¿Por Qué Mi Niño de 2 Años Saca Mucho la Lengua? Causas y Soluciones

Uno de los gestos inconscientes más comunes en los recién nacidos y bebés es el de sacar la lengua. Pero, ¿te has preguntado qué hay detrás de esta acción tan sencilla? Es importante comprender que los bebés, desde su nacimiento, tienden a succionar para alimentarse, lo que incluye el movimiento de la lengua para no ahogarse, además de para sujetarse al pezón de su madre. En este artículo, exploraremos las diversas razones por las cuales tu niño de 2 años podría estar sacando la lengua, desde reflejos naturales hasta posibles condiciones que requieren atención.

Reflejo de Succión y Extrusión

La lengua y la boca tienen una función vital para la alimentación del bebé desde el momento en el que nace. Para protegerse de los atragantamientos, el bebé nace con el reflejo de extrusión, que es una respuesta automática de la lengua ante cualquier objeto o alimento sólido que entre en la boca del niño. En cuanto se percibe algo que no sea líquido como la leche, la lengua intenta expulsarlo.

Cuando el niño ya tiene aproximadamente 2 meses, siente que tiene asegurado su bienestar y el alimento que necesita, por eso empieza a necesitar acción, nuevos intereses. Esta acción tan básica forma parte de la evolución del niño porque supone un entrenamiento para su futura alimentación con sólidos al aprender a chupar, morder y mover la lengua.

Si te preguntabas por qué los bebes sacan la lengua, ya tienes la respuesta. Como ves, que un bebé saque la lengua es absolutamente normal.

Diversión e Imitación

A veces, para entretener a los bebés y sacarles una sonrisa, los padres tienden a hacer gestos extraños, y uno de ellos puede ser mostrar la lengua. Los bebés lo observan y al poco tiempo terminan imitando esa acción. Si tu bebé saca su lengua es posible que quiera jugar contigo, por el simple hecho de imitarte. Recuerda que los bebés tratan de imitar lo que ven, los gestos y acciones de los adultos son un factor determinante para formar parte de su comportamiento.

Crecimiento de los Dientes

Los primeros dientes de un bebé aparecen a los 6 meses. Una razón por la que tu bebé saca la lengua es porque al rozar sus dientes con la encía le provoca molestia, por lo que prefiere sacar la lengua. En este sentido, existe un periodo en el que los bebés babean de manera excesiva, lo que se debe a que están explorando su cavidad bucal.

Hambre o Saciedad

Otra razón por la que tu bebé saca la lengua es porque necesita mostrar sus necesidades, como indicar que tiene hambre, por ejemplo. De la misma manera, tu bebé puede sacar la lengua para probar que están satisfechos y que ya no desean más alimento. Si esta acción es muy recurrente al terminar de comer, es posible que se trate de regurgitaciones, también conocido como reflujo gastroesofágico, que puede provocar que el bebé vomite leche, por mencionar un ejemplo.

Otras acciones que hacen los bebés para demostrar que tienen hambre o que están satisfechos son:

  • Apretar los puños
  • Llevar sus manos a la boca
  • Llorar
  • Chupar sus labios
  • Girar su cabeza

Tamaño de la Lengua o Boca

Si tu bebé tiene la lengua más grande de lo habitual, posiblemente se trate de una condición llamada macroglosia, que surge por aspectos genéticos o debido al desarrollo irregular de sus vasos sanguíneos. Esta condición suele presentarse como uno de los síntomas del Síndrome de Down.

De la misma manera, algunos bebés pueden nacer con la boca especialmente pequeña, en comparación con la media. A esta condición se le conoce como micrognatia. En la mayoría de los casos se deriva de la afección del paladar hendido, el Síndrome de Turner, entre otros.

Recuerda, en ambos casos, la acción de sacar la lengua es una reacción natural de la condición o afección que presenta el bebé. Ante todo, no te asustes y primero consulta con tu pediatra.

Presencia de Gases

El ser humano tiende a hacer caras o gestos cuando padece molestias digestivas o gases, lo que en un bebé es completamente normal. En este caso, la acción de sacar la lengua pretende ser una llamada para que muevan su cuerpo y así pueda expulsar los gases.

