Cuando una mujer se queda embarazada, uno de los problemas que pueden surgir al inicio del embarazo es perderlo dentro de los primeros cinco meses. Esta situación es lo que denominamos aborto o gestación interrumpida. Un aborto diferido, también denominado aborto retenido, es la detención del embarazo sin signos de expulsión espontánea del embrión o el feto de manera inmediata.
De ahí el nombre de este tipo de aborto espontáneo, ya que la expulsión del embrión o del feto tiene lugar días o semanas después de que ocurra. Este tipo de aborto espontáneo solo puede confirmarse completamente mediante ecografía o análisis de la hCG (hormona gonadotropina coriónica humana).
Es importante destacar que los abortos diferidos pueden generar una gran angustia emocional para la mujer y su pareja, ya que el embarazo puede haber sido deseado y esperado con gran ilusión. Por lo tanto, el apoyo emocional y la atención médica adecuada son fundamentales para manejar esta situación de manera saludable y compasiva.
Aborto retenido ¿Podré EMBARAZARME DE NUEVO? | Dr. Álvaro Silva | En Consulta Médica
Causas del Aborto Retenido
En el 50% de los casos de los abortos no se haya ninguna causa que los explique. En la mayoría de los casos, un embarazo se puede ver por ecografía a las 5-6 semanas de la última regla. Si sucede más de 2 veces seguidas lo categorizamos como “aborto de repetición”. Incluso después de haber tenido 3 abortos espontáneos, una mujer tiene de un 60 % a un 80 % de posibilidades de tener un niño sano.
Las causas de los abortos diferidos pueden ser diversas y a menudo son difíciles de identificar con precisión. Entre las posibles causas se incluyen anomalías genéticas del embrión o feto, problemas con la placenta, anomalías del útero o del cuello uterino, desequilibrios hormonales, infecciones, enfermedades crónicas de la madre, factores ambientales, entre otros.
Veamos con más detalle algunos de estos factores:
Factores Genéticos
Las anomalías genéticas normalmente no permiten el desarrollo de un feto sano. En aproximadamente el 5 % de las parejas con abortos de repetición, uno de los padres tiene un reordenamiento (translocación) de sus cromosomas.
Si uno de los padres tiene una translocación, esto puede causar que los fetos tengan desequilibrios cromosómicos y que sean más probables de abortar. Se puede estudiar la sangre de los padres (cariotipo) para ver si tienen una translocación. Si se encuentra un problema cromosómico, el médico podría recomendar el asesoramiento por un genetista.
Diagnóstico Genético Preimplantacional (DGP)
Anomalías Uterinas
Una cavidad anormal del útero de una mujer puede ser una causa de la pérdida del embarazo. Tener una franja de tejido dentro del útero, denominada tabique, puede hacer que el interior del útero sea demasiado pequeño. Las mujeres que nacen con un tabique pueden tener abortos involuntarios más frecuentes. Los miomas, tumores musculares benignos del útero, son frecuentes.
Problemas Médicos
Los abortos de repetición pueden estar relacionada con algunos problemas médicos. Estos incluyen niveles anormales de azúcar en la sangre (Diabetes), un funcionamiento excesivo o reducido de la glándula tiroides (hiper- hipotiroidismo) o niveles elevados de la hormona prolactina (Hiperprolactinoma).
Factores de Riesgo Adicionales
Algunos factores adicionales pueden aumentar el riesgo de aborto retenido:
- Edad gestacional avanzada: como por ejemplo si se trata de un embarazo después de los 40 años.
- Anemia gestacional: la anemia durante el embarazo es una afección relativamente común que puede afectar negativamente no sólo al curso del embarazo y el parto, sino también al feto o al recién nacido.
- Infección del tracto urinario (ITU): al fluir más sangre a través de los riñones y verse reducida la capacidad de la vejiga, puede ocurrir que la orina regrese a los uréteres, lo cual puede contribuir al desarrollo de infecciones del tracto urinario durante el embarazo.
