Es una situación mucho más común de lo que parece que un hijo muestre preferencia por uno de sus progenitores. Sin embargo, cuando esa preferencia se mantiene en el tiempo y se dirige siempre hacia el padre, muchas madres sienten rechazo, culpa o miedo a estar perdiendo el vínculo. Este artículo está pensado para ayudarte a entender por qué ocurre, distinguir cuándo es una fase normal del desarrollo y, sobre todo, saber qué hacer para reconectar con tu hijo sin presión ni culpa.
Causas por las que un hijo puede preferir a su padre
Hay niños que rechazan a papá o mamá en algún momento de su desarrollo, especialmente cuando su madre está presente. No es que no lo quieran, o que no sean capaces de pasar ratos estupendos con su padre, simplemente no quieren que se le acerque y se aferran con desesperación a la mamá.
Por lo general, a quien el bebé rechaza es al que está fuera de casa trabajando. Incluso puede ser un buen momento para recargar baterías, como un merecido descanso. No debe ser vivida como un problema, aunque se conjuguen intensos sentimientos en la familia. Aunque no todos los niños pasan por ella hay que estar preparados, especialmente si el papel del padre en la crianza no ha sido de gran implicación. Es una etapa más del desarrollo psicológico infantil.
Aquí te presentamos algunas de las causas más comunes:
- Etapas normales del desarrollo infantil: Durante la primera infancia (especialmente entre los 2 y los 5 años), los niños suelen mostrar preferencias claras. No se trata de rechazo, sino de una necesidad evolutiva de seguridad, novedad o regulación emocional. En estas etapas, el niño busca al adulto que:
- Le ayuda mejor a calmarse
- Representa novedad o menos tiempo compartido
- Tiene un rol más lúdico o menos normativo
- Diferencias de rol entre madre y padre: En muchas familias, la madre sigue asumiendo más tareas relacionadas con normas, rutinas y límites. El padre, en cambio, suele asociarse a juego, disponibilidad puntual o menor exigencia. Esto no significa que el niño quiera más a uno que a otro, sino que busca cubrir una necesidad concreta en ese momento.
- Momentos de cambio o estrés: Cambios como el inicio del colegio, el nacimiento de un hermano, mudanzas o periodos de mayor cansancio emocional pueden hacer que el niño se aferre con más intensidad a la figura que percibe como más reguladora.
- Dinámicas relacionales no conscientes: A veces, sin darnos cuenta, transmitimos inseguridad, tristeza o enfado cuando sentimos que no somos elegidas. El niño capta estas emociones y puede reforzar la preferencia para protegerse.
Por dar preferencia a uno de sus hijos termino pagando muy caro.
¿Es solo una fase o hay que preocuparse?
En la mayoría de los casos, es una fase completamente normal. Suele tratarse de una etapa si:
- La preferencia aparece y desaparece con el tiempo
- El niño acepta a la madre en otros contextos
- No hay rechazo constante ni evitación prolongada
Conviene observar con más atención si:
- El rechazo es intenso y persistente
- El niño muestra angustia al estar con la madre
- Existen antecedentes de separaciones, hospitalizaciones o cambios bruscos
Qué hacer si tu hijo prefiere a su padre
Cuando cumplen los dos años, muchas veces sufren una regresión en su comportamiento, quieren alejarse, investigar, dicen que no a todo y se apretujan contra la madre a la vez que quiere explorar el mundo. En esta etapa hay que tener paciencia, el padre debe comenzar a interactuar con el niño poco a poco, ocupando parte de su tiempo, jugando con él para que el alejamiento de la madre sea algo progresivo y evitemos así el rechazo a papá. El niño debe sentirse seguro y ver a su padre como alguien en quien confiar, estando siempre ahí, sin enfadarse ni imponerse cuando sea rechazado, sino con paciencia, mostrándole su amor.
Nunca se debe de imitar lo que hace el otro padre. De hecho, si eres a quien el bebé rechaza, intenta hacer un momento especial, solo contigo y muy diferente al de tu compañero o compañera.
Aquí te damos algunos consejos prácticos:
- No competir ni forzar el vínculo: Obligar al niño a elegir, insistir en que esté contigo o mostrar celos solo aumenta su tensión interna.
- Revisa tu posición emocional: Pregúntate:
- ¿Me siento rechazada o herida?
- ¿Estoy buscando que mi hijo calme mis emociones?
- Genera espacios breves y agradables: No necesitas grandes planes. Bastan momentos cortos, sin exigencias, donde el niño pueda disfrutar contigo sin presión.
- Cuida el lenguaje y las reacciones: Evita frases como:
- “Siempre prefieres a papá”
- “Conmigo nunca quieres estar”
Tabla resumen: Acciones y reacciones ante la preferencia del hijo por el padre
| Acciones a evitar | Reacciones recomendadas |
|---|---|
| Competir por el afecto del niño | Revisar la propia posición emocional |
| Forzar el vínculo | Generar espacios breves y agradables |
| Usar frases negativas | Comunicar mensajes neutrales y seguros |
Es bastante habitual que el niño manifieste preferencia por uno de los dos progenitores en algún momento. Sin embargo, esto puede variar a lo largo del tiempo y forma parte de la evolución natural del peque. A ningún papá o mamá le gusta que ver que su hijo o hija manifiesta una clara predilección por el otro progenitor, es normal que esto pueda hacernos sentir mal algunas veces, pero debemos tratar de entender que forma parte del proceso natural de evolución de los hijos y que, además, suele ser una etapa y esto va cambiando.
Recuerda, los niños cambian en sus preferencias, apegos y afectos a lo largo de las diferentes etapas de su desarrollo, aunque ahora puede que esté más “despegado” de ti, no significa que no te quiera o no te necesite y seguramente volverá, te va a necesitar y querrá que seas su principal pilar y tú, paciente, habrás aguardado a este momento, de nuevo, con los brazos abiertos.