Ten en cuenta que no siempre los gases provocan que los bebés saquen la lengua y sonrían. A algunos bebés los gases les dan hipo o lloran.

Cambio a la Alimentación Complementaria

Si tu bebé está en la etapa del cambio de alimentación, es posible que no se adapte de manera tan fácil a la comida complementaria debido a la poca o nula coordinación oral. Por ello, tal vez saque la lengua como signo de incomodidad. Como todo, son reacciones que experimenta en alguna zona de su cuerpo, en este caso, la boca.

Residuos en la Boca

En relación con el punto anterior, si los bebés no están listos para dar el cambio hacia la alimentación complementaria esto puede hacer que se les acumulen residuos en su boca, y, para aminorar la molestia, saquen la lengua.

Respirar por la Boca

Cuando los bebés presentan congestión nasal o algún problema respiratorio, suelen respirar por la boca para que pueda entrar mayor cantidad de aire a su cuerpo, lo que hace que saquen su lengua. Conforme se desarrollan, este hábito desaparece de forma paulatina.

Inicio de la Fase Oral

Es importante destacar que los bebés tienen un periodo en el que todo lo quieren experimentar a través de su boca, llamado fase oral. Esta fase tiene lugar desde los primeros meses de vida hasta los 2 años de edad.

Es un periodo que involucra labios y lengua, en el que los bebés tienden a morder sus juguetes, chupar sus manos y saborear alimentos extraños, entre otros. Por ello, si tu bebé saca la lengua también puede deberse a esta fase de experimentación.

¿Qué Significa Que un Bebé Saque la Lengua?

Como has visto, hay distintas razones por las que tu bebé saca la lengua, y algunas de ellas pueden darse conjuntamente.

Alteraciones en la Lengua: Pequeña Guía

La lengua es un órgano muscular móvil situado en el interior de la boca. Está formada principalmente por músculos y recubierta por una membrana mucosa, teniendo en su parte posterior unas pequeñas protuberancias denominadas papilas. Entre las papilas se encuentran las gustativas, que permiten percibir los sabores. La lengua mueve los alimentos para ayudar a la masticación y a la deglución.

Además, ayuda a formar las palabras, constituyendo un elemento fundamental del lenguaje. Algunas alteraciones que puede sufrir este músculo son: dolor, hinchazón, cambios de color o de textura, dificultad para moverla o trastornos del gusto.

Estos pueden ser causados por:

  • Anquiloglosia
  • Glositis
  • Lengua geográfica
  • Lengua saburral
  • Lengua vellosa
  • Leucoplasia
  • Candidiasis oral
  • Macroglosia
  • Lengua bífida

Protrusión Lingual y Síndrome de Down

Ejercicio ubicar bien la lengua y fuerza en la succión para lactantes

Con frecuencia se aprecia que los niños con síndrome de Down sacan la lengua, “se les sale la lengua”, lo que técnicamente se llama protrusión de la lengua. Y se cita habitualmente este rasgo como una de las características del síndrome de Down. Se ha de considerar el movimiento de la lengua en el contexto de todo el cuerpo, porque todas las partes del cuerpo están conectadas unas con otras, y los factores que afectan el desarrollo motor normal en un área pueden también influir sobre el desarrollo motor de la boca.

Para desarrollar movimientos y habilidades, tenemos que mantener la estabilidad del tronco. Sin esa estabilidad, nuestro funcionamiento se verá afectado. Piensa en un niño pequeño: los movimientos de su cuerpo son incontrolados e irregulares, pero se van haciendo más organizados conforme aprenden a controlar las diversas partes del cuerpo.

Una vez conseguida la estabilidad del tronco, las otras partes del cuerpo como son los brazos, las piernas, la cabeza, etc. pueden desarrollar un movimiento más refinado. De la misma manera, la estabilidad de la boca (oral) depende de la estabilidad en el cuello y en el hombro, que a su vez dependen de la estabilidad en el tronco y la pelvis.

Es importante recordar que no todos los niños con síndrome de Down mantienen la lengua fuera de la boca, pero también que eso forma parte del desarrollo inicial. El tono de los músculos de la lengua es inferior a la media. Esto hace que parezca que es más grande porque está más flácida.

