Educar a los hijos para que se conviertan en personas triunfadoras puede parecer algo ambiguo. Sin embargo, se han identificado una serie de actitudes de los padres hacia sus hijos que les ayudan a convertirse en personas seguras de sí mismas, resilientes y equilibradas. Los niños mantienen su primer contacto con la vida a través de los progenitores y en ellos ven un ejemplo a seguir. Por eso, en la mano de los padres está que sus hijos reciban una buena educación y sepan enfrentarse al mundo.
Diez Mandamientos para una Educación Exitosa
Los diez mandamientos para educar a un hijo son una guía fundamental para cualquier padre que desee criar a su hijo con éxito. La educación de un hijo es uno de los trabajos más importantes y desafiantes que cualquier padre tendrá en su vida.
- Ama a tu hijo. El amor es el ingrediente más importante en la educación de un hijo. Asegúrate de mostrarle tu amor y afecto cada día. Desarrolla una relación positiva con tu hijo para una educación exitosa.
- Sé un buen modelo. Los hijos aprenden más por lo que ven que por lo que se les dice. Sé un buen modelo para tu hijo y demuéstrale cómo actuar correctamente. Aprende a manejar el estrés y las emociones por el bienestar de tus hijos.
- Establece límites claros. Los niños necesitan límites para sentirse seguros y protegidos.
- Celebra los éxitos y fomenta la autoestima. Reconoce los logros de tu hijo y celebra sus éxitos.
- Escucha a tu hijo. Escucha atentamente a tu hijo y presta atención a lo que dice.
- Enseña el valor del respeto. El respeto es un valor fundamental en la vida.
- Enséñale a ser responsable.
- Fomenta su autonomía e independencia. Ayuda a tu hijo a desarrollar su independencia y a tomar decisiones por sí mismo.
- Sé comprensivo. Es importante ser comprensivo y empático con tu hijo.
- Educa al hijo que tienes, no al que te gustaría tener. Educar no es intentar cambiar. Mantén la consistencia en tu forma de educar.
Estos diez mandamientos son una guía esencial para educar a tus hijos.
Claves para Criar Hijos Exitosos
Varias psicólogas y autoras ofrecen tres claves que coinciden en muchos de los casos que han estudiado:
- Pedirle que se fije en las emociones de las personas que le rodean. Un ejemplo es, por la calle, indicarle una persona cualquiera y pedirle que razone cómo puede estar sintiéndose.
- Estar atento a los intereses propios.
- Un problema como desafío superable.
La Importancia de la Empatía
¿Por qué se debe mostrar empatía?
Estar Atento a los Intereses del Niño
Margot Machol, autora de "Criar a un empresario: Cómo ayudar a tus hijos a que cumplan sus sueños", entrevistó a 70 padres que han tenido hijos exitosos en la vida. Su objetivo era encontrar prácticas de crianza comunes a todos ellos, o al menos a la mayoría. "Deportes, videojuegos, música... todos los niños de los padres con los que hablé tenían una pasión fuera de la escuela. Dana Suskind, doctora y profesora de cirugía y pediatría en la Universidad de Chicago, añade que interesarse incluso por aquello que no sea un 'hobby' (como simplemente hacer o fijarse en algo a diario) puede causar gran impacto.
- Sintonizar con aquello en lo que se centra el niño. Ella comenta: "Digamos que estás en la mesa y tu hijo se está comiendo un tentempié, mientras le ves mirar por la ventana.
- Más comunicación, hablar sobre aquello que le interesa.
- Conversación bidireccional, para asegurarse que que padre e hijo participan. "Crea charlas en las que le plantees cuestiones que le hagan describir el mundo que le rodea, o cómo se siente", dijo.
