El inicio de la etapa escolar es un momento emocionante para padres e hijos, pero puede surgir preocupación: ¿y si mi hijo comienza el cole y no habla? Si te inquieta el desarrollo lingüístico de tu hijo/a, te aconsejo sobre lo que puedes hacer para apoyar a tu hijo/a y cómo transitar esta nueva etapa.
En el desarrollo del lenguaje hablado del niño son fundamentales aspectos biológicos, como la audición y la articulación de la palabra que el niño tiene que reproducir por medio del habla. Para que haya un lenguaje normal hace falta: audición normal, articulación de la palabra normal, función intelectual normal y exposición al lenguaje en los primeros meses de vida.
Factores que influyen en el desarrollo del lenguaje
Cualquier factor que afecte a estas capacidades puede causar problemas con el lenguaje: sordera, problemas en la articulación (anatómicos, musculares…) o a nivel cerebral. Los niños con trastornos en el desarrollo del lenguaje, ya sean por causas específicas o por déficit motor, sensorial o psíquico, desarrollan el lenguaje de forma diferente según el problema que tengan.
Prevalencia de los trastornos del habla
Entre los 3-6 años, el 15% de los niños tienen alteraciones en el habla o el lenguaje y en el 2-3% de los niños serán persistentes. Todos los niños pasan por las mismas fases en el desarrollo del lenguaje: la intención de comunicarse, gestos, primeras palabras, primeras frases y el habla fluida.
¿Cómo saber si hay un problema?
Saber lo que es normal en el desarrollo del habla y del lenguaje puede ayudar a los padres y profesionales de la infancia a saber si el niño o niña tiene un problema o si solo tiene un ritmo diferente de aprendizaje. Si los padres tienen dudas sobre el lenguaje de sus hijos deben hablar con sus pediatras. En ocasiones, los profesores pueden ser los que detecten o sospechen algún problema y podrán aconsejar a los padres que consulten.
En las revisiones de salud del centro sanitario el pediatra pregunta sobre el lenguaje del niño, si balbucea, si dice palabras, si sabe su nombre, si hace frases, si entiende órdenes simples… Los métodos de evaluación son: la información de los padres, ver el lenguaje espontáneo de los niños y pruebas estandarizadas.
Causas de preocupación
Las causas de preocupación sobre este tema suelen ser: no entiende, no habla, tartamudea, no dice bien ciertas letras o cambia unas letras por otras.
Trastornos del habla y del lenguaje
Se pueden clasificar así:
a) Trastornos del habla (lalopatías)
- Dislalias: Defecto en la articulación de uno o más fonemas por un mal punto de articulación o modo de articulación sin lesión orgánica en el aparato fonatorio. Muy frecuente hasta los 4 años de edad.
- Disglosias: La alteración o defecto en la articulación se produce por una anomalía, congénita o adquirida, en los órganos del habla (ej: fisura palatina).
- Disartrías: La alteración en la articulación se produce por un problema neuromotor. Muy infrecuentes en la infancia.
b) Perturbaciones del lenguaje (logopatías)
- Retraso Simple del Lenguaje: Tiene algunas dificultades que afectan fundamentalmente a la expresión (dislalias múltiples, alteraciones fonológicas).
- Retrasos severos del lenguaje: Las dificultades afectan tanto a la expresión como a la comprensión. Serían las afasias, disfasias (trastorno específico del lenguaje) y aquellos casos que se producen en trastornos del desarrollo como el autismo u otros.
- Otras perturbaciones: los trastornos del lenguaje escrito (agrafías, disgrafia), trastornos del lenguaje leído (dislexia), trastornos del lenguaje matemático (acalculia), trastorno del lenguaje musical (amusia).
c) Alteraciones de la voz (fonopatias)
Que se producen en las rinolalias (nasal), disfonías (ronquera) o afonía.
d) Alteraciones en el ritmo del habla (ritmopatías)
Este ocurre, por ejemplo, en las disfemias (tartamudez). Consiste en una serie de tropiezos, bloqueos o repeticiones que producen una ruptura del ritmo del habla.