El movimiento de la lengua depende de las acciones de varios músculos de la boca y desempeña un papel en la deglución, la respiración, la masticación y el habla. Durante el desarrollo normal, la lengua crece a una velocidad diferente de la de las otras partes de la cara, como es la mandíbula o mentón que, en los primeros años, por lo general obliga a la lengua a mantener una posición alta y anterior dentro de la boca.

Los músculos de la lengua corrigen constantemente y reajustan la posición de la lengua dentro de la boca, basada en la retroalimentación sensorial que reciben. Muchos niños con síndrome de Down tienen dificultad para recibir e integrar la información sensorial y puede que no desarrollen esta habilidad de una manera tan rápida y completa.

La protrusión de la lengua puede deberse también a su incapacidad para mover la mandíbula y la lengua de una manera independiente. Esta es una habilidad que se desarrolla con el tiempo y depende de la estabilidad del mentón. Esta estabilidad depende en buena parte del tono de los músculos de la cara que mantienen subida la mandíbula contra la fuerza de la gravedad.

La capacidad para corregir la protrusión de su lengua exige un cierto grado de reflexión y de motivación para realizar este cambio. Las infecciones de las vías respiratorias superiores, que obstaculizan la nariz del niño, pueden obligar a respirar por la boca y no por la nariz. Al respirar por la nariz la mandíbula se baja y la lengua ya no queda retenida dentro de la boca.

Estas infecciones se suelen presentar como consecuencia de las infecciones en el oído medio, tan frecuentes en los niños con síndrome de Down. De acuerdo con mi experiencia en mi trabajo con niños con síndrome de Down, la protrusión de la lengua ocurre por lo general durante un período pasajero, que se suele presentar en las etapas de dentición o cuando hay infecciones de garganta.

Los casos en que persiste, reflejan la existencia de un tono significativamente reducido en todo el cuerpo y, por consiguiente, de un retraso importante en el desarrollo motor oral. Estos niños también han mostrado un retraso en sus habilidades para comer y beber, lo que se refleja en su resistencia para pasar de los alimentos casi líquidos a otros más sólidos y en un retraso en sus habilidades para morder y masticar.

Estas dos actividades necesitan de movimientos de la mandíbula más graduados y de la capacidad para mover la lengua en múltiples direcciones.

Objetivos desde la Motricidad Oral

Desde un punto de vista de la motricidad oral, existen varios objetivos sobre los que nos hemos de centrar. Siendo el primero la mejoría de las habilidades motoras orales, habrá un efecto en cadena que repercutirá sobre el desarrollo de la alimentación y el habla. Evalúa el nivel de desarrollo de tu hijo y consulta con su logopeda, fisioterapeuta o terapeuta ocupacional para asegurarte de que eliges el punto de partida más apropiado.

Como ves, la protrusión de la lengua puede deberse a muchas causas. Muchos niños con Síndrome de Down simplemente muestran un retraso generalizado en su desarrollo, en el que la protrusión de la lengua no es más que un rasgo. Por eso es importante que se realice una evaluación completa, para estar seguros de que se elige un remedio correcto.

No sería adecuado centrarse en habilidades que el niño no puede todavía conseguir. En el desarrollo normal, estos patrones de motricidad oral quedan ya asegurados a la edad de 24 meses, pero tu hijo puede tener un retraso en el desarrollo y dificultades debidas a que su tono muscular es bajo, por lo que puede ser inadecuado iniciar ciertas actividades a esa edad. Cada niño muestra un cuadro diferente, de ahí que el plan terapéutico haya de ajustarse a cada uno.

Es esencial que consultes al logopeda, terapeuta ocupacional o fisioterapeuta para obtener una visión completa del desarrollo físico, sensorial y motor-oral, y para evaluar el tipo de actividades a realizar en esta área.

Sugerencias y Ejercicios para Ayudar a Tu Hijo

Si no dispones de la posibilidad de acudir a un profesional, puedes seguir algunas de las sugerencias que a continuación indicamos. Trata de suprimir las causas médicas (por ejemplo, la hipertrofia de amígdalas/adenoides, dentición, infecciones de vías respiratorias superiores). Elige uno o dos de los ejercicios a realizar, pero ten presente que puede ser perjudicial hacer los dos al mismo tiempo.