Un Problema como Desafío Superable
Roni Cohen-Sandler es una psicóloga que se especializa en relaciones paterno filiales, concretamente entre madre e hija, y también en desarrollo de la adolescencia y guías para padres. "Mientras empatizas con su aflicción, redirigir su atención a sus triunfos y placeres más recientes les permite ver más allá. También es muy importante ser más consciente de los propios actos, preguntarse si se describen los distintos escenarios de manera positiva o negativa. ¿Se es una persona que ve el vaso medio lleno, o la que lo ve medio vacío?
El Ejemplo de Esther Wojcicki
Esther Wojcicki, autora del libro Cómo educar personas de éxito y madre de tres hijas, da las claves para que tus hijos desarrollen una exitosa carrera laboral y aprendan a ser independientes. En su guía convertida en libro puedes encontrar las estrategias que siguieron ella y su marido para que sus tres niñas se convirtieran en tres mujeres con importantes puestos de responsabilidad. Susan es directora ejecutiva de Youtube; Anne, cofundadora y directora ejecutiva de 23andMe; Janet, una antropóloga ganadora de una beca Fulbright.
La estrategia de la periodista y empresaria se centró en ser consciente de que todo lo que vean sus hijas en casa tendrá un impacto en ellas de cara a su desarrollo personal. Por eso, quisieron enseñarles a ser más autónomas, resilientes y amables con su propio comportamiento.
Evitar la Sobreprotección
El primer consejo de Wojcicki es abandonar la posición de padre sobreprotector que influirá negativamente en su crecimiento, pudiendo desarrollar problemas para gestionar sus emociones. En este sentido, para que sepan controlar sus sentimientos y que estos no afecten a tu vida, deben ver que tú eres capaz de hacerlo. Ni mucho menos debes ocultar el miedo o un enfado, pero debes mostrarle a través de tu ejemplo que estas no pueden desbordarnos o paralizarnos. Una sobreprotección y alta exigencia podrá ayudarles a tener un buen rendimiento académico, pero no sabrán lidiar con las situaciones de estrés y desarrollarán una gran dependencia emocional.
Aprender de los Errores del Pasado
En su libro, Wojcicki desvela que en su infancia tuvo carencias y que fue educada con los valores de la época. Sin embargo, cuando decidió ser madre, no se limitó a copiar la estrategia educativa de sus padres. Así, se aseguró que sería la madre que nunca tuvo. La opción más fácil puede ser imitar lo aprendido porque se ha quedado grabado en nuestro cerebro. Pero si hubo fallos debes intentar corregirlos para ofrecerle una mejor educación. La autora seleccionó todas las buenas enseñanzas de sus padres y modificó el patrón todo lo que pudo.
El Fracaso como Parte del Éxito
Es bueno que los niños vean a sus padres equivocándose y aprendiendo de los errores. El fracaso forma parte del éxito y es necesario para hacer grandes logros en la vida. Por eso, señala que los errores de los pequeños no deben transformarse en un gran castigo, sino que deben ser perdonados. Los hijos deben entender que de los fallos se aprenden. Y lo mejor es que lo vean a través de ti. Si ven que el error se convierte en una catástrofe, tendrán miedo a volver a intentarlo. Esto también les permitirá fijarse objetivos y ganar fuerza de voluntad.
Evitar el Autoritarismo Excesivo
Aunque siempre puede parecer positivo que los niños se porten bien, convertirse en un padre excesivamente autoritario, indica, que también da como resultado niños obedientes y buenos mintiendo. Y la obediencia puede derivar en que en el futuro no sepan tomar las riendas de su vida. Imponer demasiadas normas y unos severos castigos puede generarles inseguridad si no se mueven en esas estructuras rígidas. Por supuesto que se le deben poner límites y corregir sus actitudes, pero sugiere tener una postura más colaborativa. Por ejemplo, si queremos que coman frutas y verduras, una buena estrategia es ofrecerle la opción de que elijan cuáles para que así sientan que se trata de una decisión suya. En este sentido, también aconseja evitar la frase "porque lo digo yo". Al niño se le debe explicar por qué debe acatar una orden para que entienda las razones.
