¿Qué hacer si tu hijo no orina desde anoche? Causas y soluciones

Es común que los padres se preocupen cuando notan cambios en los hábitos de micción de sus hijos. En algunos casos, puede suceder que se produzca una reducción tanto en la cantidad como en la frecuencia de la orina del bebé, respecto a la que suele producirse en el transcurso del día. ¿Tu bebé orina poco? ¿Qué deben hacer los padres y a qué puede deberse que el pequeño haga poco pipí?

En este artículo, exploraremos las posibles causas de la disminución en la orina de tu hijo, qué medidas puedes tomar y cuándo es necesario buscar atención médica.

Causas comunes de la disminución de la orina en bebés y niños

Si el niño hace poco pipí a lo largo del día, puede deberse a que haya tomado el pecho menos tiempo del necesario o, si ya está destetado, que haya bebido poco. Tampoco hay que alarmarse cuando la orina del bebé se reduce en presencia de una temperatura externa elevada o cuando el niño tiene fiebre. En estos casos, los líquidos se eliminan a través de la sudoración, que es más abundante, y de las gotitas emitidas con la respiración, que se hace más frecuente.

  • Disminución en la ingesta de líquidos: Si el pequeño se alimenta del pecho, conviene ponerle a mamar más a menudo, para que realice tomas breves. Hasta los seis meses, si el bebé toma el pecho, no hay que ofrecerles agua, si la lactancia es a demanda. La leche materna está compuesta en su mayoría por agua, cuya cantidad es suficiente para satisfacer su sed. En cambio, si el niño ya está destetado, a partir de los seis meses, se le debe administrar una mayor cantidad de líquidos, tanta como ellos necesiten.
  • Factores ambientales: Tampoco hay que alarmarse cuando la orina del bebé se reduce en presencia de una temperatura externa elevada o cuando el niño tiene fiebre. En estos casos, los líquidos se eliminan a través de la sudoración, que es más abundante, y de las gotitas emitidas con la respiración, que se hace más frecuente.

¿Cuántas veces al día debe orinar un bebé?

El término medio de pipís en un lactante es de cinco. Sin embargo, hay bebés que orinan con menos frecuencia, cada una a tres horas, y otros que lo suelen hacer más mayor frecuencia, de cuatro a seis pipís al día. Como ya hemos dicho anteriormente, en el caso de que el niño esté enfermo, haga mucho calor o hay tomado menos leche, la cantidad de orina puede disminuir, aunque no es un signo alarmante.

En un niño sano, el color de la orina es de color amarillo claro a oscuro. La orina será más oscura, si el niño toma menos líquidos, porque estará más concentrada. Incluso, cuando la orina está altamente concentrada, puede aparecer una mancha de color rosa en el pañal, que se puede confundir con sangre.

Enuresis nocturna, ¿por qué se le escapa el pipí por la noche?

Enuresis nocturna: Mojar la cama

Existen dos tipos de enuresis nocturna. La enuresis nocturna, o dicho de forma más simple “mojar la cama”, es la involuntaria cuando se está dormido después de una edad en la que la incontinencia nocturna no es lo habitual. Las causas de la frecuente por las noches en adultos, así como la enuresis nocturna, suelen ser distintas a las de los niños con problemas similares. Cuando los adultos mojan la cama, se denomina enuresis nocturna.

Esto puede deberse a diferentes causas, que se describen con más detalle a continuación, pero generalmente las micciones frecuentes pueden indicar que el cuerpo produce más orina por cambios en la producción de ciertas hormonas, problemas renales, enfermedades o como reacción a una medicación. Una de las consecuencias puede ser la enuresis nocturna o la necesidad de ir al aseo una o varias veces por la noche, lo cual se denomina nicturia.

Causas de la enuresis nocturna en adultos

Nuestros cuerpos cambian con el paso del tiempo. Uno de estos cambios es la mayor necesidad de ir al aseo para orinar. Por eso, si estás en una fase de la vida en la que tienes que ir al baño un par de veces por la noche, es normal. Esto se debe a diferentes motivos. Otro factor que causa la necesidad urgente de orinar durante la noche cuando envejecemos tiene que ver con la menor capacidad de concentración de orina por las noches.

A su vez, esto provoca grandes cantidades de orina diluida. La producción total de orina en un periodo de 24 horas en teoría sigue siendo la misma, pero cuando nos hacemos mayores se produce más orina por las noches en comparación a edades más tempranas. La nicturia y la enuresis nocturna en adultos también pueden aparecer cuando el cuerpo produce demasiada orina. La poliuria hace referencia a la producción anómala o eliminación excesiva de orina independientemente de la hora del día.