- Drogas como cocaína, marihuana, heroína parece aumentar los abortos espontáneos. Fumar también está relacionado con abortos de repetición. Alcoholismo y toma excesiva de cafeína.
Aunque estos factores predispongan, no quiere decir que siempre ocurra una pérdida de embarazo si existen.
Síntomas y Diagnóstico del Aborto Retenido
Los síntomas de un aborto retenido pueden variar y muy a menudo no se presenta de la forma en que lo hacen la mayoría de los abortos espontáneos. Esto se debe a un hecho básico: no hay expulsión del embrión del cuerpo de la mujer. En cierto sentido, el cuerpo actúa como si el embarazo todavía estuviera en curso. No es probable que este tipo de aborto espontáneo cause sangrado intenso o dolor intenso, a veces solo hay síntomas muy leves.
Es decir, el diagnóstico del aborto diferido se revela de una manera especial, normalmente durante una visita al médico y mediante una ecografía.
Algunos de los síntomas que podrían indicar un aborto retenido incluyen:
- Desaparición de los síntomas del embarazo (náuseas, sensibilidad en los senos).
- Sangrado vaginal leve o manchado.
- Dolor o malestar abdominal leve.
- Falta de crecimiento uterino.
El diagnóstico temprano de un aborto diferido es crucial para evitar complicaciones graves para la salud física y emocional de la mujer. Identificar el problema de forma oportuna permite al médico tomar medidas rápidas y adecuadas, como realizar un tratamiento o intervención que minimice los riesgos, evitando infecciones o problemas relacionados con la retención del tejido gestacional. Además, un diagnóstico temprano permite a la paciente recibir el apoyo emocional necesario y planificar adecuadamente futuros embarazos.
Las pruebas para un diagnóstico temprano incluyen:
- Ecografía transvaginal: Es la prueba más fiable. Permite visualizar si el desarrollo fetal se ha detenido o si no hay latido cardíaco, que son indicadores de aborto diferido. Esta prueba es crucial, ya que proporciona una imagen precisa del estado del embrión y el saco gestacional.
- Medición de niveles de hCG: El nivel de la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG) debe aumentar constantemente durante las primeras semanas del embarazo. Si se observa un descenso o un estancamiento en los niveles de hCG a través de análisis de sangre en días sucesivos, podría ser un indicativo de que el embarazo no está progresando adecuadamente.
- Examen físico: Aunque los exámenes físicos no son determinantes, la ausencia de síntomas típicos del embarazo, como la sensibilidad mamaria o las náuseas, puede alertar al médico para realizar pruebas más detalladas. Además, si no hay crecimiento uterino en relación con la etapa gestacional, puede ser una señal de aborto diferido.
Ecografía Transvaginal
Tratamiento del Aborto Retenido
El manejo del aborto espontáneo diferido puede variar según la situación y las preferencias de la mujer.
- Manejo expectante: En muchos casos, el cuerpo de la mujer expulsa naturalmente el tejido fetal días o semanas después si el embarazo no evoluciona.
- Dilatación y legrado: Si el cuerpo no expulsa todo el tejido fetal de manera natural, se puede realizar un legrado. Este es un procedimiento médico en el que se dilata el cuello uterino y se retiran los tejidos que están dentro del útero.
Es importante destacar que, si bien muchas parejas con translocaciones finalmente conciben un embarazo saludable naturalmente, su médico puede sugerir tratamientos de fertilidad, como la fertilización in vitro (FIV) con Diagnóstico Genético Preimplantacional. (DGP). Durante la FIV, los óvulos se fecundan con los espermatozoides fuera del cuerpo en un laboratorio. Después de la FIV, antes de que los embriones se transfieran al útero, estos se pueden evaluar (DGP).
Por supuesto, un correcto diagnóstico y tratamiento de enfermedades que provocan abortos mejorará los resultados. La ventaja de acudir a una consulta preconcepcional es poder reducir los imprevistos a la hora de intentar la gestación.