A menudo los adultos nos dejamos llevar por el entusiasmo, pero si el niño no es capaz de cooperar en los ejercicios, a la larga se hará reacio a cualquier forma de intervención. Por eso es imprescindible que tengas bien presentes las fuerzas y las dificultades de tu hijo, y que le felicites y animes mucho en cada intento que haga.

Puede que necesitéis muchas sesiones de ejercicios para practicar y que hagas demostraciones muy claras para que tu hijo pueda entender lo que ha de hacer. Observa a tu hijo y anota las veces que saca su lengua, qué está haciendo en ese momento, cuánto tiempo dura, si lo corrige por sí mismo, etc. Ten paciencia y prepárate a repetir la actividad una y otra vez. Puede llevar tiempo hasta se consigue la habilidad.

Preparación Sensorial

  1. Si el niño es muy sensible en las zonas próximas a su cara, prepárale antes de llegar a la cara. Para ello realiza gestos o presiones acariciando sus manos, sus brazos, sus hombros, el cuerpo y el cuello con un pañito algo rugoso (tipo toalla).
  2. Con esos mismos movimientos firmes y ese mismo paño, empieza a frotar suavemente ambos lados de la cara, la frente, la mejilla, y vete avanzando gradualmente hacia el centro de la cara.
  3. Aplica un masaje a las mejillas con movimientos circulares, en especial alrededor de la lengua.

Ejercicios Específicos

  1. Con dos dedos, mantén cerrados el labio superior e inferior mediante una presión firme. Mantenlos así durante un par de minutos y suéltalos.
  2. Con movimientos firmes, apoya hacia abajo en la zona entre la nariz y el labio superior, usando un dedo para empujar hacia arriba el labio inferior.
  3. Con el pulgar y el índice, tira hacia abajo del labio superior, empezando por debajo de la nariz y siguiendo hacia el borde del labio superior pero sin llegar a tocarlo. Haz lo mismo con el labio inferior desde la barbilla hasta el labio. Si es preciso, sostén la mandíbula.
  4. Presiona los labios manteniéndolos juntos, apretando un dedo índice debajo de la nariz y el otro por debajo del labio inferior; haz girar los dedos hacia los labios.

Alimentación y Masticación

  1. Cuando des de comer a tu hijo con cuchara, coloca la comida en el centro de la lengua y presiona firmemente hacia abajo. Esto reducirá la salida o protrusión de la lengua que suele ocurrir durante la deglución (el acto de tragar la comida).
  2. Conforme vaya reduciendo la protrusión de la lengua, coloca el alimento en los laterales de la boca, entre los dientes. Esto estimulará la masticación y los movimientos laterales de la lengua.
  3. Para empezar, elige el momento en que el niño se encuentra relajado. Inicialmente, no hagas estos ejercicios durante las comidas.
  4. Utiliza objetos como son los anillos de dentición (con estrías, etc.), alimentos que no se disuelvan en la boca (alimentos duros, frutos secos como son trozos secos de plátano, de pera, de albaricoque; palo de regaliz, etc.).
  5. Coloca el objeto en la boca, entre los dientes, siguiendo la línea de la mandíbula y asegúrate de que está colocado de forma que no tensiona los labios. No lo pongas muy detrás para que no se atragante.
  6. Empieza por el lado mejor; después usa el otro.
  7. Si el niño no lo mastica retíralo suavemente o empújalo hacia abajo.
  8. Cuando creas que tu hijo tiene confianza en su habilidad para morder un objeto, haz lo mismo con alimentos. Empieza con alimentos que ya se disuelven (galletas, merengues, Snax, etc.).
  9. Si tu hijo no es capaz de morder con sus dientes, rompe un trozo mientras intenta morderlo.

Ejercicios de Imitación y Movimiento

  1. Delante de un espejo, haz sonidos de “u-u-u” (como un fantasma, el viento, el mono) y de “i-i-i” (como un ratón), exagerando el movimiento de tus labios. Puedes pasar suavemente los labios desde una posición muy estirada (sonrisa) a una posición circular (dar un beso).
  2. Practicar el movimiento del beso: Pasar suavemente de la posición de sonrisa a la de beso. Usa algún lápiz de labios o crema de maquillaje, y haz la marca del beso sobre un espejo, un papel, un clínex, etc.
  3. Aspirar con una pajita, pero trata de que la mantenga con los labios bien cerrados, no con los dientes.