De media, un adulto sano produce entre uno y dos litros de orina cada 24 horas, en función de la ingesta de líquidos o alimentos y la cantidad de humedad que libera el cuerpo. En el caso de la poliuria, esta cantidad se eleva a los 2,8 litros o más. La poliuria puede ser, por ejemplo, un síntoma de diabetes, aunque esta afección puede deberse a otras causas.

Con la edad, la suele agrandarse. Dado que esta glándula rodea la uretra, una próstata agrandada puede presionarla. Los problemas de vejiga, como la de urgencia, que hace que la persona tenga una necesidad repentina de orinar, pueden causar enuresis nocturna y nicturia. Las personas que tienen problemas de corazón tienen una circulación más deficiente y uno de los síntomas es la hinchazón de la parte inferior de las piernas.

Cuando la persona afectada se acuesta o pone los pies en alto, como solemos hacer al dormir o descansar, el fluido concentrado en la parte inferior de las tiernas penetra el torrente sanguíneo y se elimina a través de los riñones. Los niveles altos de azúcar en sangre aumentan la sensación de sed. Ingerir más cantidad de líquido que de costumbre aumenta la necesidad de orinar. El estilo de vida puede influir en la frecuencia de las micciones. Por ejemplo, si se beben grandes cantidades de líquido.

Medidas para tratar la nicturia

Hay una serie de medidas que se pueden adoptar para tratar los síntomas de la nicturia, entre los que se incluyen:

  • Reducir la ingesta de líquidos antes de irse a dormir
  • Procurar no beber demasiado a última hora de la tarde, sin reducir la ingesta de líquidos diaria recomendada, que es 6-8 vasos o 2 litros. Se trata de cuándo beber y no de la cantidad.
  • Limitar el consumo de cafeína El café, el té y otras bebidas que contienen cafeína pueden irritar la vejiga y alterar el sueño.
  • Si se te hinchan los tobillos, procura sentarte o tumbarte poniendo las piernas en alto durante una hora al día.
  • Algunos medicamentos pueden provocar el aumento de la producción de orina y la nicturia. Consulta a tu profesional sanitario si este podría ser el caso. Bajo ningún concepto dejes de tomar tu medicación sin consultar al médico.
  • ¿Hay otros factores que te perturban el sueño? ¿Tu dormitorio tiene una temperatura agradable? ¿Hay demasiada luz?
  • Los ejercicios de Kegel, también denominados ejercicios para el suelo pélvico, son una de las formas más efectivas de mejorar y mantener la función intestinal y urinaria.
  • Problemas de Si te preocupa que puedas tener problemas de próstata, consúltaselo a tu médico para que realice un reconocimiento y te comente las opciones de tratamiento disponibles, entre las que se incluyen la medicación y la cirugía. de urgencia La incontinencia de urgencia se puede tratar y gestionar de diferentes formas dependiendo del origen del problema, que no siempre puede identificarse.

¿Qué es la enuresis infantil?

De la mano del Dr. Fernando García-Sala Viguer, miembro de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPEAP), explicamos qué es la enuresis infantil, por qué se produce, sus factores desencadenantes, así como su diagnóstico y tratamiento. La enuresis se define como la emisión de orina de manera involuntaria en niños mayores de 5 años. Esta emisión de orina suele producirse por la noche mientras que, durante el día, el menor presenta micciones completas y normales y buen control de esfínteres, a diferencia de la incontinencia urinaria del adulto, en la que los escapes de orina son tanto por el día como por la noche y se suelen asociar a problemas orgánicos y micciones anormales.

Para hablar de enuresis infantil, esta debe:

  • Producirse después de los 5 años de edad.
  • Durar entre 3 y 6 meses.
  • Tener lugar durante más de una noche a la semana.
  • No existir otros síntomas o patología asociada.

Este trastorno ocasiona problemas importantes en la infancia y adolescencia, ya que la severidad de los episodios aumenta con la edad. Un diagnostico precoz así como el tratamiento adecuado pueden ayudar al paciente a mejorar su calidad de vida.

¿A quiénes afecta la enuresis?