El método de elección para resolver algunas de las anomalías uterinas es mediante histeroscopia. Se utiliza una cámara con luz muy pequeña que se introduce por el canal del cuello del útero. Se distiende la cavidad con suero a presión controlada y mediante pinzas y electrodos de energía se pueden reparar tabiques, adherencias por cicatrices, pólipos y miomas que pueden ser causa de aborto.
Cuando el problema es una trombofilia o una enfermedad autoinmune te puede indicar tu ginecólogo un tratamiento con aspirina a bajas dosis o con heparina, siempre bajo supervisión médica por los efectos secundarios que pueden producir (hemorragias).
Impacto Psicológico y Apoyo Emocional
El aborto diferido es una experiencia difícil desde el punto de vista psicológico para las mujeres y también para sus parejas. Si una mujer experimenta síntomas de aborto diferido, es fundamental que busque atención médica para recibir un diagnóstico adecuado y el tratamiento necesario.
El trauma post-aborto se refiere a las reacciones emocionales, psicológicas y fisiológicas que algunas mujeres pueden experimentar tras un aborto inducido, aunque su existencia con diagnóstico médico es objeto de controversia. Numerosos trabajos han estudiado las posibles secuelas que la práctica del aborto provocado puede ocasionar en las mujeres que lo sufren. Estas secuelas no deben considerarse como un síndrome, dado que el término síndrome se utiliza para describir un conjunto de signos y síntomas que cuando ocurren juntos indican la existencia de una enfermedad o trastorno específico.
En el caso del aborto, las distintas secuelas no aparecen conjuntamente en todos los casos, por lo que no es correcto hablar de síndrome sino de trauma post-aborto. Todo trauma proviene de un shock emocional. En psicología el shock emocional es el resultado de un evento traumático que obnubila la facultad que tiene un individuo para hacer frente a las emociones que siente.
El trauma post-aborto puede causar secuelas permanentes a corto y largo plazo. Se sabe que el choque emocional es uno de los factores que contribuyen al inicio de la depresión. Los cambios a nivel biológico, emocional y mental de una mujer embarazada son muy importantes, pues toda mujer gestante tiene un auténtico tsunami emocional.
Se ha encontrado que durante el embarazo su cerebro reduce su volumen en un 7%, lo que constituye una reestructuración cerebral similar a la que se produce durante la pubertad. Se trata de una poda sináptica asociada a una intensa crisis vital. Experimenta también un aumento del tamaño de la glándula pineal y la sustancia gris en las áreas cerebrales relacionadas con las conductas maternales. Estos cambios se pueden comprobar en las imágenes de una resonancia magnética del cerebro de la mujer embarazada.
Es fundamental buscar apoyos en el entorno. Buscar apoyo psicológico. Si no puedes superar la situación, consultar con un psicólogo con experiencia en estos temas puede ser de gran ayuda para entender y afrontar la pérdida. Cuidarse: es una situación dura pero no por eso hay que dejar de comer, ni de dormir. El cuerpo de la mujer se recupera del aborto aproximadamente en uno o dos meses, dependiendo del tiempo de embarazo hasta el momento del aborto.
Un embarazo demasiado temprano, con los cambios hormonales que implica, podría causar mucha ansiedad. También puede pasar que, tras un aborto, algunas parejas piensen que lo ocurrido es culpa suya, que ya no podrán tener más hijos y sienten pánico con solo pensar en intentarlo de nuevo.
Estudios sobre el Trauma Post-Aborto
A continuación, se presentan hallazgos clave de diversos estudios sobre las vivencias post-aborto:
- Estudio de Fergusson et al. (2008): En mujeres que han abortado voluntariamente, el riesgo de tener problemas de salud mental aumenta en un 30% en relación con las que no lo han hecho. Los trastornos de salud mental atribuibles al aborto inducido representan entre el 1,5% y el 5,5% de la totalidad de los trastornos mentales de las mujeres.
- Estudio de Coleman (1995-2009): Las mujeres que abortaron voluntariamente tienen un 81% más de probabilidades de padecer enfermedades mentales. La posibilidad de sufrir problemas de ansiedad es un 34% mayor, la probabilidad de sufrir depresión es un 37% mayor, la probabilidad de caer en el alcoholismo es un 110% mayor, y la probabilidad de consumir marihuana es un 220% mayor.