¿Cómo se evalúa el lenguaje del niño?
Hay que evaluar qué entiende el niño (lenguaje receptivo), qué puede decir (lenguaje expresivo), si se comunica de otros modos, como señalando, con gestos..., el desarrollo de los sonidos y la claridad del habla, el estado oral motor del niño (cómo trabajan a la vez la boca, la lengua, el paladar... al hablar, así como al comer y al tragar).
Los problemas auditivos pueden causar retrasos del habla; por lo tanto, cuando un padre o un profesor están preocupados por el habla de un niño, se le debe aconsejar ir a su pediatra para que valore la audición. Un niño con problemas auditivos puede tener problemas para articular, entender, imitar y usar el lenguaje. Las infecciones de oído, sobre todo las crónicas, pueden afectar la audición de un niño. Pero una simple infección que se trate bien no debe tener ningún efecto sobre el habla del niño.
Señales de alerta
Hay una serie de señales en el desarrollo del lenguaje que es importante evaluar:
- A los 12 meses: no usa gestos como señalar o decir adiós
- A los 18 meses: se comunica con gestos en vez de con “palabras”, tiene dificultades para imitar sonidos o para entender órdenes simples.
- Un niño de más de dos años que solo imita el habla, pero no dice palabras o frases de forma espontánea, solo dice ciertos sonidos o palabras de forma repetida.
- No puede usar el lenguaje oral para comunicar más que sus necesidades inmediatas.
- No puede seguir órdenes simples.
- Tiene un tono de voz o una pronunciación rara (áspera o nasal).
La familia: Pieza clave en el desarrollo comunicativo
Las personas, salvo excepciones, pasamos la mayor parte de nuestra infancia junto a nuestra familia. Si a esto le sumamos la enorme influencia que ejercemos sobre nuestros hijos con nuestras actitudes y conductas, queda claro el papel fundamental que desempeña la familia en el desarrollo comunicativo. Por tanto, nadie mejor que la propia familia para, aplicando una serie de orientaciones precisas en los momentos de comunicación, facilitar una evolución lingüística adecuada. Esto requiere poner la máxima constancia y cuidado en todos los momentos de esta etapa tan importante del desarrollo.
Ejercicios para mejorar el habla en los niños
Pautas esenciales para favorecer el desarrollo del lenguaje
Cómo dirigirte a tu hijo
Habla con claridad, pausadamente y sin elevar la voz. Cuando te dirijas a tu hijo, procura facilitarle tu código de lenguaje adulto adaptándolo a sus capacidades. Esto no significa empobrecer tu expresión ni hablar de forma infantil, sino hacerlo de manera ajustada y precisa. Evita hablarle en ambientes ruidosos. El ruido distorsiona la comunicación y dificulta que tu hijo pueda entender y procesar correctamente lo que le dices.
Tiempo y calidad en la comunicación
Dedica el mayor tiempo posible a hablar con tu hijo. Háblale de cosas que le interesan: sus juegos favoritos, sus programas preferidos, la escuela, sus amigos. Procura que haya un verdadero intercambio comunicativo. No busques excusas del tipo «no tengo tiempo»: siempre hay, aunque sean unos minutos diarios, un momento para ese intercambio. Él lo necesita. Disfruta de esa comunicación. Es importante que la familia viva estos momentos con agrado, propiciando un ambiente distendido y agradable que posibilite ese intercambio natural.
Fomenta la expresión
Déjalo expresarse. Que se sienta cómodo y seguro al hacerlo. Muéstrate paciente y atento a lo que te cuente, intentando provocar el máximo número de intervenciones por su parte. El lenguaje es como un motor que hay que poner constantemente en funcionamiento para que sus piezas estén a pleno rendimiento.
