Miguel Bosé, reconocido por romper moldes e iniciar un nuevo estilo audaz y espontáneo, ha dejado una huella imborrable en la música en español. Este mes de marzo no ha podido empezar de la mejor manera para Miguel Bosé (66).
Tras la presentación de su biopic, el jueves por la noche debutó en el talent musical Cover Night de TVE. En sus cinco décadas como cantante, el madrileño ha cosechado un sinfín de éxitos con canciones tremendamente pegadizas y, algunas de ellas, dedicadas a mujeres especiales.
En su libro "Historia secreta de mis mejores canciones", Bosé nos ayuda a descodificar esas letras tan peculiares, revelando momentos significativos de su propia existencia sutilmente recogidos en ellas. Este viernes salió a la luz Historia secreta de mis mejores canciones (Espasa), el nuevo libro de Miguel Bosé en el que el cantante desvela lo que había detrás de algunos de sus títulos más conocidos o con más éxito.
Desde su primer gran éxito, Linda (escrito por Facchinetti, Negrini, y Escolar, y traducido del italiano original), allá por en 1977, pasando por Bandido o Los chicos no lloran, a Bajo el signo de Caín y otros muchos. Además de la letra de cada tema, el artista explica por qué y cómo le llegó la inspiración. Las composiciones de Bosé son la historia de sus amores, de sus diferentes opciones sexuales a lo largo del tiempo.
Miguel debía haber viajado a España para presentar este cuidado y lujoso volumen, con el que también se pueden escuchar las canciones mientras que se lee mediante un código QR.
En todas ellas, indica Bosé, "mi intención es romper moldes, iniciar un nuevo estilo más moderno, audaz, espontáneo y desenfadado" y, sutilmente, recoger momentos muy significativos de su propia existencia.
La historia de "Si tú no vuelves" Miguel Bose en Jessie En Exa
Los Secretos Detrás de Algunas de las Canciones Más Famosas
Aquí desvelamos lo que ocultan algunas de las canciones más míticas de Miguel Bosé:
"Nena"
Esta canción tiene nombre y apellidos: Giannina Facio. Miguel conoció a esta actriz costarricense cuando era novia de Julio Iglesias -actualmente está casada con el director Ridley Scott- y vivió con ella un apasionado romance en un ático del hotel Diana de Milán. De ella, cuenta que "mi “nena” era una diva, sofisticada, sexy a morir, divertida como ninguna, astuta como las zorras, rápida como su látigo…".
En 'Historia secreta de mis mejores canciones' destaca que la protagonista de este tema marcó "la vara" con la que midió al resto de sus amantes. "Fueron los años más placenteros, más armoniosos de mi vida", escribe a continuación, antes de concluir con el siguiente mensaje: "Te hecho de menos, Nena... no te olvido".
En Nena describe otro amor tórrido con una costarricense: "Aquel amor, hecho de corazón y carne, de promesas y mentiras, y de caprichos, duró algunos años. En el año 1986 Miguel Bosé lanzaba al mercado su octavo álbum, Salamandra. El artista conoció a esta costarricense en una comida en casa de Julio Iglesias, que en aquel momento era su mujer.
Según contaba Bosé en su última visita a El Hormiguero, con la que promocionaba su nueva serie, el encuentro con ella fue de lo más surrealista: «Me deja en la terraza delante de la piscina y llega del otro lado una espectacular mujer, se mete en la piscina, nada, al salir dice ‘hola, ¿quién eres tú?’, ‘yo soy Miguel.
Imagen de Instagram de Miuel Bosé. Tenía paso cadenciado, acompasado, a ritmo de chachachá". También recuerda la vestimenta que llevaba: "Esas faldas de alturas vertiginosas que se resolvían en una cintura que podía apretar entre mis dos manos". Para terminar confesando lo que más echa de menos de aquello: "¡Oh, Dios… cuánto adoraba levantarla en vilo y hacerla girar contra el azul infinito! Ella reía y reía, mientras se iba deslizando a tierra, para terminar atándonos en abrazos de infinitos besos".
"Morena Mía"
Para Miguel, ésta es "la canción con más alta carga erótica de mi repertorio. En varios momentos, roza lo porno. Tiene musa inspiradora con nombre, apellidos, dirección y número de teléfono, pero no desvelo sus datos porque hoy es una mujer casada, feliz y con hijos".
