Es común que los padres se preocupen cuando sus hijos lloran con frecuencia. Si eres como la mayoría de los padres, probablemente hayas experimentado la frustración de que tu hijo no te haga caso y no sepas qué hacer. Una de las inquietudes que tienen las familias es que los hijos/as no obedecen, no hacen caso.
A continuación, exploraremos las causas del llanto en niños de 2 años y ofreceremos soluciones prácticas para ayudar a manejar esta situación.
¿Por qué llora mi bebé?
Algo que sabrás incluso antes de ser mamá es que tu bebé depende totalmente de ti. Tú, como madre, le proporcionarás alimento, el calor y el confort que necesita. Cuando llore será su forma de comunicar esas necesidades y de pedirte atención y cuidados.
A veces es difícil saber qué necesidades quiere tu bebé que atiendas. Entonces, si tu bebé llora mucho, significará que no acaba de satisfacer lo que está pidiendo. Pero a medida que tu bebé crezca, aprenderá otras formas de comunicarse contigo.
Mientras tanto, aquí tienes algunas razones por las que tu bebé puede llorar, y lo que puedes intentar para calmarlo:
Cómo calmar el llanto de tu bebé
Causas comunes del llanto en bebés:
- Hambre: El hambre es una de las razones más comunes por las que tu bebé llora, especialmente si es un recién nacido.
- Cólicos: Si tu bebé llora mucho, pero por lo demás está sano, es posible que tenga cólicos.
- Necesidad de contacto: Así que su llanto puede significar que sólo quiere que le cojan en brazos. Tu bebé necesita muchos mimos, contacto físico y tranquilidad para reconfortarse.
- Cansancio: Es posible que a tu bebé le cueste conciliar el sueño, sobre todo si está demasiado cansado.
- Temperatura: Puedes comprobar si tu bebé tiene demasiado calor o demasiado frío palpándole la barriga o la nuca.
- Pañal sucio: Tu bebé puede protestar si tiene el pañal mojado o sucio.
- Malestar: Si tu bebé no se encuentra bien, probablemente llorará en un tono diferente al que estás acostumbrada.
Si ya has atendido las necesidades inmediatas de tu bebé y has intentado todo lo posible para calmarlo, es el momento de ocuparte de ti misma.
El llanto en niños de 2 años: ¿qué esperar?
Casi todos los niños experimentan rabietas de vez en cuando, sobre todo entre los dos y los tres años. De hecho, este período se conoce como los «terribles dos años». Sin embargo, eso no implica que tu hijo vaya a enfadarse solo cuando tenga esta edad, ya que también puede hacerlo antes o después.
Durante estos años los niños suelen llorar en cuanto están enfermos (fiebre, dolor de oído, faringitis,…). También pueden llorar ante ambientes y personas desconocidas debido la angustia que experimentan. A partir de estas edades los motivos del llanto de los niños y niñas ya se parecen más a los adultos que acostumbramos a llorar cuando estamos tristes, cuando estamos deprimidos, cuando nos emocionamos.
Las rabietas son una parte normal del desarrollo emocional de los niños. Suelen ser la respuesta que tienen al hacer frente a un conflicto. De hecho, aunque solo estés intentando cumplir una regla o proteger a tu hijo, este puede tomárselo como un ataque y enfadarse.
Dado que los niños tienen problemas para expresarse verbalmente, la salida más fácil para la frustración o la decepción es iniciar una rabieta. Estos arrebatos no suelen ser peligrosos, aunque sí desagradables para los padres, especialmente cuando ocurren en público.
La intensidad de las rabietas de tu pequeño puede variar según su temperamento y personalidad:
- Si es tranquilo y adaptable, es posible que simplemente se niegue a hacerte caso y se vaya. Se distraerá fácilmente con otra cosa.
- Si es activo y cabezota desde bebé, puede tener rabietas y canalizar el berrinche con patadas y gritos.
La principal causa de las rabietas es que tu hijo esté probando sus límites para ver hasta dónde puede llegar. Cuando pase la tormenta, es posible que se canse y se duerma con bastante facilidad. Al despertarse, parecerá que la rabieta nunca ha existido, ya que estará tranquilo y contento.