La enuresis afecta, fundamentalmente, a los niños, por lo que su frecuencia disminuye con la edad:

  • Con menos de 5 años: afecta al 16% de los niños y niñas.
  • Con menos de 6 años: afecta al 10% de ellos.
  • Con menos de 10 años: su probabilidad de aparición disminuye al 7,5%.
  • A los 15 años: existe un 1-3% que puede presentar este problema.

Tipos de enuresis

La enuresis se puede clasificar según el momento de aparición y su relación con otra sintomatología.

Según el momento de aparición se divide en:

  • Enuresis primaria: cuando el niño o niña nunca ha dejado de orinarse por la noche.
  • Enuresis secundaria: cuando aparece después de un periodo de continencia urinaria.

Según su relación con otra sintomatología hablamos de:

  • Enuresis monosintomática o no complicada: cuando no existe ninguna otra sintomatología acompañante.
  • Enuresis no monosintomática: cuando ocurre lo contrario y sí aparecen otros síntomas asociados.

¿Por qué se produce la enuresis infantil?

La enuresis infantil se produce porque la vejiga urinaria no está aún madura, como consecuencia de:

  • Una alteración del proceso de desarrollo neurológico y hormonal: durante la noche, se produce una alteración en la secreción de una hormona llamada antidiurética (ADH), responsable de ahorrar la expulsión de agua al organismo, recogiéndola en el riñón y volviéndola a situar dentro del organismo. Como consecuencia de esta alteración, se produce más orina y esta acaba escapándose de forma involuntaria de la vejiga urinaria.
  • Una alteración del aprendizaje para controlar la orina durante la noche: entre los 18-24 meses, de manera más temprana en las niñas, comienzan a realizarse micciones de forma controlada y voluntaria. Por el contrario, en el caso de la enuresis infantil se observa una alteración de este aprendizaje, aunque, durante el día, el control de esfínteres se realiza con facilidad.

Existen, además, otros factores asociados a la aparición de este trastorno como son:

  • Ingesta excesiva de líquidos durante la última parte del día, ocasionando micciones abundantes durante el primer tercio de la noche.
  • Predisposición genética: la probabilidad de padecer enuresis aumenta el doble si se da en ambos progenitores.
  • Estreñimiento: este problema intestinal se relaciona con el aumento de actividad del músculo detrusor -una capa de músculo liso que forma parte de la pared de la vejiga urinaria-; cuando este músculo se contrae, provoca la micción.

Hipospermia: Bajo volumen seminal

La hipospermia es una alteración en la calidad seminal del varón debido a la poca eyaculación. El parámetro seminal afectado en este caso es el volumen de semen, el cual tiene un valor por debajo de los 1,5 mililitros (ml). Esta alteración en el volumen seminal puede ser una causa de infertilidad masculina si existe dificultad para conseguir el embarazo. Esto no es siempre así, ya que, si la concentración y calidad de los espermatozoides son buenas, el varón será capaz de concebir y tener hijos sin ningún problema.

La hipospermia se define como el poco volumen de semen eyaculado. Teniendo en cuenta los valores de referencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se diagnostica hipospermia cuando el varón tiene un volumen seminal inferior a 1,5 ml. La prueba que se realiza para determinar el volumen de semen y diagnosticar si existe hipospermia o cualquier otro problema de calidad seminal es el seminograma o espermiograma.

El volumen seminal se considera normal cuando se sitúa entre 1,5 y 6 ml, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Por otra parte, cuando el volumen de semen es muy escaso, es decir, cuando prácticamente no hay eyaculado nos encontraremos ante un caso de aspermia. Normalmente, esto se debe a una obstrucción o a la eyaculación retrógrada.

Causas del bajo volumen seminal

La disminución en la producción de semen en el varón suele estar relacionada con dos órganos principalmente: las vesículas y la próstata. El volumen de semen disminuye poco a poco con el paso de los años debido al envejecimiento del varón. Esto es un proceso natural y no está asociado con ninguna enfermedad o dolencia.

Por otra parte, la hipospermia puede estar causada por los siguientes factores:

  • Eyaculación retrógrada parcial: el semen va hacia la vejiga (en lugar de al exterior) cuando tiene lugar la eyaculación. Esto puede ser debido a una alteración en la uretra o a la toma de medicamentos para la hipertrofia prostática. También puede aparecer en pacientes operados de la próstata.
  • Ausencia de los conductos deferentes y vesículas seminales: como consecuencia de una enfermedad de origen genético.
  • Obstrucción de los conductos eyaculadores: debido a alguna inflamación o infección en los conductos eyaculadores como la prostatitis o al varicocele.
  • Insuficiencia androgénica: déficit de hormonas sexuales como la testosterona.
  • Denervación simpática: pérdida de los impulsos nerviosos que llegan hasta el pene.
  • Eyacular con frecuencia: se produce un "gasto" de esperma al eyacular varias veces al día.
  • Cirugía del cuello vesical: en pacientes que tienen problemas para orinar.