Uso responsable de la televisión
Procura que la televisión no sustituya nunca el diálogo con tu hijo. Bien utilizada y en tu compañía puede resultar un buen medio para enriquecer su lenguaje, pero su uso indiscriminado puede frenar o disminuir la iniciativa para comunicarse con el entorno.
Aprovecha las situaciones cotidianas
Cada momento del día es una oportunidad de aprendizaje. Aprovecha cualquier circunstancia de forma natural para enseñarle cosas y palabras nuevas: en el baño, la cocina, comentando las ilustraciones de un libro o un álbum de fotos, durante un paseo por la calle.
Comenta el entorno
Comenta cada cosa del entorno que llame su atención. Explícale cómo se llama, para qué sirve. Puedes ayudarle a que construya bien las frases haciéndole preguntas del tipo: «¿Cómo se llama?», «¿Para qué sirve?», «¿Quién?», «¿Cómo?», «¿Dónde está…?».
Qué hacer (y qué no) cuando habla
- No le interrumpas o censures cuando te cuente algo aunque no lo haga de forma muy clara. Si no lo dice correctamente, limítate a pronunciarlo tú de forma lenta y clara. Si continúa sin hacerlo bien, no te preocupes: es cuestión de tiempo.
- No permitas que, por comodidad, deje de pedirte lo que quiere o necesita. No te anticipes a su voluntad o a lo que quiere decirte. Cuando pida las cosas a través de gestos, espera a que diga lo que quiera. Debe hablar, aunque lo haga mal.
- No le imites si pronuncia algo incorrectamente, aunque pueda resultar gracioso. Ello refuerza una conducta negativa y puede influir en retrasos del habla.
Autonomía e independencia
Huye de conductas excesivamente proteccionistas. Por ejemplo, darle de comer cuando es capaz de hacerlo por sí mismo. Puede que, de forma inconsciente, tu hijo haga la siguiente lectura: «Si mi mamá me da de comer todavía con la cuchara es porque soy pequeño; entonces debo seguir hablando como un niño pequeño…» Dotarle de toda la autonomía posible en este tipo de actividades cotidianas le ayudará a que madure su personalidad y, por tanto, su lenguaje.
Fomenta la socialización
Invítale a la comunicación con otras personas, siempre que no le fuerces a ello. Que adquiera ciertos compromisos tales como pedir algo a una persona adulta, hacer algunos recados o compras pequeñas. Estarás incidiendo en la verdadera esencia del lenguaje: su uso en sociedad.
El poder de los cuentos
Muchas personas adultas aprendimos en buena medida a hablar y a sentirnos más felices cuando de niños nos contaban cuentos nuestros mayores. Recupera esa hermosa costumbre, si es que la has olvidado. Un cuento o una pequeña historia aporta valores importantes al lenguaje infantil en cuanto a vocabulario, construcción de frases, ritmo y musicalidad.
Evita las comparaciones
No compares a tu hijo con otras personas de su edad («mi otra hija comenzó a hablar antes…» o «creo que mi niño habla peor que sus amigos»). Recuerda que cada persona es única y que su evolución y tiempo de maduración podrá ser similar a la de otras, pero nunca idéntica.
Si tu hijo tartamudea
Lo primero que debes tener en cuenta es ser completamente tolerante con sus fallos y bloqueos, desechando cualquier actitud excesivamente rígida o perfeccionista. A menudo, los profesionales nos encontramos en la práctica con casos donde el tartamudeo comienza antes en los oídos de los padres que en la boca del niño. En la primera infancia, el tartamudeo puede ser un síntoma normal de un lenguaje en plena formación.
Por tanto, lejos de ser alarmista, adopta estas actitudes:
- No le hagas observaciones acerca de su forma de hablar
- No le censures por sus errores o bloqueos ni le hagas repetir aquello que no ha emitido correctamente
- Dale todo el tiempo y la tranquilidad necesarias para expresarse
- Cántale canciones y recita pausadamente, con buen sentido rítmico y entonación marcada. Puede ayudarle de forma importante.