En las páginas de su libro recién publicado 'Bosé. Historia secreta de mis canciones' (Espasa) sí descubre cuál era el papel que juega el "café" como motivo protagonista en esta canción "casi porno", un acrónimo -confiesa- de "C de coger, A de amar, F de follar y E de empalar".
"El hijo del capitán Trueno"
Es un intento de reconciliarse con su padre, Luis Miguel Dominguín, aquel hombre con el que sufrió tantos problemas y malentendidos.
"Creo en ti"
Escrita a sus 16 años cuando sufrió una hepatitis que le mantuvo en cama seis meses, "la canción se refiere a mi fuerza y mi voluntad para darle la vuelta a las cosas más terribles, y al sentimiento positivo", explica.
"Don Diablo"
A su sobrina del alma, Bimba, le compuso esta canción cuando, de niña, le tenía miedo al demonio.
"Morir de amor"
En el libro, el artista no menciona a Ana Obregón, uno de sus amores de adolescente, pero sí que recuerda con especial cariño a Nacho Duato, aunque el título de la canción sea "Morir de amor", pues refleja su primer gran fracaso sentimental.
"Libre ya de amores"
Aunque no nombra a Nacho Palau, el hombre con el que compartió casi 30 años de su vida, Bosé explica que "Libre ya de amores" cuenta "con exactitud y mucha ironía la liberación que tuve el día que di por acabada la historia más larga de mi vida… De inmediato, me sentí vivo de nuevo. El entusiasmo fue desbordante y la alegría devolvió los colores al entorno".
"No encuentro un momento para olvidar"
Amor, desengaño, añoranza y memorias carnales marcan este tema que "nace de la despedida forzosa de una historia de amor que empezó bastante antes que otra. Me di cuenta de que mi corazón no podía estar comprometido en dos historias fuertes. Interrumpí la que comenzó primero. Hoy en día sé que fue una mala decisión".
"Cardio"
"El tema anunciaba el gran proyecto de mi vida, la paternidad.
"Ayurvédico"
Dieta vegetariana, infusiones de hierbas y especias, yoga, meditación… inspiran la letra de "Ayurvédico", según Miguel, un homenaje "a la Ayurveda, la ciencia y sabiduría de la vida, que cuida mente, cuerpo y espíritu".
"Mi libertad"
En esta canción aparece el choque emocional que sintió al regresar a España desde Italia en la época postfranquista, y admite que "fue como una regresión en el tiempo. La libertad fue mi única amiga cuando era un inocente. Mi obsesión era recuperarla y romper con esa España rancia". En las estrofas de este tema también expresa dos de su pasiones de entonces: "Raquel Welch, mi diosa de caderas salvajes, y las mujeres que superaban la treintena". Para Miguel, "hacer todo aquello que estaba prohibido era nuestra libertad, nuestra meta y nuestra cruzada… Dejar atrás la historia de nuestros tarados padres y empezar a vivir la nuestra bajo nuestras reglas y condiciones".
"Horizonte de las estrellas"
Esta canción habla sobre un suceso poco conocido de su vida, pues es un homenaje a su hermano Juan Lucas, fallecido a los 2 meses de edad. "Se fue sin avisar, se apagó en silencio, y escuché a alguien decir que dejaba esta tierra para convertirse en una estrella del firmamento", explica.
"Amapola, bésame"
Habla de los estragos que causan la heroína y sus derivados, el opio y la morfina.
Además de estas canciones, Miguel Bosé ha explorado una variedad de temas en su música, desde el amor y el desamor hasta la política y la sociedad. Su capacidad para conectar con el público a través de sus letras y su carisma en el escenario lo han convertido en uno de los artistas más importantes de la música en español.
Tal y como aparece en estas casi 400 páginas, el sexo ha sido motor recurrente de muchos de sus temas musicales, en los que a menudo ha abordado experiencias personales, como en el bolero 'Lento' o en 'Bambú', que habla de cómo alentó y consumó un ardiente encuentro sexual con una mujer casada y desconocida a solo unos metros de la habitación que ocupaba el marido de esta.
Esta temática, aunque desde una perspectiva ajena, es igualmente el centro de 'Salamandra', que compuso a partir de un relato autobiobráfico de Wilhelmine Schröder-Devrient que le pasó Luis García Berlanga y que habla de una cantante de ópera que bebe semen como bálsamo para su voz y que se entrega a prácticas masoquistas.