Las rabietas tienden a ocurrir con más frecuencia cuando los niños pequeños están:
- Ansiosos.
- Enfermos.
- Cansados.
- Enfadados.
- Estresados por ciertas situaciones en casa.
Soluciones prácticas para manejar el llanto
Independientemente de dónde sucedan o cuánto duren, las rabietas de los dos años son todo un desafío para los padres. A continuación, te mostramos una serie de estrategias que puedes seguir, aunque deberás tener mucha paciencia y perspectiva.
Estrategias para rabietas en casa:
Una forma de lidiar con este comportamiento en casa es pensar que las rabietas son como actuaciones. Sal de la habitación durante el berrinche, siempre y cuando no pongas en peligro a tu peque al dejarlo solo. Si te sigue, puedes meterle en la sala de juegos o pedirle que te deje un rato tranquila. En caso de que comience a dar golpes, patadas o mordiscos, márchate de inmediato e impide que te siga.
Estrategias para rabietas en público:
Las rabietas pueden ser bastante difíciles de gestionar en casa, ¿pero qué pasa cuando tienen lugar en público? Obviamente, no puedes dejar a tu hijo solo en el pasillo del supermercado o en el parque. La mejor solución es sacarle de la situación con calma. Llévalo al baño, a tu coche o a otro lugar alejado de la gente para que el enfado pueda terminar en privado. Otra opción es darle un gran abrazo para detenerlo. Sigue hablando con él en un tono tranquilo y relajado.
12 formas de gestionar y evitar las rabietas:
Conoces a tu pequeño mejor que nadie, por lo que sabes lo que desencadena sus berrinches. Esto te permite predecir la situación antes de que suceda. Establece una estrategia de antemano para prevenir las rabietas.
Aquí tienes doce consejos para gestionar estos arrebatos:
- Anticípate a las situaciones que desencadenan las rabietas.
- Presta atención al estado de ánimo y el nivel de energía de tu hijo.
- Aplica disciplina de forma moderada.
- Usa un tono cálido y acogedor.
- Evita reaccionar de forma exagerada.
- Piensa con cabeza antes de contestar.
- No sobornes a tu hijo.
- Limita las opciones.
- Intenta abrazar o distraer a tu hijo.
- Haz que el momento sea más divertido.
- Márchate un tiempo.
- Elogia el buen comportamiento.
En la siguiente tabla se resumen algunas de las causas más comunes del llanto en niños de 2 años y las posibles soluciones:
| Causa del Llanto | Posibles Soluciones |
|---|---|
| Hambre | Ofrecer alimento, ajustar horarios de comida |
| Cansancio | Asegurar horarios de sueño adecuados, crear rutina relajante antes de dormir |
| Frustración | Ofrecer ayuda, limitar opciones, distraer con otra actividad |
| Necesidad de atención | Dedicar tiempo de calidad, abrazar, hablar con el niño |
| Malestar físico | Revisar temperatura, pañal, ropa; consultar al médico si es necesario |
¿Cuándo debes consultar al médico?
Las rabietas son comunes durante los dos y tres años, y suelen reducirse a mediados de los cuatro años. Sin embargo, hay algunas señales que sugieren que un niño puede necesitar la intervención de un médico.
Si observas alguno de los siguientes problemas, consulta al pediatra:
- Las rabietas continúan o empeoran después de los cuatro años.
- Tu hijo intenta autolesionarse, hace daño a otras personas o rompe cosas en medio del episodio.
- Tiene pesadillas frecuentes o se vuelve muy desobediente.
- Da un paso atrás en el entrenamiento para ir al baño solo.
- Se niega a comer o dormir.
- Tiene dolor de estómago o cabeza.
- Muestra ansiedad, agresividad o apego extremo.
- Aguanta la respiración y se desmaya durante el episodio.
Es importante recordar que cada niño es diferente y que el llanto es una forma de comunicación. Con paciencia, comprensión y las estrategias adecuadas, puedes ayudar a tu hijo a gestionar sus emociones y reducir el llanto excesivo.