La Bondad como Valor Fundamental
Aunque es crucial que los hijos aprendan a quererse, tener autoestima y confianza en sí mismos, nunca se debe olvidar que es importante ser compasivo con los demás. Se recoge así un reciente estudio de Harvard en el que la mayoría de niños priorizaron ante todo su propia felicidad y éxito personal y solo el 20% de ellos antepuso el cuidado a los demás. Wojcicki también menciona el término de los padres tigre. Estos planifican toda la vida de los hijos, dejándoles sin poder de decisión y criticando cualquier mal resultado. Esto, advierte, puede influir negativamente y criar niños con mayores niveles de estrés, menor autoestima y mayores tasas de abuso de sustancias.
Aspectos Clave para Ayudar a los Hijos
Todos deseamos que nuestros hijos disfruten de una vida plena y feliz y puedan alcanzar, a lo largo de la misma, todos los objetivos que se propongan. Es cierto que existen personas que, sin contar con un apoyo familiar significativo durante su infancia, han logrado triunfar en distintos ámbitos. Sin embargo, las probabilidades de criar a niños exitosos aumentan notablemente si los padres los ayudamos en los siguientes aspectos:
- Responsabilizándoles de sus obligaciones. Quizá pueda parecer que realizando nosotros sus tareas les estamos haciendo un favor pero, en realidad, sucede todo lo contrario. Julie Lythcott-Haims, ex decana de estudiantes de la Universidad de Stanford y autora del libro How to Raise an Adult, advierte de la importancia de que los niños se hagan cargo de sus labores. “Los quehaceres construyen un sentido de responsabilidad”, ante lo cual, sostiene que nuestra misión es enseñarles las habilidades necesarias para completarlos y otorgarles algo de libertad hasta que lo hagan.
- Enseñándoles a estudiar. Uno de los deberes de un niño es afrontar y culminar satisfactoriamente su etapa académica. En este terreno, también caemos a veces en el error de intentar hacer las cosas por ellos. Lo verdaderamente importante, tomando una expresión de José Pascual, creador del método de estudio Pascal, es que “aprendan a aprender”. Una planificación minuciosa previa, una rutina sólida y nuestro apoyo, junto al seguimiento de técnicas de aprendizaje efectivas y la concesión de cierta autonomía, es todo lo que necesitan.
- Valorando sus triunfos de la manera correcta. Los elogios pueden marcar la diferencia entre los futuros niños exitosos y los demás. Si están mal formulados, pueden situarlos en posturas conformistas o incluso prepotentes. La clave es destacar el trabajo, las estrategias y los procedimientos que les han llevado al triunfo y no supuestas capacidades innatas que le posicionan por encima del resto. Carol Dweck, profesora de psicología de la Universidad de Stanford, establece un paralelismo entre este razonamiento y la figura de Albert Einstein. Argumenta que si pensamos en él únicamente como alguien brillante, lo que reflejaría una mentalidad fija, estaríamos dejando de lado el trabajo que llevó a cabo para resolver problemas muy difíciles.
- Animándoles a superar los fracasos por sí mismos. El término resiliencia hace referencia a la capacidad de recuperarse rápidamente de las dificultades. Considerada por muchos una de las claves para alcanzar el éxito, es esencial que se la transmitamos a nuestros hijos siendo ejemplares, confiando en sus aptitudes y animándoles a asumir riesgos mientras supervisamos sus acciones.
- Asegurándonos de que se sienten apoyados. La psicóloga Nancy Eisenberg asegura que “los padres que responden a las emociones de sus hijos de manera reconfortante favorecen la adaptación social de los mismos, al contrario que los que los acusan de exagerar o los castigan por mostrarse molestos por algo”. Eso sí, como comentábamos antes, no se trata de remediar los problemas por ellos, sino de alentarles a que busquen la solución más adecuada para hacerlo.