- Estudio de Coleman et al. (2017): El 23% de las encuestadas reconoció que el aborto había terminado con una vida humana. El 14,4% sufrió depresión, el 14% sufrió culpabilidad y remordimiento, el 14,4% experimentó odio a sí misma, el 10,9% sufrió vergüenza, el 9% cayó en el alcoholismo y las drogas, el 9,3% se arrepintió, el 7,7% se autocastigó y cayó en la promiscuidad, el 7.6 % sufrió baja autoestima, el 7 % sufrió ansiedad y miedo, y el 7,2% sufrió pensamientos suicidas.
Vivencias Post-Aborto: Perspectiva Cualitativa
El informe redactado por Cristián Rodríguez R. de la Escuela de Psicología de la Universidad de los Andes titulado ‘Vivencias Post-Aborto’, analiza estudios tanto en Europa como en América, ofreciendo narrativas sobre las experiencias de mujeres que han pasado por un aborto. Este análisis de 16 estudios cualitativos, con entrevistas a 197 mujeres, destaca las siguientes vivencias:
- Vivencias Próximas: En el período inmediatamente posterior al aborto, la ambivalencia es la emoción predominante. Existe alivio ante la ansiedad del embarazo no deseado, pero también sufrimiento agudo debido a la experiencia distópica del aborto, ya sea inducido químicamente o quirúrgicamente. Las emociones más comunes son tristeza, pena y culpabilidad.
- Vivencias Remotas: La experiencia del aborto no es un tema olvidado, sino que sigue presente en la vida de las mujeres. Muchas sienten que no tenían otra alternativa y experimentan pensamientos intrusivos y sueños recurrentes con el hijo ausente. La ambivalencia persiste, generando un conflicto entre la justificación del aborto y el duelo por la pérdida.
En resumen, el aborto no sólo resulta letal para el embrión o feto contra el que se atenta, sino que provoca en la mujer efectos negativos psicológicos y fisiológicos. Es crucial que las mujeres que deciden practicar un aborto reciban información completa y objetiva sobre las posibles consecuencias, para que puedan ejercer sus derechos de autonomía con pleno conocimiento de causa.
Tabla Resumen de Factores de Riesgo y Causas de Aborto Retenido
| Factor de Riesgo/Causa | Descripción |
|---|---|
| Factores Genéticos | Anomalías cromosómicas en el embrión (trisomías, monosomías), translocaciones cromosómicas en los padres. |
| Anomalías Uterinas | Útero septado, miomas uterinos, sinequias uterinas (síndrome de Asherman). |
| Problemas Médicos | Diabetes no controlada, hipertensión, enfermedades tiroideas (hipotiroidismo, hipertiroidismo), trastornos de coagulación (síndrome antifosfolípido). |
| Factores Hormonales | Déficit de progesterona, desequilibrios en hormonas tiroideas, resistencia a la insulina (síndrome de ovario poliquístico). |
| Hábitos de Vida y Factores Ambientales | Consumo de tabaco, alcohol y drogas recreativas, dieta y peso inadecuados, estrés crónico, exposición a toxinas ambientales y radiación. |
| Historial de Abortos Previos | Aumenta el riesgo de abortos futuros debido a causas subyacentes persistentes, anomalías uterinas o genéticas no corregidas, y cicatrices uterinas. |
| Edad Materna Avanzada o Joven | Edad avanzada (>35 años) aumenta el riesgo de anomalías cromosómicas. Edad materna joven (<20 años) puede tener un mayor riesgo debido a inmadurez biológica e insuficiencia hormonal. |
| Factores Inmunológicos | Trastornos autoinmunes como el síndrome antifosfolípido y el lupus eritematoso sistémico, y rechazo inmunológico del embrión. |
Recuerda que la información proporcionada en este artículo es solo para fines informativos y no sustituye el consejo médico profesional. Si tienes preocupaciones sobre tu salud, consulta siempre a un médico o profesional de la salud calificado.