Por otro lado, los varones fumadores o con problemas de sobrepeso también podrían presentar un menor volumen de eyaculado. En cualquier caso, un urólogo debería valorar los posibles casos de hipospermia con el objetivo de identificar complicaciones más graves que podrían estar pasando desapercibidas.

Hipospermia y fertilidad

Para evaluar correctamente la calidad seminal en un seminograma es necesario que el paciente acuda con una abstinencia sexual entre 2 y 5 días. Si hay menos días de abstinencia eyaculatoria y el volumen de semen es inferior a lo normal, es posible que la hipospermia sea debida a esto (a que ha habido una eyaculación reciente) y no a problemas mayores. De igual modo, es esencial que la muestra seminal se recoja de manera completa. Si se ha perdido alguna parte del eyaculado, se debe informar en el laboratorio puesto que el volumen seminal recogido no representa el volumen total del eyaculado.

Por otro lado, es cierto que, si el hombre tiene una eyaculación escasa, es posible que la cantidad total de espermatozoides en el eyaculado sea inferior a la de otro varón sin hipospermia. Aunque lo más frecuente es que la hipospermia se relacione con la oligospermia o baja concentración espermática, esto no siempre es así. Puede ocurrir que la cantidad de espermatozoides por mililitro sea buena y que éstos muestren una morfología y una movilidad adecuadas.

Por tanto, padecer hipospermia no tiene por qué significar que exista un problema de infertilidad si la concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides es adecuada. En cambio, si al buscar un embarazo la hipospermia retrasa o impide este objetivo, se pueden intentar las siguientes soluciones:

Tratamientos médicos para la hipospermia

No hay un tratamiento definitivo que favorezca la producción de una mayor cantidad de semen. Sin embargo, hábitos saludables como una buena alimentación variada y rica en verduras y frutas, mantenerse bien hidratado y evitar tabaco y alcohol pueden ayudar a aumentar la cantidad del eyaculado en casos leves en los que el estilo de vida pueda estar afectando al volumen seminal. Si la falta de volumen seminal está causada por alguna afección en la vesícula seminal o la próstata, el urólogo indicará el tratamiento más indicado según la afección.

Hipospermia y reproducción asistida

Si en el seminograma se diagnostica algún otro problema seminal además de la hipospermia, como la baja concentración (oligospermia), movilidad (astenospermia) o alteraciones morfológicas (teratospermia) en los espermatozoides, la probabilidad de conseguir un embarazo de manera natural se verá más reducida. Por tanto, si la pareja lleva más de 12 meses intentando conseguir el embarazo (6 meses si la mujer es mayor de 35-38 años), sería recomendable recurrir a las técnicas de reproducción asistida como la inseminación artificial (IA) o la fecundación in vitro (FIV), en función de los parámetros obtenidos.

Si hubiera una aspermia, o ausencia total de eyaculado, habría que recurrir a técnicas especiales para la recogida de espermatozoides antes del tratamiento de fertilidad, como la aspiración del epidídimo o la biopsia testicular.

Consejos para aumentar el volumen de semen

Como hemos comentado anteriormente, no hay un tratamiento específico que permita incrementar la producción de semen. Sin embargo, hacer algunos cambios en el estilo de vida puede ayudar cuando este está afectando a la calidad del semen. A continuación, se enumeran algunas recomendaciones para aumentar el volumen seminal:

  • Seguir una dieta equilibrada.
  • Beber al menos dos litros de agua al día.
  • Practicar deporte moderado regularmente.
  • Evitar el estrés.
  • Evitar el alcohol, el tabaco u otras drogas.
  • No usar ropa ajustada.

Además, es importante conocer que el Zinc es un mineral con propiedades antioxidantes. Por ello, tomar alimentos ricos en Zinc como las ostras o las nueces, por ejemplo, puede ser beneficioso para el volumen seminal.

No obstante, es importante tener en cuenta que estos consejos pueden ayudar a mejorar la cantidad de eyaculado cuando no haya una causa subyacente más grave que esté produciendo la hipospermia, la cual puede requerir de un tratamiento específico.

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