entre las causas más comunes de anomalías en el moco cervical se encuentran:

  • Niveles bajos de estrógenos: Los estrógenos son la hormona responsable de producir los cambios necesarios para que el moco cervical pase a ser abundante, elástico y permeable a los espermatozoides. Si la mujer no presenta unos niveles de estrógenos suficientes, puede presentar un moco cervical escaso y poco elástico.
  • La edad: Durante la vida fértil de la mujer, sus ciclos hormonales y su moco cervical van experimentando cambios significativos. A medida que la edad de la mujer avanza, las hormonas sexuales van descendiendo. Las mujeres que se encuentran en la menopausia presentan un moco cervical más compacto, escaso y poco elástico.
  • Inflamación en la zona del cérvix: Infecciones de transmisión sexual como la Chlamydia o la Gonorrea, pueden producir inflamación en las células del cérvix. Esta inflamación puede hacer que las células se alteren y aumente el número de leucocitos en la zona afectada. Como resultado, esta inflamación puede producir problemas en el paso de espermatozoides por el canal del cérvix.
  • Aparición de anticuerpos antiespermatozoides en el moco: Una anomalía en el funcionamiento del sistema de defensa del cuerpo humano puede detectar a los espermatozoides como células invasoras y peligrosas. Por esta razón, el organismo puede crear anticuerpos antiespermatozoides que se unan a la célula espermática para su eliminación.
  • Moco ácido: En condiciones donde el moco cervical se encuentra alterado por presentar un pH demasiado ácido, puede generar un ambiente demasiado hostil para que los espermatozoides sobrevivan en él.
  • Efectos secundarios de ciertos medicamentos: Algunos fármacos como antihistamínicos, antidepresivos y citrato de clomifeno pueden tener un impacto en la calidad del moco cervical.

El factor cervical como causa de infertilidad.

Tratamientos para los problemas del moco cervical

Los tratamientos para mejorar la calidad del moco cervical son tan variados como las causas que lo alteran:

  • La insuficiencia en el aporte de estrógeno se puede solucionar con medicamentos que contengan variantes del estrógeno (prescritos por el especialista). De esta forma, se fomentaría la producción de moco cervical.
  • Las alteraciones del moco cervical debidas a infecciones vaginales o del cuello uterino deberán ser tratadas con antibióticos o antifúngicos prescritos por el especialista que restablezcan el buen funcionamiento de las células secretoras del cuello uterino.
  • Las bajas secreciones que presentan algunas mujeres también pueden ser solucionadas con la ayuda de lubricantes para aliviar las molestias generadas en las relaciones sexuales.
  • La presencia de anticuerpos antiespermatozoides y otros tipo de moco hostil (como cuando es demasiado ácido) que impiden el embarazo de forma natural pueden ser solventados mediante la inseminación artificial intrauterina.

En la inseminación artificial intrauterina se colocan los espermatozoides directamente en la cavidad del útero, precisamente para que no tengan que pasar por el canal del cuello uterino y el moco cervical.

En todo caso, si en casos concretos estos parámetros pudiesen afectar a la fertilidad de la pareja serían muy fácilmente solucionarles con las técnicas de fertilidad que hoy día se barajan, ya sea la Inseminación Artificial, o la Fecundación In Vitro, por lo que no hay grandes estudios sobre el tema.

Es importante tener en cuenta que, a pesar de que ocurra la ovulación, puede haber otros factores que impidan la fecundación o la consecución del embarazo, como tener las trompas obstruidas o una mala calidad seminal.

Por esto, si no se consigue el embarazo tras un año de relaciones sexuales frecuentes y sin protección, es recomendable acudir a una clínica de reproducción asistida para realizar las pruebas de fertilidad necesarias a la pareja.

Cómo puedes identificar y mejorar el moco cervical fértil

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