Deglución Atípica

Muchos padres no saben que su hijo tiene una forma inadecuada de tragar hasta que lo detecta un profesional. La deglución es el acto de tragar alimentos, saliva o líquidos. En la deglución atípica, la lengua empuja hacia los dientes o se sitúa entre ellos al tragar.

La deglución atípica puede tratarse con éxito con la ayuda de un logopeda especializado en terapia miofuncional. Muchos odontólogos y ortodoncistas derivan casos de niños y adultos para que se valore si existe deglución atípica y se realice el tratamiento logopédico.

Identificación y Diagnóstico de la Deglución Atípica

La identificación de la deglución atípica en niños requiere un proceso diagnóstico cuidadoso y sistemático. Este proceso generalmente es llevado a cabo por un equipo multidisciplinario que incluye odontólogos, logopedas y ortodoncistas.

Un examen clínico detallado es crucial para observar las características de la deglución del paciente. Es frecuente que se utilicen herramientas complementarias para evaluar la función oral, como radiografías o pruebas de deglución. Estas ayudan a discernir la dinámica de la lengua y a detectar maloclusiones que pueden estar contribuyendo al problema.

Tratamiento de la Deglución Atípica

La corrección de la deglución atípica implica un enfoque multidisciplinario que combina diversas modalidades de tratamiento. Uno de los métodos más relevantes es la ortodoncia. Un ortodoncista especializado evalúa la alineación dental y trabaja para corregir maloclusiones, contribuyendo así a mejorar el posicionamiento de la lengua y la función oral.

Otro enfoque importante es la terapia miofuncional, la cual se centra en restaurar las funciones orales y neuromusculares. Los terapeutas del habla implementan ejercicios específicos que ayudan a mejorar la succión, masticación y pronunciación.

Prevención de la Deglución Atípica

La prevención de la deglución atípica en la infancia es fundamental para asegurar un desarrollo oral y facial adecuado. Es esencial comenzar a implementar prácticas saludables desde temprana edad para minimizar los riesgos asociados a este trastorno.

Una de las principales medidas preventivas es la supervisión del uso del biberón y el chupete. Limitar el tiempo de uso de estos objetos puede ayudar a prevenir la adopción de hábitos orales nocivos. Por otro lado, la estimulación adecuada de los músculos orales es crucial.

Un aspecto a tener en cuenta es el acompañamiento en el desarrollo de habilidades de habla. La terapia del habla, que se puede incluir en la rutina del niño, puede ser de gran utilidad. Finalmente, la educación de los padres es clave. Conocer los indicadores de la deglución atípica y estar atentos a los cambios en la conducta alimentaria del niño permitirán detectar cualquier anomalía a tiempo.

Tabla Resumen de Causas y Acciones

Causa Descripción Acciones Recomendadas
Reflejo de Succión/Extrusión Respuesta natural para evitar atragantamientos. Observar y permitir el desarrollo natural.
Diversión/Imitación El niño imita gestos de los adultos. Interactuar y jugar con el niño.
Crecimiento Dental Molestias por la erupción de los dientes. Ofrecer mordedores y masajear las encías.
Hambre/Saciedad Comunicación de necesidades alimentarias. Atender a las señales de hambre y saciedad.
Macroglosia/Micrognatia Condiciones médicas relacionadas con el tamaño de la lengua o boca. Consultar al pediatra para evaluación y tratamiento.
Presencia de Gases Molestias digestivas. Ayudar al niño a expulsar los gases.
Cambio Alimentación Dificultad para adaptarse a alimentos sólidos. Introducir alimentos gradualmente.
Residuos en Boca Acumulación de comida en la boca. Asegurar una limpieza adecuada.
Respiración Bucal Obstrucción nasal. Descongestionar las vías respiratorias.
Fase Oral Exploración del entorno a través de la boca. Proporcionar juguetes seguros para morder.
Síndrome de Down Tono muscular bajo y dificultades sensoriales. Terapia miofuncional y ejercicios orales.
Deglución Atípica Posicionamiento incorrecto de la lengua al tragar. Evaluación y tratamiento con logopeda y ortodoncista.

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