Cuándo consultar con profesionales
Si sospechas un retraso que objetivamente aleja de forma considerable el lenguaje de tu hijo respecto a la media de su edad, no dudes en consultar a un especialista. Si tienes la sospecha de que tu hijo no te oye bien cuando le hablas, o no te presta suficiente atención, acude a un especialista para descartar posibles déficit auditivos. Si no los hubiera, haz una labor de autoanálisis: «¿Le hablo con la suficiente claridad e intensidad?», «¿Capto su atención de forma adecuada?», «¿Le hablo de cosas que le interesan realmente?».
Pasos a seguir si mi hijo comienza el cole y no habla
- Observa cómo se relaciona tu pequeño con otros niños y adultos en el entorno escolar. Presta atención a si intenta comunicarse de alguna manera, incluso si no usa palabras.
- Comunica tus preocupaciones a los profesores. Ellos pueden observar su comportamiento en el aula y proporcionar información sobre cómo se desenvuelve en el entorno escolar.
- Considera consultar a un especialista en el habla y el lenguaje para evaluar el desarrollo del lenguaje. Este profesional puede identificar posibles problemas y recomendar estrategias de intervención adecuadas.
- Colabora estrechamente con el colegio para desarrollar un plan de apoyo. Esto puede incluir estrategias específicas en el aula y la participación en programas de intervención temprana.
- Dado que el desarrollo del lenguaje puede ser un proceso gradual y lleva tiempo, sé paciente y continúa apoyando a tu hijo en su viaje hacia el habla.
- No dudes en buscar apoyo emocional para ti y tu familia si te sientes abrumado por la situación. Hablar con otros padres que hayan pasado por situaciones similares puede ser reconfortante y útil.
Recursos y estrategias para apoyar el desarrollo del lenguaje
Hay numerosas herramientas y técnicas disponibles para apoyar eficazmente el desarrollo del lenguaje de su hijo de manera efectiva.
- Asistencia de un experto en lenguaje y habla: Quién puede analizar el progreso lingüístico de tu hijo y ofrecer sugerencias específicas para intervenciones y actividades, es uno de los primeros pasos cruciales.
- Fomentar el diálogo en casa: Crea un ambiente enriquecido en lenguaje en casa al hablar con tu hijo de forma regular. Anima las conversaciones, hazle preguntas abiertas y fomenta la expresión verbal. También es útil narrar tus propias acciones y describir lo que ves a tu alrededor para enriquecer su vocabulario.
- Leer juntos: La lectura es una excelente manera de fomentar el desarrollo del lenguaje. Lee libros adecuados para la edad de tu hijo y anímale a participar haciendo preguntas sobre la historia o pidiéndole que prediga qué sucederá a continuación.
- Utilizar recursos multimedia educativos: Los programas de televisión, aplicaciones y juegos diseñados para fomentar el desarrollo del lenguaje pueden ser herramientas útiles.
- Jugar juegos de lenguaje: Los juegos de lenguaje son una forma divertida de practicar habilidades lingüísticas. Juegos como «Ve y encuentra» o «Simón dice».
Finalmente, es importante reconocer los logros y apoyar su progreso continuo en el desarrollo del lenguaje brindándole un refuerzo positivo y un entorno alentador para su crecimiento lingüístico.
Medidas para abordar las dificultades de comunicación de tu niño
Al reconocer las dificultades de comunicación y buscar soluciones, te conviertes en activo muy valioso en la vida de tu hijo, lo que te proporciona una sensación de control y dirección. Al buscar ayuda profesional y explorar diversas estrategias para apoyar el desarrollo del lenguaje, te conviertes en un defensor de sus necesidades y eso al pequeño le da fuerzas para seguir con el proceso. Al tomar estas medidas proactivas, te empoderas para abordar las dificultades de comunicación de tu hijo de manera efectiva y tomar decisiones informadas sobre su cuidado y bienestar.
El papel de la escuela
El papel de la escuela infantil es fundamental en la prevención de los problemas del lenguaje. Normalmente los niños con retraso significativo en el lenguaje y el habla son diagnosticados en el último ciclo de Infantil y en los primeros cursos de Primaria. En estos casos, es necesario que el centro tome medidas pedagógicas acordes con las necesidades educativas especiales del alumno. Esto conlleva adaptaciones curriculares y programas específicos llevados a cabo por el especialista en Educación Especial del centro.
De acuerdo con la evaluación del equipo de orientación se determinará el diseño de dicho programa y la necesidad de apoyo dentro y fuera de la escuela por un logopeda. Los objetivos de estos programas son mejorar las habilidades lingüísticas y sociales del alumno. Por lo tanto, se trabaja principalmente la expresión verbal: nominar palabras que conoce y aprender nuevo léxico, completar historias, describir oralmente situaciones, construcción de oraciones, articulación fonética… También se entrenan otros procesos cognitivos vinculados al lenguaje como la atención y concentración, la comprensión auditiva, la clasificación de palabras y campos semánticos.
Es fundamental durante este proceso que el equipo orientador y el especialista cuenten con la colaboración de la familia del alumno y, muy concretamente, con su maestro. De hecho, en el marco del aula ordinaria, el docente necesitará utilizar estrategias pedagógicas que potencien el aprendizaje e inclusión del niño con dificultades en el lenguaje.
Aquí algunas recomendaciones generales para trabajar con el alumno en el aula:
- Uso de apoyos visuales para la realización de tareas: mostrar tarjetas y carteles con fotos donde se describen las rutinas de clase, presentar al estudiante esquemas para realizar los ejercicios…
- Con el fin de evitar interferencias entre el docente y el alumno, hay que sentar a los niños con estos trastornos lo más cerca posible de la pizarra o de los puestos más próximos al profesor.
- Fomentar el juego social, puesto que un alumno con dificultades comunicativas suele padecer baja autoestima y es más vulnerable al aislamiento respecto al grupo.
- Hablar con el alumno despacio, con oraciones claras y sencillas. Cuando el maestro formule una pregunta, también debe animarle a que construya una oración y no limite su respuesta a monosílabos o palabras sueltas.
- Evitar corregir directamente al alumno, se deberá hacer de forma más sutil. Por ejemplo, repitiendo la misma frase corregida para que se dé cuenta del error cometido y adopte un correcto uso gramatical, pronunciación y vocabulario.
- Aplicar técnicas de modelado para que el alumno imite la forma correcta de hablar e integre poco a poco esquemas correctos del lenguaje.
- Es importante también que el maestro premie los logros del alumno cuando habla en clase y que evite corregirlo delante de sus compañeros para evitar burlas. Si el niño se equivoca al pronunciar o construir una oración, es mejor que se le repita de manera correcta para que detecte por sí mismo dónde cometió el error.
- Cuando se trabaje con el alumno el discurso -por ej., pidiéndole que cuente sus vacaciones o qué hizo la tarde anterior- es necesario que el educador le ofrezca una serie de instrucciones para que el niño aprenda a organizar sus ideas antes de expresarlas ya sea verbalmente o por escrito.
Como se puede observar, el papel de la escuela es esencial en el tratamiento de los problemas del lenguaje. De hecho, los trastornos del lenguaje son los problemas del desarrollo más frecuentes en el alumnado con NEE; y sin intervención educativa, estos alumnos también sufrirán serias dificultades en la adquisición de la lectura y escritura. Eso, sin mencionar el malestar emocional que genera al niño. Por lo tanto, la escuela cumple otras dos funciones cruciales: la de detectar precozmente un posible retraso o alteración en el lenguaje y la prevención de estos problemas en los primeros años de escolarización.