En la canción Lento cuenta una pasión con una mujer escultural: "Cuando la escribí estaba teniendo una aventura amorosa con una mujer de insoportable belleza, misma edad, tal vez algo mayor, dueña de un cuerpo de proporciones insultantes. Una diosa dorada amazónica. Nunca estuve enamorado de ella, lo juro, pero sí garantizo haber estado encoñado. Nunca más exacta fue la expresión.
En Amapola, Bosé habla abiertamente de la heroína, el opio y la morfina, de la esclavitud que provoca. "La droga lo es todo para su adicto", advierte el cantante. En No encuentro un momento para olvidar, dedica su letra a una pasión renunciada con otro hombre, "que mientras duró, fue una de las más inolvidables que jamás tuve", relata. "Pocos fueron los días que pasamos fuera de aquella cama, no había tregua, no hubo descanso, nos respirábamos el aire el uno al otro.
El último texto de estas sorprendentes confesiones íntimas, referido a la canción Estaré, lo dedica Miguel Bosé a sus hijos Tadeo y Diego: "En el instante en que recibes un hijo se abre frente a ti un jardín de emociones totalmente nuevo. A partir de ese momento estás dispuesto a todo. A matar y a morir. Un hijo es esa nueva parte de ti que nunca pensaste se fuese a partir. Y cuando crezca dará igual que te niegue: lleva tus manos plasmadas en las suyas, que te mienta o se mienta", reflexiona Bosé. Estaré, dice, "es un legado, un pacto, un testamento", confiesa. "Es el mapa del tesoro, es el amor de un padre por sus hijos. Gracias la vida. Un Miguel Bosé inédito que va de los excesos a distintas formas de de amor, para acabar con lo más importante de su vida actual: sus hijos.
Si en Nena le hizo un regalo a Giannina Facio (67), el tema Amiga está consagrado a Cecilia, una de las mejores voces españolas fallecida en accidente automovilístico el 2 de agosto de 1976. Fallecida con tan solo 27 años, la cantautora estaba considerada ya como una de las grandes estrellas del espectáculo. ¿Quién no recuerda Un ramito de violetas o Mi querida España?
Fue una de los ocho hijos de un matrimonio diplomático que viajó con toda su prole por países tan variopintos como Jordania, Estados Unidos, Reino Unido, Argelia o Portugal. Ese bagaje cultural le ayudó a transmitir su impronta en los temas que compuso para Massiel (75), Rocío Jurado o Julio Iglesias (79), pero también en los que interpretó de otros autores, como los de su novio, el compositor Luis Gómez-Escobar (74), que se sumió en una profunda depresión tras el fatídico destino de la artista.
Para él, la canción más profunda y sentida que ha compuesto fue Amiga ya que estaba inspirada en la mirada, la dulzura y la inteligencia de Cecilia. Cierto es que Gómez-Escobar la escribió para intentar consolarse, sin ninguna ambición comercial, hasta que Miguel Bosé le pidió que se la cediera para cantarla ya que también estaba apenado por la muerte de Cecilia. A pesar de su juventud, ambos habían forjado una estrecha amistad. Es uno de los temas que figuran en su primer álbum, Linda (1977).
Al hijo de Luis Miguel Dominguín le costó trabajo grabarla en el estudio. Hubo que parar varias veces porque no pudo reprimir las lágrimas. Cecilia tenía tanto futuro que se truncó sin comerlo ni beberlo cerca de Benavente (Zamora) cuando su coche se estrelló contra un carro de bueyes que no tenía puestas las luces traseras.
Ella y su equipo eran tan profesionales que al acabar el concierto en Vigo no dudaron en coger el coche pasada la medianoche porque sobre las diez de la mañana tenían que atender unas grabaciones en Madrid.
Cecilia nunca consideró su música como de protesta o conformista ya que lo único que intentaba era hablar de los temas que le preocupaban, creía en la libertad de expresión, de contar historias a través de sus canciones y alababa a la gente que decía lo que pensaba sin miedo a las represalias.
En lo musical adoraba a María del Mar Bonet (75), Mari Trini, La niña de los peines y a los autores Quintero, León y Quiroga. Era una joven ilustrada que, aunque abandonó la carrera de derecho para dedicarse a la música, jamás descuidó la cultura.
Tampoco hay que olvidar a su novio Luis Gómez-Escobar, un nombre que siempre ha permanecido soterrado por el grandísimo éxito de los temas que ha compuesto a grandes figuras. Sorprendería si dijéramos que la sintonía del programa de la sobremesa de Telecinco, Sálvame, fue obra suya (aunque la cantó en su momento Bibiana Fernández, entonces Andersen).
