Mi Hijo de 20 Años No Quiere Hacer Nada: Causas y Soluciones

Es relativamente frecuente oír a los padres de adolescentes frases como estas: “está cansado”, “esta tirado por cualquier parte”, “no tiene ganas de hacer nada”. Ante estas afirmaciones de un hijo adolescente los padres se inquietan y preguntan” sí serán cosas de la edad”, pasajeras, y que no precisan ninguna medida, o estaríamos ante una posible enfermedad.

Este artículo aborda el problema de la falta de motivación y el aislamiento en jóvenes de 20 años, explorando posibles causas y ofreciendo soluciones para padres preocupados.

¿Es Normal el Rechazo y la Falta de Interés?

Rotundamente no. Forma parte del proceso normal de la adolescencia el rechazar todo lo que venga de los padres, ya que se vive la relación con ellos de manera muy ambivalente.

Como decíamos al inicio, para corregir una conducta, primero hay que entenderla. La mejor manera de saber si el adolescente hace conductas de riesgo es que haya un clima adecuado en casa donde se sienta con confianza para hablar de las cosas que le preocupan. Si la interacción con los padres es fluida, estos sabrán reconocer si el adolescente necesita ayuda.

Posibles Causas de la Falta de Motivación

Es importante considerar que detrás de la aparente falta de interés pueden existir diversas causas:

  • Trastorno de la Conducta: Son un conjunto de síntomas que se alejan del comportamiento normal y que consiste en un patrón repetitivo y persistente de conducta antisocial, agresiva o desafiante.
  • Crisis Adolescente: Si los síntomas aparecen en la adolescencia, puede ser sólo sintomatológico de la crisis adolescente. La conducta alterada suele ser una manifestación de algún malestar que el chico o la chica se siente abocado a expulsarlo.
  • Cansancio y Fatiga: Es evidente que si un adolescente realiza una actividad física intensa y continuada manifieste síntomas de fatiga o cansancio. Lo mismo podría suceder cuando por circunstancias escolares debe dedicar muchas horas al estudio durante un tiempo prolongado.
  • Síndrome de Fatiga Crónica (SFC): El problema surge cuando el cansancio persiste durante semanas y no hay causa aparente que lo justifique, lo que nos conduce a descartar una patología orgánica clara o a pensar en el Síndrome de Fatiga Crónica en Adolescentes o en una Encefalomielitis Miálgica.
  • Alteraciones del Sueño: Los adolescentes se duermen más tarde y se despiertan más tarde iniciándose un cierto desfase horario hacia los 10-12 años, antes en los varones que en las mujeres.
  • Enfermedades Hematológicas y Oncológicas: De entrada podríamos diferenciar el adolescente cansado cuyos síntomas no exceden de unas semanas o pocos meses, de aquel que presenta la sintomatología durante seis meses o más al que podríamos etiquetar de Síndrome de Fatiga Crónica (SFC).
  • Inmadurez Emocional: Dentro de esta inmadurez emocional presente en las personas diagnosticadas de TDAH, existe un déficit en autorregular las emociones, lo cual se observa en las dificultades que tienen estos niños en interiorizar y controlar la intensidad de sus propias emociones.
  • Factores Psicológicos: Existen personas con mayor tendencia a la inmadurez, la dependencia de los otros o la evitación de los problemas y responsabilidades.

No te olvides de consultar con otros adultos que le acompañen, para confirmar tus sospechas y, ante la duda, acude a un especialista.

Consejos para tratar con un hijo adolescente

Soluciones y Estrategias para Padres

Ante esta situación, es fundamental que los padres adopten un enfoque comprensivo y proactivo:

  • Mantener la Calma: Lo más importante, pues, es intentar no perder la calma ni el control. Es necesario que el adolescente sienta que el adulto puede soportar sus ataques, que se hace cargo. Aunque el adulto se sienta impotente, o no entienda lo que le está pasando, es fundamental que mantenga la calma.
  • Comunicación Abierta: También puede ser útil que, en lugar de engancharse en discusiones estériles (normalmente no son productivas, sino que sólo tienen como objetivo bloquear el otro), pueda ir verbalizandole los sentimientos: «veo que te estás enfadando», «estás muy enfadado». Y luego buscar otro momento más adecuado para hablar las cosas. Lo más importante es no perder nunca la calma.
  • Buscar Ayuda Profesional: Si se niega a ir al psicólogo es importante no forzar la situación y buscar estrategias. A veces se pueden buscar otras fórmulas, quizá empezando tu misma un proceso de terapia para poder sobrellevar esta situación, puede más adelante, implicar a tu hijo en ese proceso. "A veces un cambio promueve el cambio".
  • Fomentar la Independencia: Por lo tanto, necesitan su propia independencia para enfrentarse a nuevas situaciones y adquirir nuevas habilidades. Por ellos, como padres ofreceremos nuestro apoyo y orientación si la necesitan.
  • Establecer Límites Claros: Lo importante de los límites es que sean ajustados y avisar de ellos con antelación, aplicando la sanción en caso de que sean sobrepasados.
  • Reconocer el Esfuerzo: Reconocerle aquello que se le da bien (una afición, un deporte, una habilidad: lo que sea) y animarle a cultivar el esfuerzo y la paciencia en aquello que le gusta.

En el polo opuesto se sitúan los tratamientos con ansiolíticos, antidepresivos, antiinflamatorios no esteroideos y corticoides que muy pocas veces están justificados.

Además, tu adolescente necesita tu confianza. Ya se siente lo suficientemente perdido con los cambios físicos y sociales que está sufriendo, como para encima sentir que no confías en su criterio.

Tratamientos y Terapias

Afirmando de entrada que el SFC es una enfermedad desconocida en cuya patogenia y clínica se va progresando, el tratamiento dependerá de que se conozca o no la causa.

  • Ejercicio gradual y progresivo en función de la respuesta ya que son pacientes con un umbral bajo para el dolor igual que los fibromiálgicos(6).
  • Tratamiento Cognitivo-Conductual: En el Hospital Universitario de Utrecht (Holanda) han instaurado un programa terapéutico cognitivo- conductual(7) que refiere Marcos López llamado FITNET (Fatigue In Teenagers on the Internet).

Tabla de Causas y Soluciones

Causa Solución
Trastorno de la Conducta Terapia conductual, apoyo psicológico
Crisis Adolescente Comunicación, paciencia, límites claros
Síndrome de Fatiga Crónica Ejercicio gradual, terapia cognitivo-conductual
Inmadurez Emocional Desarrollo de habilidades emocionales, terapia
Falta de Motivación Explorar intereses, establecer metas realistas

Si no se le están dando bien los estudios, te aconsejo que comiences a construir esa confianza desde otros lugares: reconocerle aquello que se le da bien (una afición, un deporte, una habilidad: lo que sea) y animarle a cultivar el esfuerzo y la paciencia en aquello que le gusta (es más fácil madrugar para practicar un deporte que se disfruta que para estudiar matemáticas, y al fin y al cabo en los dos casos estaría haciendo un esfuerzo).

Se trata, en definitiva, de hacerle saber que no estás ahí para enfadarte ni para castigarle, sino para apoyarle y darle consejo cuando lo necesite. Apoyar a tu adolescente significa, muchas veces, sostenerle cuando se equivoque (porque se va a equivocar), sin reproches y sin intentar arreglarle tú la vida.

Publicaciones populares: